El caso excepcional de los New York Jets y Kirk Cousins

El quarterback de los Washington Redskins podría cambiar de aires

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¿Cambiará de aires Kirk Cousins?

Antes de empezar a leer este artículo os rogaría que dejarais de lado todo lo que habéis oído, leído, visto y aprendido durante los últimos años sobre los salarios de QB. Me refiero a las manidas frases de: “No los vale”, “No los merece”, “Hipoteca al equipo” y cualesquiera otros tópicos que os haya llegado en los últimos años sobre salarios de QB. Olvidarlo y dejarlo de lado para leer sobre un caso singular, excepcional y único: el caso de Kirk Cousins.

En menos que contadas ocasiones un QB del calibre de Kirk Cousins llega al mercado de la agencia libre. El último y seguramente único fue Drew Brees en 2005 cuando los entonces San Diego Chargers lo dejaron marchar, tenían a Philip Rivers esperando a dar el salto. Tras estar atado su contrato con los Miami Dolphins Nick Saban en el último momento decidió apostar por Daunte Culpepper, el resto es historia. En  2012 Peyton Manning fue cortado por los Indianápolis Colts una vez que estos eligieron en el draft a su reemplazo, Andrew Luck. Peyton Manning no accedió al mercado de la agencia libre cuando ésta suele comenzar, en el mes de marzo, sino que tras el draft empezó una gira por varios equipos para buscar un sitio donde jugar, finalmente apostó por Denver. Otros QB han accedido a la agencia libre, pero ninguno en lo más alto de su carrera sino cerca del declive. En otros casos acceden porque no responden a las expectativas, pero no hay muchos casos donde un equipo deja marchar a su QB titular, que es lo que salvo en un giro inesperado de los acontecimientos va a pasar con Kirk Cousins en Washington.

Desde ahora no voy a discutir la valía deportiva  de Kirk Cousins. Lo qué sí sabemos de él es que fue elegido en el draft del 2012 por el mismo equipo que protagonizó un trade galáctico, el que llevaron a cabo los St. Louis Rams y Washington Redskins para que estos pudieran hacer la elección de Robert Griffin III (RGIII). Mike Shanaham quiso cubrirse las espaldas y seleccionó en 4ª ronda a otro QB, a Kirk Cousins. Éste acabaría siendo el QB franquicia que todos esperaban que fuera RGIII, al menos ha jugado los 3 últimos años como tal, como un QB franquicia.

La agencia libre existe desde 1992. Hasta la fecha nadie, pero absolutamente nadie, va a acceder a ese mercado libre en las condiciones tan excepcionales, anómalas y únicas en las qué lo va a hacer Kirk Cousins. Es el escenario perfecto para un QB, ni el mejor guionista de Hollywood podría haber imaginado algo así, dudo que se repita en muchísimo tiempo. Y de todo esto la culpa no la tiene Cousins, sino hechos externos que escapan completamente a su control, es un afortunado que llega a la fiesta en el momento más álgido y se lleva a la chica más guapa ante el asombro de todo el resto de presentes.

LA REGLA DEL 89% COMO GASTO MINIMO Y OBLIGATORIO

El actual convenio colectivo (en adelante CBA) entre la NFL y el NFLPA tiene algo que no tenían los anteriores, una cláusula que exige que los equipos deben destinar en dinero cantante y sonante, en cash, al menos el 89% de su espacio salarial. Esta obligación se estableció en dos bloques de períodos, el primero va del 2013 al 2016 y el segundo del 2017 al 2020. Esta medida se introdujo para evitar lo que estaba pasando en los antiguos CBA, que la tacañería de muchos dueños impidiera que el dinero llegara a los jugadores. Había casos de equipos como Tampa Bay o Cincinnati cuyos propietarios no gastaban apenas en salarios y todos los años enormes proporciones del espacio salarial se quedaban sin usar, por tanto a sus bolsillos. Para evitar a los dueños tacaños y codiciosos el CBA estableció la obligación de gastar en dinero efectivo un mínimo, el 89% de la suma total de los espacios salariales de cuatro años.

