Equipo All-Pro NFLhispano 2011

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Ver jugar a los Saints y los fantásticos bloqueos de sus guards ha sido uno de los mayores espectáculos de la temporada. Carl Nicks no ha querido ser menos que su compañero de fatigas y se ha marcado un temporadón. Soberbio en la protección de su quarterback pero aún más exhuberante a la hora de abrir huecos a sus corredores. A puro huevo, o con sutileza, llevándose al defensor de turno o saliendo en pull para golpear indiscriminadamente a cuanto linebacker osara interponerse en su camino. Pura lujuria ver a este jugador masacrar a sus rivales. Al igual que todo lo que ha rodeado a los decepcionantes Jets la temporada de Mangold no ha estado a las alturas de las expectativas, pero aún así el barbudo y extrovertido jugador se ha hecho con su primera nominación All-Pro. Su comienzo de temporada no fue demasiado bueno para sus estándares y las lesiones no contribuyeron a mejorar la primera impresión, pero en la segunda mitad de temporada supo rehacerse y volver a su nivel habitual. Un nivel de excelencia digno de nuestro equipo All-Pro. Uno de los pocos «repetidores» de nuestra primera edición y con altas probabilidades de seguir apareciendo en este equipo durante muchos años. Las brutales cifras de Drew Brees no habrían sido posibles sin una gran línea ofensiva dándole tiempo para esos magníficos pases. Y a la hora de correr pocos equipos han sido tan efectivos como los Saints. Cuando cuatro corredores tan distintos son capaces de correr con eficacia sea quién sea el rival no es difícil imaginar la calidad del trabajo de sus gordos.

 

 

Queríamos votar a otro. Queríamos ser más originales que nadie y marcar paquete llevando la contraria a las masas. Queríamos descubrir algún anónimo left tackle del que nadie hubiese oído hablar. Queríamos ignorar los elogios continuos de Chris Collinsworth en cada SNF. Incluso alguno de los votantes quería ajustar cuentas con este jugador por su poco elegante salida de Buffalo. Queríamos, en suma, tirarnos el folio y hacernos los listos pero ha sido imposible. ¡Qué pedazo de temporda de este inmenso jugador! En una temporada en la que se han reventado todos los récords de pase habidos y por haber resulta extraño que Aaron Rodgers haya apabullado en las votaciones. Sólo un voto se le ha escapado al quarterback de Green Bay. Las cifras dirán lo que quieran pero la cruda realidad es que por mucho que nos esforcemos se nos hace muy difícil recordar a nadie jugando tan bien como lo ha hecho Rodgers en esta temporada para la historia. Y también se nos hace muy complicado imaginar que nadie pueda jugar mejor. No habrá puesto las cifras de otros jugadores, pero la calidad está más allá de los números. La posición de right tackle siempre presenta bastantes dificultades porque la verdad es que no resulta demasiado glamourosa. En esta ocasión Eric Winston ha sido el elegido, aunque lo que más ha pesado en el ánimo de los votantes ha sido el excelente nivel de toda la línea ofensiva de los Texans. Las votaciones dictaminaron que Duane Brown, Wade Smith, Chris Myers y Mike Brisiel no pudieran entrar en nuestro equipo All-Pro pero su magnífico juego no podía quedar en el olvido y la presencia de su excelente compañero sirve para reivindicar la labor de una unidad soberbia.
Como buen fullback Vonta Leach se gana la vida dando cabezazos a la gente, pero es que además de ser muy bueno en esa tarea, lo hace de manera tan espectacular como inmisericorde. Da igual que tenga o no el balón, da igual que Ray Rice ya corra veinte yardas por delante. En cualquier situación el bueno de Vonta localiza a un oponente agacha la cabeza y arremete contra él sólo por el gusto de golpear a un rival. Ni un sólo snap sin machacar a un contrario. Con esa filosofía no es de extrañar que sea el mejor fullback de la liga. El más reciente y moderno submarino atómico de bolsillo. Tan pequeño, tan poquita cosa, tan difícil de detectar pero con un poder destructivo inimaginable. Maurice Jones Drew ha liderado la liga en yardas de carrera y lo ha hecho a pesar de ser la única amenaza ofensiva de su equipo. Con un juego de pase sospechoso, siendo benevolentes, las defensas rivales no tenían otro objetivo que minimizar su impacto pero ni por esas. Superadas las dudas sobre su longevidad es tiempo de reconocer los méritos de este extraordinario corredor.

