El corazón de los equipos

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Un corazón, humano, el órgano que hace funcionar al resto del cuerpo.

Uno de los recuerdos de mi infancia es la figura de un corazón humano que mi padre, médico de profesión, tenía siempre en sus despachos. Aquella figura me fascinaba, se podía ver un corazón humano con todo detalle, el interior con paneles que se abrían y enseñaban sus cavidades y el exterior con su forma tan peculiar y toda clase de explicaciones, todo con una galería de colores que facilitaba la visión. Era una figura de un material plástico blando que yo solía pasar horas embelesado mirando, creo que es lo mas cerca que he estado en toda mi vida de la medicina. Mi padre, pediatra y cardiólogo infantil, siempre me decía que el corazón es el órgano más fascinante de todo el cuerpo humano, el que hace que todo lo demás funcione. Uno podía tener el mejor cerebro del mundo, pero sin un corazón que le bombease sangre no servía para nada, por el contrario un cerebro más normalito con un corazón sano era garantía de salud..

Si uno desempolva los manuales de cómo construir un equipo de la NFL de hace 30 años se encontrara con que las piezas más importantes de un equipo eran un RB, la OL y un LB. Entonces los RB eran la pieza fundamental del ataque y por eso aparecía la figura de los LB, son los encargados de parar la carrera. En la NFL actual ese orden ha cambiado de manera sustancial, ahora las figuras más importantes son el QB, un OLT, un DE y un CB. En una liga orientada al pase y con reglas que claramente favorecen el juego aéreo, un OLT es necesario para proteger a tu QB, el DE es necesario para generar presión sobre los QB y los CB están para detener el juego aéreo. Lo único que no ha cambiado es la figura de los hombres de la OL ¿Y por qué no? Por una razón muy sencilla, los QB son los cerebros de los equipos, pero las OL siguen siendo el corazón de un equipo. Ningún equipo puede funcionar sin tener un corazón que bombé sangre al resto, las OL, pese a la explosión del juego aéreo, de las “spread offense” o de las “hurry up tempo”, siguen siendo al igual que el corazón, ese órgano que hace funcionar al resto del equipo.

Siempre he sido partidario de que los equipos se construyen de dentro para fuera, eso significa por empezar a construir por las líneas, por mucho que cambie el patrón del juego, y la NFL tiene 95 años de historia, las OL al día de hoy siguen siendo fundamentales. Los equipos que invierten poco o nada en sus OL tarde o temprano lo acabarán pagando, como decía al principio hablando de lo que me decía mi padre respecto al corazón, de nada sirve tener al mejor cerebro del mundo, póngase en su lugar QB, si no tienes un corazón, una OL, que lo haga funcionar. Un QB sin una OL adecuada está completamente vendido, podrá tener el mejor “reléase” del mundo, ser el que mejor lea las defensas o tener las mejores lecturas de las lecturas de sus WR, pero sin la ayuda de esos que mi buen amigo Miguel Ángel Yaiza suele llamar los “gordos”, no tiene absolutamente nada que hacer. La vida y salud de un QB en esta liga es inversamente proporcional a la calidad de su OL, sin la OL está vendido, en manos de la defensa rival., que llegará a el mil y una veces.

Cuando los defensas se agotan suelen ser habituales imágenes como estas

Mi concepto de la victoria en el football no es echar la rodilla en tierra en lo que se conoce como formación de la victoria, sino ver a la defensa rival con los brazos en jarra, agotados, exhaustos, sin aire, mientras que tu OL pide mas madera. Eso son señales no solo de una victoria, sino de qué has arrollado a tu rival y este abatido tiene que reconocer tu superioridad. Cuando una OL te empuja, te arrolla, en resumen, puede física y mentalmente contigo, te han ganado, han sido superiores a ti y poco más hay de qué hablar.

