Los experimentos con gaseosa, los QB de Hacendado

Elegir un quarterback en primera ronda ya no es lo que era

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¿Cómo terminará siendo calificado Jared Goff al final de su carrera?

El escritor y filósofo español Eugenio D’Ors se encontraba con unos amigos para celebrar una efeméride. Solicitaron una botella de champán que el camarero procedió a abrir delante del grupo, pero su poca pericia le llevó a desparramar gran parte del preciado líquido en la chaqueta del escritor, a lo que éste le espetó ¡Joven, los experimentos con gaseosa!”.

Desde aquel hecho se popularizó la frase, siempre que uno vaya a experimentar, se recomienda hacerlo con algo barato como la gaseosa, y no con algo muy caro cuya pérdida puedas lamentar profundamente, como puede ser una botella de un buen champán. Esta frase llevada a la NFL es lo que está pasando en la actualidad con los QB, los equipos llevan un tiempo, desde la aprobación del actual convenio colectivo haciendo experimentos con gaseosa.

LOS QUARTERBACKS MODELO DOM PERIGNON

El paso de Jimmy Johnson por la NFL fue bastante fugaz, aunque muy prolífico, sobre todo en su etapa en los Dallas Cowboys. La franquicia tejana pasaba por uno de sus peores momentos. Tom Landry, el único Head Coach que habían conocido los tejanos, languidecía. A eso había que sumar problemas con los propietarios. Fue entonces cuando emergió la figura de Jerry Jones, un hombre que se hizo millonario con el gas, que en un golpe de mano se hizo con la propiedad del equipo.

La primera, y muy polémica decisión de Jones fue destituir a Landry y nombrar nuevo Head Coach al que fuera su amigo y compañero de universidad, Jimmy Johnson. Aquel venía de haberlo ganado todo en la NCAA con los Miami Hurricanes. Su paso por la NCAA se había caracterizado por su gran ojo para localizar talento, y es eso precisamente lo que Jones quería que hiciera con los Cowboys. Los decadentes Cowboys solo tenían dos jugadores mereciesen la pena, el RB Herschel Walker y el WR Michael Irvin, precisamente un ex pupilo de Johnson.

Jimmy Johnson trajo consigo algo que aún hoy día se sigue utilizando, una tabla de valoración del draft. Basándose en datos históricos elaboró una tabla donde todas las posiciones del draft estaban valoradas. El sistema era y es muy sencillo. Sólo tienes que ver qué valor tiene la elección número X, para adquirirla deberás dar a cambio elecciones que sumen ese valor. En todo caso la tabla es orientativa. El valor de las elecciones puede variar en función de qué jugador esté disponible y la posición ¿Qué valor podía tener Andrew Luck el año que se presentó? ¿Qué valoración utilizaron los New Orleans Saints cuando intercambiaron todas sus elecciones de un año más la primera del siguiente por subir para hacerse con los servicios de Ricky Williams?

Sin embargo cuando Jimmy Johnson creó su tabla no pudo tener en cuenta un hecho: la agencia libre que estaba a punto de implantarse en la nueva NFL, y que trajo consigo su alter ego, el límite salarial, por lo tanto una nueva forma totalmente desconocida de negociar los contratos de los jugadores. Uno de los principales beneficiados de esta nueva era fueron los novatos que venían del college, sobre todo aquellos que eran considerados elecciones altas en el draft. El sistema se acabó pervirtiendo provocando toda clase de efectos perniciosos, las primeras elecciones dejaron de tener su verdadero valor deportivo y pasaron a tener un valor económico impredecible.

