Green Bay Packers

Estadísticas 2012:

Ataque
Media
NFL
Puntos Anotados
27,1
Yardas Totales
359,4
13º
Yd. de Carrera
106,4
20º
Yd. de Pase
253,1
Defensa
Media
NFL
Puntos Encajados
21,0
11º
Yardas Totales Permitidas
336,8
11º
Yd. de Carrera Permitidas
118,9
17º
Yd. de Pase Permitidas
218,2
11º
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ALTAS
Vince Young QB
Matthew Mullligan TE
BAJAS
Donald Driver WR
Greg Jennings WR
Tom Crabtree TE
Jeff Saturday C
Erik Walden OLB
Frank Zombo OLB
Charles Woodson S/CB
Desmond Bishop LB
D.J. Smith LB
Brandon Saine RB
Draft 2013:

Ronda Jugador Pos College
1-(26) Datone Jones DE UCLA
2-(61) Eddie Lacy RB Alabama
4-(109) David Bakhtiari OT Colorado
4-(122) J.C. Tretter OT Cornell
4-(125) Jonathan Franklin RB UCLA
5-(159) Micah Hyde CB Iowa
5-(167) Josh Boyd DE Mississippi State
6-(193) Nate Palmer LB Illinois State
7-(216) Charles Johnson WR Grand Valley State
7-(224) Kevin Dorsey WR Maryland
7-(232) Sam Barrington LB South Florida

Comienza una temporada ilusionante y complicada. Los Green Bay Packers se enfrentan a la campaña 2013-2014 con varias caras nuevas con respecto al equipo campeón de la Superbowl en 2010 y no será fácil volver a estar arriba tras las ausencias de los grandes jugadores que poco a poco han ido desapareciendo: Charles Woodson, Nick Collins, Scott Wells, Desmond Bishop, Donald Driver, Cullen Jenkins o Greg Jennings, entre otros.

El modus operandi de Ted Thompson (General Manager) continúa siendo el mismo de siempre: no fichar mucho en free agency, no temblarle la mano a la hora de no renovar a veteranos caros, draftear jugadores y entrenarlos para que lleguen a ser baluartes en la franquicia. El Head Coach vuelve a ser Mike McCarthy, un entrenador infravalorado en ocasiones pero cuyas estadísticas (74-38, 0.661)  le sitúan como el 15º mejor en este apartado en la historia de la NFL, y el 3º mejor de los entrenadores en activo. Seguirá tratando de mantener su filosofía de orgullo de pertenecer a la franquicia y anteponer el trabajo, la humildad y la mentalidad de equipo por encima de egos personales y aires de grandeza individuales.

El Coordinador Ofensivo será por segundo año Tod Clements. A pesar de encontrarse en la tarea de relevar a un gran hombre como Joe Philbin, no lo hizo mal del todo la pasada campaña. Los números no fueron tan aplastantes como antes de llegar él al cargo, pero intentará mantener o mejorar su rendimiento este año para seguir dando miedo a las defensas rivales. Hay que recordar que Tod fue seis años entrenador de QBs en la franquicia y goza por este motivo de muy buena química con Aaron Rodgers, algo muy importante por ejemplo de cara a trabajar en equipo, analizar jugadas o estudiar defensas.

Dom Capers —cada vez más cuestionado por muchos seguidores —continuará un año más como Coordinador Defensivo. Una de sus muchas tareas será inculcar a los jóvenes su mentalidad para que acaben pareciéndose al equipo del año 2009-2010 que ganó la Superbowl. No será tarea fácil, y muchos intuyen que está en decadencia como entrenador tras, digámoslo así, no mantener las expectativas en los dos pasados años. En el primero tenía la excusa de no tener suficientes hombres disponibles para evitar la debacle defensiva que supuso esa campaña, pero tras el draft del año 2011 no es posible explicar algunas actuaciones del equipo en las tareas defensivas, que llegó a su punto culminante al ser eliminados de playoffs por los San Francisco 49ers permitiendo la friolera de 579 yardas al equipo capitaneado por Colin Kaepernick, quien además se lució con numerosos scrambles para terminar de romper a la defensa quesera con 181 yardas y 2 TD de carrera, números irreales en un quarterback en un partido de postseason. Capers tiene mucho que mejorar y debe empezar por tener claro un plan B —o plan A— a la hora de defender a este tipo de QBs, pues hay que recordar que en la NFC hay varios jugadores de este tipo en equipos considerados élite (por ejemplo, Seattle y San Francisco).