Cuando los Dallas Cowboys dominaban a su antojo la NFL hace ya casi 20 años, las bases de su dominio fueron la que probablemente sea la mejor OL que nunca jamás haya visto la NFL. Os emplazo a ver un capítulo de la pasada edición de “A Football Life” dedicado íntegramente a aquella OL llamado “The great wall of Dallas”. Aquella OL la formaron los tackles Mark Tuinei y Erik Williams, los guards Nate Newton y Kevin Gogan, junto al center Mark Stepnowski, aunque tampoco se puede olvidar al polivalente guard y center John Gesek, a los que luego mas tarde se uniría uno de los mejores guards de toda la historia como fue Larry Allen. Aquella línea de mastodontes, todos con pesos rondando o superando los 150 kilos, fue la que permitió que el QB Troy Aikman fuera casi intocable en el pocket buscando al WR Michael Irvin, o que el RB Emmitt Smith, pequeño y muy compacto,con un punto de gravedad muy bajo, pudiera correr a sus anchas tras los bloqueos y autopistas que le solían abrir, no sin olvidar a uno de los mejores FB de la reciente historia, Daryl “Moose” Johnston. Los galones, la fama, el éxito y el formar parte del Hall of Fame se lo llevaron “The Triplets”, pero ellos son los primeros en reconocer que sin aquella OL ellos no serian nadie. Cuando Emmitt Smith leyó su discurso en su entrada para el Hall of Fame sus primeras palabras fueron para su maravillosa OL, pronunció todos sus nombres, incluso el del tristemente fallecido Mark Tuenei.

Los miembros de «The great wall of Dallas», el corazón de la ultima dinastía de los Dallas Cowboys

Aunque los OL no juegan en defensa su efecto en las mismas es vital. Una OL que dicta el partido con el control del reloj y tipo de juego, permite dos cosas, que el ataque rival esté en la banda y no pueda anotar, pero sobre todo permite que tu defensa se conserve fresca y no se canse. La defensa de aquellos Cowboys se pasaba en un concepto, velocidad, algo que solo era posible cuando tu defensa está lo mas fresca posible y eso solo se consigue que sea así estando poco tiempo en el campo. La defensa que montó Jimmy Johnson, con la ayuda de Dave Wannstedt era pequeña para lo que se solía estilar, pero con un motor incansable y una velocidad de vértigo, algo que solo se podía conseguir si tu ataque era la que dictaba el juego. Los que disfrutamos con aquellos Cowboys no podemos olvidar aquellos drives de 9 y 10 minutos que dejaban exhausto al rival, sin aire que respirar.

Aquel equipo tan especial, la colección de locos mas singulares de la NFL, fueron tan buenos, que cuando Jimmy Johnson abandonó el equipo en su guerra de egos con el propietario Jerry Jones, hasta un perfecto incompetente como Barry Switzer fue capaz de llevarlos en su primer año a la final de la NFC y el siguiente a la misma Super Bowl, donde los Cowboys ganaron su tercer anillo en cuatro años. Poco después de aquel título el equipo se empezó a descomponer, cuando aquella majestuosa pared desapareció, los Cowboys empezaron un descenso a los infiernos del que aun no han salido.

Desde hace tiempo en Dallas saben de una cosa, su QB para los próximos años es y será Tony Romo, su mega contrato así lo confirma. Las cualidades físicas y como QB de Romo son incuestionables pese a su tendencia a cometer errores garrafales en ocasiones, aunque muchas veces no sabemos si son culpa suya o del que manda las jugadas en la banda. Pero Tony Romo empieza a tener una edad peligrosa, si los Cowboys quieren conservarlo durante un tiempo debían de protegerlo, si hay una lesión que no se pueden permitir es la del QB.

La remozada OL de los Cowboys protegiendo a su QB

El Front Office empezó a invertir elecciones de draft y contratos en jugadores de la OL. Doug Free empezó como OLT, pero con la llegada de Tyron Smith en 2011 lo mandaron al otro lado de la línea, al puesto de ORT. En el año 2012 los Cowboys de nuevo deciden usar su primera ronda en otro hombre de línea, Travis Frederick, una elección muy controvertida por que se esperaban otra elección más glamourosa y que vendiese abonos. En 2014 cuando parecía inevitable que Johnny Manziel fuera a caer en Dallas, de nuevo los Cowboys sorprenden con otro OL, el polivalente Zack Martin, lo que hacía la tercera elección en cuatro años en un jugador de línea. El ex de Notre Dame puede jugar todas las posiciones de la OL y ha traído algo que quizás echaba de menos, carácter, su dotes de liderazgo pese a ser novato son incuestionables, pese a solo llevar 6 encuentros como profesional parece llevar toda una vida allí. La línea la cierran el OLG Ronald Leary, un jugador con enorme potencial, pero muy cuestionado por sus problemas con las lesiones, lo que le hizo no salir elegido en el draft de 2012, aunque los Cowboys lo firmaron poco después. El último miembro es el ORT Jermey Parnell, otro undrafted del año 2009, y que ahora deberá ocupar la posición del lesionado Doug Free.