El concepto de “Bust” siempre ha existido en la NFL, pero ahora se le añadía un nuevo matiz, el caos financiero que suponía una mala elección. Las primeras alarmas empezaron a sonar con el caso de Ryan Leaf, un QB que fue elegido en 1998 inmediatamente detrás de Peyton Manning. Los San Diego Chargers le dieron un contrato multimillonario a un jugador que no había demostrado nada con cantidades que solo estaba al alcance de estrellas ya consolidadas de la NFL. Leaf fue un desastre deportivo, pasó lo que muchos anticiparon que podía pasar: no estaba aún preparado para las vicisitudes de la liga. Además los Chargers tuvieron que pasar por un verdadero purgatorio económico, el mega contrato de Leaf fue un sapo que se tuvieron que tragar varios años. Era imposible librarse del jugador por las ramificaciones económicas, la principal desmantelar el resto de la plantilla para poder asumir el impacto salarial que suponía acelerar el gigantesco bonus que el jugador recibió en su primer y único contrato.

La primera elección del draft pasó a ser más un castigo que un premio, por decir algo, a la futilidad deportiva. El equipo que tenía esa primera elección se enfrentaba no solo al reto de tener que hacer una buena elección deportiva, sino también económica. Se llegaron a extremo preocupantes. Hubo equipos que eligieron a determinados jugadores en favor de otros porque fue posible alcanzar un acuerdo económico y de esa forma evitar los temidos “hold outs”. Fue el caso JaMarcus Russell en 2007 el que acabaría por reventar el sistema. El novato no solo cobró unos emolumentos récord y desproporcionados, sino que su negativa a firmar su primer contrato retrasó su incorporación al equipo, algo que luego se vería como nefasto. Russell es el Poster Boy perfecto para definir un Bust, fue un fracaso deportivo, pero además fue un fracaso financiero que lastró a los Oakland Raiders durante años.

LOS QUARTERBACKS DE PRECIO TASADO

Cuando llegó la hora de negociar el nuevo convenio entre jugadores y propietarios una de las obsesiones de los propietarios fue poner coto a los contratos de los novatos. Sam Bradford, la última primera elección de draft del 2010, último del régimen antiguo firmó un contrato que le iba a garantizar más de 50 millones de dólares y un total de más de 75 millones, cifras que hoy día solo se dan a jugadores que han demostrado previamente su valía como profesionales. Cam Newton, elegido en primer lugar en 2011, primer afectado por el nuevo sistema salarial de los novatos, firmaría un contrato de 4 años que le garantizaba poco más de 20 millones de dólares. De nuevo si un equipo se equivocaba en la elección, el fracaso era solo deportivo y no económico. Pero al igual que pasó con el sistema anterior este nuevo sistema ha traído su dosis de efectos perniciosos.

Ser QB en esta nueva NFL se ha convertido en un juguete de usar y tirar porque resultan muy baratos, al igual que la gaseosa. Los equipos han perdido el miedo a hacer toda clase de intercambios a cambio de hacerse con su objeto de deseo. Los equipos eligen QB sin ningún criterio y los lanzan a jugar de buenas a primeras sin dar la más mínima importancia a su formación o si están preparados.

Estos QB vienen de jugar en sistemas que nada tiene que ver con el que jugaran en la NFL. La gran mayoría proceden de sistemas conocidos como “spread”, formaciones muy abiertas, donde se limitan a hacer un pase a la lectura pre asignada desde la banda y si esta no existe, a correr. Otros vienen de jugar en sistema aún más abiertos como la “Air Raid”, una especie de football de patio de colegio, todo ello contra defensas muy flojas o inexistentes, verdaderos espantapájaros. Cuando estos chicos dan el salto y se encuentran con las complejidades de una defensa profesional es cuando chocan con la realidad, esas ventanas o pasillos que antes estaban abiertas ya no existen. Las defensas cuando se alinean antes del snap parecen una cosa y cuando lo ejecutan son otra completamente diferente. Sus atributos físicos que les daban una clara ventaja en el college ya no les sirven.

Ser QB en la NFL se ha convertido en una profesión de riesgo, no tanto por el aspecto físico sino por la poco que duran estos chicos en la liga. Cuando un equipo elegía un QB en la 1ª ronda, y sobre todo lo hacía con una elección alta, se suponía que lo hacía para tener asegurada la posición para la próxima década. Hoy en día no es nada extraño verlos totalmente quemados en apenas dos temporadas.

