La maldición del Madden

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Con la reciente colocación en injured reserve de Donovan McNabb por parte de los Philadelphia Eagles se ha cumplido un capítulo más de lo que ya es mundialmente conocida como la «Maldición del Madden», por la que todo jugador que pasa por la portada del videojuego termina por sufrir innumerables problemas.

No importa el régimen de entrenamiento, su buena o mala suerte, el equipo en el que juegue o la posición que ocupe, a todos les acaba llegando su hora como esas películas de terror tan de moda en la actualidad en las que jóvenes tratan de huir de la misma muerte.

A continuación vamos a proceder a analizar año a año cada una de las víctimas, desde que en 1998 iniciaran los chicos de EA Sports (compañía responsable del juego) la tradición de que fuera una estrella de la liga, y no John Madden, el que copara la portada del CD.

Antes de comenzar debemos hacer dos puntualizaciones. La primera es algo que sabe todo el mundo, pero que es necesario resaltar para este «informe CSI». El año que sale en la caja del juego no se corresponde con el año en que realmente sale el disco al mercado, sino que va un año por delante, algo que nunca he entendido puesto que el videojuego se suele lanzar a mitad de año (por agosto) y no a finales del mismo. De cualquier modo, la maldición no se ha ejecutado en el mismo año de salir el juego al mercado en todos los casos, sino que en algunos jugadores se ha retrasado hasta el año posterior (el que sale en la portada). Puede que ése sea el maquiavélico motivo por el que no ponen el año real en la caja del juego.

El segundo punto a comentar es algo que ya sabe menos gente. En EEUU la tradición de poner a jugadores en la portada se descubrió con el Madden NFL 2001 (Eddie George), pero en Europa podemos considerarnos privilegiados al contar desde dos años atrás con las estrellas de la liga en la caja del CD en lugar de Madden.

Son los casos del Madden 99 y 2000 en los que aquí aparecieron Garrison Hearst y Dorsey Levens, mientras que en EEUU el protagonista continuó siendo el legendario entrenador, algo que venía haciendo desde la creación de la saga en 1989.

Dicho esto, pasamos al análisis:

MADDEN NFL 99 – GARRISON HEARST
Dado que por estos lares la NFL no era muy conocida, EA Sports debió pensar que poner a alguien como John Madden en la portada del videojuego no iba a ser la mejor idea para el marketing. De ahí que aquí apareciese nuestro primer protagonista, Garrison Hearst.

Hearst era un buen jugador, que actuaba en uno de los mejores equipos de la liga, San Francisco 49ers, pero ni mucho menos era una de las grandes estrellas de la competición.

Curiosamente, en ese año 98 vivió la mejor campaña de su carrera, batiendo el récord de la franquicia con sus 1.570 yardas de carrera. Desgraciadamente, Hearst sufrió una de las lesiones más devastadoras que se recuerdan en un encuentro de playoffs divisional, y se perdió las dos siguientes temporadas completas.

La lesión en su tobillo fue tal que se llegó a pensar en amputarle el pie, y durante bastante tiempo se dudó en que pudiera volver a andar. Increíblemente, Hearst volvió a la liga en 2001 para ganar más de mil yardas de carrera y con ello el «Comeback Award».

MADDEN NFL 2000 – DORSEY LEVENS
El caso de Levens es de los menos relevantes. En su temporada de «reinado» de la portada no tuvo demasiados problemas, y aunque se perdió dos choques fue capaz de ganar 1.607 yardas totales y anotar 10TD. Eso sí, en el verano de 2000 comenzó a asolarle una plaga de lesiones que hizo que perdiera su puesto en el backfield de los Packers en favor de Ahman Green. Levens nunca más volvió a ser titular de forma consistente en ningún equipo.

En un último intento por vengarse de la maldición, Levens estuvo a punto de cosechar el anillo de campeón el año pasado con los Eagles, pero no lo consiguió. Y es que nadie que haya salido en la portada del videojuego ha llegado a proclamarse campeón posteriormente.

