|
BCS NATIONAL CHAMPIONSHIP
 |
Texas Vs Alabama
7/1/2010 - 02:00 CET - Rose Bowl, Pasadena |
 |
Alabama y Texas, dos de los programas con mayor tradición y leyenda del universo college football frente a frente por el campeonato nacional y no habrá mejor escenario para esta cita que Pasadena, Los Angeles (California). La legendaria Rose Bowl será privilegiado testigo de un showdown que rememorará estas series por novena vez en toda la historia y por primera vez desde la Cotton Bowl de 1982, con un claro record de 7-0-1 a favor de la universidad de Texas, pero los Crimson Tide regresarán a un lugar de culto para la historia de este célebre programa. No en balde, Alabama posee el record de apariciones (seis) en la Rose Bowl para cualquier conjunto fuera de las conferencias Big-Ten y PAC-10, quienes por contrato y tradición nutren de finalistas cada año a este prestigioso encuentro. Pero fuera de sus cuantiosas participaciones, la universidad de Alabama mira con orgullo a este majestuoso venue por el simple echo de que las páginas más célebres (y primerizas) de toda su historia fueron escritas en este histórico enclave futbolístico de Arroyo Seco. Alabama forjaría su particular leyenda en football con aquellas improbables victorias de los años 30 en Pasadena ante entonces powerhorses del oeste como Washington, Stanford o Washington State, que valieron para que el programa se alzase con los cetros nacionales de 1925, 1926, 1930 y 1934 (de sus 12 totales). Pero esta particular historia de amor en Pasadena no sólo tiene color carmesí. Tampoco pasa desapercibido este venue para la propia universidad de Texas (2 apariciones en la edad moderna). Aunque mucho más reciente en la historia, no hay un instante más memorable y orgulloso para el programa que aquel scramble para touchdown en cuarto down de Vince Young ante Southern California con segundos sobre el reloj en la Rose Bowl del año 2006. Como uno de los mejores encuentros disputados en college en décadas, esta histórica acción supondría el cuarto campeonato nacional del programa y el primero en 35 años después de aquella exitosa década de los años 60 bajo la dirección del legendario coach Darrell Royal.
Los Longhorns se hicieron con su último campeonato nacional en aquel 2005 y su éxito deportivo nunca ha dejado de menguar desde que el coach Mack Brown se hiciese con los mandos del programa en 1998, sin embargo, aunque suene extraño, la universidad de Alabama volverá a luchar por un campeonato nacional por primera vez desde 1992 después de que el programa concluyese con su periodo más oscuro y miserable (tras el Death Penalty impuesto por la NCAA) alzándose esta temporada con la conferencia SEC ante el vigente campeón nacional, los Florida Gators. El artífice de éste éxito no ha sido otro que el coach Nick Saban, quien a base de toneladas de talento, contratar a los mejores técnicos del país y un carácter ganador (campeón nacional con LSU en el 2003) ha conseguido devolver en tan solo 3 temporadas (record de 32–8) a este orgulloso programa a la cima del país.
Ambos imbatidos, Alabama (13-0) parte como claro favorito después de desmantelar a los Florida Gators de Tim Tebow y Urban Meyer en la final de conferencia. Los Crimson Tide están liderados en ataque por el actual Heisman Trophy, Mark Ingram (1.542 yardas de carrera - record de la universidad - y 15 TD), quien sorprendentemente posee el honor de ser el primer Heisman de la toda historia del programa. Ingram es un jugador fuerte, elusivo y muy difícil de derribar sobre el punto de ataque, como así atestiguan sus innumerables yardas tras el primer contacto. Pero no, no está sólo en el backfield, el RB true-freshman Trent Richardson es uno de los jóvenes talentos de toda América en su posición (642 yardas terrestres y 6 TD). El juego ofensivo de ‘Bama se centra principalmente sobre sus figuras terrestres y una línea ofensiva atlética y agresiva que cimenta sus caminos, sin embargo, Texas no puede descuidar ni infravalorar la habilidad de game-manager y eficiencia aérea del QB Greg McElroy (2.450 yardas de pase, 17 TD, 4 INT y 61,1%), cuya fenomenal capacidad distributiva y sus últimas impresionantes actuaciones ante Auburn y Florida, han conseguido acallar a todos sus críticos. McElroy es la extensión en el campo del coordinador ofensivo Jim McElwain y su carácter competitivo es una de las razones por las que ‘Bama se encuentra en estos momentos en Pasadena. La defensa de los ‘Horns deberá estar atenta a la amenaza profunda del WR Marquis Maze, y los peligros underneath del TE Colin Peek y el WR Julio Jones, quien después de su explosión la temporada pasada, no está experimentando esa temporada de impacto que todo el mundo esperaba, pero tiene mucho talento y es tan sumamente peligroso en sus emparejamientos con la secundaria rival, que generará dificultades incluso con una aportación estadística modesta.
