Iván Imbernón, el espíritu del dragón

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Iván Imbernón en un partido con los Dragons

Iván Imbernon fue durante años la cara más reconocible por los aficionados que durante varias temporadas siguieron las evoluciones de los Barcelona Dragons en la extinta NFL Europa. Su fortaleza física y su cabeza rapada no le hacían pasar desapercibido y «Champi» pronto se convirtió en uno de los jugadores favoritos del público barcelonés que acudía al Estadio Olímpico de Montjuic.

Esta semana, desde NFLhispano.com, queremos recordar la figura de uno de los jugadores más carismáticos de la historia del fútbol americano en nuestro país.

LOS INICIOS

Como ocurre en muchos casos los inicios de Imbernón en el mundo del fútbol americano fueron casi por casualidad. «Acompañe a un amigo a que hiciera las pruebas en Boxers. Su presidente Xavi Pascuet me dijo “tu qué, con tu talla nada de acompañante, a jugar. Yo era delantero centro mi ultimo año antes de empezar con el football fue en Las Escoles Pias, en Preferente. Me consideraba buen delantero pero después de una lesión gane 25 kilos y estaba demasiado pesado para seguir jugando.»

Su etapa en el histórico equipo catalán no pudo ser mejor. «Fantástica junto a un grupo de grandes jugadores y un entrenador super metódico y currante que no dejaba nada al azar , compañeros como Mike Galilea, Furilo, etc, etc.»  Pero, ¿que fue lo que atrajo del football a un delantero centro con proyección? «El trabajo en equipo y que prima el grupo sobre las individualidades y sobre todo que podías pegarte con la gente y encima sois amigos, sin acritud.»

BARCELONA DRAGONS

El nacimiento de los Barcelona Dragons abrió la posibilidad a muchos jugadores de conocer un nivel superior en su juego. «Motivó a todos los jugadores nacionales a entrenar y prepararse mejor ante la posibilidad de jugar profesionalmente al deporte que les apasionaba», nos comenta. Muchos fueron los que acudieron a los primeros «try outs». «Los primeros fueron demasiado pronto apenas hacia seis meses que jugaba y me sirvieron para saber lo que no debía hacer, en los segundos ya iba mas preparado y dispuesto a lo que hiciera falta para lograr mi objetivo, además de saber que estaba preparado para lo que hiciera falta.»

Sin embargo jugar en un equipo profesional no fue nada fácil y los primeros meses se hicieron muy duros. «El primer año fue frustrante y a pesar de creer estar listo fue una decepción ver que no estaba al nivel de ellos. Fue difícil pero me hizo ver claro que debía pasar todo el año currando para estar en mi sitio el año siguiente, Fernando Maniega compañero de Boxers y preparador físico me entrenó entre la primera y la segunda temporada y di un salto de calidad importante.»

El propio Fernando nos recuerda aquella preparación. «La verdad es que lo conocía físicamente muy bien porque éramos compañeros de equipo y ademas muy buenos amigos, así que trabajar con el casi fue una continuidad mas dentro de nuestra relación. El problema que Champi tenia en aquel momento era de dos tipos, el primero, la falta de tamaño físico para la posición en la que jugaba, el segundo y derivado de la falta del primero, era la necesitad de mejorar su velocidad para de alguna forma poder compensar ese tamaño.»

«Sobre su mejora en el tamaño fue mas que evidente, el trabajo en el gimnasio fue muy constante y con una ética de trabajo envidiable y los resultados todavía hoy en día están a simple vista, se construyo un físico digno de un jugador profesional de NFL….sin embargo, un músculo grande solo significa eso, que es grande y por tanto su preparación todavía distaba mucho del ideal para jugar en condiciones de luchar por un puesto en el equipo.»

No cejaron en el empeño. «Nos pusimos a trabajar muy duro en la pista para mejorar su velocidad, toda esa masa muscular necesitaba ser educada para convertirse en una maquina eficaz en el esfuerzo. El lugar elegido para los entrenos fue el campo de hockey del Pau Negre al lado del Estadio Olímpico incidimos en aspectos coordinativos de carrera de velocidad, ejercicios inspirados en el atletismo, trabajamos en la frecuencia y longitud de la zancada y por supuesto en la preparación especifica de los driles de velocidad, en particular el siempre valoradísimo 40 yardas.»

«Al igual que con la fuerza, Champi se puso muy serio y sus cronos comenzaron a ser muy buenos, tanto es así que para el final de la fase de preparación ya marcaba los 4.70’s de forma regular… teniendo en cuenta que era un jugador creo recordar que ya estaba sobre los 115 Kgs, esa marca lo situaba en la élite para un jugador de esa posición, comparado incluso con muchos DE de la NFL. Lo que vino después es pura historia del football americano en España y en la extinta NFL Europe, pudimos disfrutar de un talentoso jugador en todos las facetas del juego y todo como producto del esfuerzo invisible para el gran publico de largas y en ocasiones tediosas sesiones de entrenamiento.»

