La maldición de la “W” y el quarterback

Los Cleveland Browns parecen perseguidos por una curiosa maldición

1790
Kurt Warner, uno de los quarterbacks que pudo haber sido de los Browns

El 3 de enero de 1920 propietario de los Boston Red Sox de la Mayor League Baseball Harry Frazee traspasó a George Herman Ruth, más conocido como Babe Ruth, a los New York Yankees. Harry Frazee además de propietario del equipo de béisbol era un conocido promotor de musicales y obras de teatro. Necesitaba dinero para producir sus obras, de ahí que vendiera varios jugadores de un equipo campeón. Los Boston Red Sox en aquel entonces era una de las franquicias más dominantes del béisbol, cinco títulos en cinco presencias (pennants) en las World Series así lo atestiguaban. Por el contrario los New York Yankees era una franquicia perdedora que vivía a la enorme sombra de los otros equipos de la Gran Manzana, los Brooklyn Dodgers y muy especialmente de los New York Giants, equipo con el que compartían campo, The Polo Grounds.

Aquel traspaso cambió el curso de ambos equipos. Los New Yankees ganarían 26 World Series en 39 apariciones para convertirse en la franquicia mas ganadora de todo el deporte americano, a la par que la segunda mas rica tan solo por detrás de los Dallas Cowboys. La figura de Babe Ruth, también conocido como “The Bambino”, les permitió dejar The Polo Grounds y construir en el barrio del Bronx neoyorquino su propio estadio, el mítico Yankee Stadium, también conocido como “The house that Babe Ruth built” (la casa que Babe Ruth construyó). Los Boston Red Sox por el contrario entraron en desgracia. Hasta el 2004 no fueron capaces de ganar unas World Series a donde llegarían en 4 ocasiones, todas saldadas con derrotas. Empezaron una racha maldita de 86 años de desgracias y derrotas a cada cual más cruel y dolorosa, desde la infame acción de Bill Buckner o el error de Grady Little de no retirar a un fundido Pedro Martínez en un 7º partido que tenían ganado ante precisamente los NY Yankees. Aquella racha de desgracias fue bautizado en 1990 por un periodista como “The Curse of the Bambino”.

A los Cleveland Browns aún les faltan muchas décadas de sufrimiento para llegar a las cotas a los que alcanzaron los Boston Red Sox, pero son lo mas próximo a ellos en materia de football. Herederos de un glorioso palmarés los actuales Cleveland Browns, a los que suelo bautizar como 2.0, son el paradigma de la desgracia, mala suerte y lastimosa gestión deportiva. En una NFL dirigida por los QB topar con uno bueno es casi garantía de éxito, tener un QB franquicia te permite construir un equipo a su alrededor y ser sobre todo un contendiente. La obsesión de los Cleveland Browns desde que renacieron de sus cenizas fue buscar un QB, alguien que pudiera ocupar el corazón de los ciudadanos de Cleveland como lo hicieron en el pasado Otto Graham o Bernie Kosar.

Quizás el origen de todos sus males esté precisamente en un hecho que en principio pasó desapercibido, pero que al igual que “The Curse of the Bambino” pueda explicar las desgracias de los Browns 2.0 en el puesto de QB.

En 1999, poco antes de que se iniciara el periodo de la Agencia Libre, tuvo lugar el draft de expansión tras el retorno de los Cleveland Browns a la NFL. Las 30 franquicias entonces existentes tenían que declarar a cinco jugadores de sus plantillas como no protegidos. De entre esos 150 jugadores con contrato en vigor los Cleveland Browns podían elegir a cuantos jugadores quisieran para su roster inicial. Los Rams, entonces en St.Louis, se habían hecho en 1997 con los derechos de Kurt Warner, un QB al que enviaron a los Amsterdam Admirals de la NFL Europa donde batió todo tipo de récords de pase. Aquellas actuaciones le valieron un contrato profesional y ser el QB3 tras Tony Banks y Steve Bono. Ese año 1998 Warner acabaría lanzando 11 pases, de los que completó 4 para 39 yardas. A pesar de su buen desempeño en la NFL Europa los Cleveland Browns no consideraron que Warner les valdría y eligieron como QB a Scott Milanovich, que nunca llegó a jugar para ellos. Aquella no selección de Kurt Warner empezaría una maldición para los Browns, una maldición que me he atrevido a bautizar como “The Curse of the W QB”.

DRAFT 1999

En el draft de 1999 los Cleveland Browns elegirían con la primera selección absoluta al QB Tim Couch, por detrás quedaron QB que acabaron teniendo buenas carreras en la NFL como Donovan McNabb o Daunte Culpepper. Couch nunca pudo triunfar y acabaría perdiendo su puesto en favor de Kelly Holcomb, QB que jugó para los Barcelona Dragons de la World Football League y germen de la NFL Europa. Kelly Holcomb es el único QB que ha jugado un partido de playoffs para los Cleveland Browns 2.0.

