¿Por qué no «baseballizar» la NFL?

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Como muchos saben suelo aprovechar esta columna para no siempre hablar de football, o más que de football de la NFL, el football no termina en esta competición y tenemos football en Canadá, en Europa y sobre todo la NCAA, algo que como he dicho siempre es una competición que me resulta totalmente imposible seguir con sus conferencias, divisiones, calendario, Bowls,… por no hablar del sistema para determinar al mejor equipo. Además es una competición que me importa poco, la veo como la cantera de la NFL y donde los jugadores deben formarse para cuando den el salto al profesionalismo, aunque muchos programas escolares encubren un profesionalismo en toda regla que intereses comerciales bien se encargan de ocultar a su conveniencia.

Pero lo dicho, estamos en el mes de octubre y el mes de octubre desde hace tiempo es cuando realmente la NFL se empieza a poner interesante. Los equipos desde hace años le hacen el más completo vacío a la pretemporada, la verdadera pretemporada comienza en septiembre. No pasa absolutamente nada por perder uno o dos partidos en septiembre, te puedes recuperar, otra cosa es que los pierdas todos, eso es ya harina de otro costal. En octubre por tanto es cuando realmente empieza la temporada, los equipos ya tienen el rodaje de 3 a 4 semanas y se supone que los engranajes ya empiezan a funcionar.

Pero octubre también es el mes del baseball por excelencia, y este mes me tengo que multiplicar por 2. Por una parte no me quiero perder detalle de la temporada de la NFL, por eso yo siempre he creído que la postemporada del baseball estaría mejor en septiembre y no en octubre, aunque ello implicara que las World Series dejaran de ser el Fall Classic (el clásico de otoño). En octubre se me mezclan cuando realmente la NFL echa a andar y cuando el baseball alcanza su momento cumbre. Y es que el baseball me tiene completamente absorbido este mes. Muchos lo califican de aburrido, de ser lento, de ser un mero pasatiempos que a la vez te permite hacer otras cosas, y no niego que eso es cierto en una gran parte de la temporada, la que suele ir de los meses de abril a más o menos mediados de agosto. Pero en cuanto llega el último tercio de la temporada los partidos empiezan a ser mucho mas interesantes, y sobre todo se empiezan a definir las posiciones de aquellos que van a llegar a la postemporada. El baseball a diferencia del football es una maratón, se juegan 162 partidos de temporada regular, pero en los últimos años a pesar de eso, de jugarse 162 partidos este año hemos visto como los Texas Rangers y Oakland Athletics se jugaban en el último partido de temporada regular quién ganaba la División y quién quedaba segundo, algo tremendamente importante porque este año la MLB se inventó una plaza mas de wild card, los dos equipos con mejor récord que no eran campeones de división se jugaban entrar la postemporada a un partido a cara y cruz, algo que en la NFL se hace siempre, pero que en el baseball nunca fue, lo normal es que las primeras series, las llamadas divisionales se jueguen al mejor de 5 partidos.

Pero cambio o no de formato este año, hemos tenido el mes de octubre más loco que ha conocido la MLB en mucho tiempo, además de los dos partidos eliminatorios y de que en hasta dos divisiones no se supo quién la ganaba hasta el último día de la temporada regular, lo que hacía de esos partidos también eliminatorios. Todas las Series Divisionales se han ido hasta el 5º partido, lo que es reflejo de la tremenda igualdad que existe en el baseball, que es posible que no tenga un Salary Cap como si tiene la NFL, pero la naturaleza de la competición hace que equipos pequeños puedan en muchos momentos competir de tú a tú contra las grandes franquicias. De hecho en esta temporada sólo un miembro de los conocidos como grandes ha llegado a las series de las ligas, los New York Yankees, que además tienen todos los boletos para caer eliminados un año más. Y antes cayeron grandes como los Philadelphia Phillies, Los Angeles Dodgers Boston Red Sox, o los Texas Rangers, que si bien llegaron cayeron en los wildcards, haciéndolo por el contrario equipos con muchas restricciones como los Oakland Athletics o Baltimore Orioles, club modestos en la MLB.

Yo siempre he recalcado una cosa que me gusta de la MLB con respecto a la NLF, lo difícil que resulta entrar en postemporada. Hasta no hace tanto sólo lo hacían los campeones divisionales, luego se amplió a una plaza de wildcard, y este año se ha ampliado a dos las plazas, el que gane juega contra uno de los campeones divisionales en las llamadas Series Divisionales. Y digo que me gusta ese formato por la locura que hemos podido vivir en esta primera semana de octubre en el baseball, la que sólo se metan los mejores permite precisamente eso, que los que jueguen sean eso, los mejores, y eso permite que todas las series se alarguen hasta su último partido y sean tremendamente competitivas e interesantes.

