Upset Saturday

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Dejando de lado discusiones de quién aspira o no al título nacional, la semana ha sido realmente muy divertida para cualquier aficionado de verdad al College football y a sus clásicas leyendas de “upsets” y Cenicientas.

Está muy claro que sí LSU y USC continúan trabajando y actuando como ellos realmente saben, estoy seguro que el resto de equipos deberán luchar por el tercer puesto en adelante. Los Tigers, a pesar de una actuación un tanto “mediocre” esta semana frente a Tulane, son ahora el único equipo cuya derrota sí que me sorprendería con mayúsculas, sin embargo, “Upset Saturday” me ha enseñado, que este año, un sábado cualquiera de otoño, cualquier resultado será posible…

THE TURNOVERS’ “UPSET”

Pocos programas de football en College han tenido un éxito tan inmediato en la historia. Los Bulls comenzaron a jugar en la división I-AA en 1997 y en el 2001 ya habían conseguido un récord de 8-3 en su debut en la máxima categoría (división I-A), al año siguiente sumarían 9 victorias comenzando a ganarse el respeto de la nación y la temporada pasada, con un record de 9-4, el programa conseguiría, por primera vez en toda su historia, una victoria en un Bowl Game, además de vencer a West Virginia (ranqueada #7) en Morgantown.

Este año el programa continúa con ese meteórico ascenso, con una victoria frente a Auburn en el mismísimo Jordan-Hare Stadium y este último “upset”, de nuevo, frente a la todopoderosa West Virginia (ranqueada #5) en el Raymond James Stadium de Tampa, demostrando que estamos ante uno de los grandes favoritos a llevarse, ya este mismo año, la Big East Conference y que en el estado de Florida hay más “vida” a parte de los propios Florida Gators, Florida State o Miami. (Resultado: 13-21)

Seguramente los Bulls no enamoraron con su juego, ni demostrarían gran solidez protegiendo el balón (4 turnovers), tampoco el QB Matt Grothe (11 de 20 para 135 yardas, 1 TD y 2 INTs) tuvo ese salto al estrellato esperado ante toda una nación en “Primetime”… sin embargo, USF demostró el carácter ganador y esa personalidad característica de los grandes programas, quienes siempre son capaces de encontrar el modo de vencer, a pesar de no tener su noche más acertada. La diferencia, además, la marcó la intensidad y la pasión de la defensa de los Bulls, infinitamente superior a la de West Virginia, cuya fuerza y actitud parece desinflarse desde aquella Sugar Bowl de 2006 frente a Georgia, donde se produjo el despegue definitivo del programa del HC Rich Rodríguez.

La defensa de South Florida, por segundo año consecutivo, acabó con el dominante juego de carrera de West Virginia, quienes fueron capaces de acumular yardas terrestres, sin embargo, incapaces de romper la defensa de los Bulls con ese característico “big-play” que cambiase el partido. Con el disciplinado y veloz juego, sin fallar ningún placaje, de la unidad de linebackers de South Florida, liderados por el físico MLB Ben Moffitt (2 intercepciones) y una línea defensiva que permitía escasos agujeros, donde el DE Jarriett Buie y el DT Richard Clebert dominaban la línea de scrimmage y el DE George Selvie provocaba auténticos estragos en el puss rush, West Virginia era incapaz de hacer “correr” su exitosa “Spread Offense”, además de cometer continuos errores (un total de 6 turnovers). El eléctrico HB Steve Slaton (13 carreras para 54 yardas y 2 fumbles) tuvo una de las actuaciones más mediocres que se le recuerdan, el WR Darius Reynaud se encontraba desasistido y los Mountaineers, en los últimos minutos de la primera parte, veían como el corazón de su ataque y líder del equipo, el QB Pat White (12 de 18 para 100 yardas y 1 INT), tenía que dejar el partido debido a un fuerte golpe sobre su rodilla en un scramble de 18 yardas. En ese momento, el QB “backup” Jarrett Brown entró en el partido. La defensa del DC Wally Burnham, eliminado el juego terrestre, dejó el partido en manos de este “Sophomore”, tan sólo era cuestión de tiempo esperar a que el inexperto QB tomase una mala decisión en un intento de ganar el partido con su brazo. Brown (11 de 20 para 149 yardas, 1 TD y 2 INTs) acabaría siendo interceptado en la endzone por el safety Nate Allen.

