Yo estuve allí… aunque fuera por televisión

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Drew Brees y Tom Brady se saludan tras el partido (AP)

En julio de 1986 la casualidad, el destino o lo que fuera, quiso que yo me encontrara en Londres. Era mi último verano antes de entrar en la universidad y decidí que quería conocer parte de Europa, me marché al Reino Unido donde tenia unos amigos. Una vez allí nos regalaron unas entradas para un concierto que iba a tener lugar en el antiguo estadio de Wembley, el concierto pertenecía a la gira “Magic Tour” de la banda británica Queen, una de las mas populares de entonces.

El concierto resultó espectacular, Wembley era el gran santuario de los conciertos, el año anterior en parecidas fechas tuvo lugar el Live Aid. De aquel concierto de Queen salió un álbum “Live at Wembley” y un DVD con el concierto íntegro. En mi caso particular es probablemente el mejor concierto al que he asistido, al menos el mas épico, seguramente la muerte de Freddy Mercury contribuyó a que entrara en la categoría de leyenda. Aquella fue la última gira de Queen con su cantante. Fallecería unos años después, en 1991.

Han pasado desde entonces casi 30 años y cuando hablas del concierto hay una cosa que siempre te llama la atención, la cantidad de personas que estuvieron aquel día en Wembley. Fueron dos conciertos que se celebraron en días consecutivos, acudieron entre ambos mas de 144.000 personas, pero a juzgar por la cantidad de personas que dicen haber estado allí, yo entre ellos, debimos estar unos cuantos de miles mas, no sería descartable que la cifra superara el millón de personas, todos decimos “yo estuve allí viendo a Queen en Wembley”. Si sales en las imágenes del DVD no quedarán dudas de que estuviste allí, pero si no sales empiezan las dudas, tener una copia de la entrada no es garantía de nada, se pueden comprar por internet. Por tanto lo dejaremos allí, el que me quiera creer lo puede hacer, el que no, también.

YO ESTUVE …. EN BOSTON

Algo parecido ocurrirá dentro de unos años en Boston, en concreto la tarde noche del 13 de octubre de 2013. En Gillette Stadium, estadio de los New England Patriots, a eso de algo mas de las 7 y media de la tarde Tom Brady ejercía su último milagro cuando faltando 5 segundos lanzaba un TD que daba la victoria a los New England Patriots ante los New Orleans Saints en un partido que tenían perdido tan solo unos minutos antes. Horas después, serían aproximadamente las once y media de la noche, David Ortiz, conocido como “Big Papi”, lograba lo que en béisbol se llaman un Gran Slam, anotar un Home Run con las bases llenas, lo equivale a anotar 4 carreras. El batazo de Ortiz suponía para los Boston Red Sox empatar un partido que tenían prácticamente perdido en la parte baja de la 8ª entrada, estaban 5-1 abajo. En la 9ª entrada anotaron la carrera final, ganar el partido y sobre todo lo mas importante, lleva la serie empatada a Detroit y no con un 2-0.

Dentro de no se cuantos años serán miles los que dirán “yo estuve en Foxboro cuando Tom Brady lanzó aquel pase a falta de 5 segundos”, y de esos mismos otros tantos miles dirán que también estuvieron en Fenway Park cuando David Ortiz bateó su HR. Es posible haber estado en ambos sitios. El pase de TD de Brady tenía lugar sobre las 7 y media de la tarde y el HR de Ortiz tenía lugar cuatro horas después. Ahora tengo mis dudas que realmente pudiera ser así, cuando Brady lanzaba su pase medio estadio en Foxboro se había marchado ya, seguro que algunos se fueron corriendo hacia Fenway, al que le separan mas de 40 kilómetros y cerca de 40 minutos sin tráfico y suponiendo que no pierdes un solo minuto en aparcar el coche. Fenway a la hora de comienzo del partido de las Series de campeonato de la American League ofrecía un lleno espectacular, como viene haciéndolo desde hace mucho tiempo, aunque este año se rompiera la racha de llenos consecutivos. Pero lo dicho, no resulta imposible haber estado en ambos sitios, en todo caso quienes se quedaron a ver el enésimo milagro de Brady es seguro que no pudieron llegar a tiempo para el inicio del partido de baseball.