No ocurre sin embargo lo mismo en nuestra NFL, no siempre tienen que ser los mejores los que llegan a la postemporada y por eso hace tiempo abogo por complicar el pase a la misma. Mi fórmula es bien sencilla, quitar una de las plazas de wildcard, hacer al revés de lo que ha hecho el baseball. Está claro que ser el equipo con mejor récord tiene que tener premio, jugar todos los playoffs en casa mientras avances en la competición, pero al campeón divisional de cada conferencia con el peor record le condenas a jugar un partido de wildcard contra el 5º mejor equipo de la conferencia, y el factor campo pertenece en todo caso al equipo que tenga mejor récord. El ganador de ese partido jugaría contra el equipo con el mejor record de su propia conferencia por una plaza en la final de conferencia mientras que los campeones divisionales con los récord 2 y 3 se enfrentan entre sí para una plaza en la final de conferencia.

Soy de la opinión que esto no solo haría mejor la postemporada del football, o le pasaría parecido al baseball, un solo partido de wildcard por liga y seguido empieza lo emocionante, las series. En la NFL un solo partido de wildcard por conferencia, con el aliciente que ser campeón divisional con peor récord que el equipo de wildcard no le garantiza jugar en casa, así por ejemplo Seattle nunca hubiera jugado como local un partido de playoffs habiéndose clasificado con record negativo contra un equipo que terminó con 12 victorias, luego las series divisionales para llegar a las Finales de Conferencia.

Hace tiempo que la ronda de Wildcards en la NFL me parece muy devaluada, y en ocasiones llegan equipos que pintan poco o nada en la misma. Si hay que otorgar una plaza a aquel equipo que tiene un buen récord y no es campeón divisional, pero sólo a uno, no a dos. Eso haría que la postemporada subiera su nivel de intensidad y competitividad, que sea tan apasionante como está siendo este año la post temporada de baseball, que repito, donde sólo llegan los que son los realmente los mejores. Tras una extenuante temporada de 162 partidos es lo que suele ocurrir, solo llegan los mejores. Entretanto seguiré disfrutando de este mes de octubre, es mas que probable que lo termine en la UCI por falta de sueño o catatónico por la diferencia horaria, pero como hace tiempo le dije a mi santa esposa que tiene paciencia tiene conmigo en el otoño, si algún día me toca la lotería tengo claro dos cosas, una, dejaré de trabajar, y dos, en el mes de octubre viviré en los USA, o más que vivir, viajaré donde haya partidos que ver de la MLB, por supuesto, sin dejar nunca la NFL. Es más, seguramente una vez que termine el Fall Classic me dedicaría a ver cada semana dos partidos de football en directo, uno en domingo y otro en lunes, y así hasta la Superbowl. Por eso nunca me toca la lotería, ni me tocará jamás.

  • Los Atlanta Falcons llevan unos cuantos partidos tentando a la suerte. Contra Carolina un inoportuno fumble combinado con una de las actuaciones mas nefastas que se recuerdan de una secundaria en mucho tiempo les permitió remontar un partido que tenían totalmente perdido a falta de minuto y medio. Contra Oakland todo apuntaba que tras las tres intercepciones a Matt Ryan, contra un equipo que aún no sabía lo que era interceptar al rival, esta vez no habría tanta fortuna, pero en eso que llegó Carson Palmer y cuando su avanzaban hacia la endzone en los minutos finales lanzó una de sus absurdas intercepciones que fue retornada para TD por Assante Samuel. Pese a ello los Raiders lograron empatar el partido de nuevo para acabar luego perdiéndolo por otra nefasta actuación la secundaria de Oakland, que permitió a los Falcons avanzar lo suficiente para anotar un FG ganador. Los Falcons llevarán un record de 6-0, único equipo invicto, pero la realidad es que no transmiten la seguridad de ser un equipo de momento perfecto, sino más bien muy afortunado.

