¿Podría un «Tie Break» resolver el Deflategate?

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En la década de los años 70 el tenis se empezó a popularizar y dejó de ser un deporte elitista. Uno de los primeros problemas con los que se encontró fue la excesiva duración de los encuentros. Hasta entonces, los sets los ganaba el primero que anotara seis juegos y con una diferencia de dos, si se alcanzaba el empate a seis juegos se continuaba hasta que uno alcanzara los dos juegos de diferencia. Esto podía alargar los partidos de forma indefinida, sobre todo aquellos torneos que se jugaban al mejor de cinco sets.

Jimmy Van Alen, inventor del desempate o Tie Break en el tenis,
Jimmy Van Alen, inventor del desempate o Tie Break en el tenis,

Un promotor de torneos, Jimmy Van Alen inventó entonces lo que se conocería como “Tie Break” o “Sudden Death”, muerte súbita en castellano. Van Alen era promotor de un torneo de tenis donde se premiaba por cada punto conseguido, para ara evitar que los sets se alargaran eternamente y no arruinarse, determinó que en sus torneos cuando se alcanzara el 6-6, se jugaría un mini juego adicional donde el primero que alcanzar los 9 puntos, y siempre con dos de diferencia, sería el ganador de ese mini juego, y por tanto del set. Así nació el “Tie Break”, pero no todos los torneos lo adoptaron inicialmente, el primero en adoptarlo seria el US Open y mas tarde Wimbledon. Pero no en todas partes era igual, el Tie Break podía empezar con 6-6 o con 8-8, en algunas partes era a 9 puntos, en otras a 12 puntos..

En 1979 la Federación Internacional de Tenis unificó el “Tie Break”, empezaría con el empate a seis y lo ganaba el primero que lograra siete puntos con una diferencia de dos puntos mínimo con la excepción del último y definitivo set. El único torneo que no adoptó la medida fue la Copa Davis, que en 1989, y en pleno dominio del tenis sueco, impuso la medida para evitar partidos de mas de seis horas de duración.

¿Y por qué os cuento esto del “Tie Break”? Aunque esta suerte deportiva nació con fines económicos, la realidad es que el tenis necesitaba alguna fórmula para evitar que los partidos se eternizaran. Algo parecido va a necesitar el football profesional con la contienda que mantienen Roger Goodell y Tom Brady, de no hacerse algo pronto la batalla puede enquistarse y durar años.

El pasado miércoles, ambas partes comparecieron ante el juez federal Richard Berman en lo que podríamos denominar un acto de conciliación. Ambas partes defendieron sus posturas, el juez les hizo varias preguntas, rebatía unas cosas y puntualizaba en otras.

El primero en tomar la palabra fue la NFL, tras su exposición parecían el claro derrotado.  El juez Berman planteó dos cuestiones ¿Por qué el inflado de las pelotas era una cuestión tan vital si en la segunda parte del encuentro con las pelotas infladas correctamente  Tom Brady jugó a un magnífico nivel? Para el Juez no era determinante el inflado. La segunda cuestión es si había una prueba evidente o irrefutable de que Tom Brady había dado alguna orden, el famoso “Codigo Rojo” o “pistola humeante”.

Luego le tocó el turno a los abogados de Tom Brady, y el juez también les dio varios mandobles. El primero era si el inflado no es relevante, qué pintaban los dos empleados en todo este barullo. Pero luego entró en el tema del teléfono, y allí el propio abogado de Tom Brady reconoció que el asunto no se había llevado de la mejor de las maneras posibles y que ahora hubieran actuados de otra forma. Tom Brady acudió ante Ted Wells asesorado por su representante, y no por los abogados del sindicato.

Tom Brady y Roger Goodell llegando a los juzgados de New York
Tom Brady y Roger Goodell llegando a los juzgados de New York

El resultado final según unos es una clara victoria de Tom Brady, para otros no ganó ni uno ni otro. Lo que importa en todo caso es lo que el juez dijo a las partes, aún no había tomado una decisión, que no se podía pronunciar por uno ni por otro. Ambas posturas tenías serios agujeros en sus planteamientos, pero sobre les mandó un recado “Es mejor que se pongan de acuerdo a que yo tenga que decidir”

El partido de tenis que están jugando Roger Goodell y Tom Brady, como aquellos partidos antes de la implantación de los “tie Break” no parece que de momento vaya a tener fin. Por una parte, Tom Brady alega que es inocente, que no sabe nada y está dispuesto a llegar a donde sea con tal de defender lo que ya considera una cuestión de honor. Por su parte, Roger Goodell le da credibilidad al informe Wells, o mas que credibilidad le parece suficiente para poder imponer su régimen disciplinario, recogido en el Convenio Colectivo (CBA) y que le permite defender algo tan etéreo como “la integridad del juego”.

