La caída de Troya

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Hace dos semanas, desde esta columna, un servidor “reclamaba”, a su manera, algo más de emoción e interés en el College football. Pasan las semanas, y cada vez que conocemos un resultado u observamos un encuentro, sólo podemos mostrar nuestra más absoluta incredulidad por los acontecimientos.

Personalmente, y que me perdonen sus aficionados, los verdaderos fans de College football sólo podemos dar las gracias a Stanford por ayudar a poner aún más interesante esta loca lucha por un pase VIP a New Orleans.

¿Y el próximo quién deberá ser?, ¿LSU?…

Hasta tan nivel de sorpresa, sinceramente, no creo que sea capaz de llegar “Upset Year” …

EAT MORE BEEF

El Gamecock es un muy agresivo y colorido gallo territorial criado para la pelea. Sin embargo, el “Cockfighting” , hoy en día, es una práctica completamente ilegal, aunque claro, siempre existen excepciones; como en Francia, en Centroamérica o este pasado jueves noche en el Williams-Brice Stadium de Columbia, donde “Cucky” , la mascota de los Gamecocks de South Carolina solicitaba constantemente: “eat more beef” (comer más carne), sin duda, tuvo una placida digestión tras merendarse a un desorientado y errático Wildcat (gato montés). Kentucky demostró que aún no está preparado para el “Primetime”. (Resultado: 23-38)

Aunque no hizo falta que los Gamecocks entrasen directamente a la pelea, los propios Wildcats experimentarían con el “Hara-kiri” . Nada más comenzar el partido, y sin hacer el primer “snap”, ya el “ol’ ball coach” Steve Spurrier tuvo que pedir un tiempo muerto para “dar un toque” de atención a su QB “Freshman” Chris Smelley, que parecía no percatarse de que el “Game-clock” se encontraba en pleno funcionamiento. Unas jugadas más tarde, conectaría sobre el lado izquierdo con el TE Weslye Saunders, quien rompería completamente sólo, libre de marca, directo a la endzone, en una carrera de 49 yardas, sin embargo, el CB Trevard Lindley llegaría milagrosamente por su espalda, provocando un fumble con un manotazo en la yarda 2 que se convertiría en un sorprendente “Touchback”. Parece que ésta podría ser la gran noche de Kentucky, pero sin ir más lejos, inmediatamente en su primer “snap”, Jonathan Williams conseguiría realizar un sack sobre el QB Andre’ Woodson, provocando un fumble recuperado por el incombustible DE Eric Norwood en la endzone de UK. Se había abierto la veda de caza del Wildcat.

A partir de entonces comenzaría una pequeña batalla territorial, marcada por la incapacidad para mover las cadenas del “high-powered offense” de Kentucky, dirigido por el contendiente al Heisman, el QB Andre’ Woodson, como por la falta de capacidad anotadora del WR “Junior” Kenny McKinley (5 recepciones para 68 yardas), quien con varios inocentes “drops” impedía el despegue anotador de los Gamecocks. Sin embargo, el segundo mejor ataque de toda la SEC en situaciones de “redzone” (95’8% de anotaciones), gracias a un auténtico lanzamiento All-American al TE Jacob Tamme para TD de Andre’ Woodson sobre su “back-foot” y con un jugador en la cara, igualaba el partido 10-10. Parecía que este ataque de “alto octanaje” comenzaba ya realmente a carburar. Aunque, de nuevo, y con un oportunidad de oro para comenzar a mandar en el marcador, Andre’ Woodson en la yarda 9 de USC, volvería a intentar otro peligroso lanzamiento sobre su “back-foot”, sin embargo, esta vez su decisión sería absolutamente errónea debido al alto tráfico de la endzone. El CB Captain Munnerlyn interceptaría el pase y Woodson se lesionaría momentáneamente intentando evitar que proliferase el retorno.

Con UK 17-10 por debajo, la segunda parte no pudo empezar peor, Andre’ Woodson (23 de 40 para 227 yardas, 2 TDs y 1 INT) volvió a cometer otro error inexplicable al forzar, debido a la asfixiante presión, un «backward pass» totalmente innecesario sobre el HB Rafael Little. Simplemente debió aceptar el sack y la consiguiente pérdida de yardas en un insignificante segundo down y no tomar una decisión totalmente inmadura, que provocó el fumble debido al lanzamiento incompleto, con la posterior recuperación del mismo, de nuevo, por el DE “Sophomore” Eric Norwood, una auténtica pesadilla para la OL de los Cats durante toda la noche, retornándolo para un TD de 52 yardas. Los dos fumbles retornados para TD de Eric Norwood igualan un récord absoluto de la NCAA.

