We’re on to September, pero September 2021

El coronavirus hace difícil que la temporada 2020 se dispute

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El 29 de septiembre de 2014, en Kansas City y en horario de Prime Time (era un Monday Night Football)  los New England Patriots recibían una verdadera paliza, 41-14, que incluso se antojó corta puesto que los Chiefs dejaron de pisar el acelerador en el último cuarto. Aquel día Tom Brady parecía un QB de 38 años que había sido derrotado por el tiempo. Bill Belichick parecía haber perdido parte de su magia, Darrelle Revis no era para nada Revis Island. Y para terminar había voces pidiendo el relevo, era el turno de Jimmy Garoppolo

En aquellos duros momentos para los New England Patriots, estaban con un record de 2-2 y parecían mas vulnerables que nunca, fue cuando se acuño una de las célebres frases de Bill Belichick, “We´re on to Cincinnati”. La semana siguiente los Patriots tenían que recibir la visita de  los entonces invictos Cincinnati Bengals, que fueron el mejor equipo del mes de septiembre. Los de Bill Belichick aplastaron a los Marvin Lewis en una exhibición de músculo y poderío que se acabaría coronando con el cuarto Vince Lombardi que adornan las vitrinas del equipo de Boston.  Desde entonces siempre se emplea el tópico de “We´re on to Cincinnati” siempre que los Patriots reciben algún revés deportivo, aunque se ha terminado generalizando para todo el deporte en general siempre que se sufre una derrota.

En estos días extraños que vivimos, confinamiento obligatorio en nuestros hogares, exceso de información, abuso de los bulos y las Fake News, tenemos todos demasiado tiempo para pensar, para hacer cosas que habitualmente no hacemos. En mi caso particular cuando acaba la temporada NFL  le dedico tiempo a otras cosas: libros, música, cine y todo mi consumo deportivo se limita al baseball, mi pasatiempos favorito. En abril suelo estar ocupado con el Draft, pero este año la salvaje campaña mediática que hemos sufrido en Miami con Tua Tagovailoa me ha ayudado a desconectarme casi por completo del Draft.

El virus Covid-19 ha alterado nuestra vida, nuestros ciclos, nuestra forma de entender la vida. Todos estamos viviendo lo qué está sucediendo, no solo esta pandemia nos mantiene retenidos en nuestros hogares, sino que se ha llevado por delante cualquier atisbo de competición deportiva. Todas las competiciones deportivas del mundo se han suspendido con la honrosa excepción de alguna estrafalaria liga que nadie sabría de su existencia sino fuera porque es la única que se juega en estos momentos. Hay un hecho clave para entender lo que está sucediendo y muy probablemente sucederá, el aplazamiento de los Juegos Olímpicos. No hay acontecimiento deportivo con más impacto mundial que unos Juegos Olímpicos, un acontecimiento que va más allá de lo meramente deportivo, son el mejor termómetro del status quo mundial. ¿Qué nos hace pensar que si no se pueden celebrar unos Juegos Olímpicos sí se puedan celebrar otros acontecimientos deportivos? No hay una sola garantía de que ninguna actividad deportiva se pueda celebrar con seguridad y solo por eso no vamos a ver ninguna actividad deportiva en tiempo. Es mejor que los vayamos interiorizando.

Yo entiendo a todas las competiciones deportivas del mundo. En España estamos viendo como La Liga cambia de parecer cada semana y con cada semana que pasa más difícil es pronosticar cuándo podrán empezar de nuevo. El deporte está haciendo lo mismo que hacen el resto de instituciones, tratan de sobrevivir y lo que hacen es tratar de vender una futura imagen de normalidad, de falsa normalidad. ¿Es normal jugar en estadios con miles de butacas vacías? ¿Es normalidad un deporte sin espectadores? Por mucho que nos quieran vender el poder de las TV el deporte se sostiene por los espectadores, por el público. ¿Por qué si se pueden celebrar partidos sin espectadores y es rentable qué no nos dice que es el futuro? ¿Para qué queremos los estadios o los pabellones si lo único que hace falta es un terreno de juego?

El Covid-19 ha cambiado nuestra sociedad, no hay mas que ver lo qué sucede a nuestro alrededor. De nada me sirven los modelos de las sociedades asiáticas como Corea, Singapur o China, cuya credibilidad en el manejo de los datos están en cuarentena y nunca mejor dicho. Las sociedades occidentales tenemos otro modelo de sociedad, entendemos nuestra forma de vivir de una forma completamente diferente a las sociedades orientales, tenemos que luchar por que nuestro modelo sea el que perviva y no copiar el de otras sociedades por mucha globalización que exista. Yo me niego en redondo a vivir como los chinos, una dictadura donde no existen las libertades, pero es que me niego incluso a vivir como la democrática Corea del Sur.

Y nos tenemos que concienciar de una cosa, sin una vacuna viable que nos permita recuperar nuestro modelo de sociedad nuestra sociedad no va a volver a la normalidad jamás. Porque no sé el resto, pero para mi normalidad no es vivir con mascarilla ni que lo que nos muestran de lo que se considera el regreso a la normalidad en Wuhan, epicentro mundial de la pandemia. Y ese regreso a la normalidad también afecta, y de que manera al deporte.