Ambos jugadores tienen poderosos servicios y no parece que darán su brazo a torcer, y lo peor de todo, ninguno tiene nada que perder, salvo que a Tom Brady no le suspendan la sanción una vez que acabe este primer juicio, o al menos no lo hagan con carácter cautelar. Si la sanción es revocada o suspendida con carácter cautelar, las dos partes van a seguir apelando y recurriendo a instancias superiores, uno defendiendo su presunta inocencia, el otro defendiendo su potestad disciplinaria bajo el manto del CBA, que no aplica las mismas leyes que un proceso civil ordinario.

¿Decidiría un Tie Break el ganador? No tiene por qué. Un Tie Break se puede prolongar hasta la eternidad si ninguno de los jugadores pierde su servicio, y eso de momento no parece que vaya a ocurrir. Lo que sí ha pasado es que el juez Richard Berman ha dado a las partes la oportunidad de poder fin a esto si llegan a un acuerdo.

Un Tie Break que termina en empate parece algo ilógico. Si se invento es para determinar un ganador, pero en este caso, donde la lógica hace mucho tiempo que dejó de existir, quizás la mejor salida es que termine en una suerte de empate y dar por finalizado el partido sin ganador ni perdedor. El problema es ¿Cómo puede terminar esto sin ganadores ni perdedores?

Desde muchas partes se aboga por una especie de solución consensuada que sería rebajar la sanción a uno o dos partidos, y que esta fuera solamente por la falta de colaboración de Tom Brady en el proceso, pero sin implicarlo en el desinflado de las pelotas. Aquella cuestión nunca quedaría resuelta y los culpables parecerían los dos ex empleados de los New England Patriots al excederse en sus funciones (Jeffrey Kessler insinuó que actuaban por libre tras lo sucedido en el partido de los NY Jets).

La NFL también podría decir que ha ganado, nadie, ni su estrella mas brillante y popular, está por encima de la propia NFL. La potestad sancionadora de Roger Goodell, aunque tocada, seguiría existiendo al menos para que la ley del terror siga imperando entre los jugadores.

¿Es la mejor solución? Pues sinceramente, no la sé. Depende donde se coloque uno la única salida es que todo queda en nada, o como mucho en una sanción económica. Para otros debe imperar la postura de la NFL, nadie está por encima de la liga, la no sanción abriría una caja de pandora que la liga no quiere de ninguna manera afrontar, su potestad sancionadora.

¿Será posible ver esta imagen alguna vez de nuevo?
¿Será posible ver esta imagen alguna vez de nuevo?

En todo caso, si esto se prolonga, yo soy de la opinión que esto no ha hecho mas que empezar, que van a salir muchas mas cosas que aún no conocemos y que hay demasiados cabos sueltos en ambas partes.

¿Por qué la NFL está llevando esta cuestión tan lejos? Yo no me creo que Roger Goodell está solo en esta aventura, sino que cuenta con el apoyo de un grupo de propietarios que quieren pasar a cuchillo a los New England Patriots, hartos de que estos bordeen las reglas o vayan siempre al límite. Eso por no hablar del nunca bien resuelto caso del Spygate, un escándalo mayúsculo que Roger Goodell cerró de mala manera.

En el caso de Tom Brady actúa como el que no tiene nada que perder salvo que no suspendan la sanción ni con carácter cautelar. Es lógica y humana su postura, un “para lo qué me queda en el convento”. Recurrirá hasta donde sea necesario para ver su nombre limpio. ¿Pero le conviene? La destrucción del teléfono móvil le ha hecho mucho daño, sobre todo cara a su imagen. También está la cuestión es si los dos ex empleados, viendo que son declarados los culpables, empiezan a hablar mas de la cuenta o cambian sus declaraciones. Y si además a eso unes que hay rumores sobre un posible divorcio entre el QB y su afamada esposa, quizás no sea lo mas conveniente seguir con un frente judicial abierto.

Y por cierto, si hay unos ganadores claros, y por un marcador de escándalo, los abogados de las  partes. El pasado miércoles la NFL acudió acompañada de cinco abogados, pero a Tom Brady le parecieron pocos y se presentó con ocho. Si tenemos en cuenta que la media por hora podrían rondar los 1.000 $, se puede hacer una clara idea de quien se está forrando con esta cuestión.