 

Es grande, es fuerte, es rápido… ¡Es muy bueno! Tan bueno como para ser el único jugador elegido de forma unánime para nuestro equipo. La temporada de Calvin Johnson nos ha impactado a todos. Da igual que esté en triple cobertura, da igual que la defensa le esté esperando. Él busca el balón, lo baja de los focos y todavía tiene fuerza y velocidad para machacar a un par de cornerbacks y escaparse hacia la endzone. Un hombre jugando entre niños. En una temporada de locura para los tight ends Rob Gronkowski se ha impuesto en dura pugna con el también excepcional Jimmy Graham. En la batalla de los récords el de Nueva Inglaterra ha acabado sumando más yardas y touchdowns que el de Nueva Orleans. Además Gronkowski es muchísimo mejor bloqueador que un Graham que es más un receptor que otra cosa en este aspecto de juego. Y por si fuera poco el bueno de Rob tiene todas las trazas de ser todo un personaje. ¡¡¡Yo soy la fiesta!!! Mientras que su compañero de equipo All-Pro machaca secundarias con un dominio físico insultante, Larry Fitzgerald apenas desmerece aunque de manera bastante menos llamativa. Cada acción de Fitz debería figurar en el manual del buen receptor. Rutas, lectura, coordinación, manos, mentalidad, ¡¡¡bloqueos!!! ¿Y qué decir de su sobrenatural capacidad para el «jump ball»? A pesar de los problemas en la posición de quarterback en los Cardinals, Fitz nunca decepciona. Un auténtico crack.

 

 

Enorme el mérito de su temporada. Con un equipo a la deriva otros se habrían dejado llevar, pero no así este soberbio profesional. Un verdadero y genuino plasta de la línea defensiva que no sólo está siempre rondando el quarterback si no que también es sobresaliente en la defensa terrestre. El hecho de haberse quedado a medio sack del récord de Michael Strahan es pura anécdota, pero habla muy a las claras de su brutal entrega. Hasta el último snap del último y más insignificante partido este jugador da el todo por el todo. ¡¡¡Vuelve nuestro tierno y entrañable cachalotito samoano!!! Si, ya sabemos que su temporada no ha sido especialmente brillante para sus estándares. Y también sabemos que en la alineación de los Ravens figura como defensive end, pero si los de AP han puesto a Justin Smith como DT en su equipo creo que nosotros también podemos permitirnos esta licencia, ¿no? Porque si dejamos al margen estos dos temas, lo cierto es que Haloti Ngata es un jugador excepcional y está muy por encima de la competencia. Nada mejor para definir a este jugador que las sabias palabras de uno de los mejores analistas de este país: «Es la puta línea defensiva al completo». Pues eso, como DE en una 3-4 en formaciones base o como DT en formaciones nickel, deteniendo la carrera o presionando al quarterback. En todas estas labores Justin Smith ha brillado a un nivel excepcional. Y lo ha hecho a su estilo, con una potencia, fiereza, determinación y entrega sin igual. El primer bailarín del formidable ballet que ha sido el front seven de los 49ers esta temporada. 

 

No es ningún secreto que en NFLhispano nos gusta Terrell Suggs. Por su magnífica y muy poco apreciada labor contra la carrera, por su polivalencia cuando le hacen jugar en cobertura, por su instinto, olfato y determinación para derribar al quarterback enemigo, por su entrega absoluta en cada snap, por su actitud chulesca y desafiante y porque, sobre todo, siempre da la impresión de que se lo pasa bomba dentro del emparrillado. ¿Qué menos se puede esperar del más destacado alumno de la «Ball So Hard University»? Quizá no sea el más completo de los linebackers pero para nosotros está claro que es uno de los más desequilibrantes. A DeMarcus Ware pocas veces le veremos jugar en cobertura, pero en su caso lo importante  es la cantidad de veces que le vemos haciendo jugadas ¡por detrás de la línea de scrimmage! Probablemente sea el mejor pass rusher de la actualidad y su ímpetu le lleva a irrumpir en el backfield constantemente lo que también le hace interrumpir muchísimas jugadas de carrera.  Espectacular jugador.