Pero no sólo Andre’ Woodson provocaría errores fatales, el HB Rafael Little, en un intento de “faircatch” sobre un punt, perdería también la posesión, y más tarde, al final del tercer cuarto, volvería a provocar otro nuevo fumble en la “goal-line” (aunque conseguiría recuperarlo inmediatamente) en un “Draw” de 4 yardas excelentemente ejecutado que había conseguido engañar completamente a toda la defensa de South Carolina, Kentucky se tuvo que conformar con un mísero fieldgoal. Finalmente, un muy confidente Chris Smelley (17 de 30 para 256 yardas y 2 TDs), apoyado en una OL fantástica, completaría un “screen-play” de 27 yardas sobre el HB Cory Boyd para cerrar definitivamente el partido y alargar el récord de 15-0 (3-0 con USC) del HC Steve Spurrier, además de la octava victoria consecutiva del programa sobre Kentucky.

La nueva Cincinnati del HC Brian Kelly consiguió un total de tres intercepciones, incluyendo una por el LB “Junior” Ryan Manalac sobre el QB Mike Teel en su propia yarda 13 y a falta de menos de un minuto, que acababa con el drive definitivo de Rutgers y sellaba definitivamente este sorprendente “upset”. Los Bearcats, en cambio, anotarían tres lanzamientos aéreos del QB Ben Mauk, incluyendo uno de 27 yardas sobre el WR Marshawn Gilyard al final del tercer cuarto, que habría la brecha definitiva. Rutgers conseguiría un TD de carrera de una yarda de un apagado HB Ray Rice (tras Maryland, los Bearcats volvieron a parar su potencial capacidad de “big-play”), 3 FGs del PK Jeremy Ito y comenzaría el partido con una intercepción retornada 36 yardas para TD de Devin McCourty, pero en ningún momento ni funcionó su OL ni pudo establecer un juego terrestre con consistencia (2,8 yardas por carrera) y fue perjudicado con un total de 4 turnovers. (Resultado: 28-23)

THE SIEGE OF TROY

La semana pasada varios fuimos los que definimos la jornada como “Upset Saturday” , pero ya se está comenzando a hablar incluso de “Upset Year” , con la increíble y, sobre el papel, improbable victoria de Stanford en Los Angeles Coliseum sobre USC como la madre de todos los “upsets”, recordando a la leyenda de “The Siege of Troy” (El Sitio de Troya), aquella rica y poderosa ciudad de la costa asiática, cuyas impenetrables murallas habían sido levantadas por los dioses Poseidón y Apolo, hasta que los Griegos con sus naves desembarcaron y acabaron con este brutal dominio tras diez años. Algo muy similar a aquella leyenda, los Cardinals de Stanford han sido capaces de emular este sábado, tras batir a unos Trojans cuya racha de victorias en su “Sitio” se remontaba, nada menos que al año 2001, donde justamente fueron derrotados por los Cards. Además, Stanford, con su sorprendente victoria, acaba con una racha de 5 años siendo derrotados por USC y con un total de 35 victorias consecutivas de los Trojans en casa, de las cuales, las 24 últimas han sido bajo enfrentamientos de la Pac-10 Conference. (Resultado: 24-23)

Los Trojans no tienen excusa esta semana. Con sus recientes dominantes victorias frente a Nebraska y Washington State, es absolutamente caótico haber producido la mísera marca de 2,5 yardas por intento de carrera con el supuesto nivel de su OL y el gran abanico de opciones terrestres. Por lo tanto, el balón quedó en manos de un erróneo y poco confidente QB “Senior” John David Booty, quien se vio interceptado hasta en cuatro ocasiones únicamente en la segunda parte, de las cuales, una fue retornada 31 yardas para TD por Austin Yancy, aunque, por otro lado, conseguiría completar sendos lanzamientos profundos para TD de 63 yardas sobre Fred Davis y 47 yardas sobre Ronald Johnson, además de un total de 364 yardas aéreas. Pero esto es USC, un programa que ha tenido un total de 31 jugadores “drafteados” los últimos 5 años, que posee un BCS National Championship, cuatro victorias BCS en los últimos cinco años, que únicamente ha sufrido dos derrotas en los últimos 45 partidos de liga regular, 35 victorias consecutivas en Los Angeles Coliseum… El programa, esta semana, era favorito frente a Stanford por un total de 38 puntos, sencillamente el talento de ambos conjuntos es completamente incomparable, gracias a todos esos “blue-chip” y “glamourosos” prospectos cinco estrellas, es más, el programa de football de Stanford posee el dudoso honor de haber sido calificado, la pasada temporada, como uno de los peores conjuntos en toda la historia de la Pac-10, estableciendo récords ridículos en ataque y una ineptitud absoluta en defensa, con tan sólo 127 puntos a favor en todo el año y con una única victoria. El programa no experimenta una temporada victoriosa desde el año 2001, y llegaba a este partido tras haber sido sobre-anotado 141 a 50 puntos en un total de tres partidos de la Pac -10 Conference; Los Trojans no tienen excusa.

