La West Coast Offense

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El gran Big Walsh

Cuando se menciona West Coast Offense a todos nos vienen a la mente los siguientes nombres: Walsh, Montana y San Francisco 49ers., pero si alguien en lugar de los dos últimos citará a Cook y Cincinnati Bengals, todos le tacharíamos de loco, ignorante o que no sabe de lo que habla. Por increíble que parezca, la West Coast Offense, debe tanto a estos últimos como aquellos.

El football profesional tuvo un gran desarrollo en Ohio, pero el ataque que mas títulos ha dado en los últimos tiempos y sobre él que mas se ha escrito y hablado, también nació en Ohio. No es la «Smash and Mouth», la «Wishbone» o cualquier ataque de los estados del cinturón del frío, no. Es la West Coast Offense.

La West Coast Offense, ¿no nació en San Francisco de la mano de Bill Walsh, head-coach de la penúltima dinastía de la NFL, los 49ers ? La respuesta es no, la West Coast Offense alcanzó su máximo esplendor con los 49ers de Montana y Young, sobre todo con el primero, pero su origen está en Ohio, y mas en concreto, nació en unas de las franquicias con peor historia de la NFL, los Bengals de Cincinnati, y lo mas anecdótico es que los 49ers empezarían a forjar su leyenda a costa de los Bengals ya que en dos de sus tres primeras Superbowls fueron sus víctimas.

Walsh empezó su carrera de entrenador en los Raiders de Al Davis. Pertenecía al staff de asistentes de ataque, y en los Raiders, hasta que llegó John Gruden, nunca se había aplicado la West Coast sino mas bien el «Run and shoot». Davis, por aquel entonces entrenador, siempre fue un enamorado del ataque vertical y de las bombas, y defensor de un sistema de ataque de pases profundos; y en ese ambiente empezó Walsh con su aprendizaje como entrenador.

Bill Walsh y Paul Brown

Walsh se marchó de los Raiders y pasó una temporada con los San José Apaches en la Liga Continental. Después fue llamado por Paul Brown, antiguo head-coach de los Cleveland Browns, y uno de los mayores innovadores del football, pero que había pasado a ser dueño y head-coach de los Cincinnati Bengals, y allí le dio el puesto de entrenador de receptores, aunque la realidad es que de hecho era el coordinador ofensivo. Allí se empieza a cimentar la carrera de Walsh.

A Walsh siempre se le ha considerado un guru en el draft, aunque también ha tenido errores garrafales. Druckenmiller fue elección suya y fue él el que aupó a Rick Mirer al compararlo con el mismísimo Montana.
En su segunda temporada en los Bengals en 1969, eligió a un quarterback del que poco se sabe o se ha escrito, Greg Cook, y es él el detonante de la West Coast Offense, o mas bien lo fue su ausencia. Su paso por la NFL fue fulgurante y marcado por las lesiones. Todavía hoy, algunos defienden que ha sido el mejor quarterback rookie que ha llegado a jugar, por encima de Marino y Manning, pero al que las lesiones impidieron triunfar.
Cook era una atleta fuera de lo normal para su época, medía 1,95 y pesaba 100 kilos, su principal característica era que tenía un autentico lanzamisiles en el brazo, además con gran precisión y sentido del timing. Su carrera universitaria está llena de pases de 60 yardas y cuando salió de la Universidad había batido toda clase de records en la NCAA.

NFL Records:Rating de pase más altos de un QB rookie:
1 – 96 Dan Marino, Miami, 1983
2 – 88 Greg Cook, Cincinnati, 1969
3 – 84 Charlie Conerly, N.Y. Giants, 1948 Media de yardas por pase en temporada rookie
1 – 9.411 Greg Cook, Cincinnati, 1969 (197-1,854)
2 – 9.409 Bob Waterfield, Cleveland, 1945 (171-1,609)
3 – 8.360 Zeke Bratkowski, Chi. Bears, 1954 (130-1,087)

Walsh era un enamorado del juego de pase profundo, venía de los Raiders y su famoso ataque vertical. Walsh defendía que había que utilizar toda la cancha, abrir las defensas, sacar a los linebackers hacía atrás para abrir espacios empleando para ello a los tight ends, los receptores tenían que estar siempre abiertos subiendo y bajando constantemente, pero para aplicar ese juego había que tener al quarterback adecuado y allí estaba Greg Cook, que dotado de un brazo y una puntería excepcional encaja perfectamente en el ataque que implanta Walsh.
Los Bengals de 1969 son conocidos por utilizar un ataque profundo, vertical y de continuos pases, un estilo a los Rams de hoy. Cook lanza continuamente pases largos de 60-70 yardas con gran éxito, y el universo NFL comienza asombrarse ante el ataque de los Bengals, pero lo peor está por llegar. Cook nota unos pinchazos en el hombro, y se le diagnostica una lesión. Descansa unas jornadas, pero como empezaba y su carrera iba directa al estrellato, decide infiltrarse con cortisona y jugar lesionado, lo cual agravaría su lesión y terminaría por impedirle jugar. Cook solo jugaría la temporada de 1969, luego empezó un largo camino de operaciones, rehabilitaciones y nunca se recuperó, después de cuatro temporadas en las cuales no volvió a jugar, se retiró de la NFL.