Este libro de Mike McCormack describe las prácticas de los abogados  norteamericanos.
Este libro de Mike McCormack describe las prácticas de los abogados norteamericanos.

Mike H. McCormack, unos de los primeros grandes agentes deportivos del mundo, fundador de la compañía International Management Group (IMG) escribió en 1987 un best seller “ Toda la verdad sobre los abogados: como actúan y como tratar con ello” donde se daba un escenario parecido al actual. Un caso se complica de forma innecesaria e incomprensible, entran en juego los abogados de las partes y se enquista, mientras ellos facturando horas y horas mientras sus clientes pierden miles de dólares en el proceso.

¿Haría falta una suerte de Tie Break aunque sea para parar el proceso y las escandalosas minutas de los abogados? Yo creo que sí, aunque parece que las partes piensan otra cosa

AUDIBLES

Con motivo del inicio de la pretemporada voy a intentar recuperar esta tradición sección de mis columnas, son pinceladas de actualidad de otros temas no tocados como principal. Vamos allá:

  • No cabe duda que el incidente entre IK Enemkpali y Geno Smith ha animado el inicio de la pretemporada. El LB le propició un puñetazo al QB con el resultado de una mandíbula rota por unas diferencias en cuestiones de dinero. El gran perjudicado no hay duda de que es Geno Smith, no solo pierde la titularidad en un año clave de su carrera, sino que se perderá al menos el primer mes de temporada. Todd Bowles ha dicho que Geno Smith no tiene garantizada la titularidad cuando esté disponible, ahora en manos de Ryan Fitzpatrick, un jugador que se ha convertido en todo un especialista en estar en el sitio preciso en el momento perfecto. Nadie sabe cómo lo hace, pero el ex de Harvard siempre acaba de titular, y quien sabe si firmando otro gran contrato.
  • Hay jugadores que no terminan de entender donde están ni a qué se dedican, hablamos como no de Aldon Smith. El polémico LB de los San Francisco 49ers se ha visto envuelto en su enésima incidente con la ley, aunque en esta ocasión su equipo no ha sido condescendiente con él y decidió cortarlo en cuestión de horas. Hay equipos que han mostrado algún interés por él, le sobra talento para dar y regalar, pero mientras no solucione sus problemas con el alcohol, lo único que se puede esperar de él es su próximo problema legal.
  • El año pasado la pretemporada tuvo dos clarísimos protagonistas, por una parte Michael Sam, el primer jugador en declararse abiertamente homosexual, y por otro Johnny Manziel con su alocado estilo de vida. Este año ambos han optado por pasar desapercibidos, Michael Sam está jugando en la Canadian Football League, donde intentará demostrar que puede valer para la NFL. Por su parte Johnny Manziel ha optado por ser lo que se supone debía ser, un profesional. Tras pasar buena parte de la pretemporada en un sitio que recomendamos a Aldon Smith, Johny Football de momento ha conseguido algo muy importante, el respeto de sus compañeros de equipos, especialmente de Joe Thomas, líder de los Cleveland Browns. Por algo se empieza, ahora se trata de jugar y estar preparado para ello.
  • Si Ray Rice consigue buscar un equipo, y se dice que los Cleveland Browns pueden estar interesados en él, el círculo de los escándalos se habrá cerrado, esperemos que para bien. El año pasado la NFL abrió la temporada con los casos de Ray Rice, Greg Hardy y Adrian Peterson, los dos últimos entrenan y podrán jugar esta temporada. Si Ray Rice encuentra equipo, y todo el mundo merece una segunda oportunidad, el mayor escándalo que ha sacudido la NFL en su mas reciente historia, habrá cerrado uno de sus capítulos mas oscuros.
  • Ya han empezado los partidos de pretemporada y hace exactaemente dos años los califiqué de ser una “charlotada”. Mi opinión sobre ello no ha variado, solamente que ahora digo otra cosa. Mi pescado favorito es la merluza, me gusta a la romana, en salsa, al horno, etc… Y no solamente me gusta, prefiero la de pincho o anzuelo que a la de arrastre, pero la que no soporto es la congelada de paquete o en forma de “fingers”. Los partidos de pretemporada son “fingers” de merluza, serán merluza, no lo dudo, como no dudo que son partidos de NFL. Pero donde esté la merluza de verdad, la de anzuelo, no hay “fingers” que valgan.

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