La salida de Bradford, relanza a Carson Wentz

De posible tercero a probable titular

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Los Eagles han declarado que, si está sano, Carson Wentz será titular en la semana 1 (USA Today)

Imaginad está situación. Llevas un tiempo trabajando en una empresa y ocupas un cargo de confianza ocupando un despacho conforme al mismo. Un día aparece sin avisar el hijo del jefe y éste dice que va a trabajar en la empresa. El hijo viene con veinte títulos bajo el brazo, pero carece totalmente de experiencia. Te llama el jefe y te dice, “Vas a seguir en tu puesto, pero tu despacho lo va a ocupar mi hijo. No te preocupes que todo sigue igual”. Pues yo os digo que no, pasé por un caso así y terminé marchándome de la empresa en la que trabajaba. Me fui a otro sitio donde se me valoraba mejor, pero sobre todo donde funcionaba la meritocracia, no la dedocracia. Con todo la reacción del jefe cuando le anuncié mi marcha, “Lamento tu decisión, aquí tenías un buen proyecto y posibilidades de crecer”.

Tras el terremoto que causó Chip Kelly en Philadelphia los Eagles decidieron que “enough is enough”. Despidieron al polémico Head Coach y su fantasmagórico proyecto revolucionario para regresar a lo que les había funcionado durante más de una década, el estilo Andy Reid. Contratar de nuevo al orondo Head Coach era imposible, ya tenía contrato con Kansas City, por lo que deciden contratar a su ayudante, Doug Pederson. Esto garantizaba una continuidad del estilo Reid. Para cerrar el círculo, el propietario Jeff Lurie decide restituir a Howie Roseman en el Front Office.

El restaurado régimen se encuentra con el lastre de la herencia Kelly. Jugadores que llegaron bajo su mandato como Sam Bradford, DeMarco Murray, Byron Maxwell y Kiko Alonso entre otros, no tardan en encontrar equipos donde mandarlos. Ya se sabe qué lo que es basura para unos es un tesoro para otros.

Bradford, capricho de Kelly, es agente libre y ante la sorpresa general firma un más que sustancioso contrato con el equipo de Philadelphia. 18 millones garantizados en su primer año, 11 los cobra nada más firmar y los restante 7 es salario garantizado. Doug Pederson a su vez se trae a un QB conocido, Chase Daniel, el suplente de Alex Smith. El QB también viene con un contrato más que sustancioso, es el suplente mejor pagado de la NFL.

Con ambos QB firmados el proyecto de Pederson echaba a andar. Una defensa sólida con Jim Schwartz como coordinador y un Front Seven que asustaba. Sólo la secundaria, ya sin el lastre de Byron Maxwell levantaba alguna duda. El puesto de RB también levantaba dudas, Ryan Matthews es propenso a las lesiones y Darren Sproles no es el tipo de jugador que encajaba en el perfil. Los Eagles alcanzan un acuerdo con Míami para subir al puesto ocho del draft donde se suponía podrían elegir a un RB como Ezekiel Elliott si les llegaba, o un CB como Vernon Hargreaves III. Sin embargo a unos días de celebrarse el draft los Eagles sorprenden con un movimiento inesperado, llegan a un acuerdo con Cleveland para subir hasta el 2º puesto del draft a cambio de varias elecciones presentes y futuras, lo que muchos llaman hipotecar elecciones por subir unos pocos puestos.

La jugaba estaba clara, los Eagles quieren a uno de los dos QB que más valoración recibían: Jared Goff de los Golden Bears de la universidad de California, la misma de donde procedía Aaron Rodgers o Carson Wentz, un jugador de la universidad de North Dakota State, un equipo que juega en la segunda división de la NCAA, un programa pequeño en una universidad menor. En todo caso ambas apuestas son de elevado riesgo. Si en algo estaban de acuerdo todos los «draftniks» es que ambos QB iban a necesitar un periodo de adaptación a la NFL. A pesar de la calidad que se les suponía, ambos les faltaba mucho para poder empezar titulares la Semana 1, algo que desde la gerencia de los Eagles se anuncia en cuando se sabe que el elegido es Wentz. Desde diferentes partes del equipo se dice por activa y por pasiva que Wentz es un proyecto que en ningún caso sería titular la semana 1.

Poco después de la elección de Wentz la reacción de Bradford no se hace esperar. Pide ser traspasado a un equipo donde pueda tener una posibilidad para jugar. El propio QB sabe cómo nadie que cuando un equipo invierte tanto en un QB no es para que aprenda el oficio desde la banda, sino para jugar y desplazarlo de una titularidad que aparentemente era suya, o en su defecto una batalla entre él y Daniel. Tras amenaza de Holdout y no presentarse a los primeros entrenos, Bradford rectifica y se incorpora a la disciplina del equipo. Entonces fui el primer crítico del QB, tenía que ser profesional, entrenar y demostrar que el puesto era suyo, pero sobre todo demostrar que estaba más preparado que Wentz.