LA PICADORA DE CARNE

El puesto de QB se ha convertido en una máquina de picar carne, es lo que coloquialmente suelo llamar “LA PICADORA”. Basta repasar lo que está sucediendo con los drafts desde que se implantó el sistema de jugadores de precio tasado

A) El Draft del año 2011

Cam Newton fue el primer QB elegido y es una de las estrellas de la liga, el jugador franquicia de los Carolina Panthers. Pero lo que viene por detrás es desolador, Jake Locker está retirado mientras que Blaine Gabbert tras fracasar en Jacksonville y San Francisco, intenta hacerse un hueco como suplente en los Arizona Cardinals. Christian Ponder y Colin Kaepernick se encuentran sin equipo. Ryan Mallet, tras pasar cuatro años a la sombra de Tom Brady, va dando tumbos para ganarse el jornal como suplente. Andy Dalton, es junto con Newton, el único que sigue en activo en su equipo de origen, pero sus mas que decentes temporadas regulares quedan estropeadas por sus malas actuaciones en post temporada.

B) El Draft del año 2012

Esta promoción podría considerarse la mejor hasta la fecha. Andrew Luck es una de las estrellas de la NFL y uno de los QB jóvenes mas prometedores. Ryan Tannehill, también elegido en la primera ronda, es titular indiscutible en los Miami Dolphins y tras unos inicios erráticos ha encontrado su sitio con Adam Gase. El draft tiene otra joya, Russell Wilson, elegido en tercera ronda se ha dueño y señor de la posición en los Seattle Seahawks, en sus cinco años como profesional Wilson no ha faltado en una sola ocasión a la post temporada, tiene una Super Bowl, y quien sabe si no tendría una segunda si su equipo hubiera actuado con coherencia.

También es el draft por antonomasia de los Washington Redskins, y por muchas cuestiones. Fueron los que abrieron el fuego subiendo desde el puesto sexto al segundo dando a cambio sus primeras rondas del año 2012, 2013 y 2014, además de la segunda del año 2012. Como se podrá observar en absoluto concuerda con la célebre tabla de Jimmy Johnson. La apuesta por subir a esa posición fue para elegir a Robert Griffin III, que tras una prometedora y espectacular temporada se acabó rompiendo producto de las lesiones y cinco años después no tiene equipo.

C) El Draft del año 2013

La promoción del año 2013, como casi todo el draft fue un desastre en materia de QB. Solo un QB fue elegido en la primera ronda, E.J. Manuel, que tras pasar casi 4 temporadas en blanco en Buffalo ha firmado como suplente en Oakland. Solo dos QB mas salieron elegidos en las tres primeras rondas, Geno Smith y Mike Glennon, dos jugadores que han desarrollado casi toda su carrera como suplentes.

D) El Draft del año 2014

La camada del año 2014 nos deja sensaciones mas amargas que dulces. Blake Bortles tiene todos los boletos para ser un Bust épico, no solo no mejora, sino cada temporada da un paso hacia atrás. Johnny Manziel, el segundo QB elegido no tiene equipo, además de infinitos problemas personales y legales, en las oportunidades que gozó no demostró absolutamente nada. Teddy Bridgewater sufrió una lesión devastadora que puede alejarlo para siempre de un terreno de juego, pero en el mejor de sus días no pasaba de ser un simple game manager, un clon de Alex Smith.

Derek Carr tiene las hechuras de ser una estrella, el mejor de la promoción. El otro jugador que salió en la 2ª ronda fue Jimmy Garoppolo, que nadie sabe exactamente qué es. Jimmy G no tiene ni 100 lanzamientos en la liga y un par de partidos de fuste. Si algo ha demostrado New England bajo Bill Belichick es que los QB que se han formado bajo Brady no sirve para nada fuera del entorno equipo.

