Jay is my guy (Jay es mi tipo)

El veterano quarterback es la solución de emergencia para los Miami Dolphins

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Jay Cutler en su primera práctica con los Dolphins (Lynne Sladky / The Associated Press))

El otro día hablaba con un amigo sobre la completa pérdida de tiempo que son las elucubraciones sobre qué ocurrirá en la próxima temporada NFL antes de empezar los Training Camps. Salvo que seas aficionado a los New York Jets, no conozco a ningún equipo que diga tras toda una agencia libre y un draft que su equipo sea peor que el del año pasado, o al menos notablemente peor. Todas estas previas, power rankings y demás parten de una premisa, que la plantilla se mantenga sana, que los agentes libres rindan como lo hacían en sus anteriores equipos y que los novatos cumplan con lo esperado.

La temporada pasada los Minnesota Vikings se las prometían muy felices tras un buen primer año de Mike Zimmer y la prometedora evolución de su QB Teddy Bridgewater, pero a falta de una semana para empezar la temporada regular aquel se lesionaba de extrema gravedad y los Vikings se encontraron sin QB1. En un movimiento claramente marcado por las urgencias y necesidades los Vikings decidieron mandar su primera elección del draft del 2017 a los Philadelphia Eagles a cambio del QB Sam Bradford.

Este año el turno les ha tocado a los Miami Dolphins, pero con una gran diferencia, les ha sucedido algo parecido en los primeros días del Training Camp, de hecho no han jugado un solo partido de pretemporada. Ryan Tannehill, QB que según Adam Gase estaba llamado a hacer grandes cosas este año, sufría una lesión en la misma rodilla que le hizo perderse el final de la temporada pasada y los playoffs.

Miami tenía solamente tres opciones:

  1. Apostar por el suplente Matt Moore.
  2. Hacer un trade por otro QB.
  3. Recurrir a la agencia libre.

Vaya por delante que Moore me parece un gran QB2, pero es eso, solamente un QB2. Ese puesto suele estar ocupado, bien por otro jugador que está aprendiendo el oficio para ser el sucesor del QB1, o bien por un veterano, que se conoce el sistema de juego y puede cubrir de forma eventual al QB1 si este se lesiona. Moore responde al segundo patrón, en ningún caso su función estaba planeada para ser el titular una temporada entera.

Hacer un traspaso en situación desesperada es el peor de los escenarios por una sencilla razón, vas a pagar de más. La mejor prueba es el alto precio que pagaron los Minnesota Vikings por Sam Bradford, toda una 1ª ronda de draft. Pero además del alto precio a pagar le sumas que debes encontrar un equipo dispuesto a traspasar un QB ¿Y qué QB podían resultar interesantes para Miami? Personalmente me gusta A.J.McCarron, pero los Cincinnati Bengals seguramente hubieran pedido el oro y el moro. Sobre otros QB como Brock Osweiler o Jimmy Garoppolo son objetivos fuera de lugar o inviables, aunque por motivos muy diferentes.

Por lo tanto la mejor opción para Miami era el mercado libre, QB que actualmente están sin equipo. Y aquí es donde siempre sale el mismo nombre, Colin Kaepernick. Otros nombres que siguen buscando acomodo son los de Christian Ponder o Robert Griffin III, y como opciones totalmente descabelladas sonaron nombres como Tim Tebow o Kyle Orton, ambos con conexiones pasadas con Adam Gase.

Un nombre que no sonó en un primer momento fue el de Jay Cutler. El ex QB de Chicago y Denver fue cortado en febrero, tras tantear el mercado de la agencia libre y encontrarse que nadie lo quería, optó por la retirada y dedicarse al negocio de ser comentarista del canal FOX. Lo que nadie tuvo en cuenta fue la especial unión que hay entre Adam Gase y Jay Cutler, el controvertido QB tuvo su mejor año la temporada que estuvo bajo la batuta de Gase, en concreto el año 2015. Ese año Cutler recortó las intercepciones a solo 11, su gran cruz, y tuvo su mejor año estadístico.

Como cabía esperar las reacciones no se hicieron esperar, Cutler es uno de esos jugadores que no levanta indiferencias, odiado y querido, mas lo primero. Con un talento brutal para jugar la posición, con toda seguridad el mejor brazo de la NFL hoy por hoy. Pero todas esas grandes virtudes son tapadas por su indisciplina, por su querencia a arriesgar mas de lo necesario o por buscar pases imposibles. También se ha cuestionado su dureza, sobre todo a raíz de que no jugara la final de la NFC de 2011, o su carácter, tuvo un enfrentamiento con Josh McDaniels en su etapa de Denver. Jay Cutler ha sido comparado siempre con Jeff George, un QB con un talento brutal pero con la cabeza muy mal amueblada.

Cuando se supo de la lesión de Ryan Tannehill mi primera opción fue Colin Kaepernick, soy de los cree a pies juntillas que está siendo objeto de un boicot por los propietarios de la NFL, y tras el esperpéntico capítulo de los Baltimore Ravens, en concreto de su propietario Steve Bisciotti, nos ha quedado claro que ese boicot existe. Soy consciente que Colin Kaepernick es un QB especial, diferente y con unas características que no encajan en demasiados equipos, pero de igual forma creo a pies juntillas que es mucho mejor QB de lo que lo son muchos que este año van a comenzar siendo titulares, y no doy nombres para no herir sensibilidades.