Ahora mismo estamos en el segundo periodo, el que va desde el ejercicio 2017 hasta el 2020. ¿Pero qué sucede si un equipo no hace ese desembolso del 89% en dinero efectivo en 2020? La NFL y el sindicato piden al equipo que les abone ese dinero no desembolsado y se reparte de manera proporcional entre todos los jugadores que fueron parte del roster en esos años de incumplimiento. Esto podría dar lugar que un jugador que fue parte de un equipo que incumple se encuentra que en 2020 recibe un dinero extra.

Pero sigamos con el escenario, que es lo que realmente nos importa. Ya hemos descrito y explicado la regla del 89%, la gran mayoría de equipos lo cumplen sin mayor problema. Pero en esta NFL tan cambiante, siempre hay escenarios que nadie podía contemplar, estamos viendo año tras año equipos con muchísimo espacio salarial disponible. Normalmente son equipos que deciden romper con todo y empezar eso que eufemísticamente se llama “reconstrucción”, deciden prescindir de decenas veteranos caros vía despido o traspasos, acumular elecciones de draft y hacer un nuevo equipo lleno de novatos partiendo de cero. En la NFL tanto o igual de importante que la parcela deportiva es igual de importante la parcela económica, así como hay un techo salarial desde 1992 desde el 2011 hay también un suelo salarial.

¿Y qué les sucede a los equipos que hacen un barrido y limpieza de plantillas y apuestan por el draft fundamentalmente? Qué se encuentran de bruces con las reglas de los contratos prefijados de todo jugador que entra como novato en la NFL. Los contratos de los novatos tienen un coste fijado por el puesto en el que sale elegido el jugador en el draft, en más del 95% de los casos no es necesario siquiera el servicio de un agente para la firma de ese primer contrato, miras el puesto donde sales elegido y eso determina tu salario para los próximos cuatro años (los de primera ronda tienen un quinto año opcional para el equipo).

¿Qué empresario no sueña con un escenario donde sabe al céntimo el coste a cuatro y cinco años vista de su principal gasto, la mano de obra? Pues seguramente todos, eso es lo que sucede en la NFL actual, los Front Office saben casi al céntimo cuánto van a gastar en los jugadores que eligen vía draft o que son traspasado con ese primer contrato bajo el brazo. Solo hay que tirar de calculadora y puedes hacer proyecciones salariales a futuro sin un gran esfuerzo ni ser Pitágoras.

EL EXCEPCIONAL CASO DE LOS NEW YORK JETS

En este año 2018 ya pueden ser objeto de renegociación libre los jugadores elegidos en el draft del año 2015. En el 2015 el equipo seleccionó a los siguientes jugadores:

El Front Office analiza estos jugadores y sabe que el único en el que se va a gastar un dineral en el futuro es en Leonard Williams. El resto apenas juega, no están ya en el roster o se pasan tanto tiempo lesionados o en la IR que su valor es mínimo. Las proyecciones salariales futuras de estos jugadores son raquíticas salvo en el caso de Leonard Williams.

Leonard Williams en un partido con los Jets

En el draft del 2016 los NY Jets eligieron a

Los contratos de estos jugadores son intocables hasta el año 2019, lo que te dejaría solo los años 2019 y 2020 para gastar dinero efectivo en ellos, pero no solo eso ¿En quien o quienes son jugadores que a la vista de su evolución deportiva merecería la pena gastarlo? Darron Lee y Jordan Jenkins son de todos ellos los que más prometen.

Los jugadores que fueron elegidos en el año 2017 tienen sus contratos blindados hasta el año 2020. Esto supone que hasta ese año sus importes no son modificables ni negociables, es decir, que solo te podrías gastar dinero en ellos en ese año 2020 para cumplir con la regla del 89%. Jamal Adams y Marcus Maye tienen toda la pinta de que van para ser dos muy buenos jugadores, pero hasta 2020 no puedes siquiera tocar sus contratos, lo que deja muy poco margen para gastar.