  • Una de las frases favoritas de Ray Lewis para motivar a sus compañeros es “Protect your house”, traducido, protege tu casa, y este debe ser el lema de los Seattle Seahawks esta temporada a juzgar de cómo juegan como locales, intensidad que no se suele ver fuera de su estadio. El primer equipo en caer fueron los Dallas Cowboys, aunque del equipo de Dallas uno puede esperar de todo, pero los siguientes en caer, polémicas arbitrales aparte, fueron primero los Green Bay Packers y seguido los New England Patriots, equipos que todos teníamos entre los favoritos para estar en la postemporada. No sé si ello se debe a la enorme distancia que deben viajar la mayoría de los equipos para jugar en Seattle, o se debe a un estadio donde el ruido es un elemento mas contra el que deben luchar los rivales, el caso es que no hay equipo que mejor proteja su casa en estos momentos que los Seahawks.

  • Ganar 6 partidos consecutivos en una liga como la NFL es siempre una proeza, pero perder 6 partidos consecutivos es también toda una proeza sólo al alcance de los equipos muy malos y lo que había visto hasta el momento de los Cleveland Browns es que no eran tan malos como parecía indicar su record, de hecho debieron haber ganado en su primer partido a los Eagles, se pusieron por delante en el marcador ante los NY Giants y se las pusieron muy tiesas a los Ravens. Solamente fallos individuales les privaron de una victoria. Contra Cincinnati a pesar de empezar el partido perdiendo poco a poco le fueron tomando la medida al equipo de Andy Dalton y A.J. Green y se acabaron imponiendo con cierta claridad. Mejor regalo de cumpleaños no se pudo llevar Brandon Weeden en su primera victoria, jugador del que por cierto deberíamos saber si es el jugador con mas edad en lograr su primera victoria como profesional, sólo ha tenido que esperar 29 años para hacerlo.

  • Cuando uno cree que lo ha visto casi todo en esta liga no deja de asombrarme la capacidad que tienen algunos jugadores para ejecutar una de las jugadores mas surrealistas que había visto en mucho tiempo. El punter de Tampa Bay Michael Koenen tras ser bloqueado por un jugador de los Kansas City Chiefs, en la que probablemente fuera la mejor acción de todo el partido del equipo de Romeo Crennel, vio como la pelota terminaba en su propia endzone, en lugar de atraparla y arrodillarse, lo que hubiese supuesto un safety, dos puntos para Kansas y la posibilidad de ejecutar un punt para alejar la pelota intentó lanzar un pase, pase que no hubiera servido para nada puesto que los Chiefs hubieran tenido posesión muy cerca de la endzone. Pero su intento terminó en manos de un defensa de Kansas que lo retornó para un TD, único que lograrían los Chiefs en todo el partido, el resto de su capacidad ofensiva esa tarde fue un triste FG. La jugada me recordaba por lo surrealista a aquella acción de Garo Yepremian, aquel punter chipriota que jugó en los Miami Dolphins cuando tras ser bloqueado intentó un pase que acabó siendo interceptado y retornado para un TD, aunque en ocasión se trataba de una Superbowl aunque al igual que en aquel caso a los Buccaneers sirvió mas bien de nada. Lo que sí es es una jugada digna de figurar con letras mayúsculas en el Hall of Shame.

  • Los Detroit Lions desde hace un tiempo se han apuntado a lo que yo denomino “modo milagro”, es decir, cuando lo tienen todo perdido de repente aparece de la más absoluta miseria Matthew Stafford y empieza su particular festival de lanzamientos de bombas a diestro y siniestro, o más que eso empieza a conectar con Calvin “Megatron” Johnson. Tras jugar tres cuartos de forma miserable con unas cifras impropias de un QB profesional Stafford despertó y fue despedazando a una defensa de los Eagles hasta lograr lo que parecía impensable, que empatara el partido y forzar la prórroga. Tras una serie de buenas acciones defensivas de los Lions en la prórroga, ante esta vez un miserable Michael Vick, los Lions recuperaron la posesión, avanzaron lo suficiente y Jason Hanson, pese a su edad, acabó anotando el FG de la victoria. Los Lions con esta victoria logran encarrilar una temporada que parecía que se les escapaba, por su parte la derrota en Philadelphia, un equipo que parece condenado a caminar por el precipicio, ha dejado la primera victima, Juan Castillo, el coordinador defensivo del equipo ha sido cesado de forma fulminante, aunque mucho me temo que esto es solo el principio, Andy Reid ya ha debido tomar muy buena nota puesto que el siguiente podría ser perfectamente él.

