Goodbye, Heisman

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En cuanto al Heisman, repasando un poco cada una de las candidaturas, podrá apreciar que la del fenomenal QB de Louisville, Brian Brohm o incluso la del espectacular RB de Arkansas, Darren McFadden, a estas alturas, no encajan, no son legítimas. Pasamos a explicarlo…

El trofeo Heisman Trophy desde 1935 galardona al jugador de football más destacado de toda la nación, aunque, como todo, tiene sus “requisitos” de selección.

Primero, y aunque el galardón esté abierto a cualquier jugador en cualquier división, los ganadores siempre representan a la división I-A. El QB Steve McNair en Alcorn State (división I-AA) fue uno de los pocos que estuvo cerca de conseguirlo, al finalizar tercero en la edición de 1994. Segundo, los votantes siempre suelen exigir que, además de aportar unos números importantes, los contendientes se encuentren en equipos con un éxito de victorias asegurado y con opciones de campeonato nacional en algún momento de la temporada. Tercero, tan prestigioso galardón se basa fuertemente en la experiencia, de ahí que ningún “Freshman” o un “Sophomore” haya sido capaz de conseguirlo en anteriores ediciones. Y por último, normalmente el galardón premia a quarterbacks y runningbacks, siendo, únicamente, el CB Charles Woodson en Michigan el único defensor de toda la historia capaz de haberlo conseguido (aunque tiene “truco”).

Brohm a pesar de sus fantásticas actuaciones, no puede ganar los partidos el sólo, salvo que los Cardinals, a última hora, contraten a un coordinador defensivo con un sistema totalmente revolucionario. Louisville va para abajo, por lo tanto, tachamos al QB Brian Brohm (uno de los grandes favoritos en la “preseason”). Lo mismo ocurre con Darren McFadden, un jugador espectacular, el favorito de todos (me incluyo) pero, ¿serán los votantes capaces de hacer la vista gorda sobre el récord de victorias de Arkansas?

Podemos afirmar que ambos pueden ser los grandes damnificados de las futuras mediocres temporadas de sus equipos, mientras otros, como el QB Colt Brennan en Hawaii o incluso el QB Pat White y el RB Steve Slaton en West Virginia no tardarán mucho en unirse a ese grupo. Andre’ Woodson es el QB de Kentucky y Matt Ryan el QB de Boston College, creo que no hace falta añadir más… De ahí que, en mi opinión, la candidatura del QB de Florida Tim Tebow podría quedarse “sin” compañía en el momento de la elección, y sí Charles Woodson lo consiguió, ¿por qué Tebow no podría ser el primer “underclassmen” como “Sophomore” en ganar el galardón? Además, ya fue un jugador importante en la consecución del campeonato nacional la pasada temporada.

Aún es pronto, pero, desde ahora, podemos comenzar a ver la dirección que pueden tomar las votaciones para el próximo Heisman Trophy que se anunciará en el próximo mes de Diciembre. ¡Tebow for Heisman!

EL ÚLTIMO JUEVES DE UN MONUMENTO HISTÓRICO

La última noche en un clásico jueves en “primetime” para el mitiquísimo Orange Bowl Stadium debía ser especial. Los Hurricanes se despiden de Downtown Miami en dirección a Miami Gardens, allí se encontrarán con el Dolphin Stadium, hogar actual de los Miami Dolphins de la NFL, y en donde la universidad de Miami ha llegado a un acuerdo de 25 años para convertirla en su “home stadium” en el año 2008.

Tras haber disfrutado de aquellos imbatibles Dolphins del legendario Don Shula o de poseer la racha de victorias mas longeva en toda la historia de College football a manos de los propios Hurricanes (58 victorias entre 1985 y 1994). Los tiempos en Miami ahora son muy distintos, sin embargo, este monumento histórico del football aún pudo disfrutar de una victoria dominante de “sus” ‘Canes como las de antes. (Resultado: 17-34)

El partido no tuvo demasiada historia, fue dominado absolutamente por Miami desde el primer minuto del primer cuarto. Con esto no penséis que los ‘Canes están ya muy cerca de volver a ser la clásica potencia que acostumbran, sin embargo, esta victoria frente a Texas A&M supone un gran paso adelante para el programa y para el HC Randy Shannon en su particular búsqueda por recuperar el respeto perdido.

Cuando la universidad puso todo su esfuerzo en reclutar al QB “Senior” Kyle Wright, uno de los prospectos más prestigiosos de su clase, era, sin duda, por partidos como este. Por fin, Wright (21 de 26 para 275 yardas y 2 TDs) demostró una excelente toma de decisiones, buen brazo y una correcta distribución de sus lanzamientos bajo constante movimiento. Además, en todo momento, consiguió encontrar y conectar con su cuerpo de receptores, y el WR “Sophomore” Sam Shields (6 recepciones para 117 yardas), al fin tuvo su “breakout game” esta temporada. El ataque acabó de engrasarse con la particular versión de los Hurricanes de Percy Harvin, el RB “True Freshman” Graig Cooper (7 carreras para 50 yardas y 1 TD, además de 4 recepciones para 34 yardas y 1 TD), y sí no, consulten el “play-by-play” del partido y fíjense en ese drive de prácticamente 9 minutos del primer cuarto, un claro indicio de que este ataque comienza ya a ser un ataque. Aunque, Miami aún necesitará proteger mejor sus posesiones.

