Lo qué mal empieza peor termina

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Ayer noche supimos de la notica mas triste de la pretemporada 2019, la retirada del QB Andrew Luck, una noticia que ha dejado en estado de shock a todos puesto que solo tenía 29 años, llevaba siete años en activo y tenía por delante la que parecía una larga y prometedora carrera. Pero Andrew Luck, un tipo diferente al del jugador prototípico de la NFL, educado en Europa, que renunció a ganar mas de 20 millones y jugar para los Carolina Panthers para terminar sus estudios de arquitectura, ha dicho que basta, que su cuerpo y mente no aguantan mas y deja la NFL.

He podido leer que nunca la retirada prematura de un jugador había causado tanto revuelo, he leído comparaciones con Barry Sanders. Pero mirad, no, el caso de Barry Sanders no se le parece en lo mas mínimo, el RB se retiro porque se cansó de jugar al football para una franquicia perdedora como son los Detroit Lions. El caso de Jim Brownpodemos decir otro tanto, el RB se retiró para empezar una carrera en Hollywood y ya había ganado todo lo que se podía ganar en la época. Si hay un solo caso comparable al de Andrew Luck es Vincent “Bo” Jackson, un RB excepcional, que pudo compaginar dos carreras, como jugador de la MLB y como RB de la NFL.  Una grave lesión obligó a “Bo” Jackson a dejar el deporte al mas alto nivel, un caso parecido al de Andrew Luck.

La NFL pierde a un jugador y excepcional, un talento generacional, un hombre que estaba llamado a tomar el relevo de la generación de QB de Tom Brady, Peyton Manning, Aaron Rodgers y Drew Brees. Incluso ya tenía su rival, Russell Wilson y al que le estaban saliendo otros rivales como Patrick Mahomes. Andrew Luck, en palabras de Mel Kiper, es el mejor jugador que ha evaluado saliendo de la universidad desde los tiempos de John Elway. Ni tan siquiera Peyton Manning tenía unas evaluaciones tan altas, Andrew Luckes el QB mas y mejor preparado en salir de la NCAA en décadas.

La NFL no se merece perder a Andrew Luck, un jugador querido por todos, quizás porque aún no había ganado lo suficiente para tener odiadores. Los que sin ninguna duda sí se merecen perder a Andrew Luck son los Indianapolis Colts, un equipo que ha escrito un manual de como acabar de manera express con la carrera de un jugador que llevaba impresa en la frente Hall of Fame.

La llegada de Andrew Luck a los Indianapolis Colts fue algo que nunca me gustó demasiado. Nunca en la historia de la NFL había conocido una campaña como la de “Suck 4 Luck”, una campaña que promocionaba el “tanking”,esa suerte de perder de manera deliberada con el objetivo de asegurarse una buena elección en el draft. En la NFL nunca se había admitido abiertamente la existencia  del “tanking”, parecía imposible en un deporte tan colectivizado como el football, pero tampoco nunca antes se había conocido a un jugador como Andrew Luck. 

Nunca tuve sospechas de los jugadores de aquella plantilla, aunque en mas de una ocasión dejaron bastante que desear, pero siempre tuve mis sospechas de que la familia Polian y Jim Irsay tenían otros planes muy diferentes. Ante la incertidumbre sobre si Peyton Mannningpodría volver a jugar al football se les planteó un escenario inimaginable, Andrew LuckLa controversia siempre va estar allí, yo sí creo que aquellos Colts dejaron mucho que desear especialmente desde los puestos de mayor responsabilidad.Y sé que no soy el único que piensa igual, incluso miembros relevantes de la prensa deportiva dudaban del espíritu competitivo de aquel equipo, que la temporada pasada había ganado 10 partidos y entrado en los playoffs.

Pero sí lo que ya empezó oliendo mal, peor ha terminado. La desastrosa campaña del 2011 supuso el fin de la era no solo de Peyton Manning, sino del propio Bill Polian, el arquitecto del equipo que devolvió la gloria a los Colts. Si al igual que tenía mis sospechas de que la llegada de Andrew Luck fue minuciosamente preparada por Bill Polian, su despido no fue mas que una parte mas del plan y el hombre que tenía que pagar la desastrosa gestión de aquella funesta temporada, o mas que eso, siempre he creído que la enorme sombra de Peyton Manning no hizo otra cosa mas que tapar lo que ya era una franquicia mal gestionada desde hacía un tiempo. Sin Peyton Manningtodo el andamiaje de los Colts se vino abajo, eso sí, antes se habían asegurado la construcción del magnifico Lucas Oil Stadium, la casa que Peyton construyó.