La defensa de los Longhorns deberá explotar la habilidad como puss-rusher, el atletismo y la endemoniada velocidad del LB híbrido Sergio Kindel frente al LT James Carpenter, una de las lagunas y agujeros en ataque de los Tide. El DT Lamarr Houston (7 sacks) también tiene capacidad para proveer presión y provocar caos desde el interior, pero ahí se enfrentará ante lo más sólido de la línea ofensiva de ‘Bama, con el LG All-American consensuado Mike Johnson, el OC William Vachlos y el RG Barret Jones. De todos modos, la defensa de Texas (No.3 absoluta de la nación) es una de las más poderosas y expeditivas de todo el país; ranquean No.1 con un promedio de 62,9 yardas de carrera permitidas y No.3 con 251.8 yardas totales por encuentro. Pero sobre todo, los Longhorns son muy oportunistas en defensa (lideran la nación con 24 intercepciones) y éste aspecto podría ser clave para fragmentar el ritmo ofensivo de McElroy, una de las consignas base del ataque Crimson Tide. El safety Earl Thomas es uno de los más destacados de todo el país en su demarcación y su capacidad ball-hawking (8 INT) es temida por los rivales. La pareja de CB entre Aaron Williams y Chykie Brown es muy física y siempre supone un desafío para los wide-outs rivales. Este emparejamiento aéreo entre el ataque de Alabama (No.83 sobre el pase del país) y la potente defensa de los Longhorns será uno de los aspectos que definirá el devenir de este encuentro por el campeonato nacional.
Sin embargo, sí la defensa de los ‘Horns es poderosísima, la unidad de los Crimson Tide es literalmente terrorífica. Probablemente, Texas no haya visto una unidad defensiva tan rápida, agresiva e inteligente en toda la temporada, y eso cuenta su final de conferencia ante la también poderosa defensa de Nebraska liderada por el estelar DT Ndamukong Suh. ‘Bama lidera la nación en anotaciones con 11 puntos por partido permitidos, ranqueando No.2 total en todo el país con 241.8 yardas por partido. Su defensa se ancla sobre la inmovible figura del DT Terrence Cody, todo una auténtica carga sobre el corazón de la defensa pero con un sorprendente atletismo que le permite realizar jugadas por todo el frente defensivo. Su principal trabajo es liberar de bloqueos a la estrella y líder absoluto de toda la unidad defensiva, el MLB Rolando McClain, actual Butkus Award como el mejor linebacker de toda la nación, después de compilar un total de 101 placajes (12,5 para pérdida de yardas), 4 sacks y 2 INT. McClain es toda una roca sobre el centro, un implacable placador en campo abierto, muy rápido y un jugador extremadamente inteligente. El X-Factor de los Tide en el frente es el end Marcel Dareus (6,5 sacks), quien se encargará de proveer previsión sobre McCoy debido a sus excepcionales capacidades como puss-rusher. Pero sí el front-seven de Alabama es físico, rápido y repleto de talento, la secundaria es también formidable con jugadores del talento del híbrido CB Javier Arenas (12 placajes para pérdida de yardas y 5 sacks) o el poderoso safety Mark Barron (7 INT). La defensa de Alabama está repleta de unánimes All-Americans y All-Conference en todos sus niveles.
Su temible nivel será otra nueva prueba de fuego para el ataque de Texas, quienes después de acumular toneladas de puntos antes rivales divisionales, fracasarían estrepitosamente ante la primera defensa con talento, los Cornhuskers, quienes conseguirían un total de 9 sacks sobre McCoy, 3 intercepciones y reducirían su producción en únicamente 13 puntos. Sobre el QB Colt McCoy (3.512 yardas, 27 TD y 70,5% de completaciones), icono absoluto del programa, y su Spread-Offense gira todo el ataque de los Longhorns, No.14 total de la nación con 279,7 yardas por partido. Después de que la línea ofensiva y su estelar OC Chris Hall sufriesen protegiendo a McCoy ante Nebraska, muchas de las posibilidades de Texas en este encuentro se centrarán sobre su capacidad para proteger a su signal-caller ante el feroz puss-rush de los Crimson Tide. El principal objetivo aéreo de McCoy es el WR Jordan Shipley (106 recepciones para 1.363 yardas y 11 TD), con quien presenta un entendimiento y una comunicación especial, aunque Shipley está perfectamente secundado por el WR big-target Malcolm Williams o la amenaza en el slot James Kirkendoll. Tampoco hay que obviar la aportación de Dan Butler o el WR true-freshman Marquise Goodwin, un jugador con habilidades especiales con el balón en sus manos. El problema de Texas en ataque es que dependerá vitalmente de la producción sobre este apartado del juego para su éxito ofensivo, ya que su juego terrestre es probablemente uno de los más mediocres de toda la nación (No.55) y no es un aspecto demasiado positivo teniendo en cuenta que enfrentan tendrán a una de las defensas más poderosas de todo el país frente a la carrera. El propio Colt McCoy es el segundo jugador de todo el squad con más yardas de carrera (348 yardas) tras Tre' Newton (513 yardas), aunque es bastante destacable la capacidad anotadora del RB Cody Johnson (12 TD).
Otro apartado del juego que Texas deberá controlar será en equipos especiales con el temible especialista Javier Arenas, toda un arma de servidumbre en retornos de punt. Probablemente el mejor jugador en este apartado de toda la nación, aunque la unidad de cobertura de los Crimson Tide es un tanto débil y ahí Marquise Goodwin podría ser un factor a tener muy en cuenta en cualquier instante de éste encuentro.
Todo parece apuntar a Alabama como gran favorito al título, pero los Longhorns tienen talento suficiente y un staff con experiencia donde el coordinador defensivo Will Muschamp (antiguo pupilo de Saban) podría tener la llave de este duelo.
Israel Llata
|