De la misma forma que yo descarto el regreso a la normalidad hasta que exista una vacuna, también descarto el regreso del deporte tal y como lo entendemos hasta que exista una vacuna. Yo no soy epidemiólogo, ni falta que me hace, solo tengo a mi servicio el sentido común. Y mi sentido común me dice una cosa, es imposible que el deporte regrese a la normalidad sin que exista antes una vacuna, porque es imposible que la normalidad regrese sin esa misma vacuna. El deporte profesional mundial forma parte fundamental de nuestra sociedad, es uno de los mayores tesoros que tenemos la humanidad, algo que nos une con independencia de la ideología, raza, religión etc… Es muy probable que el deporte haya hecho mucho mas por la humanidad en los últimos 50 años que cientos de escritos de filósofos desde la época de Sócrates Platón. Yo suelo sostener que los campeonatos por selecciones nacionales han conseguido erradicar las guerras, los países ahora demuestran su poderío a través del deporte.

Solo hay que ver la importancia de los Juegos Olímpicos, algo que va mucho mas allá de deporte. Cuando un país se quiere presentar al mundo lo primero que quiere es organizar unos Juegos Olímpicos, China empezó a mostrar su músculo a través de los juegos de Pekín.  En USA tienen muy claro que su hegemonía mundial no solo es militar y económica, para ellos los Juegos Olímpicos es la ocasión de mostrar su hegemonía deportiva mundial. Y lo mismo ocurre con el fútbol, países como Suráfrica, y ahora los países del Golfo, quieren mostrarse al mundo a través del futbol. Pero nada de todo eso es posible cuando todo el planeta lucha contra el Covid 19 y el deporte es otra víctima mas del virus cuyo origen parece estar en China. No va a haber deporte hasta en tanto en cuando no solucionemos ese problema, el deporte solo es posible en un marco de normalidad, no en el mundo que actualmente vivimos. Y eso afecta también a la que parecía hasta hace poco indestructible NFL, el único deporte que ha podido mantener una cierta “normalidad”, aunque esta haya tenido lugar solo en los despachos.

Yo considero imposible que haya NFL hasta que no tengamos una vacuna. Por mucho que nos quieran vender eso de las pruebas masivas, de los test rápidos, de los entornos limpios, de un control sanitario acompañado de unas condiciones de higiene extremas, hablamos de entornos donde se van a meter al menos a 600-700 personas implicadas de forma directa. Hacer un sencillo cálculo ¿Qué contacto tienen esos 600-700 con terceros y con el exterior? ¿Cómo organizas un partido cuando un equipo NFL llena un avión comercial que viaja por varios estados y cada uno con sus propias reglas de cuarentena? ¿Quién está en condiciones de afirmar que una infraestructura como un aeropuerto es un entorno limpio de virus? ¿Cómo garantizamos que la estancia en un hotel de cualquier ciudad NFL está libre de infecciones? ¿Cómo garantizas que puedes trasladar a cientos de personas a un estadio NFL que a su vez esté completamente limpio? ¿Cómo llevas en entornos limpios el equipamiento brutal que conlleva un equipo NFL? ¿O nadie se acuerda de las imágenes aquella cuando los Kansas City Chiefs perdieron su equipamiento? ¿Qué hacemos si vuelve a ocurrir algo parecido y parte del equipamiento tiene contacto con el exterior? ¿Quién garantiza entonces un entorno limpio sin riesgo de infección?

Por terminar con esto. El entorno mas limpio y aséptico que existe en el mundo actual es un quirófano ¿Habéis oído hablar de las infecciones de quirófano? Yo he conocido al menos un par de casos, uno de ellos para una operación tan sencilla como es una artroscopia para retirar un menisco de la rodilla. Y le han jodido la vida pese a percibir una indemnización mas que cuantiosa, no hay dinero que cure quedarse cojo el par de años que ha tardado en curarse. Y no os detallo un caso familar, donde 5 años después de un accidente de coche sus cicatrices continuaban supurando aunque afortunadamente ya están superadas. Es imposible garantizar la existencia de espacios asépticos, especialmente en la NFL que necesita de una infraestructura humana y de medios brutal. Bastaría un solo infectado, uno, para que todo se vaya al traste con sus consecuencias humanas y económicas.

En estos tiempos que todos tenemos tiempo os recomiendo leer un libro que viene al pelo, “La Peste” de Albert Camus. En un momento de la novela el Doctor Bernard Rieux le confiesa a su ayudante “No tengo afición al heroísmo ni a la santidad. Lo que me interesa es ser hombre”. Dejémonos de tonterías y monsergas y afrontemos la realidad por cruda que esta sea. Dejémonos de especular cuando habrá NFL o que calendario habrá. Conformémonos a una sencilla cuestión, recuperar la normalidad, dejémonos los heroísmos de lado y conformémonos con ser de nuevo hombres. Ese día, y solo ese día, podremos hablar del regreso de la NFL. No necesitamos mas héroes que los que ya están en los cementeros, ni necesitamos mas santos que los que ya están promulgados por la Iglesia, tan solo necesitamos una vacuna que nos haga hombres de nuevo.

Por eso, empiezo por donde he empezado. Cuando los New England Patriots recibieron el mayor revés que han sufrido en años Bill Belichick acuñó el “We´re on to Cincinnati”. Desde entonces los de New England han ganado tres Super Bowls y fueron derrotados en otra. Si en lugar de Cincinnati, el equipo que la semana siguiente recibían los Patriots, lo sustituimos por “September” nos quedaría mejor, un “We´re on to September”. Pero ojo, no el septiembre que está a solo cinco meses vista, sino al Septiembre que está a 17 meses vista, fecha para la cual se estima que ya tendremos una vacuna.

Por eso yo ahora digo “We´re on to september 2021”.