Tras la salida de los Polian Jim Irsay pone el equipo en las manos de Ryan Grigson, cuya primera decisión fue contratar al que coordinador defensivo de los Baltimore Ravens, Chuck Pagano, aunque quizás la única decisión acertada que luego se tomó fue contratar como coordinador ofensivo a Bruce Arians, recientemente despedido de los Pittsburgh Steelers. Y decimos esto porque Chuck Pagano no fue parte del rebrote de los Colts, no al menos por su labor desde la banda, aunque no podemos dudar que sí fue un pilar en la parte emocional. Chuck Pagano fue diagnosticado con una leucemia que lo obligó a dejar la dirección del equipo quedando esta en manos de Bruce AriansEl equipo que la temporada pasada había acabado con un nefasto record de 2-14 ganaba 11 partidos con Andrew Luck de QB y se metía en los playoffs.Los dos siguientes años el equipo de nuevo entró de nuevo en los playoffs al ganar su división, una muy devaluada AFC South. En 2014 el equipo incluso jugó la final de la AFC, la que muchos recordarán por ser el famoso partido que dio origen al Deflategate.

Pero a partir de aquel momento empezaron a ponerse de manifiesto los desastrosos resultados de la gestión de Ryan Grigson y de su proyección en el campo, Chuck Pagano. El equipo dependía exclusivamente de Andrew Luck que no se había perdido un solo partido en sus tres primero años. Pero en 2015 las cosas tomaron rumbo al sur, primero llegó una lesión en las costillas y Andrew Luck se tuvo que perder sus primeros partidos, el dolor era tan intenso que ni siquiera los calmantes hacían efecto. Regresó seguramente antes de tiempo y de lo aconsejable y con ello llegó el desastre, en un partido contra los Broncos recibió un golpe tremendo de Danny Thevathan rematada con un rodillazo accidental en la espalda por Vance Walker.

Andrew Luck había sufrido un golpe terrible en su riñón, hasta el extremo de orinar sangre, y su temporada 2015 había terminado. Sufría una lesión que los médicos describieron solo haberla visto cuando alguien sufría un accidente de coche. La temporada de los Colts terminó sin premio, un discreto 8-8, pero ya era mas que evidente que Ryan Grigson no estaba haciendo una buena labor, no estaba poniendo los medios necesarios para proteger a su QB, Andrew Luckera objeto de un castigo físico tremendo. En 2016 se supone que recuperado de sus problemas de riñón pudo jugar 15 partidos,se perdió solo uno consecuencia de una conmoción cerebral, jugó un gran año y llevó al que era uno de los peores rosters de la NFL a un record de 8-8, pero el precio fue muy alto, su hombro estaba seriamente lesionado, ese año fue objeto de la friolera de 41 sacks mas ni se sabe cuantos golpes mas consecuencia de la desastrosa OL con la que contaba.

Quien acabó pagando los platos rotos de aquel desastre fue Ryan Grigson, cuando fue despedido de manera fulminante solamente 3 de las 18 elecciones de sus elecciones de draft quedaban en el equipo, y todo ello adornado con la desastrosa decisión de mandar una 1º ronda a cambio de Trent Richardson. Pero con todo eso no era lo peor, Andrew Luck estaba roto y su cuerpo empezaba a pagar las facturas de la nefasta gestión de Ryan Grigson.

Tras acabar la temporada Andrew Luckfue operado del hombro en lo que parecía una operación rutinaria, pero en primavera saltaron las primeras alarmas, alarmas que solo se confirmaron en julio con el comienzo de los Training Camps. El equipo se pasó meses mareando la perdiz sobre el estado de salud de Andrew Luck,al poco de empezar la temporada Chris Ballard,nuevo General Manager tras el despido de Ryan Grigsonlo sacó de la lista PUP, de haber empezado la temporada con esa designación no hubiera podido jugar hasta al menos la Semana 6.

En octubre Andrew Luck volvería a los entrenamientos, pero solo fue un espejismo, tras mostrar varios videos, convenientemente elegidos eso sí, se sabía que su recuperación no iba tan bien como se esperaba. Finalmente en noviembre de 2017 el jugador pasa a la Injury Reserve y su temporada, que tampoco había nunca empezado, se da por terminada. Aquí empezaba el verdadero calvario para Andrew Luck, recomendaciones de descanso total, olvidarse por completo del football, viajes a Europa para ser diagnosticado por otros médicos diferentes al del equipo, etc….

Hasta junio de 2018, último OTA de la pretemporada, Andrew Luck no vuelve a lanzar una pelota,pero una cosa llamó la atención de todos, el QB estaba lanzando una pelota mas pequeña y ligera que la pelota oficial de la NFL. En los Training Camps de julio sí se puede ver ya lanzar a Andrew Luck. El 9 de agosto de 2018 Andrew Luck juega su primer partido en casi dos años,habían pasado exactamente 585 días desde que jugó un partido real, y lo mas importante, sufrió un sack y pudo ejecutar hasta 9 lanzamiento aquella noche. 

Finalmente el 9 de septiembre de 2018 Andrew Luck reaparece en un partido oficial. Aunque los Colts perdieron aquel día la temporada del QB fue magnifica, recordando al de sus tres primeras temporadas, lanzaba para 39 TD, 4.593 yardas y con un porcentaje del 67.3% de conversión, sus mejores registros desde 2014, su mejor temporada hasta la fecha. Para sorpresa de todos los Colts regresaban a los Playoffs de manera sorprendente y Andrew Luck recibía el premio de Comeback Player of the Year.