South Florida (5-0), sin duda, ha dado un golpe contundente sobre la mesa al vencer en este importante duelo de conferencia frente a una West Virginia que, como apuntamos sobre estas líneas la semana pasada, no iba a tardar demasiado tiempo en “pinchar”. Los Bulls tienen una defensa bastante importante alrededor del LB Ben Moffitt, pero tienen que evitar convertir sus partidos en festivales de fumbles e intercepciones. Grothe (2 intercepciones) no estuvo nada fino con su mecánica y sus decisiones en los lanzamientos “between the numbers” y el sensacional HB “True Freshman” Mike Ford (2 fumbles) tiene que proteger mucho mejor sus posesiones, sin embargo, estén muy atentos a este último, puede ser una de las grandes sensaciones en próximos encuentros. Ahora, Rutgers les espera en tres semanas en Piscataway.

Pero los Scarlet Knights del HC Greg Schiano parece que tampoco están como para tirar demasiados cohetes. Maryland daba la sorpresa con el “upset” (otro más de la tarde) frente a Rutgers en su propio estadio, sin embargo, la diferencia aquí con West Virginia es que esta derrota, sobre el papel, no supone un retroceso en la carrera por la Big East Conference, la clave se encontrará la próxima semana frente a Cincinnati. (Resultado: 34-24)

El ataque de Maryland, liderado por el segundo QB “backup”, el “Sophomore” Chris Turner funcionó perfectamente, a pesar de la dolorosa derrota en la prórroga frente a Wake Forest la semana pasada. El juego ofensivo de los Terps se sustentó en el sensacional tandem terrestre entre Keon Lattimore (34 carreras para 124 yardas y 1 TD) y Lance Ball (12 carreras para 90 yardas y 2 TDs), quienes fueron una apisonadora frente al débil “front-seven” de los Scarlet Knights. El QB Chris Turner (14 de 20 para 149 yardas) no tuvo una actuación realmente astronómica, en relación a anotaciones y yardas aéreas, sin embargo, rozó la perfección en cada uno de sus lanzamientos distribuidos y cuando el equipo lo necesitó, el WR “Freshman” LaQuan Williams, a falta de 8 minutos y en tercer down, bajó del cielo milagrosamente un lanzamiento suyo (un tanto largo) de 27 yardas en una recepción antológica, para que Keon Lattimore consiguiese anotar un TD de una yarda en un momento altamente crítico. Rutgers en cambio, y a pesar del buen partido del QB Mike Teel (25 de 44 para 310 yardas, 2 TDs y 1 INT), fue incapaz de hacer funcionar verdaderamente su “smash-mouth” con Ray Rice (21 carreras para 97 yardas y TDs), que tuvo una actuación productivamente un tanto decepcionante, siendo insuficiente para ampliar la racha de diez victorias consecutivas en Piscataway.

LA TEORÍA DEL “UPSET” EN ENTREDICHO…

Normalmente hay “upsets” que se reconocen o se intuyen desde varias semanas o días anteriores, es un tipo de sensación que te sugiere que un “underdog” será capaz de poner en aprietos la temporada de una “powerhouse”, además, la teoría del “upset” suele ser muy “selecta” entre programas, se “requiere” una potencial capacidad de sorpresa, de ahí que muy pocos creyesen en la victoria de Colorado frente al número 3, los Oklahoma Sooners, sin embargo, el HC Dan Hawkins y sus Buffaloes confiaban fuertemente en esta remota posibilidad. Nadie puede explicar como un equipo del nivel de Oklahoma fue capaz de perder un partido que controlaba y dominaba completamente por 24-7 en el tercer cuarto, los Sooners no es que tuviesen un ojo sobre el Red River Shootout frente a Texas en Dallas, simplemente regalaron el partido. (Resultado: 24-27)