DRAFT 2000

En el año 2000 los Cleveland Browns volverían a seleccionar en primer lugar, el elegido fue Courtney Brown, un excelente DT al que las lesiones lastraron su prometedora carrera. Pero lo más notable de aquel draft no sería la elección de Brown, siempre que hablamos del draft del año 2000 hay que mencionar un nombre, el de Tom Brady, elegido por los New England Patriots en el puesto 199, seguramente la selección más mítica de la historia del draft la NFL por donde y cómo se produjo. ¿Y qué tienen que ver los Cleveland Browns con Tom Brady y más cuando ya tenían a Tim Couch como franchise QB? La respuesta es sencilla, en aquella camada salieron elegidos hasta 6 QB antes que Tom Brady, pero los Cleveland Browns ese año sí eligieron un QB, en concreto en el puesto 183, justo 16 selecciones antes que Tom Brady, seleccionaron a Spergon Wynn.

Cuando un equipo selecciona un QB en esas rondas finales teniendo claramente un QB1, lo hace para que sea suplente y en menor medida formarlo. ¿Qué hizo que los Cleveland Browns eligieran a Wynn y no a Tom Brady que procedía de un importante programa universitario como son la Michigan Wolverines? Wynn venía de un programa pequeño y su carrera en la NFL se terminó en apenas dos años, de allí pasó a la liga canadiense. De nuevo los Cleveland Browns chocaban con la W y QB, en 1999 no seleccionaron a Warner y en 2000 eligieron a Wynn pudiendo haber elegido a Tom Brady, que casualidades de la vida sería seleccionado por quién había sido el último Head Coach de los Cleveland Browns 1.0, Bill Belichick.

DRAFT 2000

Otro QB que pudo haber terminado en los Cleveland Browns fue Aaron Rodgers en el draft del año 2005. En la temporada 2004 los QB de los Browns fueron el veterano Jeff García además del Kelly Holcomb y Luke McCown, claramente ninguno era parte del futuro inmediato del equipo y la necesidad de un QB era más que evidente. Con la 3ª elección absoluta del draft los Cleveland Browns decidieron apostar por el WR Braylon Edwards, que acabaría teniendo una carrera más bien discreta en Cleveland. Los Browns sabían que necesitaban un QB y terminaron eligiendo a dos QB ese año, en la 3ª ronda a Charlie Frye y en 6ª ronda a Derek Anderson. Para agravar aún más las cosas el QB titular tras la marcha de Jeff García fue el mas que mediocre Trent Dilfer. Los Browns fueron presas de la maldición de la W y un QB, necesitaban claramente en aquel año un QB y apostaron por un WR.

DRAFT 2007 Y 2010

Hasta 2007 los Browns no vuelven a elegir un QB en el draft en 1ª ronda. En el año 2007 había dos QB con potencial, el primero el mayor bust de la historia del draft, el célebre JaMarcus Russell, y el segundo, el sobrevalorado QB de los “Fighting Irish”  de Notre Dame Brady Quinn. Aquel año con su 3ª elección absoluta los Cleveland Browns hicieron la que sin duda es su mejor elección, el LT Joe Thomas. En el puesto 22, tras hacer un intercambio de elecciones con los Dallas Cowboys, suben varios puestos para hacerse con Brady Quinn, otro célebre error de la franquicia y que acabaría perdiendo su puesto en favor de Derek Anderson.

En 2010 Cleveland de nuevo apuesta por un QB en 3ª ronda, Colt McCoy. Los Browns ven en él su QB del futuro y mientras tanto le ceden los trastos al veterano Jake Delhomme, el que fuera eventualmente suplente de Kurt Warner en la NFL Europa en los Amsterdam Admirals. El experimento de Colt McCoy les duró muy poco y el jugador se acabaría ganando la vida como suplente en equipos como San Francisco y Washington.

DRAFT 2012

En 2012, armados con dos elecciones de 1ª ronda los Browns deciden de nuevo apostar por un QB. Con la elección número 22 apuestan por Brandon Weeden, en un draft donde ya habían salido Andrew Luck, Robert Griffin III y Ryan Tannehill, jugador con el que los Browns se podían haber hecho en lugar del bust Trent Richardson. De nuevo los Browns son presas de la maldición de la W y un QB ¿Pero no habían elegido a Weeden? Sí, pero se equivocaron de W, en 3ª ronda y en el puesto 75 los Seattle Seahawks apostaron por Russell Wilson, uno de los mejores QB actuales de la NFL y de los pocos que es capaz de sobrevivir a jugar sin OL o sin el acompañamiento de rutilantes estrellas.

La maldición de los Browns con los QB sigue en el draft del año 2014. Ese año apuestan más por un nombre y un vendedor de camisetas, el polémico Johnny Manziel, en lugar de elegir la que quizás hubiese sido una elección más segura pero menos comercial como era Teddy Bridgewater. Pero el 2014 no termina allí, en el camino se quedó Derek Carr, una de las jóvenes promesas de la NFL, y sobre todo tampoco eligieron a un jugador por el que llevan meses sonando rumores sobre un posible intercambio, Jimmy Garoppolo y que finalmente ha terminado en San Francisco.