David Ortiz, manos al cielo, celebra su home run (AP)

En mi caso solo podré decir “Yo lo vi por la televisión”, estaba viendo el partido de los Patriots aunque debo confesar que tras ser interceptado el QB de los Pats faltando poco mas de dos minutos estuve tentado de dejarlo, creo que a la misma hora aún se jugaba un encuentro en San Francisco y Arizona estaba vendiendo a cara de perro su derrota. Algo parecido ocurría en Seattle donde les costó sangre, sudor y lágrimas a los Seahawks derrotar a los Tennessee Titans. Donde sí que no había interés alguno era Denver, un partido donde los Broncos cumplieron con el expediente, pero que seguro que no dejó nada contento a las casas de apuestas, el “spread”, diferencia por que tenía que ganar Denver era de 28 puntos y al final se quedó en 26, los Jaguars perdieron, pero como se dice cubrieron el “spread”.

LA ÉPICA DEL DEPORTE

El batazo de Ortiz lo pude ver porque a esa misma hora estaba viendo como Dallas ganaba a los Washington Redskins, el partido mas o menos estaba decidido y tenía puesto en la tablet el partido de baseball, partido que prácticamente había dejado tras la 5ª entrada, los Detroit Tigers se habían puesto 5-0 arriba y Max Scherzer estaba dominando a toda la línea de bateo de los Boston Red Sox, que hasta entonces no habían sido capaces de anotar una sola carrera y se habían apuntado la friolera de 30 strikeouts, lo que habla del tremendo vapuleo que estaban recibiendo de los pitchers de los Tigers.

Es precisamente estos momentos los que hacen del deporte algo tan espectacular, la épica. Todos estaremos de acuerdo que el partido que jugaron la semana pasada en el AT&T Stadium en Arlington los Dallas Cowboys y Denver Broncos fue un partido memorable, de esos que gustan al aficionado, alta anotación, defensas inexistentes y la pelota volando de un lado a otro, dos QB en estado de gracia y que decidieron jugarse el partido a disparo limpio. Pero fue un partido sin épica, bonito y todo lo que se quiera, pero un partido siempre para tener tintes épicos debe tener un extra, debe haber drama, algo que lo haga diferente, por eso partidos como la Ice Bowl o el Heidi Game son partidos que son lo que son, fueron épicos, de los que engrandecen un deporte.

El Oracle

Hace un par de semanas veíamos, al menos yo sí lo hice, como la embarcación Oracle ganaba la decimonovena y última regata de la Copa América para retener el campeonato. El sindicato norteamericano llegó a estar 8 a 1 abajo en la competición y con una penalización de 2 puntos. Al sindicato neozelandés, el Emirates, le bastaba con ganar una sola regata de las 9 restantes para proclamarse campeones y llevarse la jarra de las cien guineas a aguas de las antípodas y defender la corona en su tierra. Pero entonces Oracle hizo algunos cambios en la tripulación y en el catamarán, empezó a ganar una regata, y luego otra, sin embargo el equipo liderado por Dean Barker, el skipper o patrón kiwi, respiraba tranquilo, les bastaba con ganar una sola regata y para eso esperaban una cosa, un fallo de la embarcación estadounidense.

Pero esta no llegó y a medida que ganaban cada regata el milagro parecía que se podía producir, algunas de las regatas fueron lo dicho, épicas, algo a lo que colaboró una realización de televisión como jamás se había visto hasta entonces y en un paraje único como es Bahia de San Francisco con la isla de Alcatraz, el Golden Gate y el espectacular skyline de la ciudad. Ver a dos catamaranes volar literalmente en las frías aguas era un espectáculo sin igual, ambos alcanzaban velocidades superiores a los 40 nudos marítimos, una auténtica barbaridad.

Oracle fue recortando la distancia hasta primero empatar y jugárselo todo a una sola carta, la última regata, donde ganó con relativa comodidad antes unos abatidos neozelandeses. El deporte de la vela, la Copa América, su competición por excelencia había escrito una página épica, de esas que hasta el menos aficionado le gusta presenciar o vivir, seguro que serán miles los que dirán que ese día estaban en los pier (muelles) de San Francisco.

Esta vez a la épica le toco la Costa Este, en Boston. El partido era especial, ambos equipos con récord ganadores y un récord combinado de 9-1, dos de los mejores QB de la última década en un duelo que salvo Superbowl solo se produce cada 4 años. New Orleans tenía el partido casi liquidado, el duelo entre los QB parecía resolverse en favor de Drew Brees pese a que por tercera vez en su carrera desde que es QB de los Saints se quedaba en un porcentaje de pases inferior al 50%, marcas desconocidas para un QB que suele rozar el 70% en cada temporada, pero la defensa de New England hizo un trabajo espectacular, especialmente Aqib Talib anulando por completo al TE Jimmy Graham, que se marchó sin recibir una sola vez. Aun así Drew Brees se sacó de la manga un espectacular pase a la end zone a una doble cobertura que acabó en TD y ponía por delante a los Saints.