E) El Draft del año 2015

El año 2015 es junto con el 2012 el mejor, tanto Jameis Winston como Marcus Mariota han demostrado tener la suficiente entidad para ser número uno y dos del draft. Las carreras de ambos van por el buen camino de momento. El resto del draft no pasan de ser una colección de jugadores que a lo máximo que podrán aspirar es ser suplentes o jornaleros en busca de un día de gloria.

F) El Draft del año 2016

Y llegamos a otro año de locura, el año 2016. Dos equipos, Los Angeles Rams y Philadelphia Eagles se volvieron locos por sendos QB y acabaron lanzando todo tipo de elecciones a cambio de hacerse con la selección primera y segunda. Los elegidos fueron Jared Goff y Carson Wentz.

Goff es tras Gabbert el QB que menos ha mostrado como novato, en el pocket parece un gato asustado. Pero eso no es lo peor, si eres el primer QB  elegido en el draft se supone que debes tener algo, demostrar algún atisbo de clase. Si algo ha mostrado Goff, y con independencia de tener un staff que lo ha ayudado muy poco, es que no tiene nada de nada, hay muy pocas razones para ser optimistas con él.

El caso Carson Wentz es el de ese caballo que empieza desbocado la carrera para acabar completamente ahogado. Sus tres primeros partidos lo elevaron a los altares, pero los siguientes trece dejaron sensaciones muy confusas, y a medida que avanzó la temporada las dudas fueron creciendo aún mas. El QB terminó la temporada con el codo dando claras señales de cansancio, algo sorprendente en un novato. En su primer año muchos quieren ver atisbos de promesa y tienden a culpar de sus errores a los WR, pero si repasamos detenidamente sus partidos siendo generosos podríamos calificar su año de mediocre.

EL QB MODELO GASEOSA

El límite salarial de los novatos permite que los equipos hagan auténticos experimentos con los QB. Los eligen sin ton ni son, se enamoran de sus atributos físicos u otras cualidades, y dan por ellos toda clase de elecciones ¿Qué hay que subir al Top 5 desde la posición 26? Puedes leer que es imposible, que según la tabla de Johnson debes dar esto o aquello, pero si te lo propones puedes hacerlo, tan solo es cuestión de ir soltando capital de draft. Los Philadephia Eagles saltaron desde la posición trece hasta la segunda con un doble intercambio, primero con los Miami Dolphins a cambio de jugadores para subir al Top 10, y luego con elecciones futuras de draft subieron al segundo puesto para hacerse con su QB.

El año que Andrew Luck se presentó ninguna oferta por grande que fuera iba a tentar a los Indianapolis Colts. Lo mismo ocurrió en 2015 con Winston y Mariota, ni Buccaneers ni Titans se bajaron de sus elecciones, y eso que Chip Kelly solo le faltó entregarles la Liberty Bell a los Titans.

El nuevo CBA ha permitido que con los QB hayamos pasado de un extremo a otro, antes invertir en un QB era hacer experimentos con Dom Perignon, nadie sabía a ciencia cierta lo que había, desde Ryan Leaf pasando por Tim Couch, Akili SmithDavid Carr o JaMarcus Russell. Ahora los experimentos se hacen con gaseosa,  hemos pasado a los Jake Locker, Johnny Manziel, Blake Bortles o Jared Goff.  Los QB resultan tan baratos con el nuevo CBA que los equipos han perdido todo el miedo a perder la cabeza, elecciones y dar las llaves del estadio por hacerse con ellos.

¿Y por qué pasa esto? Porque se está demostrando que eso de dar tropecientas elecciones por subir a por un jugador del que uno se encapricha al final no es para tanto. Los Washington Redskins les dieron a los St. Louis Rams el Capitolio, el Obelisco y el Pentágono a los Rams por subir al segundo puesto, ya casi nadie se acuerda de lo que lo que ofrecieron en forma de elecciones de draft. En ese tiempo los Washington Redskins han ganado en dos ocasiones la NFC East y el año pasado se quedaron a las puertas de entrar en los playoffs. Tienen a Kirk Cousins, un QB  que eligieron el mismo año que Robert Griffin, que va a jugar su segunda temporada consecutiva con la etiqueta de jugador franquicia y con el que no pueden llegar a un acuerdo a largo plazo.