Los jugadores que los NY Jets vayan a seleccionar en 2018, 2019 y 2020 jugarán con sus contratos prefijados y que no son objeto de modificación. Con esos contratos se podrían hacer estimaciones en función del número de elecciones, en principio 21 sin trades ni compensaciones, y el margen de error sería marginal.

No miramos años anteriores a 2015 puesto que muchos de esos jugadores ya no son parte del actual proyecto de los NY Jets salvo quizás Quincy Enunwa. El resto son elecciones de un régimen diferente al que manda ahora, Sheldon Richardson fue traspasado y Muhammad Wilkerson va a ser cortado con casi toda seguridad. Una vez que corten al DT los jugadores mejores pagados de los New York Jets serán Kevin Beachum, Buster Skrine, Brian Winters y James Carpenter. Luego vienen los jugadores elegidos vía draft y que ya hemos expuesto su situación. Si miramos sus agentes libres tampoco hay ningún jugador de esos que digas que pierdes la cabeza por él, gente como Josh McCown, Morris Claiborme o Austin Seferian Jenkins.

Los NY Jets según estimaciones de Spotrac y Over The Cap, disponen de más de 75 millones de espacio salarial disponible para el 2018. Espacio que aumentará en otros 11 millones cuando se corte a Muhammad Wilkerson, corte además que dejará 9 millones de dinero muerto y que supondrá que no se deberán desembolsar los más de 16 millones de salario base que tiene firmado el DT para 2018, dinero que por tanto no va a contar dentro de ese 89% de efectivo dispuesto.

Después del panorama deportivo económico descrito con vistas al 2020, y con el actual roster de los NY Jets, el objetivo de desembolsar efectivamente el 89% de los espacios salariales del periodo que comprende 2017 a 2020 parece muy difícil de alcanzar. Yo diría que es casi imposible salvo que se lo gasten en agentes libres de forma indiscriminada y sin casi criterio alguno. Recordad que de no cumplir con ese objetivo los NY Jets deberán entregar a la liga el importe no gastado y ese dinero se repartirá entre todos los jugadores que formaron parte de los rosters de aquellos años.

Y ENTONCES APARECE KIRK COUSINS COMO AGENTE LIBRE

¿Y si usamos una enorme porción de ese dinero que debo gastar en atraer a Kirk Cousins?

Los NY Jets tienen la 6ª elección absoluta del draft en 2018, con ella les debería llegar alguno de los QB que todos los scouts y expertos señalan como potenciales estrellas, pero aquí hay dos enormes peros. El primero y más importante, salvo que los NY Jets hagan un traspaso de elecciones no pueden elegir al que pudiera ser el verdadero objeto de su deseo, que hoy por hoy no sabemos si es Sam Darnold, Josh Rosen o Baker Mayfield por decir solamente a tres QB de los que más suenan. Por tanto no hay una sola garantía de a quién pueden elegir. El segundo pero es que todos los QB que llegan de la NCAA son completas incógnitas, no hace tanto los NY Jets gastaron una 1ªronda en Mark Sánchez, QB de USC como Sam Darnold. También se han gastado elecciones altas en Geno Smith o Christian Hackenberg, y tampoco se puede olvidar a Bryce Petty. Los NY Jets no aciertan en el draft con un QB desde Chad Pennington y de eso hace casi un siglo.

Todos podemos estar de acuerdo en que Kirk Cousins no es Aaron Rodgers, Drew Brees o Tom Brady. A lo mejor no es tan siquiera Ben Roethlisberger o Phillip Rivers, pero al menos sí sabemos una cosa de él, tiene capacidad para ser titular y ha jugado a un nivel alto las tres últimas temporadas. Si se marcha de Washington no es por falta de calidad o porque no lo quieran, sino porque el equipo no ha sabido afrontar cómo renovarlo con un contrato a largo plazo y se conformó con ir poniéndole la designación de Franchise Tag. Una tercera designación es inviable, más de 34 millones, la figura salarial más alta para un contrato de un año en la historia de la liga y que obligaría a los capitalinos a hacer juego de bolillos para confeccionar una plantilla.