La derrota de Michigan frente a Appalachian State (dos veces campeón nacional de la división I-AA), fue realmente impactante, pero el “upset” de Stanford, a pesar de ser un equipo de la máxima categoria, es todavía aún más sorprendente. Lo de los Wolverines puede llegar a entenderse como un “simple” accidente; Primer partido del año, falta de ajustes, de un rodaje y cohesión, nuevas caras, altas expectativas, rival extramotivado… pero lo de los Trojans no tiene la más mínima excusa, en la semana 6 y frente, seguramente, al peor equipo de toda la conferencia (la semana anterior fue vapuleado 41-3 frente a Arizona State). Aunque, otorguen crédito a la capacidad de los Cards de aparecer en los momentos claves y a la incapacidad de los “defensive backs” de USC de controlar a los grandes receptores de Stanford.

A falta de menos de 3 minutos y con la necesidad de un TD (17-23 abajo), el QB “backup” Tavita Pritchard (para más leña al fuego, no se encontraba disponible ni el titular, el “Senior” TC Ostrander) se enfrentaba ante la histórica posibilidad de dar la vuelta al marcador en la yarda 45 de USC. Tras un sufrido drive en el que Pritchard, con un lanzamiento completo sobre el WR Richard Sherman, conseguiría sobreponerse incluso a un cuarto down y 20 yardas, Stanford se encontraba, increíblemente ahora en la yarda 9 de los Trojans. Tras varios lanzamientos incompletados y una infracción, los Cardinals, con 49 segundos sobre el reloj, se hallaban, de nuevo, ante un “insalvable” cuarto down y goal en la yarda 10 de USC. Entonces, Tavita Pritchard (11 de 30 para 149 yardas, 1 TD y 1 INT) ejecutaría un ajustadísimo lanzamiento sobre el lado izquierdo de la endzone, donde Mark Bradford con una acrobática e “imposible” recepción anotaría milagrosamente, situando a los Cards 24-23 arriba en el marcador a falta de 39 segundos. El partido se acabaría definitivamente con una intercepción de Bo McNally sobre un intento de Booty en la yarda 35 de Stanford. Según el propio Bradford: “Parece como sí una película de Disney realmente nos hubiese ocurrido a nosotros mismos” .

Y por fin Notre Dame sumó su primera victoria en su triste y humillante casillero frente a una muy decepcionante UCLA en un lugar legendario, la Rose Bowl de Pasadena. Al menos, de momento, podrán mitigar las mofas de “media” nación. Los Irish forzaron un total de 7 turnovers para conseguir la victoria frente a una triste marca de 140 yardas totales (94 aéreas + 46 de carrera). Notre Dame anotaría en el tercer cuarto en una carrera de una yarda del QB “True Freshman” Jimmy Clausen (17 de 27 para 84 yardas), y 50 segundos más tarde, el LB Maurice Crum retornaría un fumble de 34 yardas para TD. UCLA perdió a su QB titular Ben Olsen debido a una lesión de rodilla, se fue autodestruyendo y tan sólo fue capaz de anotar dos fieldgoals del PK Kai Forbath en la primera parte de un partido simplemente horroroso. Este triunfo de los Fightin’ Irish no arregla absolutamente nada, pero al menos, es una victoria. (Resultado: 20-6)

BRADFORD VUELVE A DESENFUNDAR EN EL RED RIVER

El “Red River Shootout”, como su “apellido” correctamente indica, fue un auténtico duelo de pistoleros entre el QB “Sophomore” de Texas Colt McCoy y el QB “Freshman” de Oklahoma Sam Bradford, con ambos ataques aprovechando las deficiencias y lagunas tácticas de las defensas. Sin embargo, esta vez, el duelo fue a parar a manos de Bradford (21 de 32 para 244 yardas y 3 TDs), que con una OL que se revindicó frente al horroroso partido de Colorado, dispuso de mucho más tiempo, además de no cometer ni un sólo error y lanzar para tres TDs de pase, aprovechando esos claros lanzamientos “downfield” debido a la pasividad y el empeño en no cubrir profundo por parte de los safeties de los ‘Horns. McCoy (19 de 26 para 324 yardas, 2 TDs y 1 INT), en cambio, sería mucho más presionado y golpeado (la imagen, sin duda, fue aquel golpazo desde el “blind-side” en un “false start”, mientras, los “referees” no lanzaron un pañuelo y Mack Brown protestaba desesperadamente en la banda), aunque explotarían excelentemente la Cover 2 zone de OU evitando sus dominantes CBs con continuos lanzamientos al TE “Sophomore” Jermichael Finley (4 recepciones para 149 yardas y 1 TD), quien se puso las botas con un partido productivamente excelente. (Resultado: 28-21)

