The Legion of Boom

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La defensa de los Seattle Seahawks es una unidad que ha destacado notablemente en este primer tercio de la temporada sin embargo, al contrario que las de otros equipos, no se ha valorado lo suficiente ni ha recibido el crédito que merece. En parte ese ha sido siempre el problema del propio club, inmerso en un mercado de poco volumen, y sin dar mucho que hablar en años de absoluta invisibilidad mediática faltos de éxitos deportivos.

La llegada de Pete Carroll, un entrenador muy particular y con un gran prestigio en el college por los éxitos cosechados al frente de los Trojans de la USC, ha dado cancha en los medios a una franquicia que poco a poco empieza a mirar a los ojos a franquicias históricamente mucho más poderosas. Parte de este aspecto reivindicativo se ha trasladado a un equipo, y por extensión a una defensa, que intenta aprovechar todas las ocasiones que puede para llamar la atención.

Las victorias ante Dallas, Green Bay y la más reciente ante New England han estado impregnadas de ese caracter rematado por anécdotas como el «trash-talking» entre el CB Richard Sherman y Tom Brady.

En 2009 Jim Mora Jr, contratado como HC por Seattle, eligió para dirigir a su defensa a Casey «Gus» Bradley (foto de la derecha) un hombre que trabajó con un gurú como Monte Kiffin en los Tampa Bay Buccaneers (mismo mentor, entre otros, de Rod Marinelli o Lovie Smith de los que hablábamos en un artículo anterior). El mismo Kiffin recomendó fuertemente su contratación y su impacto en la franquicia (a pesar de que el record no acompañó) fue lo suficientemente grande como para que, despedido Mora, Carroll -sus sucesor- apostara por su continuidad en el puesto.

La característica más notable de la defensa de los Seahawks es la velocidad, físico y contundencia de una secundaria muy joven en la que nadie tiene más de 2/3 años de experiencia en la NFL. Especial mención merece la pareja de cornerbacks formada por #25 Richard Sherman (1,90 m.) y #39 Brandon Browner (1,92 m.) dos hombres muy altos para el puesto pero que han demostrado sobrada agilidad y sobre todo contundencia, algo de lo que puede dar fe Wes Welker receptor de varios demoledores placajes de ambos jugadores. A esto tenemos que unir un FS «probowler» como Earl Thomas y un SS como Kam Chancellor, otro pegador intimidante que supera el 1,90 m. Esta potencia física les ha llevado a denominarse de «Legion of Boom» y ciertamente hacen honor a su apodo.

Esta secundaria no se anda con tonterías. Son duros placadores y los receptores reciben un buen castigo, antes («bump&run» cuando inician su ruta) y después de que atrapan la pelota.

La defensa de Seattle juega con mucha velocidad, es incasable en la persecución del balón e incide claramente en el «gang-tackling» (placaje en grupo) cada vez que termina una jugada el receptor o corredor aparece rodeado por una nube de jugadores de los Seahawks, los LBs son veloces y se mueven con agilidad a sus zonas.

Veamos algunos ejemplos concretos de esta efectiva defensa en acción.

A pesar de la victoria -en la que tuvo mucho que ver el demérito de los Patriots- la actuación defensiva ante New England no fue la mejor de la temporada de la defensa de los Seahawks pero si nos dejó algunos momentos que describen sus virtudes.

En la siguiente jugada Wes Welker realiza uno de sus habituales «square-out», una trayectoria de 90º hacia la banda. El pequeño jugador de NE recibe la pelota y consigue separación de su receptor pero Browner, que lanzado el cuero abandona la marca de Lloyd, acude al placaje y, lanzado como un proyectil, conecta un golpe tremendo sobre el jugador de los Pats que lo saca fuera un par de jugadas. Esa imagen es la que mejor describe el estilo de los CBs de Seattle:

En el planto táctico Bradley opta mayoritariamente por un frente 43 sin embargo no se aferra a él y no es extraño que dentro de un mismo partido los Seahawks pasen a 34 y ofrezcan looks diferentes a la ofensiva contraria. Ante los Panthers, por ejemplo, los Seahawks utilizaron en muchas ocasiones el «overload blitz» recargando un lado de la línea de scrimmage, combinándolo con varios cruces, y poniendo en muchas dificultades a la OL de Carolina como vemos en la siguiente imagen:

Si a lo anterior, presión desde varios ángulos, le unimos una cobertura ferrea como la que vemos en la imagen inferior (toma de la secundaria en la misma jugada) tenemos una jugada defensiva perfecta, en este caso culminada con sack sobre un hombre tan peligroso son sus piernas como Cam Newton.

Sus cornerbacks pueden emparejarse perfectamente con el prototipo de receptor del siglo XXI grandes y fuertes pero también tiene la ventaja de ocupar mucho espacio zonalmente y obligar a realizar pases muchos más precisos para emplazar el balón correctamente fuera de su alcance.

En definitiva, no es fácil atacar a esta correosa defensa. La ofensiva de New England lo hizo bastante bien durante tres cuartos con sus característicos pases intermedios pero como ya comentamos anteriormente la lista de «tocados» de los Pats va a estar bien cargada esta semana: Bolden, Welker, Gronkowski y el propio Brady se llevaron algunos buenos recuerdos de Seattle.

Tras 6 jornadas, y después de su peor partido «numéricamente» la defensa de Seattle es la cuarta que menos yardas encaja y, lo que es más importante, la segunda en puntos recibidos (15,5 sólo superada por los Bears). Con record de 4-2, este equipo podría estar mucho más arriba sino fuera por su ataque.

El duelo del jueves entre 49ers y Seahawks promete ser interesante. Dos buenas defensas estarán sobre el campo. ¿Quién aprovechará mejor las debilidades de su oponente? ¿Estará Seattle a la altura de las circunstancias?

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