MVP ATAQUEMVP ATAQUE: Aaron Rodgers es no sólo el mejor jugador de los Green Bay Packers, sino probablemente el mejor quarterback de la NFL, y uno de los mejores de la historia. Titular desde el 2008, lleva 21.332 yardas, 170 touchdowns (números estos sólo igualados en análogos períodos de tiempo por Dan Marino, Brett Favre o Drew Brees) y sólo 45 intercepciones, con un rating de más de 105. Todo ello, para más mérito, siendo el quarterback que más sacks ha recibido en esos cinco años. Sencillamente insuperable, se mire como se mire.

El ataque de los Green Bay Packers parece seguir siendo uno de los mejores de la liga, con matices. Las posiciones de quarterback y receptores, a pesar de las ausencias notables para este año, siguen estando bien cimentadas. La duda estriba en otros dos apartados, léase juego de carrera (inexistente últimamente), y sobre todo la protección al quarterback, apartado muy muy flojo en el equipo actual y la gran incógnita esta temporada. Los números el año pasado no fueron malos, aunque sí peores que en años anteriores. El equipo acabo el número 13 de la NFL en yardas por partido (359.4), pero 5º en puntos totales (433, es decir, 27.1 por partido). Unos números que, a poco que acompañe la defensa, deberían bastar para llegar lejos en playoffs, sin duda el objetivo a cumplir.

Aaron Rodgers —que acaba de convertirse recientemente en el jugador mejor pagado de la NFL tras firmar una cifra astronómica— quiere volver a llevar al equipo a lo más alto. Y  la franquicia no debe desaprovechar esta oportunidad. Y es que los números de Rodgers son estratosféricos a pesar de tener que lidiar cada año con un drama diferente (a la sombra de Favre, críticas sobre su liderazgo, enfrentamiento cara a cara con Favre en los Vikings, críticas de Jennings ahora como viking, etc.), lo cual da todavía más crédito y mérito a su excepcional rendimiento, digno no sólo de MVP sino de futuro hall of famer. Siendo como es el QB que más sacks ha recibido desde el 2008 —algo que se dice pronto—, cada temporada se superpone a esto con lanzamientos irreales, decisiones casi perfectas y poquísimos errores. El año pasado terminó con  4295 yardas, 39 TDs y solamente 8 intercepciones, y todo ello recibiendo nada menos que 51 sacks (el jugador que más  recibió en toda la liga). Además lideró con un 108 de rating la NFL. Sólo al tener a este QB en un equipo, ya se es aspirante a la SuperBowl.

Como la línea ofensiva transmite muchísimas dudas, y lo más importante en el football es la posición de QB, el equipo necesita suplentes que sean capaces de ganar partidos en ausencia de Rodgers si las siempre temidas lesiones hacen acto de presencia. Ni Graham Harrell ni B.J. Coleman parecen estar en condiciones de suplirle (uno de ellos podría incluso acabar fuera del equipo), así que Ted Thompson se ha puesto las pilas y ha hecho un contrato de un año al agente libre Vince Young —ex Tennessee Titan— un jugador sin grandes números como QB pero capaz de ganar partidos él sólo con sus scrambles y con experiencia en la NFL. A poco bien que se maneje en preseason, puede competir para ganarse el puesto de QB reserva y desbancar a uno de los otros dos, si no a ambos.