Otro de los hombres del partido, y que al final desnivelaría la balanza, fue el explosivo HB “Freshman” DeMarco Murray (17 carreras para 128 yardas y 1 TD), quien con un impresionante sprint y salto incluido de 65 yardas para TD en el tercer cuarto, fijaría un punto de inflexión en un partido extremadamente aéreo. Sin embargo, Oklahoma echó mucho en falta un juego terrestre que es demasiado explosivo y veloz, pero carente de cierta consistencia. La diferencia, sin duda, fue el QB “Redshirt Freshman” Sam Bradford, que a pesa de su edad y experiencia (tan sólo 6 partidos de titular), realizó audibles, lideró downs largos, mostró una extrema calma, no cometió errores y además, se mostró altamente productivo en un ambiente realmente hostil, borrando su pobre actuación frente a Colorado. Puede que estemos ante el nacimiento de una nueva estrella de College.

Texas, en cambio, no se encontraba con un record de 0-2 en la Big 12 Conference desde 1956 y por entonces, se encontraban encuadrados en la difunta Southwest Conference.

Mizzou también se apunta al título de la Big 12 Conference y al Heisman Trophy “balloting” con una aplastante victoria frente a Nebraska. Hay analistas de prestigio que afirman que equipos como Missouri, con su calendario y con el actual caos general, podrían tener una auténtica oportunidad de oro de luchar por una plaza en el BCS National Championship. Lo que está muy claro es que los Tigers han dado un importante toque de atención a toda la nación con esta dominante y aplastante victoria frente a unos “sospechosos” Cornhuskers. El QB “Junior” Chase Daniel (33 de 47 para 401 yardas y 2 TDs, y 11 carreras para 72 yardas y 2 TDs) tuvo una actuación de auténtico calibre Heisman y la defensa estuvo sencillamente espectacular mostrando en cada “snap” una extrema intensidad (limitaron a Nebraska a 74 yardas terrestres). Ahora espera nada menos que Oklahoma en Norman, es una final para los Tigers. (Resultado: 6-41)

ESE MILAGRO LLAMADO ILLINOIS

Quien lo iba a decir de la Fightin’ Illini hace apenas tres años, cuando este histórico programa, que el legendario Red Grange una vez popularizó y lo convirtió en una máxima potencia nacional, literalmente deambulaba por la Big 10 Conference. Pero, hace tres años, Illinois firmó al HC genio en “recruiting”, Ron Zook, seguramente es y será lo mejor que haya ocurrido en Champaign-Urbana en una porrada de años.

Zook con auténticos “blue-chip prospects” , una excelente ética de trabajo y su gran personalidad ha conseguido lavar completamente la cara a uno de los programas menos exitosos de la actual “edad moderna” de la Big 10.

Bajo la “no-huddle Spread Offense” y la “Option” liderada por el increíble preciso QB Juice Williams (12 de 19 para 121 yardas y 1 TD, además de 14 carreras para 92 yardas y 1 TD) y un espectacular juego de carrera con el auténtico hombre del partido, el “recruit” número 1 de toda Illinois en el 2004 y el primer gran recluta que se unió a Ron Zook, el HB Rashard Mendenhall (19 carreras para 160 yardas y 2 TDs, además de 4 recepciones para 33 yardas y 1 TD), fueron suficientes para acabar con una racha de 14 victorias consecutivas de Wisconsin (la mejor marca nacional). La clave del partido fue que Illinois mantuvo su particular “momentum” sin perder la posesión del balón (0 turnovers), además, Wisconsin fue incapaz de establecer un consistente juego terrestre con su estrella, el HB “Sophomore” PJ Hill (21 carreras para 83 yardas y 1 TD), en parte, por la excelente defensa contra la carrera de Illini liderado por el espectacular LB “Senior” J Leman.

Con un roster repleto de “Freshmans” y “Sophomores”, la Fightin’ Illini, con este “upset” frente a Wisconsin en un Memorial Stadium hasta la bandera con un total 57.078 espectadores, consiguen su primera victoria frente a un equipo ranqueado en el Top5 de la nación desde el 4 de Septiembre de 1989 frente a USC, y la primera victoria en casa ante un oponente Top5 en 22 años. El record de 3-0 que les permites co-liderar sorprendentemente la Big 10 junto a Ohio State, no se veía en Champaign-Urbana desde 1990, año en el que, además, compartirían título de conferencia. (Resultado: 26-31)

