La Otra Postemporada

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Con la temporada regular a punto de echar la persiana, en la AFC se puede decir que todo el pescado está vendido aunque los Indianapolis Colts deberán aún certificar su pase a los playoffs, y quedan por determinar los cabezas de serie salvo el primer puesto que pertenece a New England. En la NFC se puede decir que casi todo también está decidido aunque al igual que en la NFC queda determinar los cabezas de series y hay 4 equipos luchando por 2 plazas, una de ellas el equipo que salga campeón de la NFC Worst en un partido que será aperitivo a los playoffs, pero todo lo que no sea que pasen los Green Bay Packers con la otra plaza de wildcard sería una monumental sorpresa.

 

Ha llegado el momento en que para muchos equipos empieza su propia postemporada, son aquellos que se quedan a las puertas de los playoffs y todos aquellos que se quedan muy lejos, en algunos casos incluso antes siquiera de empezar el mes de noviembre tenían las puertas muy lejos. Son los equipos que juegan la otra postemporada, los otros playoffs, aunque estos no se suelen jugar en un campo sino en los despachos, no suelen participar los jugadores ni el público tiene la oportunidad de pitar la decisión, tampoco dependen de los árbitros ni de un challenge para dar la vuelta a la jugada, dependen de lo que decida normalmente alguien que lleva colgado el título de General Manager, Vicepresidente de operaciones o simplemente el propietario, que para algo el equipo es suyo y hace lo que le parezca. Tampoco se trata de tratarlo como si fuera su juguete, pero tampoco dejarlo en manos de un desaprensivo.

 

En todo caso nos encontramos en una postemporada diferente, extraña, sin convenio colectivo con los jugadores en el horizonte mas próximo, pese a los avances de la negociación y el optimismo de Roger Goodell y algún propietario como Robert Kraft, y esto hace que apostar o adivinar que pueda ocurrir en esta otra postemporada se haga aún mas complicado. Si no hay temporada es absurdo pensar que podrá haber nuevos entrenadores, nuevos regímenes, en resumen, que haya una otra postemporada como otros años. Pero vamos a partir de que sí, de que habrá acuerdo, aunque ello implique la aberración de ampliar la temporada regular a 18 partidos y que se amplíen las plantillas para compensar, vamos a ser optimistas y creer que sí, que habrá partidos en el próximo otoño. ¿Qué haríamos si no todos nosotros sin nuestro pasatiempos? A mí me quedaría el baseball hasta finales de octubre, pero ¿Y después? Prefiero no pensar en ello y creer que habrá Convenio.

 

En la otra postemporada no juegan 12 equipos, sino 20, es mas popular y numerosa, no se juega los fines de semana pero también es mucho mas pobre, la juegan los desheredados de la fortuna y aquellos que se quedaron en las puertas del Olimpo. Si la postemporada principal tienen el aliciente de saber quién se coronará el nuevo campeón de está década, la otra postemporada tiene muchos alicientes, muchos sitios donde se tomarán decisiones importantes, y en resumen, muchos puntos calientes.

 

Ya antes de que empezara esta otra postemporada ya teníamos 4 sitios donde se iban a jugar muchas cosas: Dallas, Minnesota, Denver y Carolina. Se ha unido antes de terminar la temporada regular San Francisco, y puede que en breve sean de la partida Tennessee, Cincinnati y Miami. Conviene tampoco olvidarnos de sitios como Cleveland o Houston, y quedaría la gran incógnita, Jacksonville Y hay un sitio que donde aún hace calor en esta época del año pero donde de repente hace mucho más calor del habitual, San Diego. Hay otros equipos que también pueden ser jugadores de la otra postemporada, pero su papel no será tan importante, en su caso tienen cosas que decir y mejorar, pero de momento van por el buen camino y no van a tener tanta revolución como en otras partes.