En el siguiente drive Tom Brady se jugaba un pase que acabó siendo interceptado y el partido parecía haber terminado entonces. Fue en ese preciso momento cuando el público empezó a abandonar el estadio, salvo milagro aquello no parecía tener solución. Pero los Saints entonces no supieron gestionar correctamente el tiempo ni el juego, un playcalling bastante lamentable de Sean Payton, algo muy extraño en el Head Coach de los Saints le dio vida a los Patriots, no tenían tiempos muertos y tenía que recorrerse el campo en poco mas de un minuto. Eso con la defensa de los Saints de los dos últimos años sería mas que factible, pero nadie lo creía posible con la defensa que esta temporada Rob Ryan había montado y que era el motivo por el cual los Saints estaban 5-0, a su explosivo ataque se unía una defensa capaz y muy agresiva.

Pero Tom Brady es Tom Brady, pese a perder a Danny Amendola durante el partido por una conmoción, de la baja de Rob Gronkowski, de los drops continuos de sus WR y TE, especialmente Aaron Dobson, también conocido como “Dropson”, Brady una vez mas se sacó un conejo de la chistera. Con una defensa inexplicablemente en modo “prevent” ordenada por el cariacontecido Rob Ryan dejaron que Tom Brady avanzara lo suficiente para que a falta de 5 segundos lanzara uno de los mejores pases de su ilustre carrera y ganar un partido que hasta Bill Belichick había dado por partido, como la mitad del aforo del estadio y como seguramente todos los que estábamos viéndolo en directo por televisión.

Así se quedo Rob Ryan

Una horas después, como hemos dicho ya, David Ortiz bateaba su Grand Slam para empatar el partido a 5 carreras en Fenway Park. La anotación fue aún mas espectacular por el monumental esfuerzo del outfielder de los Tigers Tory Hunter que se jugó el físico y seguramente algo mas cuando se lanzó contra un muro para intentar detener el Home Run, la fotografía del Tory Hunter con los pies en alto y en uve ha dado la vuelta al mundo y es sin duda la imagen del día.

Este tipo de cosas, la remontada de la Copa América, la de Brady y el HR deOrtiz son de los que hacen el deporte algo mas que solamente deporte, lo hacen épico. Seguramente ni la última de la regatas fue de las mejores, como tampoco el partido de Foxboro podemos decir que estuvo brillante como el de la semana pasada en Dallas, ni tampoco el partido de Fenway fue de lo mejor que hemos visto en esta post temporada en cuanto a ejecución, pero todos ellos tienen una cosa común, como el concierto de Queen al que hacía mención cuando empezaba, fueron momentos épicos, especiales, los que hacen grande un acontecimiento, ya sea deportivo, ya sea musical, ya sea lo que sea. Son de esos que pasados los años son miles los que dirán “Yo estuve allí”, al menos ahora con la TV y las nuevas tecnología es posible decir en cualquier parte del mundo “Yo vi aquel momento”.