Pero realmente será complicado desbancar de ahí a los Buckeyes, uno de los conjuntos de la nación más en forma actualmente. La impresionante defensa de Ohio State fue capaz de limitar la “high-powered offense” de Purdue a tan sólo 272 yardas totales (15 primeros downs), pasándose más de medio partido con su casillero de puntos a cero, además de permitir 4 ridículas yardas netas terrestres. El QB Todd Boeckman lanzaría 3 intercepciones, pero demostró que puede mover solidamente el balón, consiguiendo conectar en dos touchdowns aéreos, con un impresionante lanzamiento (muy ajustado) de 26 yardas sobre el próximo Tedd Ginn Jr, el WR “Sophomore” Ray Small (su físico y el número 4 recuerdan una barbaridad) y en otro de 6 yardas sobre el WR “Sophomore” Brian Hartline. Los Buckeyes jamás se vieron amenazados con un 23-0 y con cómodos drives finalizados con fieldgoals de 44, 39 y 23 yardas del PK Ryan Pletorius. (Resultado: 23-7)

Sí los Buckeyes continúan con esta clara línea ascendente en ataque y su defensa (la segunda mejor de toda la nación estadísticamente con 210 yardas por partido tras LSU) sigue dominando y literalmente maltratando a los ataques rivales, puede que hayamos encontrado un rival para LSU en el próximo mes de Enero (personalmente, apuesto por ello). Ni Penn State en “Happy Valley” ni Wisconsin en Columbus, deberán ser rivales para evitar que Ohio State llegué imbatido a Ann Arbor para jugarse toda la temporada en “The Game” frente a los máximos rivales y eternamente odiados Michigan Wolverines.

NICK SABAN WHO?… LSU SOBREVIVE A LA GUERRA

Durante mucho tiempo, y a pesar de la cierta lejanía del antiguo régimen, Les Miles ha tenido que aprender a convivir bajo la sombra de la figura de Nick Saban, quien, hoy en día, sin embargo, es absolutamente odiado en Death Valley por su “deslealtad” con el programa, pero hay que recordar que fue el “culpable” de construir lo que, hoy por hoy, es una auténtica y absoluta potencia nacional de football, sin ir más lejos, en el año 2003, los Tigers de LSU se coronarían campeones nacionales tras más de 40 años. Les Miles, desde que tomó el mando de los “Bayou Bengals”, ha tenido que soportar críticas y continúas comparaciones. Hay quien afirma (o al menos, afirmaba) que LSU ha malgastado todas aquellas fantásticas generaciones heredadas, como, por ejemplo, la del año pasado con JaMarcus Russell o Laron Landry (todos ellos reclutados por Saban y su antiguo staff) o simplemente, que los Tigers, ni son ni serían capaces, bajo su liderazgo, de conseguir ascender al último y definitivo peldaño, sin embargo, Les Miles con esta espectacular, valiente y sufridísima victoria frente a Florida ha tapado la boca a todos y cada uno de sus máximos detractores. (Resultado: 24-28)

Es absolutamente inenarrable describir todo el sufrimiento que LSU y sus 92.910 fervientes seguidores soportaron la noche del pasado sábado, en seguramente uno de los encuentros más emocionantes de los últimos años, un clásico que pasará ya a formar parte de nuestras videotecas personales, dos auténticas “powerhouses” de College football, frente a frente, luchando por cada pulgada.

Tebow (12 de 26 para 158 yardas, 16 carreras para 67 yardas, 3 TDs, 1 INT) y el resto fueron directos a la yugular de los Tigers, sin complejos y dispuestos a amargar el debut de LSU como número #1 absoluto en el AP Poll Top 25 por primera vez desde 1959. El QB “Sophomore” Tim Tebow dio un recital absoluto durante toda la primera parte, recordando aquel último año dominante de la leyenda Vince Young en Texas. Cada vez que los Tigers conseguían un “big-play” defensivo o abortaban un “misdirection call” de los Gators, ahí aparecía la figura de Tebow para conseguir una jugada aún más importante. Ni la voraz defensa de los Tigers sabía como parar su extrema movilidad y potencia (fue capaz de sobreponerse a 6 de 9 en conversiones de tercer down), mientras el dominante DT Glenn Dorsey era constantemente controlado y eliminado por el excepcional trabajo de una fantástica OL. La imagen de Tebow indicándole al público la falta de ruido en la celebración de su TD en una carrera de 9 yardas, resumía a la perfección el soberano repaso al que se estaban viendo sometido los Tigers (17-10).

