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ALL STATE SUGAR BOWL
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Cincinnati Vs Florida
1/1/2010 - 02:00 CET - New Orleans |
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Esta edición número 76 de la Sugar Bowl será el partido más importante de toda la historia de la universidad de Cincinnati, pero cualquiera lo diría. Con la repentina marcha de su head-coach Brian Kelly de Queen City a South Bend tras aceptar la oferta de la universidad de Notre Dame y dejando en esta bowl BCS el banquillo de los Bearcats huérfano sobre las manos del coach interino Jeff Quinn, hace apenas unos días, Urban Meyer, head-coach de la universidad de Florida, sorprendería al universo college football anunciando que éste showdown será su último encuentro desde la banda (temporalmente), debido a problemas personales de salud. A todo ello habrá que unir varias bajas desde el lado de los Gators (como la del especialista Brandon James) o la poca ilusión que ha despertado este “precio-menor” para los fanáticos de Florida (la universidad ha tenido muchos problemas para vender su cupo de entradas), después de la decepcionante derrota ante Alabama por el campeonato de la SEC, y realmente todo esto ha conseguido congelar completamente un matchup que se intuía como todo un campeonato nacional alternativo entre el vigente campeón nacional y un programa que busca su “marquee-victory” para situarse codo con codo con la élite de la nación.
Sin embargo, el universo college football asistirá al último partido de uno de sus mayores iconos de toda su historia, el QB Tim Tebow, quien con seguridad no se resignará, ni mucho menos, a cerrar su carrera con una actuación más para su exitoso curriculum y por otro lado, Cincy buscará centrar toda su furia por el repentino abandono de Kelly, en el objetivo de demostrar al país el tipo de programa con éxito cimentado durante estos últimos recientes años.
Cincinnati llega a la Sugar Bowl con una victoria imponente por 45-44 en los últimos instantes en una gélida y nevada Pittsburgh ante los locales Panthers en una pseudo-final de conferencia y con un record impoluto de 12-0, No.3 del ranking BCS y con el título de la Big-East bajo el brazo. Nadie conoce una temporada de tanto éxito en la historia de este humilde programa y después de haber sido negados la posibilidad de competir por el cetro nacional en Pasadena (en aquel célebre segundo restante de Texas en su final de conferencia), lo único que buscan los Bearcats es una victoria ante una powerhorse del calibre de los vigentes campeones nacionales, Florida Gators, que inyecte de credibilidad a un programa muy poco acostumbrado a lidiar con estos estándares.
El poder de los Bearcats se concentra sobre una milimétrica No-Huddle-Spread-Offense con constantes aspectos de 4 y 5 receptores y donde brilla la figura del QB Tony Pike, quien como auténtico proyecto NFL es el encargado de apretar el gatillo desde el pocket y de buscar, generalmente, la capacidad de playmaker del speedster WR Mardy Gilyard. No en balde, Cincinnati lidera toda la nación en eficiencia de pase y aparece en la posición No.6 en ataque total.
El problema de Cincy será enfrentar su sospechosa defensa (No.47 total del país) ante el siempre poderoso ataque de los Gators. Pero no solamente ésta deberá ser su única preocupación. Mientras que los Bearcats ni aparecían en el Top25 de pretemporada, que Florida arrancase la temporada como No.1 unánime del país como vigente campeón nacional y que se mantuviese así durante prácticamente toda la temporada, habla de la entidad del rival que Cincy deberá de superar. Pero Florida tenía otros planes en mente y la desilusionante derrota ante Alabama en la final de conferencia, deja a la exitosa universidad de Gainesville ante un nuevo reto, que posiblemente muchos consideren como insuficiente para un equipo que recuperaba 19 titulares del squad campeón la temporada pasada.
Después de conquistar 1 Heisman Trophy, 2 BCS campeonatos nacionales, de anotar 56 touchdowns de carrera, 85 de pase, 2.896 yardas de carrera, 8.803 yardas de pase y de re-escribir multitud de libros de records, Tim Tebow buscará cerrar su célebre carrera con una actuación para el recuerdo. Sobre su poderosa y aguerrida figura gira todo la Spread-Option Offense de los Gators, sin olvidar su auténtica válvula de escape, el atlético y elusivo TE Aaron Hernandez y las amenazas exteriores de los WR Riley Cooper y David Nelson. Pero, como anteriormente apuntaba, no sólo Cincy deberá de preocuparse de emparejar su mediocre defensa ante este poderoso ataque (No.12 total del país), sino que desde el otro lado del balón se encontrarán ante una unidad que ranquea No.3 contra el pase y No.4 total en defensa en América. Además, los Gators recibirán ayuda con la reactivación de su estelar DE Carlos Dunlap, quien fue arrestado por conducir bajo las influencias del alcohol. Florida presenta defensive-backs rápidos, atléticos y técnicos donde Joe Haden, Janoris Jenkins o Will Hill serán toda una auténtica prueba de fuego para la unidad de wide-outs de los Bearcats.
La empresa se vislumbra muy complicada para Cincinnati debido a la desventaja física y en velocidad en defensa frente a los Gators y más aún, después de toda las distracciones de estas últimas semanas tras la marcha de Brian Kelly y la llegada de Butch Jones como nuevo head-coach de Central Michigan, además de que Tim Tebow y Urban Meyer buscarán cerrar uno de los ciclos de mayor éxito de toda la historia del programa. Pero en este mismo escenario, la universidad de Utah (de la humilde conferencia Mt-West) ya enseñó la temporada pasada ante Alabama cual es el camino a seguir.
Israel Llata
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