Y creía que Colin Kaepernick era el candidato idóneo porque Miami tiene de Head Coach a alguien que ha demostrado saber trabajar con QB de muy diferentes perfiles. Con Tim Tebow metió a los Denver Broncos en playoffs y ganaron la ronda de wild cards a los Pittsburgh Steelers con un pase de Tebow en la prórroga. Después pudo trabajar con Peyton Manning en el año de sus récords cuando pulverizó la marca de TD y yardas. Peyton dijo sobre Adam Gase que fue el entrenador con el que mas a gusto se había sentido trabajando. En Chicago fue capaz de meter en cintura a Jay Cutler como ya hemos dicho. Y finalmente, en Miami donde Adam Gase ya es Head Coach, no solo hay que hablar del gran trabajo con el equipo y del lavado de imagen que transmite la franquicia, sino de la clara mejoría que había experimentado Ryan Tannehill hasta su lesión. Por todos esos motivos pensaba que Adam Gase sabría qué hacer con Colin Kaepernick y hacerlo encajar en Miami, además de que cuando fue entrevistado como potencial candidato para ser Head Coach de los San Francisco 49ers acudió con un playbook específicamente diseñado para las cualidades de Kaepernick.

Con lo que no contaba es con Jay Cutler, ni por un solo momento pensé que saldría de su retiro dorado como comentarista de TV para ser de nuevo objeto de golpes, pero sobre todo de críticas y toda clase de chanzas que se suelen lanzar sobre el controvertido jugador. Yo soy un enamorado de Jay Cutler, a la NFL le hacen falta jugadores con su talento especial, lejos de esos QB que se dedican a lanzar pases laterales o hacer checkdowns obsesionados con hacer porcentajes del 70% de conversión, de QB que lanzan pases al slot o a hacer screens para que el receptor haga el grueso de las yardas, o que su pases rara vez vuelan mas de 10 yardas. Jay Cutler es cualquier cosa menos un QB “dink n´dunk”, aunque en ocasiones eso le ha costado a su equipo partidos. Como pude leer ayer, Jay Cutler es de esos QB que lanza 2 ó 3 pases en cada partido que ningún otro QB puede lanzar, pero que también es ese QB que lanza 2 ó 3 pases que ningún QB debería lanzar.

En Miami es de largo la mejor opción disponible viendo lo que hay en el mercado, si hay que poner un solo pero a la operación es el coste, al menos 10 millones, que podrían ser hasta 13 en función de objetivos. Pero con Jay Cutler se pueden soñar con metas que con Matt Moore son imposibles, con este sabes que su tope son 5-6 victorias, y con Cutler el tope es mucho mas alto, mientras que el suelo es el mismo que con Matt Moore.

En Miami se va a reencontrar con Adam Gase, que no solo ha sido su principal valedor y quien lo convenció para que saliera del retiro, sino que además le va a proteger de sus males al rodearlo de un potente juego de carrera que impedirá que tenga que ser solo él quien gane los partidos, algo que rara vez le pasó en su etapa en Chicago, donde además vivía acorralado y acechado por la prensa local, algo que de momento no le sucede en Miami. Adam Gase se ha ganado el derecho a exigir a Cutler tras el impresionante trabajo que ha hecho reconduciendo una franquicia que navegaba a la deriva como eran los Dolphins.

En Miami sabemos que Jay Cutler no es el futuro de la franquicia, pero también sabíamos que con Matt Moore nuestras aspiraciones no pasaban de jugar con dignidad, pero para nada con pretensiones de repetir lo ocurrido el año pasado. También sabíamos que con Moore el aburrimiento está garantizado, es un QB que te limita mucho el playbook como se pudo ver el año pasado en la post temporada contra los Pittsburgh Steelers, su sola presencia elimina cualquier amenaza de pase profundo o rápido y permite a la defensa rival centrarse en otras cuestiones.

Con Jay Cutler, para bien o para mal, sabemos que el entretenimiento está mas que garantizado, basta con ver las reacciones a su fichaje en las primeras 24 horas, Miami no había sido objeto de tanta atención desde el escándalo de Ritchie Incognito y Jonathan Martin. También con Jay Cutler de nuevo vamos a poder ver pases que no se recuerdan haber visto en el Hard Rock Stadium desde los tiempos de Dan Marino, lo mas cercano desde que se retiró fue Daunte Culpepper, pero esto duró tan poco que no llegamos a saber si aún tenía el brazo.

Para acabar, el próximo día 10 de septiembre voy a estar presente en el Hard Rock Stadium para ver el enfrentamiento entre los Miami Dolphins y los Tampa Bay Buccaneers, que tiene como QB a Jameis Winston, otro acreditado pistolero. Solo de pensar en el duelo de gunslingers que podría ser el partido, se me afilan los colmillos.