Ahora, quienes están en problemas son los Aggies del cuestionado HC Dennis Franchione, que con esta nefasta derrota (incomprensible que el “powerful runner” Jorvorskie Lane estuviese inédito hasta el tercer cuarto), deberán afrontar un calendario complicado e íntegro de conferencia. El ataque de Texas A&M simplemente fue incapaz de atacar la siempre excelente defensa de los Hurricanes.

En esa misma conferencia, en cambio, Oklahoma continúa demostrando su sólida candidatura al título nacional con una amplia victoria frente a sus vecinos Tulsa. Es cierto que la defensa permitió muchas yardas (398) y puntos, pero la “Spread Offense” de los Golden Hurricanes es capaz de hacerlo ante cualquier equipo (actual número 12 de toda la nación en ataque), además los Sooners deberían estar bastantes contentos con el partido del LB Curtis Lofton, quien se mostró omnipresente en cada jugada (14 placajes). En cambio, Oklahoma en ataque continúa literalmente imparable; Los Sooners han subido al marcador 50 puntos o más en cada uno de sus cuatro partidos, es la segunda vez que consiguen una marca parecida en toda su historia, en la anterior ocasión (2003), OU apalizó 65-13 a su máximo rival, Texas, con quien se enfrentará en un par de semanas (el 6 de Octubre) en el “Red River Shootout” . El juego de carrera continúa siendo dominante con la espectacular dupla de RBs que forman Ben Patrick (19 carreras para 145 yardas y 2 TDs) y DeMarco Murray (8 carreras para 46 yardas, 2 TDs y 1 TD de kickoff), apoyados, una semana más, por la mejor OL de toda la nación que sigue mostrando un nivel increíble. El QB Sam Bradford (16 de 24 para 244 yardas, 3 TDs y 1 INT), con una nueva brillante actuación, continúa justificando que la posición de QB se encuentra excelentemente cubierta. (Resultado: 62-21)

WOLVER-NINE

La visita de JoePa y sus Nittany Lions a su particular “house of horrors” (aún continuaba en el aire la dramática derrota del 2005) continúa intacta al paso del tiempo y Penn State, por noveno año consecutivo (récord de racha de derrotas sobre una misma universidad del propio HC Joe Paterno), vuelve a ser incapaz de vencer a unos teóricos “asequibles” Wolverines a los que muchos habían enterrado ya, pero una cosa es encontrarte inmediatamente fuera del título nacional (sí, siempre es un desastre para Michigan, además de las altas expectativas con las que se encaraba la temporada) y otra cosa es el título de tu conferencia que, además, vale un billete a Pasadena para disputar la prestigiosa Rose Bowl. Con esta victoria frente a Penn State en el “Opener Game” de la Big Ten para ambos, Michigan, a pesar de sus dos derrotas, se encuentra en idéntica situación que sus rivales para llevarse una conferencia a la baja. Quién lo habría dicho hace un par de semanas con sus humillantes derrotas en The Big House frente a un división I-AA, Appalachian State y ante Oregon, ahora hay esperanza Maize & Blue. (Resultado: 9-14)

Con la excelente actuación de la defensa de los Blues (270 yardas encajadas y ningún TD), podemos llegar a la conclusión de que la D de Ron English sólo se ve seriamente amenazada ante sistemas “Spread Offense” y que se basen en una continúa movilidad. Esto es muy simple; sí la defensa puede centrarse en atacar objetivos no móviles apoyada en su característico juego físico, Michigan competirá, y recuerden, esto es la Big Ten, una conferencia que se define por este estilo de juego heredado por generaciones.

Sensacional fue el partido del QB “True Freshman” Ryan Mallet, quien puede poner en entredicho el retorno a la titularidad de uno de los “capos” de UM, Chad Henne. Sí se fijan en sus números (16 de 29 para 170 yardas y 1 INT), seguramente estén pensando como puede ser posible tal rotunda afirmación, pero Mallet mostró una gran madurez y disciplina, protegiendo en todo momento cada posesión y evitando entrar a una guerra que no era la suya (sí de la defensa), además de las capacidades atléticas que demostró (teniendo en cuenta su tamaño) en un “scramble” de 10 yardas para TD en la primera parte. Pero, sin duda, en el único momento en el que Michigan requirió su ayuda (a falta de 4 minutos, en tercer down y 11 yardas), Mallet, con una sorprendente sangre fría, completó, en una jugada totalmente rota, un milagroso lanzamiento de 12 yardas sobre el WR Greg Matthews y más tarde, un nuevo tercer down (aunque más asequible, de 3 yardas) sobre el WR Mario Manningham, forzando que Paterno gastase cada uno de sus tiempos muertos y dejando a Penn State, a falta de un minuto, en su propia yarda 13, sin tiempos muertos y con la necesidad imperiosa de anotar un TD, una tarea imposible para el mediocre y limitadísimo ataque de los de Happy Valley.