MADDEN NFL 2001 – EDDIE GEORGE
Primer año en el que la maldición también se puede seguir en EEUU, es por ello por lo que EA Sports apuesta fuerte y firma a una de las grandes estrellas de la competición, Eddie George. El caso del nº 27 es similar en cuanto a progresión al de Hearst. En su año de portada se sale con 1.509 yardas de carrera y 16TD, pero paga el precio de llevar el balón 453 veces, y pese a ser muy joven (27 años) nunca más vuelve a infundir miedo en las defensas rivales. A partir de entonces, siempre que se habló de George se utilizó detrás la coletilla «three yards and a cloud of dust» (tres yardas y una nube de polvo) en referencia a su incapacidad para romper carreras.

MADDEN NFL 2002 – DAUNTE CULPEPPER
La emergente estrella de los Vikings protagoniza la portada en el año 2001, pero sufre una lesión que corta de raíz su temporada tras once partidos, y tras acumular un ratio de TD-INT de 33-16 la campaña anterior, en esta se quedó en 14-13.

Culpepper batalló contra sus críticos y terminó haciendo una fantástica temporada en 2004 (4.717yds, 39TD), pero recientemente la maldición de Madden le hizo otra visita sorpresa en forma de gravísima rotura de ligamentos en su rodilla derecha. Su carrera está ahora en duda.

 

MADDEN NFL 2003 – MARSHALL FAULK
En los dos primeros años EA Sports firmó contratos con buenos jugadores, pero no estrellas de la liga. Las dos siguientes temporadas sí que tuvimos en portada a grandes figuras de la competición. Pero para este año se da un paso más, Marshall Faulk, el mejor jugador de largo de la NFL planta cara a la maldición del Madden.

El final es más que conocido. Tras tres campañas seguidas siendo el «Offensive Player of the Year» (mejor jugador de ataque), Faulk padece una lesión de tobillo que le deja al 50% de sus capacidades físicas durante la segunda mitad del año. Tras promediar 2.248 yardas totales de 1998 a 2001, en 2002 se queda en 1.490 (953 de carrera). Nunca más volvió a alcanzar las 1.000 yardas de carrera.

MADDEN NFL 2004 – MICHAEL VICK
El jugador más excitante de la liga, Michael Vick, aparece en la portada del videojuego en 2003. Sólo horas después de salir a las estanterías norteamericanas, Vick se rompe el tobillo derecho en un insignificante encuentro de pretemporada y sólo puede volver para los últimos cinco encuentros de liga.

En ese momento los Falcons ya lucen en su casillero nueve derrotas en once partidos en una temporada que comenzó con esperanzas de Super Bowl.

MADDEN NFL 2005 – RAY LEWIS
El middle linebacker de los Ravens es el único hombre que en cierto modo ha podido escapar de la maldición, pero no del todo. El año pasado supuso la primera vez en su carrera que no logró por los menos una intercepción, y cuando llegó la hora de otorgar premios la mayoría apostó por James Farrior como mejor jugador en su puesto.

En esta temporada lanzó un órdago: «quiero ser el MVP de la liga». No será en 2005, con sus Ravens rompiendo todos los pronósticos en el plano negativo y él perdiéndose encuentros por una lesión.

MADDEN NFL 2006 – DONOVAN MCNABB
Nuestro viaje llega a su fin con Donovan McNabb, cuya historia es más que conocida. Sufre un duro golpe de Chad Lavalais en la jornada uno que le provoca una lesión de hernia con la que convive (junto a otra de ingle y costillas) hasta la semana diez. Su intercepción en el Monday Night frente a Dallas supuso el principio del fin para los Eagles y para él este año, y es que no sólo Philadelphia perdió por ese retorno de intercepción, sino que encima McNabb agravó definitivamente sus dolores tratando de placar a Roy Williams.

Quién sabe hasta qué punto le afectó a Terrell Owens la presencia de su quarterback en la portada del videojuego más vendido de todos los tiempos (hablamos de la saga, no de un año en particular), pero desde que se conociera la noticia no paró de despotricar contra él hasta recibir el despido.

Una vez cerrado el caso McNabb, todo el mundo está poniendo las miradas en el próximo «agraciado» que se expondrá a la maldición del Madden. Desde EA Sports aseguran que esta paranoia no va a afectar su proceso de selección, y que no duden que el siguiente jugador que contraten será el número uno de su lista de preferencias. Ya veremos si el candidato es Shaun Alexander, Tom Brady, LaDainian Tomlinson o quién sabe si por primera vez un receptor (Steve Smith, Chad Johnson, etc). Lo que está claro es que el elegido tendrá por delante un reto que hasta ahora nadie ha podido superar.