Quien a hierro mata a hierro muere

Eli Manning será suplente y verá rota su larga racha de titularidades consecutivas

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Eli Manning empezará esta jornada desde el banquillo.

La NFL hace mucho tiempo que dejó de entender lo que es el romanticismo, pero sobre todo dejó de hacerlo desde que llegó el Salary Cap, que es la contrapartida que tuvieron que ceder los jugadores a cambio de la existencia de una agencia libre y real. No hace tanto en esta misma sección lo escribía con motivo de la lesión de J.J. Watt: no sería nada descabellado que los Houston Texans se plantearan el futuro de quien era su jugador estrella. Sí, lo habéis leído bien, era su jugador estrella. En la NFL al tiburón que se duerme se lo lleva la corriente, sobre todo cuando hay tiburones mas jóvenes y tan activos como Deshaun Watson o Jadeveon Clowney.

Cuando escribía aquel artículo mencionaba el caso de jugadores que solo habían conocido un equipo en toda su carrera, los de Joe Thomas, Tom Brady y Larry Fitzgerald. No recuerdo cuando, pero en Twitter un usuario me dijo que también podría ser el caso de Eli Manning. No dejaba de tener razón, pero no sé porque y a esas alturas de temporada no las tenía todas conmigo de que el QB fuera a terminar la temporada como titular, no me equivoqué, ha terminado por pasar.

El pasado martes Eli Manning se reunía con su Head Coach Ben McAdoo. Este le propuso continuar con su racha de titularidades pero tras empezar el partido daría paso a los QB suplentes: Geno Smith y Davis Webb. Eli Manning se negó a ser parte de esa pantomima y dijo que para eso que empezaran los otros QB. Poco después los New York Giants anunciaban que Geno Smith, un QB que no juega desde mas de 2 años sería el titular el domingo, movimiento sorprendente donde los haya puesto que los neoyorquinos se gastaron una 3ª ronda del draft en Davis Webb, un QB de futuro.

Las reacciones no se hicieron esperar, desde todas partes se criticaba el proceder de la franquicia neoyoquina. Las críticas se centraban en que se hacía del QB el principal culpable de todos los males de una temporada que solo se puede tildar de auténtico desastre, tanto fuera como dentro del campo. Jugadores como Phillip Rivers, de la misma promoción de draft que Eli Manning, se han manifestado de manera pública no dejando en buen lugar a la franquicia neoyorquina. También Tom Brady ha mostrado su apoyo al QB que lo derrotó dos veces en la Super Bowl.

El actuar de los New York Giants quizás no ha sido el mas caballeroso ni el mas elegante, seguramente existen maneras mejores de gestionar este asunto tan espinoso, pero no nos rasguemos las vestiduras. No es la primera vez que esto pasa ni será la última vez que pasará. Pero sobre todo no olvidemos un detalle, Eli Manning ha vestido desde el año 2004 un solo uniforme, el azul de los New York Giants, porque previamente él tampoco fue muy caballeroso ni precisamente elegante con otra franquicia, en este caso los actuales Los Angeles Chargers, entonces en San Diego. Y que nadie olvide el viejo refrán de “Quien a hierro mata, a hierro muere”. Eli Manning no es precisamente el más indicado para quejarse de como se comporta una franquicia con él cuando él tuvo el comportamiento que tuvo con otra franquicia hace la friolera de 13 años.

El año 2004 era un draft de QB, como casi todos desde hace mucho tiempo, pero aquel año había tres jugadores con un enorme potencial: Eli Manning de Ole Miss, Phillip Rivers de North Carolina State y Ben Roethlisberger de Miami-Ohio. Además de los QB otros jugadores de enorme potencial incluían al WR Larry Fitzgerald o al tristemente fallecido Sean Taylor. En 2004 estaba implantada la fiebre por elegir QB pese al enorme coste económico que conllevaba, el convenio colectivo vigente entonces no establecía apenas limitaciones al primer contrato de los jugadores elegidos en las rondas altas y estos firmaban contratos completamente disparatados.