Caso aparte es el del RB Mike Hart, un auténtico gladiador, un líder que ayudó hasta la extenuación a mantener la espalda cubierta de su inexperto QB “Freshman”. Su duelo contra el feroz LB Dan Connor fue de esos que marcan época (sigo pensando que es mejor jugador que Paul Posluszny, más “all-around playmaker”), y ya no sólo en el juego terrestre, donde siempre se encontraban cara a cara, sí no en tareas de protección. Fue un auténtico espectáculo observar como Hart protegía con valentía e intensidad cada uno de los feroces golpeos de Dan Connor. Productivamente no asistimos a su mejor partido (153 yardas y 1 TD), pero sí a su actuación más heroica como Maize & Blue (¡44 intentos!). En Ann Arbor deberían pensar seriamente en construirle algún tipo de monumento cuando se gradué, este chico jamás deja tirada a su alma máter.

La fórmula para ganar a Penn State, como preveíamos, parece bastante sencilla, sobre todo teniendo en cuenta el estatismo exagerado de su ataque. El QB Anthony Morelli (15 de 31 para 169 yardas), se supone que es el líder de esta ofensiva, pero continúa teniendo serios problemas para distribuir sus lanzamientos, proteger las posesiones (1 fumble perdido) y mostrar soberanía en el pocket. Sus teóricos explosivos y veloces WRs tampoco le ayudan demasiado, tanto Derrick Williams como Deon Butler estuvieron desaparecidos. Sí a todo esto sumamos la incapacidad para proteger la pelota (4 fumbles perdidos esta temporada) y la escasa productividad de su RB Austin Scott, quien además debería ser el relevo natural del prolífero RB “straight-ahead” Tony Hunt, obtenemos un ataque completamente plano, fácil de defender y sin un solo “playmaker” capaz de amenazar una defensa. La D de Penn State es buena, se puede confiar en ella pero tampoco esperen que sea capaz de ganar un partido sin una mínima contribución de este paupérrimo ataque.

En resumen. Era algo que ya me temía, pero desde ahora se confirma definitivamente que Penn State se encuentra fuera de la lucha por el título de conferencia. Una pena por JoePa, quien aún se le ve como un chaval sufriendo y protestando ahí en la banda, pero tras 42 años dirigiendo a su alma máter, sin duda, aún se merece una última alegría, esperemos que sea capaz de esperarla unos cuantos años más.

En cambio, los que vienen enchufados, como también aseguramos la semana pasada desde esta columna, son los Buckeyes del HC Jim Tressel. Ohio State, simplemente es el mejor equipo de toda la Big Ten, algo curioso teniendo en cuenta que todo el mundo esperaba un año sabático y de reconstrucción en Columbus tras la marcha a la NFL del actual Heisman Trophy Troy Smith. El ataque, poco a poco, aunque claro, salvando las distancias, comienza a recordar aquel que deslumbró la pasada temporada, no en talento pero sí en su filosofía general. El WR Brian Robiskie (3 recepciones para 89 yardas y 3 TDs) se está convirtiendo en esa amenaza “home-run” del ataque en un rol similar al que desempeñaba Tedd Ginn Jr, esto está ayudando enormemente a abrir espacios para el juego terrestre del RB Chris Wells (12 carreras para 100 yardas y 1 TD), quien está consiguiendo hacer olvidar a Antonio Pittman, mientras que el QB “Junior” Todd Boeckman (11 de 14 para 179 yardas, 4 TDs y 1 INT) demuestra ser ese jugador que Tressel buscaba imperiosamente para engrasar su ataque. Siempre que sea capaz de poner a punto la máquina Buckeye, seguramente no se le exigirá llegar más lejos. El peso de este equipo se encuentra en la espectacular defensa del DC Jim Heacock, seguramente la mejor de toda la nación junto a la de LSU, al menos eso dicen las estadísticas oficiales de la propia NCAA. El algodón no engaña. (Resultado: 7-58)