  • Mientras que en Boston vivían un día de gloria en Houston el topicazo de “Houston tenemos un problema” alcanzaba dimensiones siderales, y nunca mejor dicho. Los Texans, y especialmente su QB, Matt Schaub fueron la comidilla de la semana. La gran pregunta era cuanto tiempo mas podría aguantar el QB como titular tras lograr un record de mas que de dudosa calidad, primer QB con cuatro “Pick 6” en otros tantos partidos. El partido ante los St. Louis Rams fue un completo despropósito, no solo en el marcador, sino por todo lo que sucedió durante el mismo, algunas de muy dudoso gusto. Matt Schaub se lesionó durante el partido, tuvo que ser reemplazado y cuando era retirado se pudo asistir al bochornoso espectáculo de un sector de la afición celebrando la lesión, algo que el año pasado se vivió en Kansas City y que desató las iras de Eric Winston, ex Texans por otra parte. El karma, el destino o lo que fuera entonces decidió jugarle una mala pasada a los Texans, el QB suplente T.J. Yates lanzó un “Pick 6” y aunque Schaub es poseedor de un récord individual la franquicia será poseedora de un record aún mas indigno, cinco “Pick 6” consecutivos en otros tantos partidos.
Matt Schaub y TJ Yates… poco afortunados
  • Yo entiendo los errores arbitrales, siempre me han parecido una parte mas del juego. De la misma forma que un QB yerra un pase, un WR se deja caerlo, un RB no protege la pelota o un LB no ejecuta el tackle, los árbitros también se equivocan y para minimizar los errores existe la revisión de jugadas. Contrariamente a lo que pueda parecer una creencia generalizada las revisiones no están para determinar la jugada correcta sino para decidir si lo pitado es correcto, si en un challenge se observa algo que no se pitó, como por ejemplo un holding, una zancadilla, manos a la máscara o incluso una conducta anti deportiva no se puede corregir, lo revisable es la jugada en concreto que dio lugar al challenge o revisión, no la jugada que realmente tiene lugar. Por ejemplo un TD no puede ser eliminado si los árbitros no vieron un holding en las líneas, lo revisable es si el TD efectivamente es TD. Eso no quita para que sí que sea criticable, y mucho, la falta de criterio, no un error, sino no aplicar el mismo rasero a jugadas similares. En Cleveland Ndamokung Suh lanzó a Brandon Weeden una de sus habituales “caricias” y la jugada mil veces repetida no se señaló falta alguna, a mi personalmente me pareció correcto ya que el QB no es un ser intocable ni de momento le han plantado una camiseta roja. En los minutos finales Matthew Stafford sufría una acción idéntica, pero en esta ocasión de manera incomprensible los árbitros sí vieron falta. El problema además de la total falta de uniformidad es que ese error permitió a los Lions tener posesión y no tener que ejecutar el punt, los Browns podían haber remontado de haber tenido la posesión. En la siguiente jugada Stafford lanzó su 4º TD de la tarde y selló la victoria.
  • Hablando de remontadas, una de las estadísticas que mas veces nos machacan las TV es cuantas veces un QB le da la vuelta al marcador en el último cuarto. Así por ejemplo Andrew Luck, que solo lleva 22 partidos en su corta carrera, ya ha protagonizado 9 remontadas y podían haber sido mas si hubiera remontado el pasado lunes ante los Chargers o en la Semana 3 ante los Miami Dolphins, pero no pudo ser, de haberlo hecho Luck tendría una marca que diría que remonta los partidos el 50% de la veces. De seguir así el apelativo de Captain Comeback se lo deberíamos despojar a Roger Staubach para dárselo al joven QB de los Colts. En Foxboro si hubieran ganado los Saints Drew Brees se hubiera anotado su remontada número 31 en el 4º cuarto y hubiera igualado a Tom Brady, pero como fue TBrady el que acabó remontando se anotó la número 32 de su carrera y Brees se quedó en las 30. Peyton Manning lidera la estadística con 49 y si los Broncos siguen como hasta la fecha se va a quedar allí plantado porque su equipo no necesita remontar, Manning incluso puede permitirse el lujo de sentarse en los últimos cuartos. Esta estadística para interpretarla correctamente debemos tener en cuenta ésta otra, en 66 de los 93 partidos que se han jugado esta temporada se ha llegado con 7 puntos o menos de diferencia al 4º cuarto, el 70,97% de las veces, por lo que en el 70,97% de las veces cabe la posibilidad de que se produzca la remontada y un QB se anote el tanto. Manning por el contrario ha tenido un 0% de posibilidades de remontar. Estas son la clases de curiosidades que las estadísticas avanzadas nos está dejando en la NFL y cada vez tienen mas importancia hasta el punto que estadísticas tradicionales carecen cada vez de menor valor.