Entretanto RGIII no tiene equipo y Cousins, que fue elegido en el mismo draft, va a ganar más dinero del que ha podido ganar Griffin en toda su carrera. Los Rams, los supuestos grandes beneficiados del intercambio no saben lo que son los playoffs, recibieron muchas elecciones de draft que no han sabido retornar en forma de elecciones. Se suponía que estaban asentados en la posición de QB con Sam Bradford, y ahora han hecho lo mismo que hicieron en su día los Redskins, dar una buena colección de elecciones de draft para hacerse con Jared Goff, que de momento tiene todos los boletos para ser un Bust de proporciones bíblicas.

Elegir un QB en primeras rondas ha dejado de ser un ejercicio serio de estudio, programación y formación. Los tiempos esos de tener un QB aprendiendo en la banda y en los entrenamientos, estudiando durante horas los playbooks, leyendo formaciones defensivas con horas y horas de sesiones de video, han pasado a la prehistoria. Ahora basta que alguien en el Front Office o un propietario se enamore o se encapriche de un chico con un brazo meteórico para que lance todo tipo de cosas para hacerse con él. Luego le dan el playbook, que aprenda lo que te resulte comprensible  y que salga al campo a hacer lo que buenamente pueda. Si funciona, tienes QB. Que no funciona, al siguiente draft a comprar mas gaseosa y seguir haciendo experimentos.

Se acaba de celebrar el último draft y hasta tres QB fueron elegidos en la primera ronda. Los tres equipos, Chicago Bears, Kansas City Chiefs y Houston Texans, decidieron no solo utilizar su primera ronda sino que tuvieron que dar mas elecciones a cambio de poder subir puestos y poder hacerse con su objeto de deseo. Se ha dicho por activa y por pasiva que van a ser pacientes con sus QB, todos afirman que Mitchell Trubisky, Pat Mahomes o DeShaun Watson no están preparados para jugar. Pero ese mismo argumento se pudo el año pasado tanto con Carson Wentz como con Jared Goff, y antes lo oímos con Marcus Mariota, como antes lo oímos con Blake Bortles o Johnny Manziel. ¿Tienen credibilidad los Chicago Bears, Kansas City Chiefs o Houston Texans? Hoy por hoy la misma que tuvieron Los Angeles Rams o Philadelphia Eagles el año pasado.

¿Cambiaría la cosa si estos chicos en lugar de tener un precio tasado costaran el precio actualizado de los contratos que en su día firmaban Sam Bradford o Matthew Stafford? Tengo la sensación de que no, por mucho que el espacio salarial aumente, los equipos NFL no hacen experimentos con champagne, y menos si este tiene el precio que tiene el Dom Perignon ¿Se imagina lo que podría suceder si QB como Blake Bortles, Jared Goff o Carson Wentz además costasen 60 millones garantizados? Estoy absolutamente convencido que a lo mejor podrían salir en primera ronda, pero en ningún caso en el Top 15.

Sin embargo uno sí hace experimentos con gaseosa, pero ya ni tan siquiera de marca, tipo La Casera o Schultz, sino con gaseosas de marca blanca, como Hacendado. Si se desperdicia, y algunos QB ya parecen auténticos desperdicios, cuando no lo son ya, no pasa nada, se compra otra el año que viene.

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Natural de Bilbao (Bizkaia), aficionado al fútbol americano desde la década de los 70, su primer recuerdo de la NFL es Frank Tarkenton. Confeso “dolphanatic”, su primer equipo son los Miami Dolphins; y enamorado de los Dallas Cowboys, equipo del que le gusta su “grandeur”. Colaborador de NFL Hispano desde el año 2001.