Tras 26 minutos horrorosos de football, un FG del PK Daniel Murray en el segundo cuarto a favor de Iowa (la defensa #6 de toda la nación), comenzaba a poner las cosas un tanto interesantes. Tras varios intercambios de anotaciones en un partido bastante trabado, los Badgers tomarían el control aparente de la situación en la segunda parte con un gran drive inmediato que finalizaba con un touchdown de carrera de 2 yardas del RB PJ Hill (29 carreras para 113 yardas y 1 TD), y más tarde, se sumaría un FG del PK Taylor Mehlhaff, a falta de dos minutos, que parecía acabar con cualquier posibilidad de “upset”, sin embargo, Iowa aún tendría su última oportunidad con un claro lanzamiento pero demasiado profundo del QB Jake Christensen en cuarto down; Wisconsin, entonces, podía disfrutar (aunque siempre lo hace) de su característico y único “The Fifth Quarter” . (Resultado: 13-17)

STAFFORD APARECE EN EL MOMENTO CLAVE

Todo estaba preparado en Tuscaloosa para ser un día especial, ese día en la que la nueva e ilusionante Alabama de Nick Saban diese un golpe de autoridad en la SEC; El clásico Game Day Crew de ESPN se había desplazado hasta T-Town, el pintoresco analista Lee Corso vestido de Big Al retaba las “atrevidas” predicciones de Kirk Herbstreit frente a una ferviente multitud Crimson Tide mientras que a la joven Georgia le esperaba un ensordecedor Bryant-Denny Stadium. Sin embargo, a alguien tal vez se le olvidó apuntar que este programa aún se encuentra en proceso de reconstrucción y lejos de ser ese coco que una vez, remotamente en el tiempo, dominó la nación.

Georgia se había leído muy bien la cartilla. El HC Mark Richt conocía perfectamente el lugar exacto por donde podría perder el partido; su joven OL (3 freshman) combinado con el extremo ruido del Bryant-Denny Stadium podía ser una mezcla letal. El primer drive de los Dawgs sorprendió a la defensa de ‘Bama con continuos “Screen Plays” y “fakes” de protección, y así llegó inmediatamente el TD de los Bulldogs, un engaño de protección habilitó al RB Thomas Brown en la endzone. A partir de entonces, el partido comenzó a ser una batalla por la posición de campo, mientras los fanáticos de Alabama se cansaban de ver, una vez tras otra, la imagen de su punter PJ Fitzgerald (el régimen Shula sobrevolaba sospechosamente el ambiente). Parecía mentira como el partido se iba al descanso con tan sólo una mínima anotación a favor de Georgia (10-3). Los Bulldogs, liderados por el talentoso y velocísimo RB “True Freshman” Knowshon Moreno y el buen hacer, por momentos, del QB Matthew Stafford, no conseguían despegarse de la incansable y heroica defensa de Alabama liderada por el “True Freshman” Rolando McClain, quien ya es, sorprendentemente, el “Signal Caller” absoluto de la misma.

La segunda parte continúo con el dominio absoluto de Georgia pero un tanto estéril en las yardas finales. Sin embargo, un TD de carrera de Knowshon Moreno (17 intentos para 74 yardas y 1 TD) y un FG del PK Brandon Coutu, al comienzo del último cuarto, parecía cerrar definitivamente el marcador, sobre todo teniendo en cuenta el inoperante ataque Crimson Tide que chocaba constantemente con la férrea “Zone Defense” de UGA. Sin embargo, a falta de 4 minutos y en su propia yarda 12, el QB “Junior” John Parker Wilson (17 de 35 para 185 yardas), bajo su últimamente muy productiva “Two-minutes drill Offense”, consiguió completar un lanzamiento profundo de 43 yardas sobre Keith Brown en el primer “call” valiente del OC Major Applewhite en todo el partido. Las sucesivas carreras de Terry Grant, Glen Coffey y Roy Upchurch situaban a Alabama en una situación inmejorable, la yarda 6 de UGA. Un maduro, esta vez, John Parker Wilson no se complicaba y con un “scramble” igualaba sorprendentemente el marcador (20-20) a falta de 53 segundos. El destino esperaba con los brazos abiertos, de nuevo y por segunda semana consecutiva, a la Alabama de Nick Saban.

Matthew Stafford (19 de 35 para 224 yardas, 2 TDs y 2 INTs), a pesar de un partido bastante irregular, parecía dispuesto a evitarlo inmediatamente, y en esos segundos restantes fue capaz de liderar aún a los Dawgs hasta la 41 de Alabama, sin embargo, Mark Richt, a falta de 12 segundos, consideró que la distancia era insuficiente y mandó a su ataque jugarse ese cuarto down para intentar minimizar la longitud del FG. Stafford, entonces, encontró abierto en el centro al TE Tripp Chandler, quien justamente, tras haber estado horroroso con varios “drops” imperdonables, conseguía una recepción que podía valer el partido. Un “spike ball” inmediato dejaba 3 segundos en el marcador y un FG de 47 yardas, a priori “anotable” para un jugador del calibre y la experiencia del PK “Senior” Brandon Coutu. Sin embargo, el intento de FG se desviaba a la derecha de los “goal posts” mientras el Bryant-Denny Stadium estallaba de alegría. Continuaba intacto el efecto Nick Saban, el partido se iba milagrosamente (para ‘Bama) a la prórroga.