Unos meses después los resultados son los que ahora son, los Cowboys están 5-1 en la clasificación, el mejor récord de la NFL junto a San Diego Chargers y Philadelphia Eagles. Junto con los de California son los únicos equipos en batir al actual campeón, los Seattle Seahawks, aunque los de Dallas consiguieron lo impensable, ganar con autoridad y practicando un excelente football en el infierno del Century Link Field, sitio donde en los dos últimos solo han ganado los Arizona Cardinals.

Rolando McClain, recuperado para el football

Soy el primero en reconocer que era impensable ver a los Cowboys donde están ahora en pretemporada. Pronosticaba que su lugar este año sería elegir entre los cinco primeros equipos en el próximo draft, a pesar de tener un ataque que cuando funciona es explosivo. Su talón de Aquiles todos creíamos que sería una defensa que prometía ser peor que la de la temporada 2013, algo que parecía imposible porque las cotas de miseria que alcanzó aquella unidad no tenían parangón. No solo sobre el papel eran peores, sino que habían perdido a dos de sus estandartes con las salidas de DeMarcus Ware y Jason Hatcher por motivos salariales, además su líder, el LB Sean Lee, caía lesionado de gravedad en el primer entrenamiento de la temporada, precisamente en una acción con el novato Zack Martin. Los Cowboys para reemplazarlo sacaban del retiro al LB Rolando McClain, dos años sin jugar y que estaba acabado para casi todos los equipos, pero que va directo al “Comeback player of the year”.

La actual OL ha obrado milagros en todos los sentidos, no solo protege de maravilla a Tony Romo, que en las pocas ocasiones en que le falla la OL es capaz de sacar a pasear esa magia que tiene en movimientos, sino que ha logrado algo impensable en ese ataque, que se haya vuelto el mejor ataque terrestre de la NFL, cuando era mas que sabido a la alergia que parecía tener Jason Garrett a implantar el juego de carrera. La calidad de la OL, junto con la explosión del RB DeMarco Murray, es el segundo RB en la historia en correr los primeros 6 partidos más de 100 yardas, han permitido cambiar el estilo de juego, ahora no es un equipo que pasa, pasa y pasa, sino que es un equipo que primero establece la carrera, y cuando esta domina, abre el juego de pase.

DeMarco Murray es lider en yardas de la liga corriendo detrás de una línea que le abre autopistas

Pero no solo el ataque vive de la excelencia de la OL, sino que la defensa, hecha a base de descartes y de adquisiciones del draft, puede ser muy agresiva y jugar al limite al estar mucho mas fresca, algo que puede hacer porque esta muy poco tiempo en el campo, y cuando lo está, están como una lechuga. Los Cowboys no solo ganaron en Seattle por el magnífico trabajo de su OL, que estuvo colosal, sino que la defensa estuvo muy agresiva y con una enorme frescura todo el partido, algo que tiene que agradecer a su OL, que marcó el ritmo del partido casi desde el primer drive.

Estos Cowboys pueden llegar muy lejos mientras jueguen como en Seattle, pero para que eso ocurra, deberán mantener esa OL como el corazón del equipo. Si el corazón sigue bombeando sangre al resto de unidades como hasta ahora, este equipo podría alcanzar cotas mayores, y por qué no, incluso ganar la Super Bowl. Si eso llegara a ocurrir este equipo, al igual que la ultima dinastía del equipo tejano, se lo deberá todo a tener un excelente corazón. Y por cierto, para terminar, esperemos que el ejemplo de los Dallas Cowboys cunda y se empiece de nuevo ver a equipos con buenas líneas y un buen juego terrestre, son la mejor forma de proteger a la inversión más valorada por todas las franquicias, sus QB.