Como viene siendo la tónica en los últimos tiempos, el juego de carrera es, siendo generosos, bastante flojo desde aquellos años (2008 y 2009) en los que un casi desonocido free agent llamado Ryan Grant deslumbraba en la NFL como corredor quesero. Cierto es que en un equipo con A-Rod a los mandos no es necesario tener un juego de carrera dominante, pero sí resultaría beneficioso tener al menos uno que sea aceptable, capaz de mover las cadenas y consumir tiempo en los momentos decisivos de los partidos —como sucedía en los tiempos del mencionado Ryan Grant—, así como hacer creíble el play-action. Actualmente el equipo cuenta con tres mal llamados veteranos, ya que en realidad juntando sus carreras profesionales apenas llegan entre los tres a 10 titularidades, a 1500 yardas, y a únicamente 4 TDs, todos ellos de carrera (ninguno en recepción en temporada regular). Para colmo, tanto Alex Green como James Starks tienen un feo historial de lesiones que no inspira confianza, y el más promisorio de los tres en cuanto a números y aptitud parece DuJuan Harris, pero también es el más inexperto y actualmente anda lesionado, aunque no de gravedad. Por ello, durante el draft se ha pujado fuerte por esta posición y se ha adquirido a dos nuevos jugadores. De uno de ellos, Eddie Lacy —escogido en segunda ronda proveniente de Alabama— se espera que termine siendo el titular y el que más aporte; es un runningback de potencia, de empuje, de romper placajes, aunque tiene muy buena agilidad para su tamaño y podría ser el corredor ideal de primer y segundo down. El otro es Johnathan Franklin —cuarta ronda—, que no ha resultado tan deslumbrante en los entrenamientos hasta la fecha, pero puede aportar algo a una unidad bastante floja; posee buenas cualidades de protección a pesar de su tamaño y en principio promete para ser un RB de terceros downs; también podría ayudar en labores de retorno.

El fullback parece que volverá a ser John Kuhn —en sus seis años como Packer suma 19 TDs—, muy eficiente en protección al QB y con manos aceptables para un FB, lo que lo convierte en una arma interesante en terceros downs. Además, es un auténtico favorito de la afición. Jonathan Amosa intentará ganarse un puesto antes de los cortes, ya sea como suplente, o como jugador de equipos especiales.

El cuerpo de receptores, que siempre ha sido de los mejores en la NFL, este año se ve mermado por la pérdida de dos de sus mejores hombres: Greg Jennings —jugador que comentó en su día que si se iba de Green Bay no lo haría por dinero, sino para jugar frente a un QB de lujo, y ahí lo tenemos, tras rechazar ofertas de equipos con QBs mediocres como Brady o el mismo Rodgers, ha decidido irse por un pastizal a Minnesota para coger los pases del mismísimo Christian Ponder, claro aspirante a futuro Hall of Famer (nótese el sarcasmo)— y Donald Driver, un jugador queridísimo por la afición al cual se echará mucho de menos en LambeauField. Hay tres posiciones que son fijas: Jordy Nelson, Randall Cobb y James Jones, que se repartirán las recepciones casi por igual. Los dos primeros son ya veteranos y muestran uno de los mejores promedios en TD/recepción de toda la NFL en los dos últimos años. En concreto Jones el año pasado convirtió en oro cada balón que pasaba por su zona. Cobb, en cambio, dotado con la agilidad necesaria para realizar uno y mil quiebros, será el WR espectacular del equipo; es una pieza táctica más porque puede sorprender como falso RB. Además es un buen retornador, si bien se espera que este año quede relegado de esas funciones o, al menos, limitado. Tras ellos, las cosas no están nada claras: Alex Gillet y sobre todo Tyrone Walker han deslumbrado en los entrenamientos. En concreto este último parece estar ganándose contra todo pronóstico una posición en la plantilla, del mismo modo que lo logró Jarrett Boykin el año pasado, quien por cierto sigue en el equipo y actualmente está considerado el cuarto receptor ya que sigue jugando bien en pretemporada. No obstante, cualquiera de ellos podría acabar dentro o fuera, más aún si añadimos a Jeremy Ross, un jugador con tal potencial en los equipos especiales como retornador que podría bastarle con ello para asegurarse la plaza en el equipo y dejar fuera a otros receptores. Charles Johnson y Kevin Dorsey son dos rookies drafteados en séptima ronda este año, pero por desgracia ambos están lesionados y se han perdido todo lo que va de entrenamientos y pretemporada, de modo es una incógnita y puede que ni acaben en el equipo el día de los cortes; lo más probable es que terminen en el practice squad.