Con tan sólo seis minutos para finalizar el encuentro y los Buffs acorralando fuertemente a los Sooners, Colorado (abajo 24-17) se encontró ante un cuarto down y dos yardas en la 19 de OU. Ante la sorpresa de muchos, y en un “call” muy discutible, Dan Hawkins ordenó el intento de FG de 37 yardas. Tan pobre como fue esta decisión, el PK Kevin Eberhat falló el intento con una patada desviada a la izquierda, los Buffaloes habían perdido una oportunidad de oro de ganar el partido, mientras que los pupilos del HC Bob Stoops parecían salvar una situación definitiva. Sin embargo, el QB “Freshman” Sam Bradford (8 de 19 para 112 yardas, 1 TD y 2 INTs), quien había maravillado a la nación semanas antes por la solidez de su juego, sería inmediatamente interceptado en un lanzamiento ante demasiado tráfico en su propia yarda 43. Por primera vez en todo el año, Bradford se veía constantemente sometido a presión en el pocket. El LB “Senior” Jordon Dizon y cia estaban consiguiendo poner en serios problemas a los Sooners, incapaces de mover las cadenas por tierra en toda la segunda parte, además, la excelente defensa de Colorado, en los últimos 20 minutos, obsequiaba con drives cortos cada una de las posesiones a su ataque (las anotaciones fueron de 50, 62, 16 y 23 yardas).

Pero, el QB Cody Hawkins (22 de 36 para 220 yardas, 2 TDs y 2 INTs) bajo un tercer down y 20 yardas (debido a un holding) era incapaz de sobreponerse a esta adversidad y OU, de nuevo, salvaba otra situación crítica forzando el punt, sin embargo, los Sooners se había empeñado fuertemente en regalar el partido. Reggie Smith perdía la posesión cometiendo un fumble horrible recuperado por UC en la yarda 15 de Oklahoma. Los Buffs volverían a cometer una nueva penalización con un holding enfrentándose a un primer down muy largo (19 yardas), pero los Sooners seguían empeñados en regalar nuevas oportunidades y un facemask desastroso daba a Colorado un down extra, esta vez, Cody Hawkins encontraba a su WR Dusty Sprague en la endzone en un TD de 15 yardas, los Buffaloes conseguían empatar el partido a falta de menos de 4 minutos.

Mientras, Bradford continuaba incapaz de completar un lanzamiento, permitiendo a la defensa de Colorado volver a parar peligrosamente de nuevo el ataque de los Sooners. Un error en cobertura de los equipos especiales de OU contribuía a un retorno de 33 yardas de punt de Chase McBride, quien situaba a los Buffs en una posición inmejorable para completar la inverosímil remontada, la yarda 50. Cody Hawkins completaba un lanzamiento de 16 yardas para Kendrick Celestine, dejando a los Buffs, en primer down en la yarda 35 de Oklahoma. Sólo necesitaban avanzar unas yardas y hacer correr el reloj para jugarse el todo, una vez más, sobre la pierna de Eberhart, quien esta vez, sí fue capaz de conectar, con dos segundos en el reloj, un FG de 45 yardas. La sección de estudiantes de UC estallaba de alegría invadiendo el campo, mientras que un equipo con aspiraciones absolutas de campeonato nacional dejaba el terreno de juego cabizbajo aplastado por la fe de los Buffaloes.

Pero Texas fue incapaz de aprovechar el “pinchazo” de Oklahoma en la Big 12 Conference frente a su particular bestia negra, Kansas State. Los Wildcats es el único equipo (aparte de los Sooners) capaz de haber ganado a Texas en partidos consecutivos (casa y fuera) desde que el HC Mack Brown llegase a los Longhorns en 1998, K-State lo ha hecho dos veces (1998-99 y 2006-07). The Red River Rivalry ahora pierde un tanto de atractivo a nivel nacional con ambos equipos bajo un récord de 0-1 (la primera vez desde 1997), sin embargo, este duelo histórico en la Cotton Bowl será definitivo. Uno de los dos se verá prácticamente eliminado de la división sur de la Big 12, un completo fracaso para cualquiera de estas “powerhouses”. Hay que recordar que la última vez que Texas perdió la semana antes de enfrentarse a Oklahoma fue en 1999 frente a Kansas State por 17-35 en Austin.