 AUDIBLES

  • En el mundo de la NFL se suele decir que cuando un partido termina en empate es como besar a tu hermana. Hace tiempo ya escribí que yo eliminaría las prórrogas y si un partido termina en empate, así se queda, solamente deberían existir en los playoffs, donde alguien tiene que ganar el partido. Sinceramente no le veo ningún sentido a la prórroga si esta de nuevo termina en empate ¿Para qué entonces jugar 15 minutos mas?. El otro motivo para defender la existencia de los empates es que dan muchísimo juego en las clasificaciones. El año pasado los Green Bay Packers pasaron a playoffs con un récord de 8-7-1 frente al 8-8 de los Chicago Bears, y ese empate se produjo en la propia división. Sin embargo el empate entre loa Cincinnati Bengals y Carolina Panthers afecta a las dos conferencias, lo que puede acabar dando lugar a toda clase de consecuencias y especulaciones, y sobre todo desharía cualquier tipo de empate no solo en la propia división, sino en la conferencia.
¿Quién debería ser el próximo MVP?
  • Las prodigiosas actuaciones de JJ Watt han abierto el debate sobre si un jugador defensivo puede ganar el MVP. Ya dije que en dos ocasiones jugadores defensivos han ganado el premio, Alan Page y Lawrence Taylor, por lo que no debería existir impedimento alguno para ello. Pero cabe plantearse la pregunta ¿Merece JJ Watt el premio al MVP? Para mi no, y lo razono. Para mi seria irrelevante si su equipo llega o no a playoffs, sino que el argumento es ¿Sería el récord del equipo peor si no juegas? Si quitas a JJ Watt dudo que el record de los Texans fuera mucho peor que su actual 3-2, en el peor de los escenarios podría bajar a 1-4, pero tengo serias dudas que sin él no Texans no hubieran ganado al menos un partido de partido. Si por el contrario quitamos a Phillip Rivers o DeMarco Murray de los Chargers o Cowboys ¿Estarían ambos equipos con un récord de 5-1? Todo lo contrario, estarían 1-5 y siendo generosos. En baseball tiene una estadística avanzada que evalúa que impacto tiene en el récord si reemplazas al jugador A con el jugador B, si se hiciera lo mismo con los tres nombres que he mencionado seguramente el récord de al menos dos de ellos variaría mas qué sustancialmente.
  • Al hilo de lo anterior, allí esta el caso de los Detroit Lions. Casi nadie duda de que Calvin Johnson es el arma más peligrosa de toda la liga si está sano, sin embargo los Lions se las están arreglando bastante bien sin él, esta semana con el WR fuera del partido ganaron con absoluta facilidad a los Minnesota Vikings, que sólo pudieron anotar en los minutos de la basura. La semana anterior los Lions, con un Megatron muy disminuido físicamente, perdieron por culpa de un kicker incompetente y la derrota en Carolina puede entrar dentro de lo comprensible, además de que el WR fue un completo “non factor” ¿Estarían los Lions con un récord mucho peor sin su WR? Pues con toda probabilidad no, si los Lions están 4-2 es por el buen hacer de su defensa, y seguramente con un kicker competente estarían incluso 5-1.
  • Si Dallas es la sorpresa agradable de la temporada, la desagradable no cabe duda de que tienen que ser los Tampa Bay Buccaneers. Si alguien sale ahora y dice que para él no, que esto se lo esperaba, miente, igual que aquellos que dicen que ellos sí esperaban lo de los Cowboys. Los Buccaneers estaban en muchas apuestas como equipo con serias opciones a playoffs, aunque eso a lo mejor sí que era una apuesta más atrevida. Lo que sí es poco comprensible es que no solo que vayan con un récord de 1-5, sino que cada semana transmitan aún peores sensaciones que la semana anterior ¿Para esto echaron a Greg Schiano? Los proyectos de Lovie Smith suelen tardar en madurar, sin embargo este amenaza con pudrirse antes siquiera de haber echado a andar.
Los Cleveland Browns rindiendo al nivel de su talento