En los puestos de tight end, Jermichael Finley parece más maduro que nunca tras su nuevo contrato. Si bien no parece el jugador superestrella que todos —y probablemente más que nadie, él mismo—esperaban, basta con que sea un jugador sólido y mejore un pelín sus manos en algunos momentos para que se mantenga al frente durante varios años, disputándose las recepciones con los 3 receptores estrella del equipo a partes iguales. Andrew Quarless y D.J. Williams parecen asentados en el depth chart y faltaría por ver si Ryan Taylor, Jake Stoneburner o Brandon Bostick se hacen con el equipo al final. En concreto este último lleva haciéndolo muy bien en los entrenamientos. Dado que a McCarthy suelen gustarle mucho los fullbacks y tight ends para los equipos especiales y los considera intercambiables entre sí en algunas formaciones, tienen sus opciones.

La línea ofensiva, como ya hemos dicho, vuelve a ser el talón de Aquiles del equipo. Para remediarlo, Mike McCarthy ha optado por mover a los jugadores del lado derecho al izquierdo y viceversa para proteger el lado ciego del QB. Tras la reciente lesión de Bryan Bulaga —el mejor tackle del equipo—para toda la temporada, la cosa pinta muy muy negra, y lo peor es que al no haber nadie solvente en agencia libre a estas alturas, hay que tirar con lo que se tiene… El rookie de cuarta ronda David Bakhtiari, tras un excelente training camp, parece ahora mismo encaminado con sus escasos 21 años a suplir esa baja y acabar siendo el tackle izquierdo del equipo, la posición más importante de la línea. Como tackle derecho se esperaba que jugase Marshall Newhouse —un jugador que si por muchos fuera ya estaría fuera de la NFL; sólo puede definirse como un auténtico coladero y antes o después costará al QB de su equipo un viaje al hospital más cercano o puede que algo peor—, pero sus paupérrimas actuaciones parece que han convencido finalmente a McCarthy para rotarle con Don Barclay, del cual casi todos esperamos y deseamos que gane la batalla. Los guards izquierdo y derecho serán, respectivamente Josh Sitton y T.J. Lang, que como hemos comentado han intercambiado puestos este año; son jugadores no espectaculares pero aparentemente los más sólidos de toda la línea, sobre todo el primero. En la posición de center estará Evan Dietrich-Smith —que le quitó el puesto a Jeff Saturday el año pasado—, y probablemente Greg Van Roten como suplente tanto de center como de guard. Hay que tener en cuenta como reservas de la línea también a jugadores semipolivalentes como Andrew Datko o Lane Taylor. No hay que olvidar a Derek Sherrod, pero habrá que ver en qué condiciones se encuentra tras su lesión. Una pena el cuarta ronda J.C. Tretter, que por lesionarse gravemente en el primer entrenamiento deberá esperar un año más para luchar por un puesto de titular como se esperaba de él.

MVP DEFENSAMVP DEFENSA: Clay Matthews. Debe erigirse con el puesto de capitán de la defensa tras la ausencia de Woodson. Matthews es uno de los mejores y más completos pass rushers de la NFL, capaz de provocar turnovers, sacks, bueno parando la carrera y aceptable en cobertura cuando es necesario. Lo único que necesita es no recaer en sus frecuentes lesiones.

