Dave Gettleman tiene un plan

La jubilación de Eli Manning es una opción

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Dave Gettleman y Eli Manning

El momento más difícil, duro y traumático para una franquicia NFL es reemplazar a una leyenda. No existe un manual de cómo actuar en estos casos, la planificación es casi imposible y cuando ha ocurrido, ha sido más casualidad que planificación. Pero mucho más difícil que todo eso es decirle a esa leyenda: “Déjalo, que estás haciendo el ridículo” o “Te vamos a cortar”. Es casi imposible que se produzca ese momento cuando existe una conexión especial entre el jugador, la afición, el propietario y encima tiene un peso muy especial en la historia de la franquicia.

Dave Gettleman fue nombrado General Manager de los New York Giants el pasado día 28 de diciembre y enseguida se encontró con varias patatas calientes, más que calientes eran dos rocas volcánicas de media tonelada cada una de ellas escupidas por el volcán Krakatoa, Eli Manning y Odell Beckham Junior. Dave Gettleman ya era General Manager in pectore antes de tomar el cargo de manera formal y pudo vivir el caso Eli Manning, el terremoto que supuso sentarlo, algo que no hizo más que acelerar la caída de Ben McAdoo. El caso Beckham era una cuestión de dinero mezclada con tintes operísticos, es un prima donna, una diva, en resumen, un problema a pesar de su innegable talento.

Dave Gettleman que no es tonto tenía que tejer un plan. Tenía la segunda elección absoluta del draft, lo que le daba muchísimo margen de maniobra. Sabiendo que los Cleveland Browns tenían que elegir un QB, sabía que su abanico de opciones pasaba por un QB, Saquon Barkley o Quentin Nelson, los jugadores con más talento del draft. Pero el plan pasaba qué hacer con Manning y Beckham, había que buscar una combinación que implicara a todas las partes sin que reventara el futuro aunque ello implicase hipotecar el presente.

El tema de Beckham era un tema monetario, el más sencillo, había que saciar las pretensiones económicas del WR. Un contrato de 95 millones con 20 millones garantizados en el momento de la firma y alguno mas en el segundo año de contato. Lo más llamativo del contrato de OBJr es que parece expresamente pensado para buscar un traspaso, si los New York Giants decidiesen traspasar al jugador cuando acaba la presente temporada el impacto salarial sería de solamente 16 millones, una cantidad más que asumible para un equipo que tiene 18 millones libres para 2019, pero que fácilmente podría liberar muchísimo mas espacio traspasando o cortando varios jugadores. El valor del traspaso de OBJ sería alto para quien adquiera al jugador, pero lo haría con unos salarios muy razonables y por varios años, lo que lo hace muy goloso para otros equipos.

Lo siguiente era qué hacer con Eli Manning. La reacción de afición, prensa y propiedad cuando sentaron a Manning fue un clamor de indignación, hasta el extremo que la semana siguiente recuperó su puesto y ya nadie más se cuestionó sentarlo. Dave Gettleman tenía un problema muy grave, tenía entre sus manos una leyenda, uno de esos jugadores que no puedes o debes decirlo que lo deje y mucho menos cortarlo. También Dave Gettleman sabe una cosa, Manning es un profesional de la vieja escuela, uno de esos jugadores que va a dar hasta la última gota de su sangre por el único equipo que ha conocido. Es imposible imaginar a Eli en otro uniforme o en otra ciudad, Eli se va a retirar como NY Giant pase lo que pase.

Con eso en mente Dave Gettleman cierra su plan. Lo primero es elegir a Saquon Barkley en el draft, un RB especial que promete dar años de gloria a la franquicia, el mejor RB desde los tiempos de Tiki Barber. Lo segundo es renovar a Beckham con un contrato que se le puede traspasar en 2019. Pero llega la guinda del pastel, a Manning no lo puede echar, cortar ni traspasar, pero ¿Y si le hago una suerte de bullying dejando al QB sin protección y a merced de las defensas contrarias? La pésima OL de los Giants, pese al caro refuerzo de Nate Solder es una lacra, no abre un solo hueco para Barkley, pero ese no es su trabajo este año, sino fomentar que aplasten a Manning y este acabe enarbolando la bandera blanca, que anuncie su retirada, una baja por voluntad propia. En enero vendrá una rueda de prensa con la mujer del jugador, sus hijos, sus padres Archie y Olivia, sus hermanos, Peyton y Cooper, el dueño del equipo y todos con lagrimas dándole una palmadita a Eli Manning y muchas gracias por los servicios prestados.

El plan de Gettleman no solo acaba allí, con la banda de equipo que tiene sabe que tiene casi garantizado una elección en el Top 3 del draft. Si a eso juntamos las elecciones que podrá sacar por traspasar a Odell Beckham, y quien sabe si alguna mas por un jugador de la defensa como Olivier Vernon, que nadie se extrañe que los NY Giants sean el equipo que tenga las llaves del draft de 2019 y con la vista puesta en un QB y quien sabe en qué más.

Nadie en la NFL habla de “Tanking”, me creo que no existe a nivel de jugadores y staff técnico, pero amigos, un Front Office si quiere puede hacerlo sin que se note demasiado. Por eso yo creo que Dave Gettlemen si tiene un plan, apestar mucho, pero muchísimo.