  • Que a estas alturas de la película digamos que los Browns son una sorpresa no se lo debería creer nadie, lo que está realmente pasando es que por primera vez en mucho tiempo el equipo está respondiendo a su verdadero potencial. Para mi era incomprensible que un equipo con muy buenos jugadores temporada tras temporada decepcionara tanto, una cosa es que tal o cual jugador no funcione o sea un bluf, pero ya quisiera mas de un equipo tener a varios jugadores de la actual plantilla de los Browns, el mejor baremo para medir si un equipo tiene o no talento. Por lo tanto todo parecía reducirse a un problema, encontrar a alguien capaz de poner orden y hacer funcionar a los jugadores. De momento Mike Pettine lo esta haciendo muy bien, y mas tras no empezar con buen pie con el pésimo manejo del asunto de Johnny Manziel en pretemporada. Con un calendario mas que asequible a la vista los Browns podrían terminar octubre con una marca de 6-2 y con serias opciones a los playoffs.
  • El tópico de “A perro flaco todo son pulgas” perfectamente lo podríamos aplicar tanto a los Jacksonville Jaguars como a los Oakland Raiders, los únicos equipos que aun no saben lo que es ganar esta temporada. Los Jaguars fallaron un FG en los segundos finales, algo muy poco habitual en el casi siempre fiable Josh Scobee, que vio como su patada era bloqueada por los Tennessee Titans. Los Raiders jugaron el mejor partido de la temporada bajo la batuta del enérgico Tony Sparano, que reemplazaba al cesado Dennis Allen. El QB novato Derek Carr estuvo a un gran nivel, pero al final demostró porque es un novato y los San Diego Chargers ganaron un partido que se les había puesto muy cuesta abajo.
  • Los equipos de la AFC East se las están apañando otro año mas para regalar la división a los New England Patriots, que tras un mal comienzo y la debacle de Kansas City, han encadenado dos victorias seguidas y el jueves recibirán a los NY Jets. Los de Rex Ryan están con una marca de 1-5 y con multitud de lesionados, sobre todo en la secundaria. Su temporada podría acabar este mismo jueves y el habitual carrusel de noticias sobre si el Head Coach sigue un año mas quedaría abierto, por no mencionar a Geno Smith. Los Bills, que estrenaban propietario, Terry Pegula, no fueron rivales en ningún momento para los de Tom Brady, apenas aguantaron el primer tiempo puesto que el segundo fue un paseo militar para los de Bill Bellichick. Por su parte los Dolphins, que sí han ganado a los Patriots, podrían haber seguido el ritmo de haber ganado a Green Bay, pero un desastroso play calling de Joe Philbin en los minutos finales, un par de fallos defensivos garrafales y un tiempo muerto inexplicable, son regalos que Aaron Rodgers no suele desaprovechar.
  • Todos sabíamos que la NFC West es la mejor división de la NFL y queda aun mucho por jugarse. De momento los Arizona Cardinals la lideran con una sola derrota y cuatro victorias seguido de los 49ers con idéntico número de victorias pero con dos derrotas. El tercero en discordia son los actuales campeones, Seattle, que perdió su segundo partido en dos temporadas en su fortín del Century Link Field y acumula tres victorias. Aunque los Seahawks podrían parecer descolgados tienen aún pendiente jugar todos los partidos en la división, mientras que los otros ya han jugado entre ellos un partido y los 49ers derrotaron a unos St.Loius Rams que parecen estar acusando las bajas en defensa y no terminan de carburar en ataque.
¿Ha empezado Chip Kelly ha implicarse en labores defensivas?
  • La semana pasada decía que Chip Kelly era un Head Coach al 50%, ya casi nadie duda de la explosivo das de su ataque, y mas cuando LeSean McCoy vuelve por donde solía tras 5 semanas ausente. Pero ser Head Coach es también ser responsable de la defensa por mucho que se delegue en esa parcela, ningún gerente de empresa se olvida de una área de su empresa porque solo se vuelca en una, y eso era lo que parecía que Chip Kelly estaba haciendo. Por primera vez desde que llegó a la NFL los Philadelphia Eagles dejan a un rival a cero y con un notable esfuerzo de su defensa, que bajo a la tierra a Elisha Manning, que sin el apoyo de un juego de carrera y sin protección de su OL, volvió a ser el Elisha ordinario de la temporada pasada. En todo caso los Giants de Tom Coughlin tiene ahora dos preocupaciones, la primera arreglar eso que había funcionado las semanas anteriores, y la segunda, buscar reemplazo para Víctor Cruz.