Así se transforma un circuito de la NASCAR en un campo de football

El Bristol Motor Speedway acogerá el Tennessee-Virginia

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En los últimos tiempos estamos habituados a ver partidos de football universitarios en los más variopintos lugares. Esta vez será un circuito de automovilismo el que sea sede de un partido de rivalidad en la NCAA.

El Bristol Motor Speedway, sede habitual de las carreras de la NASCAR, se transformará en campo de fútbol americano para acoger la que se ha denominado «Battle of Bristol» el duelo que dentro de dos semanas disputarán las universidades de Tennessee y la de Virginia.

El óvalo, inaugurado en 1961, es famoso por su longitud de media milla (804 metros) -más corto de lo habitual- y por su también más elevado peraltado. Tiene una capacidad para 165.000 espectadores.