Pero la prórroga sería una imagen clara de como se había desarrollado este partido. Alabama atacaría primero, pero, de nuevo, un “play-calling” conservador y su incapacidad para conseguir un primer down hizo que los Crimson Tide se conformasen con un FG de 42 yardas de Leigh Tiffin, sin embargo, la posesión de Georgia sería radicalmente distinta. Stafford no anduvo con contemplaciones y su magia apareció en el mejor momento posible, con un espectacular y milimétrico lanzamiento de 25 yardas a la endzone a Mikey Henderson, a pesar de la excelente cobertura del CB Lionel Mitchell. Stafford quiso acabar con cualquier especulación, la resolución del partido había llegado ya demasiado lejos. (Resultado: 26-23)

El que no esperó mucho para resolver su encuentro fue el QB “Sophomore” Tim Tebow, aunque al final, Florida a punto estuvo de llevarse un buen susto ante Ole Miss debido a la remontada de los Rebels y aquel valiente “fake” de punt en cuarto down en los minutos finales. Llevaba razón el HC Urban Meyer, durante toda la semana pasada, con su preocupación por el impacto que podía tener este viaje lejos de The Swamp para los más jóvenes de la plantilla, tal vez, a este equipo aún le falta recuperar la vena de la temporada pasada para discutir su legitima aspiración al campeonato nacional. Tebow lideró el ataque como puro y auténtico “workhorse” desde la posición de QB bajo la “Spread Offense”. El juego de carrera (independientemente de Tebow) fracasó estrepitosamente este pasado sábado en Oxford. En cambio, las 166 yardas de carrera de Tebow (en 27 intentos y 2 TDs) suponen un récord histórico terrestre para un QB de los Gators, además de completar 20 de 34 lanzamientos aéreos para 261 yardas y 2 TDs. Su socio, el WR Percy Harvin también tuvo su día de récord con 11 recepciones (máximo en su carrera) para 121 yardas y 1 TD. La mediocre defensa contra el pase, los problemas puntuales con las lesiones y un total de 14 penalizaciones para 127 yardas tienen realmente muy preocupado a Urban Meyer. Sin embargo, la enorme figura de Tim Tebow fue suficiente para elevar la duodécima victoria consecutiva (decimonovena en los últimos 20 encuentros) para los Florida Gators, actuales campeones nacionales. (Resultado: 30-24)

¿ADIÓS AL HEISMAN TROPHY?

Darren McFadden, a pesar, una vez más, de tener una actuación sobresaliente (29 carreras para 173 yardas y 1 TD), puede ver peligrar seriamente su candidatura al Heisman y de este modo, unirse al ex-RB de Oklahoma Adrian Peterson dentro de un grupo talentoso y dominante de jugadores que jamás fueron capaces de ganar el trofeo, con una nueva derrota, esta vez frente a la sorprendente Kentucky del QB Andre’ Woodson, quien por el contrario, poco a poco, comienza a elevar su stock para el prestigioso trofeo. Es difícil de imaginar que los votantes puedan delegar su voto a una candidatura al Heisman sí el jugador en cuestión (su equipo, mejor dicho) es incapaz de ganar partidos independientemente de sus astronómicos números y destacables actuaciones.

Arkansas perdió un partido que tenía completamente ganado en únicamente dos simples jugadas, pero denle todo el crédito del mundo a la defensa de Kentucky que, a pesar de los números (495 yardas encajadas), siempre fueron capaces de mantener a su equipo en el partido y también a la capacidad de los Wildcats de hacer esas jugadas correctas en los momentos claves del encuentro. (Resultado: 42-29)

Con el TD de carrera de McFadden de 56 yardas en la primera parte tomando el “snap” directo con varios cambios de dirección espectaculares, parecía que los Hogs se encaminarían, por fin, a su primera victoria esta temporada en la competitiva conferencia SEC, pero entonces se produjo el primer momento clave del partido; El líder absoluto de la defensa de los Wildcats, el LB Wesley Woodyard provocaba un fumble en su propia yarda 35 sobre el RB “Sophomore” de los Razorbacks Michael Smith, el CB Trevard Lindley lo recuperaría en un retorno de 66 yardas para touchdown, Kentucky se iba al descanso con demasiada vida (14-20). El segundo momento clave se produciría en el último cuarto. En un intento de FG del PK de UK Lones Seiber, el linebacker de los Hogs Ryan Powers provocaba un estúpido “roughing the kicker” dejando un primera y goal en su yarda 9, no sería desaprovechado por el RB “True Freshman” Derrick Locke (27-29). Más tarde aparecería la figura de un muy maduro Andre’ Woodson para desnivelar definitivamente la balanza, ya hay quien afirma que es el mejor QB de Kentucky, por encima incluso de Brian Brohm.