El caso Ryan Leaf aún coleaba, en 1998 los San Diego Chargers lo eligieron inmediatamente tras Peyton Manning con los lamentables resultados deportivos y económicos mas que conocidos. En 2001 los Chargers, dueños de la primera elección absoluta, decidieron traspasarla. No quisieron arriesgar con Michael Vick y prefirieron apostar por intercambiar elecciones, lo que les permitió seleccionar a LaDainian Tomlinson y Drew Brees, que era el titular de los Chargers en el año 2004, pero que no terminaba de convencer a la franquicia y entraba en su último año de contrato.

Entonces saltó la noticia. Tom Condon, agente de Eli Manning y que apuntaba claramente a número 1 del draft, dejaba caer que su representado nunca jugaría para la franquicia californiana. Los motivos de la negativa nunca se supieron del todo, desde un primer momento se dejó caer que Archie Manning, el patriarca del clan Manning, no quería que su hijo viviera la misma experiencia que había tenido él en su carrera profesional, jugar en un mal equipo como fueron los New Orleans Saints de los años 70.

En 1997 Peyton Manning había protagonizado un capítulo similar. Tras una carrera brillante en los Tennessee Volunteers era el mas claro número uno del draft en mucho tiempo. Aquel año la primera elección correspondía a los New York Jets, uno de los mayores hazmerreir de la NFL tras terminar la temporada 1-15 bajo el mando de Rich Kotite. El equipo despidió al Head Coach y contrató a Bill Parcells, que pese a su enorme prestigio y saber hacer para remontar franquicias, no era precisamente el mejor amigo de un QB. Como a Peyton Manning le quedaba un año de elegibilidad decidió quedarse un año mas alegando que su objetivo en su último año como universitario era alcanzar el título nacional.

Al año siguiente Peyton Manning se presentaba y esta vez no tenía ninguna opción o debía renunciar a jugar en la NFL.  El QB fue elegido por una de las franquicias mas desastrosas de los últimos tiempos, los Indianapolis Colts, la misma que años atrás John Elway se había negado a jugar o que había desperdiciado elecciones como las de Jeff George o Steve Emtman. Lo único que jugaba en favor del equipo de Indianapolis era que el respetadísimo Bill Polian era el General Manager del equipo, arquitecto de los Buffalo Bills y Carolina Panthers, y que Jim Irsay, hijo del recién fallecido Robert Irsay era quien mandaba en la franquicia tras una agria disputa legal sobre la propiedad del equipo con su madrastra.

En 2004 Eli Manning como hemos dicho insinuaba que nunca jugaría para el equipo del sur de California y que antes de ponerse su uniforme empezaría a estudiar derecho. A diferencia de John Elway o Bo Jackson no podía empezar una carrera jugando al baseball.

A pesar de las amenazas los San Diego Chargers siguieron en sus trece, no querían verse humillados por el jugador y lo eligieron en primer lugar. Eli Manning, presente en el Green Room, tuvo que tragarse su honor y salir al escenario junto a Paul Tagliablue y sus padres, Archie y Olivia, para hacerse una foto completamente surrealista con la camiseta de los Chargers. El jugador se negó en redondo a ponerse la gorra del equipo, algo que años después confesaría bromeando que no lo hizo para no estropear su peinado.

En el puesto cuarto los New York Giants elegirían al QB Phillip Rivers y poco después se anunciaba un intercambio entre ambas franquicias. Eli Manning viajaba a la Gran Manzana mientras que Phillip Rivers mas una buena colección de elecciones del draft viajaban para el sur de California. La enorme fortuna que tuvieron ambos equipos, y en mayor medida Eli Manning, fue que entre ambas elecciones salieron elegidos Robert Gallery por los Oakland Raiders y Larry Fitzgerald para los Arizona Cardinals. Es imposible imaginar qué escenarios hubieran tenido lugar si Al Davis elige a Phillip Rivers o si este acaba en el desierto, o si de por medio otro equipo hubiera subido posiciones para hacerse con  Phillip Rivers.