Cousins sabemos lo qué es, bien rodeado de una buena OL y con un sistema de esos conocidos como “QB friendly” es un QB capaz y capacitado. Ha jugado las tres últimas temporadas consecutivas como titular indiscutible sin una sola lesión o molestia, en ese periodo ha lanzado para más de 13.000 yardas con porcentajes de conversión superiores al 65%, ha pasado para 81 TD y 36 INT. Su espectro es mucho más amplio y fiable que el de Jimmy Garoppolo, que con solo siete partidos a cuestas acaba de firmar el mejor contrato de la historia de la NFL, 27.5 millones de media anual y con un garantizado de 74 millones. El de Washington tiene mucho más motivos para exigir ser el mejor pagado con lo demostrado hasta la fecha.

Y es cuando aparecen en un escenario perfecto los NY Jets. No tienen QB, salvo que consideremos a Josh McCown, agente libre de 39 años su QB de presente y futuro. Tienen espacio salarial para dar y sobre todo para regalar, pero sobre todo tienen la necesidad perentoria de tener que gastarlo en algo, en alguien o en muchos algos o muchos “alguien”. El draft es siempre una incógnita y las experiencias pasadas no han sido positivas ¿Qué me hace pensar que este año vaya a ser diferente?

Los NY Jets pueden perfectamente lanzar la bolsa del dinero a Cousins y decir, nosotros no te vamos a dar 74 millones garantizados como a Jimmy Garoppolo, sino 90. Pero no solo eso, te doy ahora en el momento de la firma 60 millones, una parte como Signing Bonus y otra como Roster Bonus. Y lo hago porque puedo, porque quiero pero sobre todo, porque necesito hacerlo. El CBA me obliga y yo sé perfectamente que con mi actual estructura salarial, mi actual roster y las previsiones que mi Front Office me ha hecho es casi imposible que pueda cumplir con la regla del 89% salvo que haga esto, darle la bolsa del dinero a Kirk Cousins.

¿PERO HAY OTRAS OPCIONES?

Sé que muchos dirán ¿Por qué no te gastas ese mismo dinero en varios jugadores y así cubres varias posiciones? Sí, puede ser cierto, pero estad seguros de que en el Front Office habrán pensado eso mismo, es infinitamente más sencillo atraer a un solo jugador que a tres o cuatro a la vez, que además no tienes la seguridad de que solo buscan eso, el gran contrato. También se puede pensar eso mismo de Cousins. Si algo ha demostrado el QB en los últimos 3 años es que es un profesional como la copa de un pino, que para nada parece responder al tópico de “llámame tonto pero dame pan”, sino que viene a jugar y demostrar su valía, algo que lleva tres años haciendo.

Yo si fuera los NY Jets no me lo pensaría nada. Y lo mismo si fuera los Cleveland Browns u otros equipos muy necesitados de gastar y hasta de desperdiciar el dinero también. Los Cleveland Browns sin ir muy lejos echaron al cubo de la basura más de 15 millones y cumplir con la regla del 89% para hacerse con una elección de draft y con un jugador al que nunca quisieron como Brock Osweiler. Los San Francisco 49ers lo acaban de hacer y todo el planeta les alaba que le den 74 millones a un jugador con solo siete partidos (¿Les suenan los nombres de Matt Schaub o Matt Flynn?). Lo que sucede es que son los NY Jets, pero si en lugar de ellos los que estuvieran en la misma posición fueran los New England Patriots todos sin excepción estarían haciendo la ola a Bill Belichick y su última jugada maestra.

En resumen, los NY Jets deberían ir sin contemplaciones y sin miramientos a por Kirk Cousins. Si no lo hacen ellos lo harán otros equipos muy necesitados no solo de un QB sino de gastar mucho dinero para cumplir con los mínimos que exige el CBA. Por todo lo que he expuesto, no mirar el caso del QB de los Redskins con el prisma habitual, hay que entender esta situación excepcional, esta tormenta perfecta. Por eso la NFL es la liga mas perfecta del planeta, siempre surge algo nuevo que supera a todo lo visto anteriormente ¿O acaso alguna vez habéis visto un escenario tan singular y único como el que se le plantea a Kirk Cousins?