Y exactamente este jugador es otro de los que ven peligrar seriamente su candidatura al Heisman Trophy, pero tranquilos, no pasa nada, en unos meses ambos firmarán sus respectivos e “insignificantes” contratos multimillonarios en su salto al profesionalismo. Tampoco está nada mal como consolación, ¿no creéis?

De nada sirvió el record de yardas en un partido (555 en 45 de 65 lanzamientos para 4 TDs y 2 INTs) del QB Brian Brohm para evitar un nuevo y consecutivo “upset” sobre Louisville a manos de la Syracuse del HC Greg Robinson que acabó con una racha de 20 victorias consecutivas de los Cards en el Papa John’s Cardinal Stadium (era la segunda mejor marca en la actualidad tras los 34 partidos de USC). (Resultado: 38-35)

Lo más curioso de este “upset”, a diferencia de otros más convencionales desde un punto de vista heroico y adverso, es que quien mandaba en el marcador y contestaban inmediatamente a cada anotación eran los propios Orangemen del QB “Sophomore” Andrew Robinson (17 de 26 para 423 yds y 4 TDs), quien sí parecía el candidato real al Heisman, mientras que Louisville, ofensivamente, ponía todos sus medios aéreos necesarios para conseguir dar la vuelta al marcador y recuperar el tempo del partido, pero la defensa de los Cardinals, sí se lo propone, no es capaz ni de parar a un equipo de high school. Tanto el ataque de Middle Tennessee como el de Syracuse (han encajado un déficit de 118-32 puntos frente a Washington, Iowa e Illinois), literalmente no existen, son una completa invención de la ineptitud de una secundaria capaz de romperse jugada tras jugada permitiendo constantes “big-plays” debido a los inmensos agujeros y desajustes de la unidad, básicamente por el juego marginal de sus safeties. Sí sumamos un total de 4 tournovers y 11 penalizaciones (incluyendo dos por “unsportsmanlike conduct”), realmente estos Cardinals dan bastante pena. Sinceramente, no se que se le estará pasando al bueno de Brohm por su cabeza con tan desastroso panorama.

AL RITMO DE SIR GLENN DORSEY

¿Hay algún equipo más completo y sólido que estos Tigers? Me temo que la respuesta es bastante sencilla… LSU posee una defensa terrorífica, es algo que, más o menos, ya conocemos todos, pero parece que, además, el sistema ofensivo del nuevo OC Gary Crowton comienza a tomar forma. (Resultado: 16-28)

El pasado sábado, South Carolina, durante los primeros minutos, puso gran oposición mientras el partido se sumergía en un duelo físico como había sido previsto. Los GameCocks se adelantarían con un TD de carrera del RB Mike Davis en un sólido y largo drive mientras que daba la pequeña sensación de que los Tigers se encontraban “ásperos” de ideas en ataque, pero LSU necesitó, tan sólo, unos pocos minutos para empatar con un TD terrestre de 33 yardas de su X-Factor, el velocísimo y pequeñito WR Trindon Holliday. En ese momento el partido se acabó y los duros GameCocks del genio Steve Spurrier pasaron a ser unos simples “sparrings”, a pesar de su excelente trabajo sobre el terreno de juego (sobre todo, defensivamente).

A partir de ese momento, comenzó el “show” del DT All-American Glenn Dorsey, que literalmente dominó él solito la línea de scrimmage “reventando” cualquier jugada, a pesar de los dobles y triples bloqueos de la OL rival, literalmente hizo lo que le vino en gana, demostrando una capacidad de dominación desde su posición muy poco usual en College. El analista de la CBS, Gary Danielson, estaba completamente asustado, no entendía como aún era capaz, en el último cuarto, de mantener esa intensidad y pasión tan característica sobre el “emparrillado” (nombrado jugador del partido según la CBS). Sin duda, fue un auténtico recital. Aunque toda la defensa, en general, demostró un nivel altísimo; con ambos cornerbacks como “lapas” en sus coberturas “man-to-man”, el safety Craig Steltz repartiendo golpes por todo el campo, la unidad de linebackers realizando grandes acciones en cada jugada, etc…

A parte del partidazo de Dorsey, lo que más me llamó la atención fue la facilidad con la que LSU puede llegar a ser capaz de desnivelar un partido. Tienen tanto talento y muy bien repartido en cada una de sus líneas que son capaces de hacer lo que quieran y cuando quieran. Solo hubo que ver la cara que se le quedó a Steve Spurrier en la banda tras el “fake” de FG con un increíble “pitch” de espaldas de Matt Flynn (8 de 19 para 70 yardas, 1 TD y 1 INT) a su veloz PK Colt David que, ante la sorpresa general, anotaría un TD de carrera de 15 yardas. Faltaba el WR estrella Early Doucet por lesión en su ingle, pero daba igual, el ataque está repleto de “playmakers”. El QB “backup” Ryan Perrilloux, quien posee excelente movilidad y potencia, tomó un rol muy parecido al de Tim Tebow la temporada pasada en Florida, ¡mucho ojo a esta dualidad de QBs! A pesar de la tormenta y el aguacero, LSU fue capaz de sumar un total de 290 yardas terrestres sobre las 360 totales ofensivas, con el siempre sólido RB Jacob Hester (17 carreras para 88 yardas y 1 TD) llevando la carga terrestre del partido.