DRAFTS DEL MONEYBALL: 2016 Y 2017

Pero lo peor aún está por llegar con este nuevo régimen del “Moneyball“ o como se le quiera llamar al Front Office que dirigen dos ejecutivos sin experiencia NFL como el abogado Sashi Brown y el licenciado por Harvard Paul De Podesta. Nadie puede discutir el encomiable trabajo del Front Office en la acumulación de elecciones y sus particulares métodos para hacer stockaje, no tanto en qué acaban transformándose esas elecciones. Las elecciones del “Moneyball” no se libran tampoco de la maldición de la W y QB.

En 2016 los Cleveland Browns tenían la 2ª elección absoluta del draft. Ese año había dos QB que destacaban por encima del resto, Jared Goff y Carson Wentz. La primera elección correspondía a los Tennessee Titans, que en ningún caso iban a apostar por ninguno de los QB teniendo a Marcus Mariota, por tanto salvo trade los Browns deberían haber podido elegir a cualquiera de los dos QB. Sin embargo los LA Rams se lanzaron a la piscina y decidieron mandar un carromato de elecciones por los derechos de esa primera elección, que los Browns sabían que sería el QB que Hue Jackson siempre quiso, Jared Goff. Sin ninguna posibilidad de seleccionar a  Jared Goff pusieron en venta su elección, Carson Wentz no era siquiera una elección Top 20 en palabras literales de Paul De Podesta. En un primer momento la temporada de Wentz como novato pareció darles razón, aunque tampoco la de Goff hubiese en ningún caso justificado la primera elección.

En 2017 los Browns tenían la 1ª elección pero el nuevo régimen no se la quería gastar en uno de los QB que se presentaban al draft. A juicio de los scouts ninguno valía esa primera elección, pero sobre todo nadie en su sano juicio podía dejar escapar a un jugador defensivo como el DE Myles Garrett, un jugador que los expertos dicen que puede cambiar el rumbo de una franquicia. Los Browns fruto de sus jugadas de despacho tenían más elecciones en la primera ronda, en concreto la numero 12. Los Browns nuevamente decidieron traspasar esa elección número 12 para que los Houston Texans pudiera elegir al QB de Clemson, Deshaun Watson.

De nuevo la maldición de la W y QB les vuelve a jugar una nueva pasada, o mejor dicho, una  doble pasada a los Cleveland Browns. Carson Wentz lleva anotado 19 TD, los mismos que Deshaun Watson, ambos lideran la liga en esa faceta. Por el contrario los tres QB que han jugado este año para el equipo, el novato DeShone Kizer, Kevin Hogan y Cody Kessler acumulan 17 intercepciones.

Es muy fácil ahora hacer leña del árbol caído y despotricar contra el Front Office de los Browns por no haber seleccionado a uno de ambos jugadores. Los dos QB, que perfectamente podían estar vistiendo el uniforme de los Browns, fueron seleccionados precisamente con las que eran elecciones del equipo y que el actual Front Office decidió traspasar. Pero no, no sería justo en ningún de los casos, especialmente en el caso de Carson Wentz. Hue Jackson quería a Jared Goff, una elección que viendo el buen resultado que está ahora dando en Los Angeles Rams hubiese sido tachada de impecable. Una vez que Jared Goff no estaba disponible los Cleveland Browns hicieron lo correcto, traspasar esa elección a cambio de mas elecciones y reforzar otras parcelas del equipo.

El caso de Deshaun Watson también es muy injusto cebarse con los Browns. Deshaun Watson no es el prototipo de QB con el que ha trabajado Jackson toda su carrera, sino que él prefiere a QB como Carson Palmer o Andy Dalton, pasadores tradicionales con buen brazo y precisos que permanecen en el pocket mientras progresan en sus lecturas. Deshaun Watson, por mareantes que puedan resultar sus números y por mucho que apunte al novato del año, no es del tipo de QB que gustan a Hue Jackson, siendo mas de su preferencia alguien como Mitch Trubisky o el propio DeShone Kizer. Si tienen dudas sobre Hue Jackson y el tipo de QB con el que siempre ha trabajado repasen su carrera: Patrick Ramsey, Tim Hasselbeck, Carson Palmer, John Kitna, Matt Ryan, Joe Flacco, Jason Campbell, A.J. McCarron, etc… Ninguno, pero ninguno de esos QB con sus cosas buenas y malas, tienen un solo parecido con el tipo de QB que es Deshaun Watson.

Absolutamente nadie sabe cual puede ser el siguiente movimiento de los Cleveland Browns en materia de QB, al cierre del periodo de traspasos se ha filtrado que el equipo estuvo negociando hasta el cierre un traspaso por A.J. McCarron, viejo conocido de Hue Jackson y que hubiera supuesto una nueva revolución en el puesto.

En todo caso si nos remontamos al origen de todos los males, aquel draft de expansión de 1999, podemos ver cuando empezó este tortuoso camino para Cleveland, ese fue el día que dejaron escapar a Kurt Warner y desde entonces todo lo que sea QB y W les ha acabado estallando en la cara, por eso los Browns parecen tocados por una especie de maldición, la “Maldición de la W y QB.