 

La estelar irrupción de NaVorro Bowman nos ha permitido ver una nueva versión de Patrick Willis, menos centrado en atacar en la línea de scrimmage y mucho más pendiente de la cobertura. Y nuevamente el sensacional linebacker de los 49ers ha superado la prueba con nota. Sigue siendo un prodigio de instinto, visión, velocidad y golpeo, pero además este año también ha demostrado que mantiene sus prestaciones cuando se trata de emparejarse con los tight ends.

Otro año más el pequeño linebacker de los Redskins se ha marcado un temporadón para enmarcar y otra vez más ha sido ninguneado por público y crítica a la hora de ser nominado para la Pro Bowl. En NFLhispano no estamos de acuerdo con esa injusticia. ¡Ni mucho menos! Después de tantas temporadas se nos antoja muy difícil encontrar a un jugador tan durable, fiable y productivo en esta posición. Justo es reconocérselo con esta nominación para nuestro equipo All-Pro.

 

Quizá ha sido una temporada subpar para los estándares de calidad de Darrelle Revis pero aún así sigue siendo de largo el mejor cornerback de la competición. Sigue siendo una pesadilla y sigue dejando en cifras ridículas al desafortunado receptor que tiene que padecerlo durante todo el partido. El problema es que nos tiene tan mal acostumbrados que cada recepción que concede es noticia. Por eso a muchos este año les ha podido parecer flojo. Normal, ha parecido humano y todo.  Una defensa como la de los Texans tenía que estar representada si o si y en este caso nadie mejor que uno de los hombres claves para entender la metamorfosis de la retaguardia tejana. En una división como la AFC South una buena secundaria es fundamental y los Texans no repararon en gastos a la hora de contratar a una de las joyas del mercado. Joseph ha respondido a las exigencias a la perfección con un juego físico, agresivo y pleno de confianza que ha repercutido en todos sus compañeros.

 

Después de un par de temporadas mediocres vuelve uno de los clásicos de esta posición y vuelve con fuerza. Al igual que le ha pasado a su equipo el comienzo de año no fue esperanzador pero la evolución durante la segunda temporada ha resultado muy esperanzadora. El buen juego de Adrian Wilson ha sido determinante en esa mejora general. Hemos vuelto a ver a ese safety duro e intimidante pero mucho más fluido en la cobertura de lo que se podría esperar. Los Chargers le convirtieron en el safety mejor pagado de la competición y en su primera temporada después del gran contrato Eric Weddle se ha ganado hasta el último centavo. Y lo ha hecho dando un paso al frente con su juego. Hasta este año Weddle era un safety muy correcto, siempre en el sitio y con muy pocos errores pero a su juego le faltaba brillo. Esta temporada la cosa ha cambiado y hemos visto a un Weddle mucho más oportunista y agresivo. Justo lo que le faltaba para brillar.

 

 

No habrá obtenido las cifras de su vecinio de la bahía, pero lo de este hombre está más allá de las cifras. Cuando tu kicker es capaz de transformar con toda suficiencia patadas de sesenta yardas su influencia sobre el juego le lleva a trascender de cualquier estadística. Eso es lo que ha conseguido el orondo pateador de origen polaco y por eso está en nuestro equipo. Una de las claves del éxito de los 49ers ha sido su superioridad en la batalla posicional, superiorirdad garantizada por las tremendas patadas de su Andy Lee y sus fantásticos (y bailongos) equipos de cobertura que ha conseguido un promedio superior a las cuarenta y tres yardas netas por partada. Nuevo récord de la liga que le hace acreedor de un puesto en el equipo All Pro. Puede que Patrick Peterson haya padecido los típicos males del novato cuando jugaba como cornerback, pero desde luego su bisoñez no le ha afectado a la hora de retornar patadas. ¡Cuatro! retornos de punt para touchdown (empatando el récord para una temporada) y una sensación brutal de peligro cada vez que los rivales despejaban el balón.