La relación con los jugadores americanos fue distante al principio pero poco a poco Champi y sus compañeros empezaron a ganarse el respeto.  «Los americanos cada año eran diferentes, la primera temporada fue difícil, pero a partir del segundo año empezaron a respetar el trabajo de los nacionales, consiguiendo en mi tercer año arrancar como starter en la mayoría de partidos. Amistad durante la temporada era fácil, pero actualmente sólo con un par o tres de jugadores mantengo contacto vía Facebook.» 

En la primera temporada del equipo Iván compartió vestuario con otros dos jugadores nacionales, Pau Coll y Pedro Garau. «Tenía una buena relación con Pau y más especial con Pedro a pesar de que han pasado casi 20 años seguimos en contacto semanalmente e incluso el pasado mes de junio fui a la reunión panteril anual a recordar viejos tiempos con todo el equipo de Panteras de Madrid.»

Imbernon entre Pau Coll y Pedro Garau
Con su número 66 en la presentación del equipo

Muchos jugadores en 5 años. «El mejor jugador con el que he jugado es La’Roi Glover en el año 97 y el mejor nacional en liga española Xisco Marcos y con posibilidades reales a nivel profesional Vicenç Rodríguez

La vida del jugador profesional tampoco era de color de rosa. «Levantarnos, desayunar, ir al campo de entreno, volver a comer y entrenar en el gimnasio por la tarde, merendar y cenar. Cíclicamente como en el día de la marmota.» 

Entre los entrenadores tiene claro quien influyó más en su carrera. «Sam Clancy, mi entrenador específico de línea defensiva. No sólo fue un entrenador sino un amigo.»

De su paso por los Dragons destaca dos cosas. «Posiblemente mi tercera temporada contra Frankfurt Galaxy en el Estadi Olímpic y la amistad labrada con los jugadores españoles.»

«No se puede tener mejor recuerdo de la experiencia: viajes, hoteles, deporte de alto nivel, conocí a gente increíble con la que tengo aun relación, la mejora año a año debido a competir con los mejores jugadores, compartir vestuario con auténticas estrellas de NFL, hacer un sack a todo un MVP de la NFL como Kurt Warner, conocer a fondo a gente como Xisco Marcos, Pedro Garau,  Cacho Martínez, Diego Martos etc. «

Sin embargo la NFL Europa era la crónica de una muerte anunciada. «Era el resultado de una liga que se suponía de promoción del deporte en Europa pero no se puso equipos ni en Francia lugar que hubiera tenido gran acogida ni en Finlandia, otro lugar de gran tradición, ni en Italia donde hubiera tenido mucho impacto. Escogieron Inglaterra, Escocia… países de gran cultura para el rugby pero de escasa afición a nuestro deporte. Eso se tradujo en escasa afluencia de público y sin aficionados no hay espectáculo.» 

En el caso de los Dragons el equipo pasó de jugar en el imponente Estadio Olímpico de Montjuic a hacerlo en el Mini Estadi pero para «Champi» las diferencias de criterio con la propia NFL Europe también tuvieron que ver en la decadencia del equipo. «Nos hizo mucho daño la lucha por la disputa de la final en Barcelona. Se peleó contra la Liga que quería asegurarse una gran entrada disputándola en Alemania y se erosionó la relación con lo que las ayudas para la promoción de nuestro deporte fue mínima. Si a eso le añadimos estar en la ciudad con el mejor equipo de fútbol de Europa, el mejor baloncesto, hockey sobre patines, playa ,teatro… es muy complicado pelear contra Marc Márquez si llevas una Derbi Variant.»

FOOTBALL NACIONAL

A pesar de jugar en los Dragons Champi no perdió el contacto con la competición local. «Yo siempre hacia la pretemporada y principio de temporada con mi equipo Pioners, Dracs, incluso un año estuve entrenando y jugando con Bagmonts de Manresa por lo que nunca perdí el contacto con el fútbol nacional.»

Además de su destacado paso por los Dragons «Champi» formó parte de una de las mejores selecciones españolas de todos los tiempos y, como tantos jugadores de su generación, un partido ante Inglaterra sigue en el recuerdo. «Una mala decisión arbitral marcó bajo mi punto de vista el punto y final de la mejor generación de fútbol americano que ha habido hasta ahora.»

Tras abandonar Dragons el football siguió para él. «Después de Dragons jugué en Dracs de Badalona disfruté de cada entreno y de cada partido y a los 31 empece a trabajar de funcionario y no quería exponer me a lesiones y decidí dejarlo. Hace dos años me cogió un arrebato de nostalgia y volví a entrenar y jugar con Pioners de L’Hospitalet pero dos partidos 2 roturas de fibras me dejaron claro que ya no era tiempo de juego.»

Tras una temporada apartado de los terrenos de juego Champi fue repescado para formar parte del staff del equipo nacional. «Javier Carrasco me lo ofreció y era una oferta a la que era imposible decir que no. He colaborado con la FEFA en lo que me han pedido y siempre que puedo saben que estoy a su disposición pero ahora mismo mi prioridad es mi familia y mi entreno.»

La experiencia de trabajar con los más jóvenes ha sido sin duda gratificante. «Es fantástico poder influir y ayudar a mejorar a los que empiezan ahora. La diferencia del football actual con el de mi época es que ahora son más niños con mucho conocimiento, pero menos duros de lo que éramos nosotros.»