«The Lynch Mob» (apelativo que los jugadores defensivos de KSU adoptaron ellos mismos tras la temporada de 1995 y que se ha mantenido durante los exitosos días de finales de los ‘90) parece haber vuelto, simbolizando la intensidad y agresividad defensiva que el programa ha producido durante varios años. La defensa y los equipos especiales (un retorno de punt de 89 yardas y otro de kickoff de 85 anotados) fueron suficientes para acabar con Texas, forzando al QB “Sophomore” Colt McCoy a tener su peor partido como Longhorn con un total de 4 turnovers (19 de 39 para 200 yardas, 1 TD y 4 INTs), además de sacarle del campo literalmente antes de la primera parte por continuos golpes debido al feroz puss rush de K-State y una OL que no le daba ninguna oportunidad (1 sack, 13 presiones sobre el QB y siete pases deflectados, incluyendo cuatro en la línea de scrimmage), mandándole al vestuario prematuramente, sin embargo, McCoy volvería al partido inmediatamente pero los doctores del equipo decidieron sacarle, de nuevo, en los minutos finales para acabar vomitando en la banda. (Resultado: 41-21)

AND THE CALL ON THE FIELD STANDS… TOUCHBACK

Espectacular encuentro el vivido entre California y Oregon en Eugene en un duelo directo por la Pac-10 Conference. Tal vez sobró la primera parte, donde el único “big-play” se basó en una penalización debido a una falta personal sobre el HB de los Ducks Jonathan Stewart y que fue clave para que el propio Stewart inaugurase mediante una anotación terrestre el casillero de TDs del partido (10-3 a favor de Oregon en la primera parte). El ataque de los Bears directamente fracasó frente a la atlética velocidad y rápida ejecución del “front-seven” de los Ducks. En líneas generales, hubo demasiado respeto y estudio entre ambos bandos durante los primeros minutos.

Sin embargo, la segunda parte fue un encuentro completamente distinto. Las estrellas en los “skill positions” emergieron, con el HB Justin Forsett, el WR DeSean Jackson, el QB Dennis Dixon y el HB Jonathan Stewart empezando realmente a jugar un football mucho más liberal, convirtiéndose el partido en un pequeño “shootout”. Los receptores comenzaron a encontrarse abiertos, los runningbacks atacaban amplios agujeros y las defensas empezaban a perder fuelle paulatinamente…

Pero entre todos, apareció la estrella del WR DeSean “Big Play” Jackson (11 recepciones para 160 yardas y 2 TDs), quien rápidamente empataba el partido gracias a un TD de 25 yardas en un lanzamiento del QB Nate Longshore. A partir de entonces, Jackson comenzó a dominar completamente el encuentro, encontrándose abierto en cada jugada, consiguiendo espectaculares recepciones y proveyendo de liderazgo al ataque, a pesar de encontrarse bajo constantes dobles coberturas. Mientras tanto, el HB Justin Forsett (23 carreras para 101 yardas y 2 TDs), con un físico juego terrestre, era capaz de mantener el tempo del partido, y el QB Nate Longshore (28 de 43 para 285 yardas y 2 TDs), en un partido realmente muy confidente, eludía en todo momento el turnover, liderando a su equipo a la endzone rival mediante drives sólidos y constantes. Estoy seguro que muchos aficionados de California se quedaron con el corazón en un puño cuando en los últimos y decisivos minutos, Longshore tuvo que retirarse debido a un fuerte golpe sobre una pierna, volviendo más tarde completamente cojo para realizar los decisivos “hand-offs” sobre Forsett y acabar con cada uno de los tiempos muertos del HC Mike Bellotti en esta batalla de Willamette Valley.

Y entonces ahí apareció la figura del QB Dennis Dixon (31 de 44 para 306 yardas, 1 TD y 2 INTs), quien a pesar de haber estado desempeñando, hasta entonces, una actuación bastante aceptable, ponía, en los minutos finales, literalmente el partido en peligro. Primero con una intercepción en su propia yarda 11 que provocaría el TD de carrera de Forsett con tan sólo tres minutos por jugarse, situando a CAL 31-24 por delante (por primera vez en todo el partido). Y más tarde, en un intento de remontada, Dixon se veía, de nuevo, interceptado en la yarda 17 de los Golden Bears por Tyson Alualu en un lanzamiento desviado en la propia línea de scrimmage. Los aficionados de los Ducks, a pesar de toda la ilusión depositada en este último drive, no se lo podían creer, dos intercepciones en drives consecutivos sobre Dixon iban a costar el partido, sin embargo, Oregon aún gastaría todos sus tiempos muertos en parar a los Bears. Con 1:39 minutos por jugarse y en la propia yarda 23 de los Ducks, aún había mínimas esperanzadas. Entonces, Dixon parecía que pasaría inmediatamente de villano a héroe, liderando un drive aéreo espectacular que llevaría inmediatamente a Oregon a la yarda 5 de los Bears. Dennis Dixon completaría un lanzamiento al lado izquierdo sobre el WR Cameron Colvin que en un intento por alcanzar la endzone, se lanzaría con fuerza sobre el “pylon”, sin embargo, el CB Marcus Ezeff le propinaría un fuerte golpe, perdiendo este último la posesión del balón. Tras varios minutos “under review” y con el Autzen Stadium bajo un continúo rezo, la decisión ya había sido tomada… ¡Touchback! (Resultado: 31-24)