En la segunda parte apareció la magia del HC Les Miles bajo “Gut-check situations” (esos momentos de coraje y fortaleza, de agallas), jugándose el todo en cualquier situación de cuarto down. El momento clave, sin duda, fue el “fake” de fieldgoal en la yarda 25 de UF, donde consiguieron mantener la posesión gracias a un “scramble” del QB Matt Flynn (14 de 27 para 144 yardas, 1 TD y 1 INT) que partía en el rol de “holder” y que además finalizaría con un TD de carrera del HB “Sophomore” Keiland Williams. Todo esto se fundió justamente con el anuncio del “speaker” por megafonía de la sorprendente y reciente derrota de USC frente a Stanford. El estadio literalmente se venía abajo, ahora, de repente, “Death Valley” creía en la victoria. Sin embargo, Tim Tebow, en aproximadamente dos minutos, contestaría con un nuevo lanzamiento de 37 yardas para TD sobre el TE “Senior” Cornelius Ingram, quien se encontraba completamente abierto en el centro debido a un completo desajuste del safety Craig Steltz (16 placajes), que picó el anzuelo de un amago de “Screen-play”.

Pero en los segundos finales del tercer cuarto apareció, por fin, la dominante “nasty defense” de LSU, gracias a un fumble forzado por el LB Ali Highsmith sobre el HB Kestahn Moore y recuperado por Jeremy Benton en el medio campo. Poco a poco, Florida comenzaba a comprobar eso que al DE Tyson Jackson le gusta definir como “Four quarters of mean, nasty, tough-ass football!” . Sin embargo, el PK Colt David aún fallaría un intento de FG de 37 yardas, pero, el ataque de los Gators y su DL contra la carrera comenzaban a “jugar con la reserva”, a quedarse sin gasolina, y los “Bayou Bengals” ya hacía tiempo que habían decidido no perder este partido. La defensa de LSU volvía a forzar un nuevo “turnover”, interceptando a Tim Tebow gracias a un lanzamiento desviado sobre la línea de scrimmage. Sin embargo, los Tigers seguían sufriendo, teniendo que jugarse un nuevo cuarto down en la yarda 4 de Florida y que solucionarían favorablemente gracias a un lanzamiento para TD de Matt Flynn sobre el WR “Junior” Demetrius Byrd.

Pero en los últimos minutos del último cuarto es cuando aparecería la sangre fría y el carácter ganador de Les Miles y por supuesto, el extraordinario esfuerzo de un inconmensurable Jacob Hester (23 carreras para 106 yardas y 1 TD), quien fue capaz de convertir dos cuartos downs críticos en el drive definitivo, sobre todo, el último en la yarda 7 de los Gators, a falta de poco más de un minuto y con LSU solamente tres puntos por debajo en el marcador. Para sorpresa de todos, Les Miles iba a por todas, arriesgándose extremadamente con su decisión de jugarse el cuarto down en lugar de empatar el partido enviándolo a la prórroga con un sencillo y extremadamente asequible fieldgoal. Hester anotaba en una carrera de 2 yardas, dando la vuelta al marcador (por primera vez pero en el momento necesario), dejando a Tebow la complicada tarea de anotar un TD desde su yarda 20 y además, ahora, con el DT Glenn Dorsey “renacido” justo en el momento decisivo, penetrando el pocket con su clásica feroz presión y agresividad.

Nada más finalizar el encuentro, Les Miles afirmaría: “Hay que entender esto, sabíamos que era un partido de posesiones. La oportunidad de mantener el balón era algo que tienes que hacer. Tienen un quarterback que puede correr y acabar con el partido en cualquier momento, y buenos runnigbacks. Sabíamos que la oportunidad de ir en cuarto down estaría justamente ahí para nosotros. Habíamos preparado bastante la jugada así que podíamos hacerlo, estábamos listos”.

En cambio, quienes se hunden son los Georgia Bulldogs, que parecían haber conseguido su particular “momentum” con la sufrida victoria frente a Alabama, pero esta contundente derrota en “Rocky Top” frente a Tennessee complica la división Este de la SEC, que se encuentra más abierta que nunca. Horas antes, los medios locales habían cuestionado fuertemente la actitud y dirección del, hasta entonces, decepcionante programa de Tennessee, lo que nadie se explica ahora es ¡dónde narices estaban los Vols! Con un “play-calling” creativo, excelente velocidad y extrema efectividad, evitando recargar demasiado el partido sobre los hombros del QB “Senior” Eric Ainge (17 de 22 para 165 yardas), los Vols ya aplastaban 28-0 a Georgia al descanso con carreras del HB Arian Foster de 22 y 9 yardas, un “trick-play” de 56 yardas de pase del WR Lucas Taylor sobre el HB LaMarcus Coker y un TD de carrera del HB Montario Hardesty. (Resultado: 14-35)