Pero había dos datos que eran los mas evidentes, Andrew Luck esa temporada solo sería objeto de 18 sacks, su mejor registro desde que era profesional. Pero además la OL de los Colts, era la línea que menos sacks permitiría tan solo por detrás de las OL de New England y New Orleans, es decir, la OL, que ese año había gastado su primera ronda en elegir a Quenton Nelson, un OG, se movía al mismo nivel que las grandes líneas de la OL.

Las cosa no empezaban tan bien en 2019Andrew Luck se perdía entrenamientos por una lesión no del todo explicada. Hasta que Jim Irsay no dijo nada sobre una lesión sin determinar en la zona del tobillo, no hemos sabido casi nada hasta ayer noche, alguien del Front Office de los Indianapolis Colts filtraba que Andrew Luck iba a anunciar su retirada de la NFL con solo 29 años y después de 7 temporadas,aunque una y media no las pudo jugar nunca por las lesiones. El anuncio se sabía durante el transcurso del partido de pretemporada de los Colts en su estadio, lo que provocó una de las escenas mas bochornosas que recuerdo en tiempo, un sector de los aficionados abucheando al QB.

No creo que sea necesario hacer juicios de valor sobre la decisión de Andrew Luck, ha tomado la que ha considerado la mejor decisión para él y su familia, le queda toda una vida por delante y ha considerado que el desgaste físico, y sobre todo mental, que requiere jugar en la NFL, no le merece la pena. Está felizmente casado, siempre tuvo otras inquietudes mas allá de la NFL y con la edad que tiene, no se puede descartar que en un futuro pueda anunciar un regreso, aunque ahora eso parece improbable.

No es eso lo importante de la historia, eso pertenece a la parte mas personal e íntima del jugador. Lo realmente relevante, lo mas triste y preocupante, es que una franquicia que ha tenido la oportunidad única de gestionar la carrera de dos QB como Peyton Manning primero, y Andrew Luck después, es el epítome de como nunca se deben hacer las cosas en la NFL.

Llevamos años escuchando esa historia de que sin un QB no tienes una sola posibilidad de ganar nada en la NFL, llevamos casi 20 años viendo como una vez tras otra salen elegidos QB en la 1ª posición del draft, unos mas o menos justificados, otros sin otra justificación mas que que es un QB. Llevamos años viendo como los equipos se gastan millones y mas millones en sobre pagar a sus QBcon la disculpa de “es lo que dicta el mercado y es el mercado de la oferta y demanda” mientras dejan totalmente desprotegidos a sus inversiones millonarias, es como comprarse un diamante y luego dejárselo a un chimpancé a su cuidado, lo lógico es que se extravié.

Hace poco he podido leer que los QB son los jugadores alrededor de los cuales se construyen los equipos y las dinastías. Y me quedé perplejo ¿En serio alguien que dice saber de football puede decir semejante boutade? Lo que sí estoy en garantías de decir es que no tiene ni las mas mínima noción de como se construye un equipo de NFL que tenga serias opciones a ser un candidato a la Super Bowl. He sufrido personalmente durante mas de 17 años ver como el mejor pasador de todos los tiempos no se comía una rosca rodeado de una autentica basura de equipos. Dan Marino nunca lanzó un solo pase a un jugador que está o estará en el Hall of Fame en 17 años, y solo lanzó 8.358 pases de los que convirtió 4.967 de ellos y 420 para TD, Andrew Luck en apenas 7 años es mas que probable que sí pueda decirlo si Reggie Waynetermina por entrar en el Hall of Fame.

Pero no hay que remontarse a Dan Marino, basta ver las carreras de Aaron Rodgers o Drew Brees, ambos sí, tienen un anillo, pero siempre te quedará la impresión de que si hubieran estado mejor rodeados, sus carreras quizás no tendrían los número que tienen a nivel individual, pero serían muy diferentes a nivel colectivo. Tom Brady no es el mejor QB porque él sea el mejor, sino porque ha jugado en equipos magníficos y muy bien dirigidos desde la banda y el Front Office,con independencia de si cobra menos para que rodearse de mejores jugadores. 

El football es un deporte colectivo, donde importan todos y cada uno de los jugadores hay unos que quizás sean mas determinantes, a todos nos gusta tener un buen QB, pero seguramente prefiramos tener un mejor equipo. Si Andrew Luckhubiera tenido mejores equipos, si hubiera estado mejor protegido, si se hubieran preocupado de darle una OL simplemente decente, quizás ayer nunca hubiésemos visto una de las escenas mas bochornosas de la historia, ver como la que era tu afición te abucheaba.

Como he dicho, es un día triste para la NFL y especialmente para Andrew Luck, pero es un castigo justo para los Indianapolis Colts, lo que empezó mal con practicas mas que sospechosas de tanking, ha terminado aún peor, con la salida de uno de los jugadores que con mas talento ha nacido para practicar ese deporte. Bo Jacksonse retiró por mala suerte con una lesión, Andrew Lucktambién ha tenido mala suerte con las lesiones, pero esa mala suerte ha sido en cierto modo buscada e inducida por una de las gestiones mas nefastas a todos los niveles que recuerde.