El “Bortlesgeist” o como auto engañarse

Un problema para los Jaguars

2025
Blake Bortles, cabizbajo durante un partido

Las personas que tenemos tendencia a ganar peso solemos practicar una suerte de auto engaño que en la mayoría de las ocasiones nunca funciona. Sabemos cual era nuestra talla en un momento X, por ejemplo en pantalones tenía una talla 38 y en camisas una XL, en trajes llevaba la talla 56, etc…. Cuando vamos a renovar el armario solemos incurrir un error garrafal, seguir comprando las mismas tallas. Sabemos de sobra que no nos sirven, incluso las llegamos a probar y a base de esfuerzos entramos de alguna manera en la prenda, pero sabemos que nos queda pequeña. Aun así te la acabas comprando.

El auto engaño llega cuando te dices a ti mismo, voy a perder peso, voy a volver al tipo que tenía entonces y esas prendas me servirán. En la mayoría de los casos nunca te acabas poniendo esas prendas, se quedan en el armario colgadas o guardadas en un cajón. Si no tienes ningún sentido del ridículo a lo mejor te la pones, quién no conoce alguien que siempre lleva ropa una o dos tallas mas pequeña de la que debería llevar. Al final acabas volviendo a la misma tienda, o a otra, donde compraste aquellas prendas para comprar las que sí son de tu talla ¿El problema? Que en demasiadas ocasiones las prendas que eran las de tu talla están ya agotadas.

Algo similar es lo que les ha sucedido a los Jacksonville Jaguars con Blake Bortles. El QB elegido en 3er lugar del draft de 2014 está protagonizando lo que llamo un “Bortlesgate”, aunque empieza a adquirir tintes de ser un “Bortlesgeist” (un juego de palabras entre Poltergeist y Bortles). El Front Office de los Jaguars, Tom Coughlin y David Caldwell, con la complicidad de Doug Marrone, se auto engañaron como muchos nos auto engañamos con la ropa. Pensaron que ellos podrían encajar a Blake Bortles en el equipo, como muchos pensamos que podremos adelgazar y entrar en aquella prenda. Al final igual que en el caso nuestro, para cuando se dan cuenta que no, que no les va a servir la prenda, tan solo les queda la solución de volver a comprar, pero ya es tarde, no hay tallas de esa prenda. En este caso, no hay un QB de talla para estos Jacksonville Jaguars.

Los Jacksonville Jaguars sabían de este problema cuando terminó la temporada pasada. A pesar de la buena actuación de Blake Bortles durante la post temporada, a la hora de la verdad el QB se quedó cortó, como es posible olvidar que a falta de mas de un minuto para el descanso en la final de la AFC el equipo decidiera arrodillarse y no intenta al menos una anotación. El problema es que el mercado no suele ofrecer buenos QB, rara vez quedan disponibles vía agencia libre o vía intercambio, sin embargo el año 2018 era una excepción. Había QB disponibles en el mercado y los Jaguars no hicieron absolutamente nada, al igual que hacemos con la ropa, se auto engañaron, compraron la ropa que no era de su talla esperando que bajando de peso podrían entrar en ellas. En el caso de los Jaguars renovaron por poco mas de 50 millones a su QB.

La post temporada 2018 tenía dos claros nombres, Kirk Cousins que todos sabían que iba a quedar libre, y Alex Smith que estaba disponible vía intercambios con los Kansas City Chiefs. Kirk Cousins hubiera requerido un importante esfuerzo financiero, pero el ex de los Washington Redskins está justificando con una gran temporada cada uno de los mas de 28 millones que le han dado los Minnesota Vikings para el año 2018. Alex Smith hubiera requerido mandar elecciones de draft y quizás renegociar el contrato para encajarlo en la masa salarial del equipo. Con todas las limitaciones que pueda tener Alex Smith, en la peor de sus tardes es muchísimo mejor QB que Blake Bortles en una de sus tardes habituales, por no hablar de que es un tipo de QB que encajaría a la perfección en el estilo del equipo.

El mercado ofrecía otras opciones como los QB que formaron la tripleta de los Vikings en 2017, Sam Bradford, Case Keenum y sobre todo Teddy Bridgewater, todos bastante mejores opciones que Blake Bortles. El caso de Teddy Bridgewater es el mas sangrante, firmó por poco mas que un paquete de cacahuetes por los New York Jets, lo usaron en pretemporada y obtuvieron a cambió de él elecciones de draft tras enviarlo a los New Orleans Saints ¿No podían haber hecho lo mismo los Jaguars? Pues parece que no, se auto engañaron con Bortles y así les va.

En la NFL se puede ganar con un QB mediocre, todos recordamos los casos de Trent Dilfer o Brad Johnson, dos QB con muchísimas limitaciones, pero muy conscientes de ellas y cuya misión era muy sencilla, “No la cagues”. El decadente Peyton Manning, con medio brazo colgado, hizo lo mismo en su última temporada, consciente de sus limitaciones físicas, acabó relegado a simplemente a hacer handoffs y no cometer errores, el resto del trabajo lo haría la gran defensa de Wade Phillips.

Los Jacksonville Jaguars tenían un modelo de equipo idéntico a aquellos Baltimore Ravens, Tampa Bay Buccaneers o Denver Broncos, defensas en un momento histórico acompañados de ataques muy romos y con serias limitaciones, al menos en el puesto de QB. Los QB de aquellos equipos no cometieron errores, incluso alguien con una carrera tan grotesca y plagada de errores como Trent Dilfer. Pero no, los Jaguars pensaron que podrían repetir el experimento con Blake Bortles y se han equivocado de cabo a rabo. El QB que era conocido como “El rey del tiempo de la basura” al inflar sus estadísticas en el 4º cuarto con su equipo perdiendo de paliza, o que había logrado la inmensa mayoría de sus TD estando su equipo por claramente por detrás en el marcador, era el mismo que pensaron que les podría llevar al siguiente nivel, la Super Bowl.

Como los que compramos ropa no de nuestra talla con la falsa ilusión de que vamos a bajar de peso y nos servirá, los Jacksonville Jaguars han cometido el mismo auto engaño, albergaron la falsa ilusión de que Blake Bortles les podría servir, y acabaron en el mismo sitio, auto engañándose.