Los “Bayou Bengals” continúan con recital tras recital, pero en dos semanas se encuentra toda una temporada en juego en “Death Valley” frente a Florida.

EL POWER-RANKING

La espectacular y, una vez más, dominante victoria de LSU frente a la peligrosa South Carolina del ol’ ball coach Steve Spurrier, le coloca como sólido número uno de mi Power-Ranking personal por segunda semana consecutiva. Muchos analistas de prestigio, tras esta nueva victoria con autoridad, están llegando a la misma conclusión que tomó un servidor la semana pasada, es decir, olvidarse del AP Poll y otros rankings, y evaluar a los equipos según su potencial real; Lo que ha demostrado LSU no lo ha demostrado nadie hasta ahora. Destacable también es el ascenso de Ohio State (#6) un puesto por encima de California, quienes pueden depender demasiado de la inspiración de un productivamente decepcionante DeSean Jackson. Los Buckeyes parecen enchufados, pueden llegar imbatidos perfectamente a Ann Arbor, mientras el ataque va encajando sus piezas. Sin duda, son mis favoritos para llevarse una mediocre Big Ten. De los que no sabemos que pensar ya es de Wisconsin (#10); no juegan absolutamente a nada pero continúan ganando, habrá que darlos crédito. Por último me gustaría destacar el afianzamiento de la “sorpresa” de la temporada, Kentucky (#13), mientras que la Arizona State (#24) del siempre exitoso HC Dennis Erickson y los Bearcats de Cincinnati (primera vez que aparecen ranqueados en el AP Poll desde 1976 y su récord de 4-0 no se veía por Cinci desde 1954) comienzan a asomar ya la cabeza por los puesto inferiores de este Top25. La gran caída, por supuesto, es la de una decepcionante e impotente Louisville, que se ve absolutamente fuera del ranking.

1-LSU [ Record: 4-0 ]
Steve Spurrier es conocido por su creativo play-calling ofensivo, sin embargo, fue incapaz de atacar esta brutal defensa liderada por Dorsey.
Próximo encuentro: Sábado en Tulsa

2-USC [ Record: 3-0 ]
Pete Carroll reclamaba mayor producción del juego aéreo; dicho y hecho. Dejando de lado el terrestre, Booty tuvo una actuación de Heisman.
Próximo encuentro: Sábado en Washington

3- OKLAHOMA [ Record: 4-0 ]
La tormenta ofensiva se prolonga con el dúo de RBs Ben Patrick y DeMarco Murray (retornó además un kickoff para TD) y una OL muy dominante.
Próximo encuentro: Sábado en Colorado

4- FLORIDA [ Record: 4-0 ]
La leyenda de Tim Tebow continúa con un nuevo partido estratosférico, sin embargo, Meyer está un tanto preocupado por la juventud de su secundaria.
Próximo encuentro: Sábado contra Auburn

5- WEST VIRGINIA [ Record: 4-0 ]
El ataque liderado por el candidato al Heisman Pat White sigue haciendo auténticos estragos, pero está semana en Tampa tienen su primer test serio.
Próximo encuentro: Viernes en South Florida

6- OHIO STATE [ Record: 4-0 ]
Vuelve el “glamour”, de nuevo, a Columbus. Este ataque demuestra que puede complementar perfectamente a la segunda mejor defensa del país.
Próximo encuentro: Sábado en Minnesota

7- CALIFORNIA [ Record: 4-0 ]
La defensa sufre lapsus en las segundas partes, mientras que el ataque es incapaz de mantener esa chispa de comienzos de temporada, ¿aguantarán?.
Próximo encuentro: Sábado en Oregon

8- TEXAS [ Record: 4-0 ]
McCoy vuelve a recordar a aquel QB, el cuerpo de receptores jugó muy bien y Charles volvió a producir por tierra, pero, ¿es Rice un rival serio?
Próximo encuentro: Sábado contra Kansas State

9- BOSTON COLLEGE [ Record: 4-0 ]
Pusieron los puntos y drives necesarios para despegarse del marcador y la defensa sigue siendo killer como el resto del año, pero «Jago» tuvo dudas.
Próximo encuentro: Sábado contra Massachusetts

10- WISCONSIN [ Record: 4-0 ]
Bonito o feo, continúan ganando. La OL tuvo problemas, una vez más, ante DLs explosivas, además la D cometió muchos errores y fue incapaz de placar.
Próximo encuentro: Sábado contra Michigan State