Tras la debacle vergonzosa defensiva de la temporada 2011-2012 —el equipo fue aquel año el peor en ese aspecto de toda la historia de la NFL—, la defensa de los Packers dio un paso en la buena dirección la temporada pasada, a pesar de las numerosas lesiones sufridas, y centró el draft en jugadores puramente defensivos. Gracias a ello este año los números no llegaron a ser óptimos, pero al menos no resultaron vergonzosos; yo diría que más bien en la medianía de la NFL en cuanto a números de yardas totales, contra el pase, contra la carrera y en puntos encajados. Por suerte el aspecto más mejorado fue el de los sacks. De los 29 de hace dos años —tercero por la cola de la NFL— Capers logró volver a la élite pasando a nada menos que 47 sacks (los mismos que anteriormente al fatídico año), lo que situó al equipo quesero como cuarto en este aspecto tan positivo; por tanto, se puede decir que se ha recuperado el pass rush. Además, las intercepciones siguen siendo una prioridad en la defensa, y el año pasado no fue una excepción, volviendo a lograr una cantidad muy digna: 18. Ahora hay que trabajar sobre ello un poco más aún, ya que el año pasado se tiró todo por la borda a la hora de parar a QBs móviles, como sucedió en la eliminación en playoffs frente a los 49ers.

La línea defensiva tiene pinta de ser la posición más problemática para los entrenadores, no por mala, sino por lo difícil que va a ser elegir a los seis hombres que usualmente pasan el corte de 53 en una defensa 3-4 como la de Green Bay. Fijos parecen Ryan Pickett como NT (nose tackle) y B.J. Raji —al menos fijo este año, no se sabe aún si lo renovarán en un futuro—como DE (defensive end) aunque puede jugar de NT. También es totalmente seguro el rookie de primera ronda de este año, Datone Jones, que jugará como DE. El resto es una competición terriblemente abierta para C.J. Wilson, Mike Neal —que viene de lesión pero parece más fuerte que nunca, aunque podría acabar como linebacker y liberar un puesto de línea de cara a los cortes—, Mike Daniels, el drafteado Josh Boyd y Jerel Worthy. Y no podemos olvidarnos de un jugadorazo como Johnny Jolly, que tras más de tres años de inactividad por problemas con la justicia a causa de las drogas ha retornado a la franquicia con ganas de demostrar que lo ha superado y vuelve a ser el que fue; tiene un largo camino cuesta arriba, pero las sensaciones y lo mostrado hasta el momento en entrenamientos es muy bueno y sin duda va a poner todo de su parte para meter en un aprieto al cuerpo técnico a la hora de decidir. Tiene treinta años pero fue un jugador muy bueno y, sobre todo, excepcionalmente ágil para su enorme tamaño; fue famoso por sus tip balls (desviar con los brazos extendidos pases del QB).

Como linebackers exteriores, la estrella defensiva del equipo Clay Matthews jugará en el lado opuesto a Nick Perry siempre que éste sea capaz de demostrar que puede jugar sin lesionarse— el año pasado se esperaba muchísimo de él y se rompió nada más comenzar—. Dezman Moses, Andy Mulumba, Jarvis Reed, Nate Palmer y alguno más tendrán que competir por los puestos de suplencia. Lo tienen muy complicado porque se espera que Mike Neal, mencionado anteriormente, tenga este año un rol mixto entre OLB-DE, esto es linebacker exterior y defensive end.

En los puestos interiores estarán Brad Jones —reconvertido ya totalmente desde su posición exterior, cambio que parece positivo— y A.J. Hawk, un jugador del que muchos esperaban más de lo que ha mostrado por su condición de high pick en el draft del 2006, pero a pesar de sus carencias es uno de los jugadores más sólidos de la NFL: sólo se ha perdido dos partidos en siete años, ahí es nada, y eso es algo que encanta a los entrenadores. Además, mantiene a un lado sus pretensiones personales y se convierte en un jugador totalmente de equipo, como muestra por ejemplo su visto bueno a varios reajustes en su sueldo para poder permanecer jugando con sus compañeros, algo de lo que debería aprender más de uno. Sus reservas en caso de lesiones o rotaciones saldrán entre Robert Francois, Jamari Lattimore (capaz de jugar también como exterior, en caso de necesidad, aunque no sería lo natural), Terrell Manning o el nuevo rookie Sam Barrington.