USC, en cambio, sobrevivió a sus propios errores (3 turnovers y 16 penalizaciones para 161 yardas) y a un ataque ineficiente para acabar sufriendo en los últimos minutos. El QB “Senior” John David Booty (20 de 37 para 236 yardas, 1 TD y 2 INTs) conectó en la endzone con el WR Patrick Turner en un lanzamiento de TD de 23 yardas, y Stafon Johnson y Chauncey Washington, cada uno anotarían TDs en distancias cortas para situar un cómodo 24-14. En el último cuarto, Washington conseguiría anotar un FG y el partido pudo haber cambiado drásticamente de haber sido señalado en el “replay” una intercepción en la endzone en lugar de un correcto pase incompleto. Los Trojans anotarían el FG, y más tarde sobrevivirían a un punt bloqueado y al segundo TD terrestre de la tarde del QB Jake Locker, el “Tebow del Oeste”, consiguiendo al final recuperar el intento de “onside kick” a falta de 34 segundos para cerrar definitivamente la victoria. Los Huskies se mantuvieron vivos gracias a una intercepción de Mesphin Forrester retornada para TD que igualaba el partido a 14, sin embargo, su ataque se vio sobrepasado totalmente por 460 yardas a 190. La defensa de los Trojans vino al rescate. (Resultado: 27-24)

PUEDEN PRESUMIR DE SEGUIR INVICTOS, OTROS NO

Mientras muchos favoritos continúan cayendo y sufriendo, uno con el que muy pocos contaban, Ohio State, sigue deshaciéndose de sus rivales, uno a uno, con solidez y sin apenas ruido. Laurinaitis lo afirmó al final del encuentro, la derrota ante Florida en el BCS Nacional Championship Game de la temporada pasada y todo lo que se habló en torno a aquel partido, ha minado fuertemente el orgullo de los Buckeyes.

Ohio State dominó el partido completamente con Chris Wells corriendo para dos TDs en cada primer cuarto, mientras un imparable Brian Robiskie conseguía una recepción espectacular de 54 yardas para TD, dejando prácticamente cerrado el partido en la primera parte con un 20-7 a favor de los Buckeyes. Los Gophers, ataviados en uniformes de la época, llevaron a cabo un drive excelente de 13 jugadas y prácticamente 6 minutos, finalizado con un TD de recepción de Ralph Spy, pero ahí se acabó todo, la defensa de Ohio State dominó absolutamente el partido (sobre todo la unidad de linebackers, seguramente la mejor de toda la nación) con un James Laurinaitis omnipresente, sumando un total de 14 placajes y Marcus Freeman otros 11, reduciendo el juego terrestre de Minnesota (tan efectivo como cualquier otro en la Big 10) a tan sólo 45 míseras yardas. (Resultado: 30-7)

Quien tampoco puede presumir de condición de invicto es una muy decepcionante Penn State, que se hunde en la Big 10 Conference. Otro nuevo “upset” de la tarde llegaba de manos de la nueva Illinois del HC Ron Zook, que consigue, por fin, celebrar una victoria frente a un equipo ranqueado (la última en el 2001, año en el que la histórica Fighting Illini se ganó un viaje a la Sugar Bowl). Illinois (4-1) no experimentaba un record de 2-0 en la Big 10 desde 1991. (Resultado: 20-27)

