ONEFA-CONADEIP o la guerra infinita

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No siempre ha sido así. Hasta no hace tanto (en 2008 llegó la escisión) todas las instituciones estudiantiles mexicanas competían baja unas únicas siglas. Disputas por el reparto de becas entre públicas y privadas llevaron a una guerra de secesión que durante los últimos 4 años ha sido palpable y que, a mi entender, a hecho más mal que bien al football azteca.

En un congreso celebrado en Veracruz en 2008, seis equipos Águilas Blancas IPN, Pumas UNAM, Frailes Universidad del Tepeyac, Linces Universidad del Valle de México, Centinelas del Cuerpo de Guardias Presidenciales y Burros Blancos del IPN decidieron abandonar la entonces conocida como “Conferencia de los 12 grandes” para formar la llamada “Conferencia Centro”. La escisión dejó en el otro bando a Borregos Monterrey, Borregos Campus Estado de México, Borregos Toluca, Borregos Campus Ciudad de México, Aztecas UDLA y Tigres UANL en lo que quedo como “los 6 grandes”.

Para las instituciones públicas el nivel no era parejo. Una leyenda como el entonces entrenador de las Aguilas Blancas Jacinto Licea, declaraba entonces que “era una competencia inequitativa, queremos un receso de unos dos o tres años para que el fútbol americano del centro se recupere y podamos competir tal vez no a su nivel pero a un nivel superior a lo que tenemos actualmente”. Según Licea los equipos del TEC concedían becas incluso a jugadores que luego no iban a poner en el campo simplemente para evitar que fueran tomados por otros equipos.

Las opiniones en el otro bando eran por supuesto otra. El coach Enrique Borda ya al mando del CEM en aquel tiempo comentaba que “el football siempre ha estado dominado por pocas instituciones, ahora le está tocando a las escuelas privadas, pero por muchos años lo dominó la UNAM y el IPN. Ahí había inequidad. En el Tec del Estado de México hay tres mil estudiantes, a esos tengo acceso, yo le pregunto al Poli y Universidad que hablan de inequidad en el reclutamiento, ellos tienen  acceso a miles de estudiantes. Los jugadores de la UNAM y el IPN también son becados, solo que la pagamos todos con nuestros impuestos”.

Lo cierto es que no fue posible llegar a un acuerdo y la escisión terminó por ser definitiva. Durante varias temporadas era imposible ver enfrentamientos entre ambos equipos.

Tras casi cinco años el pasado fin de semana instituciones de ambos grupos se enfrentaban sobre el campo. El resultado fue de 4 victorias para los equipos de la ONEFA y 2 para los de la CONADEIP. Estos fueron los marcadores finales:

Águilas Blancas 23 (ONEFA) – Borregos CEM 20 (CONADEIP)
Potros Salvajes 30 (ONEFA) – Leones Anáhuac Nte 14 (CONADEIP)
Linces UVM 35 (ONEFA) – Borregos Puebla 7 (CONADEIP)
Pumas Acatlán 37 (ONEFA) – Borregos Santa Fe 20 (CONADEIP)
Borregos Toluca 34 (CONADEIP) – Frailes 0 (ONEFA)
Borregos CCM (CONADEIP) 12 –  Centinelas 6 (ONEFA)

¿Significa esto que una Asociación es mejor que la otra? No. Aunque los partidarios de ONEFA desde luego así lo están tratando de vender.

Un scrimmage de pretemporada no deja de ser más que eso un scrimmage de pretemporada. Una ocasión para preparar a los jugadores y que estos luchen por el puesto antes de los cortes finales. Muchos choques han sido parejos, especialmente el espectacular duelo entre Blancas y CEM, y el resultado global bien pudo ser otro.

Sinceramente creo que los mejores equipos de ambas conferencias tienen un nivel que les permitiría competir unos contra otros. Creo que es hora de volver a las mesas de negociación. De llegar a un acuerdo, a un punto en común que permita establecer un reglamento de competición claro y que sea satisfactorio para todos. Pumas, Aguilas Blancas, Auténticos Tigres, Burros Blancos, Borregos, Aztecas… todos deben competir juntos. Creo que un football mexicano unificado, es un football mexicano fuerte.

Las propuestas de unificación tienen que ponerse sobre la mesa de negociación. Es posible encontrar un sistema de competición que satisfaga a todos. Es hora de mirar por el bien del football mexicano y no por el de los intereses particulares. ¿Será posible?