Walsh se encuentra de repente que no tiene quarterback para la siguiente temporada, 1970, y en el draft no había ninguno que le gustara, entonces decide hacer un intercambio, trae a un quarterback llamado Virgil Carter de los Buffalo Bills, y ese punto de inflexión marcará para siempre a Walsh. Carter es un quarterback totalmente diferente a Cook, es mas pequeño, tremendamente cerebral, muy certero, buen scrambler, pero le falta brazo y no puede hacer con la facilidad de Cook el pase profundo, y casualidades de la vida, procede de Brigham Young, universidad mormona del estado de Utah, cuyo jugador mas conocido y emblemático es Steve Young. Walsh, que ante todo es un gran entrenador, no está donde está porque sí, se da cuenta que con este quarterback no se puede practicar el mismo juego y decide cambiar radicalmente la filosofía de su ataque, e implanta un ataque donde se realizan continuos roll-outs, rutas cruzadas, pases horizontales a los running-backs que salen del backfield , pase cortos y todo ello con renuncia de lo que mas gusta y enamora a Walsh, el pase profundo, que se practica únicamente cuando es necesario, en fin, lo que ahora se conoce como West Coast Offense.

EL DOMINIO 49ER

Joe Montana

El cambio de filosofía al final de temporada se nota, el porcentaje de acierto en el pase es superior al 60 % ( 62.2 %), lo cual supone una barbaridad entonces, donde lo normal es que el quarterback no tuvieran porcentajes de conversión muy elevados. Walsh, cuando Paul Brown se retira y no es nombrado head-coach de los Bengals, se marcha a los San Diego Chargers al puesto de coordinador ofensivo, donde solo permanece una temporada, la de 1976, para marcharse a Stanford, la universidad de San Francisco. En 1979, después de dos temporadas en Stanford, es contratado por los 49ers como head-coach y general manager.

Los 49ers, hasta entonces una franquicia perdedora, con mala estructura y sin un gran staff, sufren un cambio radical. Walsh poco a poco, con gran manejo del draft va creando un equipo a su medida y con ese ataque tan singular que traía de Cincinnati. Cuando elige a Montana, sorprende a todos, no es el quarterback que se empezaba a estilar en la NFL, es mas bien poco atlético, su mecánica de lanzamiento no es la mejor, pero ve en él algo diferente, es el quarterback ideal para el ataque que quiere implantar, y el resto ya es historia. Gana 3 Super Bowls (1982, 1984 y 1989) con Montana, dos de ellas contra Cincinnati, que fue su laboratorio de ensayos. Es el único que ve a Steve Young con posibilidades de ser un quarterback valido para la NFL, y se lo trae desde Tampa Bay, y allí están sus números.

Cuando se acuña el termino West Coast Offense, en realidad el nombre lo inventan los periodistas y analistas para denominar un ataque que se dió a conocer en Stanford y San Francisco, de allí el nombre West Coast. Walsh protesta enérgicamente y dice que el nombre está mal dicho, que en realidad debe denominarse la «Cincinnati Offense», pues la había creado y empleado en Cincinnati, pero finalmente se acaba imponiendo el criterio de los periodistas, para un estilo de ataque que un equipo de la West Coast elevó a su máxima esplendor, pero que nació donde está una de las cunas del football, Ohio. Esto viene a la memoria, como viene la anécdota de otro deporte, el fútbol, del mal llamado «Gol de Pelé».

Cada vez que un jugador de fútbol ve al portero adelantado e intenta meter gol, se dice que ha intentado o ha metido el gol de Pele, y este último dijo una vez que no entendía porque a esa jugada se le llamaba así, cuando la realidad es que el balón se le fue fuera y nunca marcó gol. Walsh se le preguntó recientemente que hubiese ocurrido si Cook no se hubiese lesionado, primero lamentó su pérdida, hubiese marcado una época en la NFL, para seguido comentar que hubiera inventado un ataque sin igual, de lanzamientos profundos y cuyos récords estarían aun vigentes, pero que probablemente nunca hubiese creado lo que actualmente se conoce como West Coast Offense.

La lesión de un solo jugador le obligó a rectificar y crear el estilo de juego mas laureado e imitado de las últimas décadas, por tanto, siempre que hablemos del mas grande quarterback de todos los tiempos, Joe Montana, su sucesor Steve Young, y otros grandes quarterback que triunfan en sistemas de West Coast Offense, como Favre, McNabb y Gannon, deberíamos pensar en la figura de Greg Cook, un jugador al que las lesiones impidieron triunfar y cambió todo el destino de un entrenador miembro del Hall of Fame y uno de los grandes de la NFL.

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