Illinois respondería a un FG de 26 yardas del PK Kevin Kelly con un TD de retorno de kickoff de 90 yardas del “recruit” estrella, el WR “True Freshman” Arrelious Benn (6 recepciones para 84 yardas y 1 TD), conseguirían un touchdown de carrera de dos yardas del HB Rashard Mendenhall, y en ningún momento más se vería por debajo del marcador. Benn además, recién comenzada la segunda parte, anotaría un nuevo TD de recepción de 29 yardas, pero el ataque Illini no volvería a pisar más la endzone, aumentando la distancia con sendos fieldgoals del PK Jason Reda. Penn State alcanzaría la zona de anotación con un TD de recepción de 24 yardas del WR Derrick Williams y una carrera de 7 yardas del HB Austin Scott, aunque tendrían aún un último intento, pero, nuevamente un erróneo Anthony Morelli (21 de 38 para 298 yardas, 1 TD y 3 INTs) lanzaba un pase desesperado, con un único resultado, su tercera intercepción del partido.

Otro programa que continúa vagando por la Big 10 es Iowa (2-3), que perdió en el Kinnick Stadium frente a Indiana, quienes, este año, sueñan fuertemente con ser elegibles para un Bowl Game. El problema real de los Hawkeyes es su inconsistente OL, que permitió un total de 9 sacks y una constante presión sobre el talentoso QB Jake Christensen (24 de 42 para 308 yds, 3 TDs y 1 INT), además de no ayudar demasiado en el juego terrestre. La apuesta de Iowa debe ser su dura defensa, aunque esta semana no actuó al nivel que se la presupone en los primeros 23 minutos. (Resultado: 38-20)

GATOR BLUFF

Parece que la presente semana no tuvo suficiente número de “upsets” durante los primeros partidos del día en este sábado inolvidable de College football. Cuando nadie apostaba un dólar por ellos, tras una temporada completamente horrible, aparece Auburn y gana inesperadamente, y por segundo año consecutivo, a Florida en el siempre complicado ambiente de The Swamp. (Resultado: 20-17)

El problema de Florida es que no tiene una amenaza en el juego de carrera, no existe un runningback sobre el cual el QB “Sophomore” Tim Tebow (20 de 27 para 201 yds, 1 TD y 1 INT, además de 19 carreras para 75 y 1 TD) pueda realizar un “hand-off” productivo, de ahí que él mismo adquiera el protagonismo absoluto terrestre, y sí no, Percy Harvin (7 recepciones para 119 yardas) siempre acudirá en su ayuda para desatascar ese ataque. En resumen; los Gators se han vuelto demasiado predecibles ofensivamente. Mientras que Auburn, alejado de los turnovers (sólo un fumble), jugaría con un ritmo mucho más alto, con un juego muy físico y con mayor pasión.

La defensa de Auburn en este partido, como durante todo el año, ha demostrado seguir siendo una unidad bastante respetable, de ahí que tan sólo permitiesen un total de 312 yardas (más de 200 yardas por debajo de la media de esta “high-powered offense”). El sólido liderazgo aéreo del muy criticado QB Brandon Cox (17 de 26 para 227 yardas) y el constante juego terrestre del HB Ben Tate (20 carreras para 65 yardas y 1 TD) fueron suficientes para situar un 14-0 a favor de los Tigers en la primera parte, además de un FG bloqueado y un fumble forzado por el safety Aairon Savage cuando Tebow intentó recortar la distancia del marcador en los últimos minutos.

En la segunda parte, en cambio, Florida conseguiría empatar el partido remontando la desventaja. Curiosamente “el momento Gator” coincidía plenamente con la baja del mejor jugador defensivo de Auburn, el híbrido linebacker Quentin Groves, quien se vio obligado a dejar el partido debido a una lesión. Sin embargo, Auburn, a falta de poco más de 3 minutos e igualados a 17, conseguiría parar a Florida en su yarda 36 forzando a devolver la posesión con un punt desastroso de 25 yardas. Auburn se encontraba en su yarda 40 y con la oportunidad de forzar un último drive ganador. Ahí apareció la figura de un Ben Tate muy machacón que fue capaz de acercar a los Tigers hasta la yarda de 26 de Florida dejando, tan sólo, 3 segundos en el reloj. El PK “Freshman” Wes Byrum intentaría un complicadísimo FG de 44 yardas bajo un The Swamp ensordecer… y lo consiguió, Byrum había anotado el intento, sin embargo, el HC Urban Meyer, justo antes del “snap”, había solicitado un tiempo muerto, con la única intención de descentrarle. Pero lejos de ponerse nervioso, Byrum conseguiría conectar, aún con mayor seguridad, el FG mientras celebraba eufóricamente la anotación con su particular “Gator Chomp” .