  • La vida de un kicker es de las mas duras y menos reconocidas, para muchos no se tratan siquiera de jugadores de football, sino unos infiltrados que realizan un trabajo poco reconocido en muchas ocasiones. El kicker Jay Feely de los Cardinals tuvo que vivir el domingo uno de esos días donde uno pasa de heroe a villano en solo unos minutos, tras anotar un FG de 61 yardas que parecía forzar la prórroga, poco después fallaba un FG de poco mas de 30 yardas al dar en el palo. Los Bills anotaban un FG en la prórroga y se llevaban la victoria. Feely es un veterano con muchos años en la liga y seguro que sabrá reponerse de este percance y no le iría nada mal que le enseñara al rookie Greg Zuerlein cómo es la vida de un kicker en la NFL. El kicker novato de los St.Louis Rams había anotado sus primeros 15 intentos de FG esta temporada, era el primer kicker en anotar en un mismo partido dos FG de mas de 50 yardas, pero en Miami aprendió una de las lecciones mas duras de un kicker acostumbrado a jugar en domes, no es lo mismo chutar en un dome que un estadio al aire libre con rachas de viento imprevisibles, los 2 FG que falló Zuerlain tenían la distancia necesaria, uno de ellos de 66 yardas, pero le faltaron puntería, aunque lo que dejó claro es que Jeff Fisher confía en que es capaz de anotar un FG de mas 60 yardas, con lo que el record de 63 yardas es solo cuestión de tiempo que caiga.

  • El equipo revelación de la temporada, los Minnesota Vikings, jugaban contra el equipo del jugador revelación de la temporada y de los jugadores más excitantes de ver que ha aterrizado en la liga, Robert Griffin III de los Washington Redskins. El QB novato no notó en absoluto las secuelas de la conmoción cerebral que sufrió la semana pasada y fue determinante en el partido, no solo por su pases, sino porque pese a ser golpeado la semana pasada numerosas veces por su tendencia a aguantar los pases o salir corriendo no renunció a seguir jugando del mismo modo, seguramente porque no conozca otra forma de jugar. Cuando los Vikings apretaban en defensa y se acercaban peligrosamente en el marcador, RGIII se saco de la chistera una espectacular jugada de carrera cuando sacó a relucir su pasado de vallista y se recorrió las 70 yardas que le separaban de la endzone sellando un partido que estaba tremendamente igualado, victoria que por cierto servía para poner fin a una racha de derrotas consecutivas en el FedEx Field.

  • A solo una millas del FedEx Field, en Baltimore, los Dallas Cowboys lograban en lo que a juicio de su presidente Jerry Jones era su enésima victoria moral, que traducido a lenguaje normal es sinónimo de derrota. Pocas explicaciones se le puede encontrar a este derrota de los Cowboys mas que a su propia incapacidad para rematar la gran faena que realizaron. No tardaron en darse cuenta que los Ravens tienen un inmenso agujero en la defensa del juego terrestre, algo tendrá que ver con ello la ausencia de Terrell Suggs y la pérdida de peso de Ray Lewis, y lo aprovecharon a base de bien, igual que los Chiefs le endosaban mas de 200 yardas terrestres al equipo de John Harbaugh, primera que ocurría en la historia de la franquicia. Por su lado Tony Romo tenía un partido más que correcto, lanzó donde tenía que lanzar y dirigió el ataque con soltura, pero una vez sus WR le dejaron vendido, especialmente Dez Bryant, que tras su mejor partido como WR se dejó escapar un pase en el extrapoint que hubiera llevado el partido en el peor de los casos a la prórroga. Como los Boys se la tenían que jugar se la jugaron con un onside kick que recuperaron, lo que vino después solo es achacable a equipos mal entrenados, con 26 segundos los de Jason Garrett podían haber ejecutado un snap más para acercar a su kicker a los palos. No lo hicieron en medio de un desconcierto total y al final Dan Bailey acabaría fallado el FG de 51 yardas, quizás a 4 ó 5 yardas menos hubiera anotado sin problemas. Los Ravens ganaron un partido que nunca debieron ganar, sin embargo puede ser una victoria demasiado costosa, en el camino se dejaron primera a Lardarius Webb y casi al final del partido a Ray Lewis, ninguno volverá lo que resta de temporada.