Pasemos a analizar la secundaria, que destaca por su juventud e inexperiencia. Como safeties, tras la marcha de Charles Woodson a Oakland al ser cortado, Jerron McMillian y M.D. Jennings tienen que competir para ganarse la titularidad y jugar al lado del único fijo: Morgan Burnett. Lucharán además por algún puesto en el equipo final Chris Banjo, David Fulton, Sean Richardson y Sam Powell, aunque es posible que las necesidades en otras posiciones hagan que sólo tres safeties pasen el corte del día 31 de agosto y se tire de un Jarrett Bush como comodín si por tema de lesiones tuviera que suplirse a alguno.

El cuerpo de cornerbacks promete también bastante competición. Tramon Williams es el más veterano aunque por lesión aún es duda para el primer partido de temporada. Para jugar al otro lado parten con ventaja Sammy Shields y Casey Howard —que lideró a todos los rookies de la NFL el año pasado con seis intercepciones—. Otros prometedores jóvenes son Devon House y el nuevo rookie de quinta ronda Micah Hyde, del que muchos aventuramos diciendo que será el que acabe de titular (al menos en la formación nickel) a no mucho tardar. Y es que, aunque no tenga quizá tantas capacidades de ball hawk como pueden tener a lo mejor otros y aún tenga mucho por aprender y no sea muy rápido, sí que parece un jugador sólido que sabe jugar de CB y que sabe como placar, cualidad no muy abundante en la secundaria quesera últimamente. Jarrett Bush —alias playmaker #24 para mis compañeros del foro—parece también fijo sobre todo por su juego en equipos especiales.

Tim Masthay no tendrá problemas para seguir un año más como punter sin oposición, y junto a Brett Goode como long snaper, parecen asentados.

En cambio, Mason Crosby tiene su futuro en la NFL pendiente de una cuerda, y es que la inmensa mayoría de fans de la NFL aún no se explican como a pesar de ser el peor kicker de largo de la NFL con un desastroso 64% de efectividad y una incapacidad para anotar con soltura field goals de más de 30 yardas no fuera cortado. Este año, al menos, le han traído competición en Giorgio Tavecchio, un kicker sin experiencia y con muy poca fuerza de pegada, pero que a poco que muestre algo de puntería podría hacerse con el puesto. Incluso el punter Masthay ha estado ensayando kickoffs a menudo, por lo que más de uno intuye que Crosby pueda ser cortado. Aun así Crosby todavía tiene capacidad de reacción; y no olvidemos que el año de su comienzo en la NFL tuvo que pelear por un puesto en training camp y preseason y en esos momentos sacó lo mejor de sí, cuajando grandes actuaciones en esa época. Puede que la historia se repita.

Como retornadores, Randall Cobb a pesar de ser el más efectivo puede ser limitado en funciones debido a las ausencias este año en los puestos de recepción que le requieren sano y allí. Las labores —o la mayor parte de ellas— podrían recaer sobre Jeremy Ross si logra hacerse con un puesto en el equipo, o sobre Johnathan Franklin si no lo logra. Micah Hyde también podría tener algo de sitio, si surgen lesiones o cortes inesperados.

+Aaron Rodgers por sí mismo te hace ganar partidos.
+Juego terrestre aparentemente reforzado, lo que debería repercutir en el rendimiento ofensivo global al volver menos predecible al ataque.
+Línea defensiva sólida que puede ayudar a sujetar la carrera y obligar a los equipos a lanzar en situaciones favorables para la defensa.
+Línea defensiva sólida que puede ayudar a sujetar la carrera y obligar a los equipos a lanzar en situaciones favorables para la defensa.
-Línea ofensiva bajo sospecha. Y todo ello sólo en el caso favorable de que no surjan lesiones.
-Pérdida importante de veteranos: Charles Woodson, Greg Jennings, Donald Driver…
– Secundaria demasiado joven y aparente disminución en la profundidad (suplentes) del cuerpo de receptores.
– Puesto de kicker. De los dos candidatos uno lleva un año y pico fallando field goals y el otro no parece tener pierna para realizar kickoffs ni para chutar de lejos con garantías. Gane el que gane la cosa no pinta nada bien.

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