  • Tras semanas de competición tenemos a tres equipos que no saben lo que es ganar y peor aún, nadie sabe exactamente cuando va a parar esa sangría de derrotas hasta el punto que la elección del primer puesto en el draft se va a cotizar muy alto y donde todo apunta que Teddy Bridgewater será la elección número uno. El escenario que se puede plantear si los NY Giants se hacen con la primera elección puede dar lugar a un terremoto parecido al que tuvo lugar cuando los St. Louis Rams tenían la segunda elección del draft y Robert Griffin III era la pieza deseada por todos los equipos necesitados de un QB. Si los NY Giants fueran a terminar con esa primera elección, y teniendo a Eli Manning de QB con muchos años de carrera por delante, se podría abrir una auténtica subasta por esa elección que no vendría nada mal a los de la Gran Manzana para reconstruir su equipo, aunque siempre podrían elegir a Jadeveon Clowney como primera selección, aunque sinceramente, dudo que un jugador es lo que necesite esta franquicia, sino una auténtica colección de elecciones para arreglar un roster con mas agujeros que un queso de gruyere. Quienes si tienen muy claro que necesitan un QB son los Jacksonville Jaguars y los hechos demuestran que no tienen ninguna intención de intentar arreglarlo esta temporada, con Blaine Gabbert lesionado se ha optado por jugar con Chad Henne, y digo que no hay intención de arreglarlo puesto que ha habido en la última semana dos QB con cachet disponibles como son Josh Freeman y Matt Flynn y ninguno ha estado en la órbita de los Jaguars, que parecen conformarse con terminar la que presume ser la mayor pesadilla de su corta historia. Y pesadilla es lo que se está viviendo en Tampa Bay, con un Greg Schiano cada día mas cuestionado y con el crédito agotado tras irse conociendo detalles del affaire Josh Freeman. A ello además, y eso no es culpa del Head Coach, se una extraña bacteria que ya afectando a varios jugadores.
¿Teddy Bridgwater número uno del draft?
  • Las lesiones empiezan a pasar factura, en realidad nunca dejaron de hacerlo, hay equipos que perdieron jugadores importantes en pretemporada. Pero las lesiones en temporada suelen tener un efecto mas grande ya que el margen para achicar daños es mucho menor que en pretemporada. El equipo mas castigado son los Green Bay Packers, la semana pasada perdían a su líder en defensa Clay Matthews y las cosas no han mejorado esta semana, James Jones y Randall Cobb sufrieron sendas lesiones que los dejaron fuera del partido ante los Ravens. Cobb con una fractura se perderá al menos las 6 próximas semanas. Otro equipo que fue castigado por las lesiones fueron los Dallas Cowboys, DeMarcus Ware se lesionaba el cuádriceps y será baja al menos unas tres o cuatro semanas, se une a la baja de Anthony Spencer, el jugador franquicia que tras su paso por quirófano probablemente nunca mas vuelva a llevar el casco de la estrella solitaria. El otro lesionado de renombre fue DeMarco Murray, de momento se perderá el próximo partido contra los Philadelphia Eagles donde ambos se jugaran el liderato de la NFC East. La diferencia entre los buenos y malos equipos suele ser además de la calidad la capacidad que tienen de sobreponerse a las lesiones, los Packers en la campaña de su última Superbowl fueron viendo como se caían cantidad de jugadores, pero aún así demostraron tener banquillo, algo que el domingo pasado también demostraron los Cowboys cuando una absoluta banda de desconocidos puso en constantes aprietos a Robert Griffin III.
  • Yo si fuera de la familia Spanos me estaría tirando de los pelos por el resto de mis días. La familia propietaria de los Chargers se empeñó durante años en mantener al General Manager A.J. Smith, que a su vez se empeño en mantener contra viento y marea a Norv Turner, que probablemente desperdició una de las plantillas con mas talento que ha conocido la NFL. Fuera ambos llega Tom Telesco como GM que nombra a Mike McCoy como Head Coach, el ex coordinador ofensivo que la temporada pasada sonó en Miami. Aun falta mas de media temporada y los Chargers lo van a tener casi imposible para tener posibilidades en la AFC West, pero el cambio que ha experimentado los Chargers es digno de llevarse tanto el premio al General Manager como al de Head Coach. Phillip Rivers parecía un juguete roto y eran muy pocos los que confiaban en que se pudiera recuperar de dos años tan pésimos, pero ha bastado tener un Head Coach con las ideas claras en ataque para ver lo que es una realidad, San Diego tiene uno de los ataques de los que mas se disfruta en la liga, equilibrio total entre juego de carrera y pase, controlo del reloj con drives largos y muy trabajados, pero sobre todo un Rivers que recuerda al de sus mejores años. ¿Dónde hubieran podido llegar los Chargers de la era de Norv Turner con un Head Coach como Mike McCoy?
Phillip Rivers vuelve a sonreir
  • Faltan aún dos semanas para que finalice el plazo para cerrar trades y ya hay varios equipos que se han movido como Baltimore con Eugene Monroe o los Steelers con Levi Brown, aunque a los Steelers el experimento les saliera rana, el jugador no ha jugado un solo snap y ya está en la Injury Reserve. El retraso del plazo máximo para hacer trades tiene otro efecto que es muy común en el baseball no tanto en el football, cuando un equipo pierde toda posibilidad de llegar a la post temporada y los desequilibrios en la plantilla son evidentes, interesa traspasar jugadores que están en último año de contrato con los cuales intuyes problemas para renovar a cambio de elecciones para el próximo draft. Es el caso de Hakeem Nicks en los NY Giants. Pese a que el jugador y equipo dicen que no hay nada el WR es la clase de jugador que pueda interesar a un equipo hecho para cerrar una plantilla con posibilidades de playoffs y el nombre de Nicks ha sonado en San Francisco, Baltimore y New England entre otros. Que nadie se extrañe si esa lista se amplia en las dos próximas semanas cuando mas equipos se queden descolgados y se vayan planteando liberar de jugadores a cambio de elecciones en el draft.