  • Los San Francisco 49ers llevan reclamando desde enero del año pasado que el equipo que debió haber representado a la NFC en la Superbowl eran ellos y no los NY Giants, apelaban a la mala suerte y a otras prácticas no muy deportivas de los equipos especiales aquel día que acabaron provocando la derrota de los 49ers en la final de la NFC. No tenían este domingo mejor oportunidad para reivindicarse en la que era una estupenda tarde soleada en San Francisco, sin embargo todo lo que lograron fue un triste FG de David Akers, los NY Giants se pasearon en Candlestick y dejaron un mensaje muy claro, si los 49ers pretenden llegar a la Superbowl lo será con el permiso de ellos. Si hay derrotas que son inapelables esta es sin duda una de ellas, aquí no vale decir que el viento, los árbitros, la mala suerte o el tendido, los 49ers fueron superados en todas las parcelas del juego por Eli Manning y cía, que a diferencia de aquella final no fue ni tocado ni golpeado hasta la extenuación por la defensa de los mineros. Los 49ers deberán repasar el partido mil y una veces el vídeo del partido, aunque por mucho que lo hagan la explicación es bien sencilla, los Giants hoy por hoy son un mejor equipo que ellos, otra explicación no merece la pena buscar.

  • No podemos decir lo mismo de los Green Bay Packers pese a su portentosa exhibición en Houston. Aaron Rodgers, cuestionado por muchos por no rendir al mismo nivel que el año pasado, algo inaudito si tenemos en cuenta que pocas veces se ha visto temporadas mejores que aquella en un QB, decidió que el partido ante los Houston Texans, la sensación de la liga tanto en ataque como en defensa y en partido televisado a nivel nacional, que era la mejor ocasión para desdecir a todos sus críticos. Rodgers firmó un partido casi perfecto, pasó para 6 TD y manejo el ataque a su antojo a la vez que dejó en el ridículo a la laureada defensa de los Texans. También la defensa de Green Bay rindió a un gran nivel en el retorno del coordinador defensivo Dom Capers a la que fue su casa durante los primeros años de existencia de la franquicia tejana, Capers es el primer entrenador de la corta historia de los Texans. Sin embargo no me termino de creer a estos Packers, si algo han demostrado es una tremenda irregularidad y es posible que dentro de un mes sean líderes de su división con el calendario que tienen por delante, pero siguen sin transmitir seguridad de que lo que pasó el domingo tenga continuidad. Los Texans sin embargo deberán pensar que esto es sólo un accidente en la que era su magnífica trayectoria hasta el domingo, y mejor oportunidad que ganar este próximo domingo a los Ravens no van a tener para demostrarla, su poderosísimo juego terrestre debería hacer sufrir muchísimo a los de Baltimore, y de paso se vengarán de lo sucedido el año pasado en los playoffs.

  • Si surrealista hemos dicho que fue la jugada del punter de Tampa antes comentada, de surrealista podemos tachar el partido del Monday Night en San Diego. Los Chargers se iban 24-0 al descanso, no habían ejercido un dominio brutal del partido, pero sí sin embargo habían hecho lo que dice el manual que tenían que hacer, aprovechar los turnovers de Denver, 17 puntos de dos fumbles y una intercepción, saldo casi inmejorable. Tal y como había el partido era uno de esos encuentros que te puedes acostar y terminan con resultado escandaloso, pero eso es algo que nunca puedes hacer si el equipo que está al lado contrario es un equipo dirigido por Peyton Manning. Sigo siendo de la opinión que Manning está teniendo una temporada correcta sin más, sus números son excelentes, pero Manning aplica desde el principio de temporada la frase de Bobby Lane cuando dijo que él nunca perdía un partido sino que se quedaba sin tiempo para remontar, muchos de los puntos y yardas de Manning vienen cuando los Broncos ya están abajo en el marcador, y no parecía que el lunes sería la excepción. Sin embargo la defensa esta vez dio un pase al frente y cuando San Diego ejecutaba un drive de manual, largo y consumiendo tiempo tras la primera posesión de los Broncos y que acabó en TD, llego la tragedia, intercepción a Phillip Rivers y retorno para TD. Allí los Chargers desaparecieron del partido, lo que era un buen game plan hasta entonces, 50% exacto entre jugadas de carrera y de pase, desapareció, Rivers empezó a forzar pases absurdos, no volvieron a utilizar el juego terrestre y todo ante un siempre impávido Norv Turner al que le debe correr horchata por las venas porque ni reaccionó. Con la ayuda de su defensa resurgió también Manning que acabó siendo el gran héroe de la noche, aunque en mi opinión los que estuvieron brillantes fueron los jugadores defensivos de los Broncos que devolvieron la vida a un equipo al que se le escapaba la temporada entre los dedos.