EL POWER-RANKING

Sí alguien tiene por costumbre comenzar esta columna directamente por mi Power-Ranking personal, seguramente pensará que me habré vuelto realmente loco, que he tenido algún tipo de alucinación este fin de semana que ha provocado perder completamente mi confianza en “powerhouses” como Oklahoma (del #3 al #9), Florida (del #4 al #14) o West Virginia (del #5 al #12), pero “Saturday Upset” ha sido sorprendentemente capaz de destrozar, no sólo mi propio ranking personal, sí no el de varios analistas de prestigio y el propio AP Poll. Muchos equipos se han visto muy beneficiados por estas caídas; Un programa extremadamente joven como South Florida, con su autoritaria victoria frente a West Virginia, es ahora TOP5 (#6 en el AP Poll), mientras que Kentucky (#8 AP Poll) continúa con su espectacular escalada de las últimas semanas. Este jueves tendrá la oportunidad, frente a la dura South Carolina del ol’ coach Steve Spurrier, de dar un paso definitivo en sus aspiraciones. Por la zona inferior de este TOP25 las cosas siguen, más o menos, parecidas (con las constantes caídas y subidas de acciones), aunque es muy destacable el ascenso de la inédita (hasta ahora) Kansas State hasta el puesto 15 (#24 AP Poll), con su aplastantes victoria (defensivamente) frente a una decepcionante Texas (#19 en la AP Poll). Penn State y Alabama se ven fuera del ranking.

1- LSU [ Record: 5-0 ]
Los Tigers parecían estar pensando en su enfrentamiento frente a los Gators de esta semana. 15 penalizaciones y una inconsistente OL preocupan.
Próximo encuentro: Sábado contra Florida

2- USC [ Record: 4-0 ]
Partido muy complicado salvado con no menos dificultades. El juego terrestre está funcionando muy bien, pero preocupan las penalizaciones.
Próximo encuentro: Sábado contra Stanford

3- CALIFORNIA [ Record: 5-0 ]
DeSean Jackson y Justin Forsett aparecieron en la segunda parte para revindicar la candidatura de los Bears en un partido muy complicado.
Próximo encuentro: Sábado contra Oregon State (BYE)

4- OHIO STATE [ Record: 5-0 ]
Aparte de LSU, no hay defensa más dominante que la de los Buckeyes. Además, Robiskie y Boeckman están evolucionando con velocidad.
Próximo encuentro: Sábado en Purdue

5- SOUTH FLORIDA [ Record: 5-0 ]
La defensa liderada por Moffitt es realmente muy dominante, sólo han permitido 8 TDs en los últimos 6 partidos. Tienen que evitar los turnovers.
Próximo encuentro: Sábado en Florida Atlantic

6- KENTUCKY [ Record: 5-0 ]
Continúan balanceados en ataque, con una defensa sólida y con Woodson jugando como candidato al Heisman. Ahora llega el momento de la verdad.
Próximo encuentro: Jueves en South Carolina

7- WISCONSIN [ Record: 5-0 ]
La OL estuvo sensacional frente al terrorífico frente defensivo de los Spartans. Sin embargo, la D está teniendo serios problemas placando.
Próximo encuentro: Sábado en Illinois

8- BOSTON COLLEGE [ Record: 5-0 ]
Han pasado cinco décadas desde que BC comenzase con un récord parecido, pero no tienen que despistarse más antes de enfrentarse a los Hokies.
Próximo encuentro: Sábado contra Bowling Green

9- OKLAHOMA [ Record: 4-1 ]
Los Sooners regalaron el partido en Colorado. Es incomprensible el colapso que sufrió el ataque en los últimos 20 minutos, pero remontarán el vuelo.
Próximo encuentro: Sábado contra Texas

10- GEORGIA [ Record: 4-1 ]
Thomas Brown batió su marca personal con 180 yardas terrestre y 3 TDs, sí consigue aliarse con el talentoso Knowshon Moreno, ¡mucho ojo!
Próximo encuentro: Sábado en Tennessee