Durante los Training Camps y los partidos de pretemporada Pederson se ciñe al plan. Bradford será el titular, Daniel el QB 2 y Wentz el aprendiz. El primer partido de pretemporada además ocurre algo inesperado, Carson Wentz se lesiona una costilla y el equipo anuncia que no jugará más en pretemporada. Fin de la potencial polémica, todo apuntaba a que el plan inicial de los Eagles era no utilizar a Wentz en su primer año. Por otra parte, Goff, el QB que salió elegido antes que Wentz tiene serios problemas en los Rams y estos no dudan en designarlo el QB3.

Hay un tópico en la NFL que dice que la mejor de las pretemporadas es aquella en la que no sufres lesiones de importancia. Los Dallas Cowboys, quienes si no, son los primeros en sufrir una lesión importante, Tony Romo se rompe un hueso de la espalda y será baja durante dos meses. La franquicia tejana sin embargo se encuentra con un regalo inesperado, Dak Prescott, un QB elegido en 4ª ronda del último draft es la sensación de la pretemporada y deciden apostar por él en lugar de buscar un veterano, experimento que había fracasado en el pasado en Dallas.

Una semana después ocurre la tragedia inesperada, Teddy Bridgewater, el primera ronda de los Minnesota Vikings, se rompe la rodilla y se lesiona de máxima gravedad, se habla incluso de una lesión que puede afectar su carrera. Desde Minnesota se evita entrar en modo pánico, los Vikings sonaban a contendientes, pero sin su QB sus posibilidades disminuyen. Son muchos los que creen que tampoco es una pérdida irreparable, Bridgewater es lo que se conoce como un mero gestor de partidos en un ataque donde Adrian Peterson es la punta de lanza y una defensa a prueba de bombas. El llamado a reemplazar a Bridgewater es el veterano Shaun Hill, un QB trotamundos conocedor del sistema ofensivo de Norv Turner. Como muy bien apuntó nuestro colaborado Marco Álvarez en las tertulias del podcast Café Lombardi, Hill debe jugar como el Bridewater del 2015, un QB aún en aprendizaje y que tomaba cero riesgos.

UN TRASPASO INESPERADO

El sábado es el día que juega la NCAA, todo el planeta football mira la jornada inaugural de la competición y es cuando salta la noticia, Sam Bradford es traspasado a los Minnesota Vikings a cambio de una 1ª ronda del 2017 y una 4ª condicional, que puede llegar a ser 2ª si los Vikings ganan la Super Bowl, un precio que los imagino encantados de pagarlo. La noticia es una auténtica bomba por muchos motivos, no sólo por el alto precio pagado, sino que pone de manifiesto lo que se temía, la lesión de Bridgewater es quizás más grave de lo anunciado. También es noticia que los Eagles le dieran 11 millones a un jugador que no ha jugado un solo snap con relevancia, vamos, que le han regalado esos 11 millones a cambio de un Training Camp y unos pocos lanzamientos en unos partidos insignificantes.

Solo el tiempo y los resultados dirán si los Vikings acertaron o erraron, yo soy de la opinión que Bradford es un QB más que aprovechable si se le sabe usar. También soy un gran defensor de Norv Turner como coordinador ofensivo, obró milagros con QB como Alex Smith, Gus Frerrotte o Jay Fiedler, por no hablar de su mejor trabajo, el gran ataque de los Cowboys de los años 90 con Troy Aikman y sus suplentes como Steve Beuerlein.

¿Y qué sucederá en Philadelphia? El sentido común y la prudencia te dicen que Chase Daniel, el suplente mejor pagado de la liga, debería tomar los mandos de un ataque que conoce. Pero no es eso lo que va a ocurrir, en un movimiento tan sorprendente como el propio trade de Sam Bradford desde el equipo se anunció que si la lesión está curada Carson Wentz será el titular la Semana 1.

¿Dónde queda ahora todo aquello de que el QB se iba a sentar en su primer año? En el cubo de la basura. Podría llegar a entender el movimiento si el jugador se ha ganado el puesto en el Training Camp o ha mostrado cosas como Dak Prescott en partidos de pretemporada, algo que ocurrió no hace tanto cuando Russell Wilson mandó al desempleo al flamante fichaje de los Seattle Seahawks Matt Flynn. Pero Carson Wentz solo jugó unos pocos minutos en el primer partido, donde se lesionó y no ha vuelto a jugar y ha entrenado con precaución, pero sobre todo no ha entrenado con la primer unidad de ataque. Todo ello no es óbice para que le den la titularidad el primer día y todo por un solo motivo, es un QB de 1ª ronda elegido en la 2º lugar ¿Alguien conoce o sabe de algún otro motivo para darle el puesto sin haber demostrado habérselo ganado?

Es el mismo caso del ejemplo con el que empezaba este artículo, es el hijo del jefe y punto. No dudo de su formación, pero cuando alguien se gana un puesto de confianza de esa manera, lo hace solamente por un motivo: porque el jefe ha decidido que así sea aunque no sea lo mejor para los intereses de la empresa. Es la imposición de la dedocracia sobre la meritocracia, simplemente porque yo lo valgo. Por cierto, la empresa donde me ocurrió aquello presentó no hace mucho concurso de acreedores.