EL POWER-RANKING

Tras la sorprendente semana anterior, mi Power-Ranking personal continúa, una edición más, absolutamente igual, es decir, completamente loco con radicales y continúas caídas y subidas de acciones de media nación. Quien no se ve alterado es el #1 con LSU (llevan ya cinco semanas consecutivas en lo más alto del ranking), que con una muy sufrida pero valiente y luchada victoria en la batalla del Bayou frente a Florida (suben sus acciones con el alto nivel mostrado, a pesar de la derrota. Un echo insólito en mi P-R), reafirman, una semana más, que será realmente difícil encontrar a alguien que les haga sombra. En cambio, se produce un descalabro total de acciones de los Trojans (del #2 al #9), que con su horrorosa derrota en casa frente a Stanford, pueden haber quedado definitivamente eliminados de la carrera por New Orleans, veremos sí son capaces de superar este mazazo psicológico cuando se enfrenten ante un rival de envergadura fuera de casa. Esto es aprovechado por los Buckeyes (del #4 al #2), que continúan demostrando y poniendo en duda la supremacía absoluta de la defensa de LSU, además, el ataque, en fundamentos y ahora en productividad, comienza a recordar a la prolífera ofensiva de años anteriores. Destacable es también el salto al Top10 de Missouri (#10), que aplastó como un insecto a Nebraska gracias, en parte, al recital ofensivo del QB Chase Daniel, aunque se juegan la temporada esta semana en Norman frente a la “resucitada” Oklahoma (#4), puede ser el auténtico partido de la semana. Por supuesto, no hay que olvidar la sorprendente victoria de Cincinnati (#14) sobre Rutgers o la imbatibilidad de los pupilos del siempre exitoso HC Dennis Erickson, Arizona State (#15). Entre las caídas mas sonadas, encontramos las de Kentucky (del #6 al #18) y Wisconsin (del #5 al #20), y la de una muy decepcionante Georgia (fuera del ranking), que fue literalmente arrollada en Neyland Stadium frente a la Tennessee (#25) de un Phillip Fulmer, quien podrá respirar, de momento, con mayor tranquilidad.

1- LSU [ Record: 6-0 ]
Espectacular victoria frente a los Gators, cimentada en la valentía de Les Miles y en una mentalidad ganadora, que pueden valer medio billete BCS.
Próximo encuentro: Sábado en Kentucky

2- OHIO STATE [ Record: 6-0 ]
Tras los “Bayou Bengals”, esta es la mejor defensa de toda la nación. Esta semana ridiculizó literalmente la “high-powered offense” de Purdue.
Próximo encuentro: Sábado contra Kent State

3- CALIFORNIA [ Record: 5-0 ]
Tras semana de “bye”, vuelven a la acción ranqueados en su posición más alta desde hace 50 años. OSU ha ganado los tres últimos en Berkeley.
Próximo encuentro: Sábado contra Oregon State

4- OKLAHOMA [ Record: 5-1 ]
Bradford y los Sooners demostraron que la derrota frente a Colorado fue simplemente un accidente y un toque de atención para no despistarse más.
Próximo encuentro: Sábado contra Missouri

5- SOUTH FLORIDA [ Record: 6-0 ]
Tras la impresionante victoria frente a WVU, los Bulls sufrieron turnovers y problemas, aunque lo contrarrestaron con un salvaje juego terrestre.
Próximo encuentro: Sábado contra UCF

6- BOSTON COLLEGE [ Record: 6-0 ]
La D continúa “nasty” y “ball-hawking” como ninguna, mientras Matt Ryan sigue demostrando su valor de Heisman. Son muy completos.
Próximo encuentro: Sábado en Notre Dame

7- SOUTH CAROLINA [ Record: 5-1 ]
Los Gamecocks dirigidos excelentemente por Steve Spurrier son un equipo sólido y que sabe esperar su momento. Son realmente muy peligrosos.
Próximo encuentro: Sábado en North Carolina

8- FLORIDA [ Record: 4-2 ]
A pesar de su derrota y récord, demostraron en Death Valley que pueden competir con los mejores. Ahora, querrán revancha en la final de la SEC.
Próximo encuentro: Sábado en Kentucky (BYE)

9- USC [ Record: 4-1 ]
La fatalísima derrota de esta semana frente a Stanford puede haberlos eliminado psicológicamente, teniendo que centrarse ahora en Pasadena.
Próximo encuentro: Sábado contra Arizona

10- MISSOURI [ Record: 5-0 ]
Mizzou aplastó a Nebraska con un Chase Daniel de calibre Heisman. Sí sobreviven en Norman pueden encontrarse frente a algo muy grande.
Próximo encuentro: Sábado en Oklahoma

11- WEST VIRGINIA [ Record: 5-1 ]
Siguen demostrando todas las armas de las que disponen, y su teórica débil defensa maniató a Syracuse a 94 yardas terrestres netas y 3 turnovers.
Próximo encuentro: Sábado contra Mississippi State (BYE)

12- VIRGINIA TECH [ Record: 5-1 ]
Impresionante victoria “made in Beamers-Ball” liderada por su agresiva D que consiguió anular totalmente el potente juego terrestre de Clemson.
Próximo encuentro: Sábado en Duke