11- SOUTH CAROLINA [ Record: 4-1 ]
Con un nuevo QB y los problemas del ataque este año, conseguir 402 yardas frente a una sólida D como Mississippi State, es una buena señal.
Próximo encuentro: Jueves contra Kentucky

12- WEST VIRGINIA [ Record: 4-1 ]
Slaton y Pat White tuvieron un día horrible en Tampa. Tras dos derrotas en años consecutivos, ¿Se está produciendo un relevo en la Big East?
Próximo encuentro: Sábado en Syracuse

13- OREGON [ Record: 4-1 ]
Pudieron ganar perfectamente frente a los Bears, donde el ataque demostró toda su explosividad y extremo potencial con 497 yardas totales
Próximo encuentro: Sábado contra Washington State (BYE)

14- FLORIDA [ Record: 4-1 ]
Los Gators están siendo peligrosamente predecibles, literalmente se han olvidado del juego terrestre. En esta línea, no ganarán con consistencia.
Próximo encuentro: Sábado en LSU

15- KANSAS STATE [ Record: 4-1 ]
El brutal partido de la D y los equipos especiales permitieron un juego conservador protegiendo a Freeman. El ataque tendrá que demostrar más.
Próximo encuentro: Sábado contra Kansas

Completan el Power-Ranking: 16- Virginia Tech, 17- Hawaii, 18- Texas, 19- Rutgers, 20- Missouri, 21- Arizona State, 22- Cincinnati, 23- Clemson, 24- Purdue y 25- Nebraska

Mención especial: UCLA, Florida State, Auburn, Illinois y Miami.

EL “HEISMANÓMETRO”

1 – Andre’ Woodson (QB – Kentucky): Sí hoy mismo hubiese que elegir al ganador del Heisman Trophy 2007, seguramente, Woodson sería favorito absoluto y posible ganador del preciado trofeo. Andre’ Woodson ha estado extremadamente eficiente, confidente y preciso como “signal-caller” de Kentucky. El QB “Senior” ha completado un 67,1% de lanzamientos para 1.309 yardas con un total de 16 touchdowns en únicamente 5 partidos. Finalmente lanzaría esta semana su primera intercepción de toda la temporada, consiguiendo establecer un récord absoluto de la NCAA con un total de 325 lanzamientos sin experimentar una sola intercepción. Desafortunadamente para los intereses personales de Woodson, Kentucky se enfrenta a un brutal calendario las próximas semanas frente a South Carolina, LSU y Florida.

2 – Darren McFadden (HB – Arkansas): McFadden es, sin discusión, el jugador más talentoso y dominante en la actualidad de College football. Como bien sabemos, este prestigioso trofeo siempre galardona a auténticas estrellas ofensivas en los mejores equipos. Arkansas, sin embargo, se encuentra un tanto lejos de competir frente a los mejores programas de football, sin embargo, con el caos instalado entre los equipos más destacados de toda la nación, y teniendo en cuenta que los programas más estables (hasta el momento), LSU y USC, no cuentan con un candidato legítimo al Heisman, McFadden podría ser la excepción de la regla (como Barry Sanders en Oklahoma State). Sus números esta semana: 19 carreras para 138 yardas y 2 TDs.

3 – DeSean Jackson (WR/RS – California): Llevaba unas semanas un tanto desaparecido, pero lo caída de varios equipos junto con sus potenciales candidatos, además, de la espectacular actuación de “Mr. Playmaker”, ha provocado el retorno de su candidatura al Heisman. DeSean Jackson tuvo una actuación dominante y electrificante liderando la sufrida y muy trabajada victoria de California en Eugene frente a Oregon. Las semanas anteriores, Jackson, productivamente (67 yardas en dos partidos), se encontró demasiado limitado debido a un problema en un pulgar. Sus números esta semana: 11 recepciones para 161 yardas y 2 TDs.

 

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Israel Llata es natural de Maliaño, una localidad de Santander (Cantabria). Ingeniero informático de profesión y aficionado al fútbol americano desde mediados de los años 90, asombrado por la habilidad atlética del quarterback Steve Young y aquellos exitosos 49ers. En los últimos tiempos centraría su mirada sobre un desconocido pero excitante college football, destapando su corazón como entusiasta aficionado de Alabama, una institución a la que rinde culto. Analiza en su columna semanal la jornada universitaria desde 2007. @israel_lata

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