En San Diego la afrenta del pequeño de los Manning nunca se ha olvidado, quizás por eso los New York Giants nunca han sido capaces de batir a los Chargers, es algún tipo de castigo divino. También es cierto que el equipo neoyorquino siempre podrá presumir de haber ganado dos Super Bowls, algo que en San Diego nunca han estado cerca de hacerlo pese a la brillante carrera de  Phillip Rivers. En 2014 a Eli Manning le preguntaban porque había tomado aquella decisión, entre risas dijo que lo había olvidado, no quiso dar mas explicaciones.

En 2017, la mala temporada de la franquicia neoyorquina empezó de la peor de las maneras posibles. Tras partir en las apuestas iniciales como uno de los posibles candidatos a la Super Bowl armados tras una gran defensa, poco a poco el equipo de Ben McAdoo empezó a dar serias señales de alarma. Esas señales se agravaron con la pérdida de Odell Beckham Jr. para toda la temporada, a los que había que añadir una inexistente OL, un juego de carrera desaparecido y una defensa muy cara, pero que no rendía de conformidad al salario de sus estrellas.

Eli Manning no era ni mucho menos el principal culpable, o mejor dicho, no era siquiera el culpable. Pese a su ligero declive físico, que tampoco era preocupante, seguía jugando a un nivel mas que aceptable, sobre todo viendo el nivel general de juego de QB que este año está sufriendo la NFL. Antes de cerrarse el periodo de traspasos su nombre sonó como posible materia de intercambio hacia los Jacksonville Jaguars para poderse reunirse con su viejo mentor y Head Coach, Tom Coughlin. El posible intercambio nunca llegaremos a saber si tuvo algo de realidad, Eli Manning tiene una cláusula en su contrato que impide al equipo traspasarlo sin su autorización.

Eli Manning continuó añadiendo muescas a su cinturón hasta llegar a las 210 titularidades consecutivas superando las 208 de su hermano, pero muy lejos de las 297 de Brett Favre en un récord que se antoja imposible de alcanzar para nadie. La franquicia le propuso continuar con la racha, pero el QB en un arrebato de dignidad y profesionalidad se negó a ser parte de semejante pantomima. El resultado es el que ahora sabemos, Eli Manning entre lágrimas anunciaba lo sucedido y poco después medios, compañeros de profesión y toda clase de personal, especialmente la prensa, se solidarizaba con el QB.

Nunca dudaré de la profesionalidad como jugador de Eli Manning. Seguramente sea el segundo jugador mas importante de la era moderna de los New York Giants tras la leyenda Lawrence Taylor. En un plano mas personal, tampoco puedo dudar tampoco de un jugador cuya fecha de nacimiento coincide con la mía, los dos nacimos un tres de enero. Es un jugador que ha tenido una carrera muy irregular, considerado el Curro Romero del emparrilado, pero nos ha dejado sus mejores momentos para los playoffs. Nunca olvidaré su partido en la final de la NFC del año 2011 que tuvo lugar en San Francisco donde la defensa de Jim Harbaugh le dio un castigo que pocos jugadores podrían haber aguantado, como tampoco nunca podremos olvidar que es el único QB que ha sido capaz de derrotar en dos ocasiones a los New England Patriots de Bill Belichick en una Super Bowl.

Pero de la misma forma que nunca podemos obviar lo anterior, tampoco podemos olvidar el desprecio de Eli Manning hacía los San Diego Chargers en particular, y el sistema del draft en general. Por eso he dicho antes el refrán “Quien a hierro mata, a hierro muere”. Eli Manning no es el mas indicado para hablar del mal hacer de nadie en el probable ocaso de su carrera cuando él antes siquiera de empezarla tuvo el gesto que tuvo. En San Diego supongo que ya todo les dará igual, se han quedado sin equipo por su traslado a Los Angeles, pero si yo fuera aficionado de los Chargers, no podría dejar de esbozar una sonrisa.