11- RUTGERS [ Record: 3-0 ]
Los Scarlet Knight sumergidos bajo bye ahora esperan a los Terps, cuya atlética defensa pondrá a prueba la smash-mouth liderada por Ray Rice.
Próximo encuentro: Sábado contra Maryland

12- OREGON [ Record: 4-0 ]
No hay QB que esté jugando mejor que Dixon, aunque denle crédito a la OL por proveerle tiempo, esta semana se juegan la temporada frente a CAL.
Próximo encuentro: Sábado contra California

13- KENTUCKY [ Record: 4-0 ]
La revelación de la temporada está siendo genialmente liderada por el QB candidato al Heisman Andre’ Woodson, ¡cuidado!, su defensa da la cara.
Próximo encuentro: Sábado en Florida Atlantic

14- CLEMSON [ Record: 4-0 ]
Nadie habla de ellos, pero están que se salen. El QB Cullen Harper continúa eficiente y efectivo, mientras que la defensa sigue jugando fantásticamente.
Próximo encuentro: Sábado en Georgia Tech

15- GEORGIA [ Record: 3-1 ]
Los jóvenes Dawgs vencieron en una atmósfera complicada y demostraron el talento que se les presupone. Este tipo de victorias pueden cambiarlo todo.
Próximo encuentro: Sábado contra Mississippi

Completan el Power-Ranking: 16- South Florida, 17- South Carolina, 18- Hawaii, 19- Virginia Tech, 20- Missouri, 21- Alabama, 22- Penn State, 23- Nebraska, 24- Arizona State y 25- Cincinnati

Mención especial: Purdue, Michigan State, Miami, Arkansas y UCLA.

EL “HEISMANÓMETRO”

1 – Tim Tebow (QB – Florida): Su leyenda continúa creciendo al mismo tiempo que lidera a Florida al asalto de la SEC. Tebow es un jugador potente, duro y, sobre todo, extremadamente versátil. Esta semana, su actuación ante Ole Miss fue sublime, siendo capaz de igualar los números terrestres de un contendiente como McFadden (27 carreras para 166 yardas y 1 TD) y las yardas aéreas de un QB dominante como Woodson (20 de 34 para 261 yardas y 2 TDs). Pero, lo más importante es que, además, da la cara en los momentos complicados, demostrando ser un líder absoluto. Sólo hubo que ver las dos últimas posesiones de los Gators donde Tebow, con 12 carreras, fue capaz de golpear la línea con su juego terrestre con el único objetivo de hacer correr el reloj y acabar con el partido.

2 – Andre’ Woodson (QB – Kentucky): Por primera vez en toda la temporada encontramos aquí al líder absoluto de los Wildcats. Las dos últimas grandes victorias consecutivas de Kentucky frente a Louisville y Arkansas le sitúan, ahora mismo, como uno de los grandes candidatos al Heisman. Andre’ Woodson, esta semana, estableció una marca “Major College” de pases intentados sin intercepción batiendo el anterior registro de Trent Dilfer con 271 en Fresno State. La última vez que lo interceptaron fue en noviembre del año pasado en el histórico “upset” frente a Georgia en Lexington. Tal vez su juego no está siendo tan espectacular como en anteriores campañas, pero consciente de la importancia de no cometer errores para mantener a UK en los partidos, está jugando con extrema seguridad. Sin embargo, sus números aún continúan siendo impresionantes, esta semana: 21 de 39 para 265 yardas y 2 TDs.

3 – Pat White (QB – West Virginia): Tras una actuación un tanto mediocre frente a Maryland la semana pasada, Pat White mostró su sólida candidatura al Heisman con una espectacular actuación frente a una defensa bastante respetable como la de East Carolina, un competidor como él no podía mantenerse dos semanas consecutivas con ese nivel de juego. Su porcentaje de lanzamientos completados (90%) continúa siendo realmente sorprendente, aunque muchos de esos lanzamientos fueron sencillos “tosses” en el “flat” a sus receptores abiertos y siempre buscando des-emparejamientos con los defensive backs rivales. Sin embargo, seguramente no hay QB en todo College football capaz de correr la compleja “Spread Offense” de Rich Rodriguez tan bien y sólidamente como lo hace Pat White. Sus números esta semana: 18 de 20 para 181 yardas y 2 TDs, además de 9 carreras para 42 yardas y 2 TDs.

 

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Israel Llata
Israel Llata es natural de Maliaño, una localidad de Santander (Cantabria). Ingeniero informático de profesión y aficionado al fútbol americano desde mediados de los años 90, asombrado por la habilidad atlética del quarterback Steve Young y aquellos exitosos 49ers. En los últimos tiempos centraría su mirada sobre un desconocido pero excitante college football, destapando su corazón como entusiasta aficionado de Alabama, una institución a la que rinde culto. Analiza en su columna semanal la jornada universitaria desde 2007. @israel_lata

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