13- OREGON [ Record: 4-1 ]
Los Ducks vuelven tras perder dramáticamente frente a CAL y buscan venganza tras la dolorosa derrota del año pasado en casa frente a WSU.
Próximo encuentro: Sábado contra Washington State

14- CINCINNATI [ Record: 6-0 ]
Con la D consiguiendo “big-plays” y reduciendo el juego terrestre de Rice a 2,8 yardas por intento, los Bearcats deben ir a muerte a por los Cards.
Próximo encuentro: Sábado contra Louisville

15- ARIZONA STATE [ Record: 6-0 ]
Tras vencer con dificultades a los Cougars y Carpenter siendo ahogado por la presión, los pupilos de Dennis Erickson comienzan imbatidos la batalla.
Próximo encuentro: Sábado contra Washington

Completan el Power-Ranking: 16- Texas, 17- Hawaii, 18- Kentucky, 19- Illinois, 20- Wisconsin, 21- Auburn, 22- Florida State, 23- Colorado, 24- Kansas y 25- Tennessee

Mención especial: Texas A&M, Michigan, Virginia, Kansas State y Purdue.

EL “HEISMANÓMETRO”

1 – Tim Tebow (QB – Florida): Este auténtico portento físico como QB tuvo en absoluto jaque a LSU durante tres cuartos, sobre todo en la primera parte, con su habilidad destructora por tierra, además de una capacidad innata para realizar grandes jugadas en momentos clave y en situaciones caóticas. Fue capaz de echarse sobre sus espaldas a los Gators y ya es, sin duda, el “capo” absoluto de los pupilos de Urban Meyer, aunque desde hace ya tiempo, es el auténtico chico póster y la imagen absoluta del programa de football de Florida. Tiene la oportunidad de ser el primer “underclassman” que consiga el Heisman Trophy en toda la historia, básicamente por el actual caos reinante y la falta de candidatos entre los conjuntos más regulares de toda la nación. Necesitará que Florida luche por el título de la conferencia SEC hasta el último momento, y eso pasa por ganar la competitiva división Este. Sus números esta semana: 12 de 26 lanzamientos para 158 yardas, 2 TDs y 1 INT, además de 16 carreras para 67 yardas y 1 TD.

2 – Matt Ryan (QB – Boston College): El chico de oro de los católicos de Boston College, continúa liderando a los Eagles en una temporada histórica de los de Chestnut Hill (el primer 6-0 en 65 años). Sus actuaciones continúan siendo espectaculares y productivamente majestuosas. Esta semana, Ryan dominó absolutamente la secundaria de Bowling Green en tan sólo tres cuartos, mostrándose perfecto con 13 de 14 lanzamientos completados (el único que erró fue un lanzamiento profundo hacia el lado derecho que fue sobre-lanzado), pero lo más importante, es que sigue evitando turnovers. La próxima semana se enfrenta a los Fighting Irish en un partido de gran rivalidad contra la defensa ¡número 4 de la toda nación!… aunque claro, esencialmente porque los ataques saben que ante Notre Dame solo basta con hacer una cosa para ganar; correr, correr y volver a correr. Ryan tendrá un ojo en la final frente a los Hokies de Virginia Tech la semana siguiente. Sus números esta semana: 24 de 32 lanzamientos para 312 yardas y 4 TDs, además de 1 carrera para 8 yardas.

3 – Darren McFadden (HB – Arkansas): La candidatura de McFadden se encuentra un tanto fría durante esta últimas semanas, básicamente por el “olvido” de Arkansas a nivel nacional, y en esta semana, por encontrar su excelente actuación un tanto tapada por el espectacular partido del “otro” HB Felix Jones (141 yardas de carrera y 2 TDs, con un promedio de 10,8 yardas). McFadden necesita liderar a Arkansas a una gran victoria que permita despegar su candidatura antes que otras puedan absorberla (léase Matt Ryan, Chase Daniel, DeSean Jackson o Mike Hart). Su momento podría comenzar esta misma semana frente a Auburn en un duelo, además, directo y definitivo por la división Oeste de la conferencia SEC. Sus números esta semana: 25 carreras para 122 yardas y 1 TD.

 

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Israel Llata es natural de Maliaño, una localidad de Santander (Cantabria). Ingeniero informático de profesión y aficionado al fútbol americano desde mediados de los años 90, asombrado por la habilidad atlética del quarterback Steve Young y aquellos exitosos 49ers. En los últimos tiempos centraría su mirada sobre un desconocido pero excitante college football, destapando su corazón como entusiasta aficionado de Alabama, una institución a la que rinde culto. Analiza en su columna semanal la jornada universitaria desde 2007. @israel_lata

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