 

Si en la postemporada de los buenos suenan los nombres de casi siempre: Tom Brady, Peyton Manning, Drew Brees, Michael Vick, Aaron Rodgers, etc… en la otra postemporada suenan otros muchos nombres, algunos muy calientes como los de Bill Cowher o Jon Gruden. Otros como Jeff Fisher o John Fox pueden pasar en breve a ser nombres calientes, pero los que más suenan ahora mismo son aquellos que pueden tener sus horas contada. No hemos tenido que esperar a que empieza la otra postemporada para tener un primer nombre, Mike Singletary, él, que parecía el hombre capaz de recomponer la franquicia de San Francisco, ha acabado siendo devorado por él mismo. Su mala gestión del equipo, sobre todo de los QB, su propensión a llamar la atención a jugadores en la banda o delante de las cámaras y en su muy mala gestión en general de los partidos, han acabado cavando la tumba de Mike Singletary, que alimenta esa leyenda de que un jugador que ha sido LB en su carrera no es el mas indicado para ser luego entrenador principal de un equipo. Mike Singletary puede tener sitio en la liga como coordinador defensivo o entrenador de alguna unidad defensiva, pero de lo que no va a tener sitio es como Head Coach, al menos en mucho tiempo.

 

Otro que puede unirse en breve a Mike Singletary es Jeff Fisher, aunque el caso de Fisher es cuando menos especial, es el entrenador mas longevo de la liga, tiene el respeto de casi toda la liga y lleva con los Titans desde su época de Houston. Pero Fisher puede acabar pagando los platos rotos de lo que ha sido una pésima gestión del equipo esta temporada, seguramente su peor año, especialmente con el asunto del QB Vince Young y el constante baile de sillas que ha sido el puesto toda la temporada con un Vince Young entrando y saliendo a favor de Kerry Collins, un veterano que ya no está para jugar una temporada completa, sino para hacer una suplencia puntual. Si a ello se une el sonoro fracaso que ha sido el fichaje de Randy Moss, aún se esperan noticias del WR en la ciudad, hay que unir el colapso del equipo en el segundo tramo de la temporada. Tras empezar 5-2 el año, los Titans están 6-9, hasta el domingo albergaban alguna posibilidad de playoffs, pero ya están eliminados y solo les queda una cosa que hacer en la liga, estropear a los Colts la posibilidad de pasar a la postemporada real y abrir la posibilidad a que sea Jacksonville quien pase. Si Jeff Fisher es finalmente despedido en Tennessee no le van a faltar pretendientes en la liga, su nombre ha sonado en sitios como Dallas, seguro que Jerry Jones le espera con los brazos abiertos, y San Francisco o Miami también han sonado como posibles destinos.

 

Otro que puede tener las horas contadas es Marvin Lewis, el que otrora recompusiera la franquicia menos solvente de la liga, los Cincinnati Bengals, ha vivido un año para el olvido. Tras ganar con claridad la AFC North la temporada pasada los Bengals han vivido una cuesta abajo sin igual, aunque esa cuesta abajo no empezó esta temporada, sino la pasada cuando fueron eliminados de los playoffs en primera ronda de forma bastante miserable. Los primeros síntomas se vieron en la temporada regular cuando el equipo ya clasificado se dejó llevar y dejó de jugar. En Cincinnati se abren muchas interrogantes, no parece que ni Terrell Owens, pese a su buen año, ni Chad Ochocinco regresen, ambos deberán nadar en las turbulentas aguas de la agencia libre, pero la gran incógnita es que pasa además de con el propio Lewis con el hombre que ha sido la cara de la franquicia en los últimos años, Carson Palmer. El QB desde su grave lesión de rodilla no ha vuelto a ser el mismo, alterna grandes partidos, el pasado domingo estuvo brillante, con fiascos absolutos, en momentos parece pedir a gritos su cambio y al entender de muchos lo que desea es cambiar de equipo, y al igual que Jeff Fisher no le van a faltar pretendientes. Carson Palmer seguramente no sea aquel QB que competía no hacía tanto en la mismo escalafón que Tom Brady o Peyton Manning, pero su brazo y precisión son indiscutibles, así como su liderazgo, pero lo que quizás necesite es una nueva ciudad y un nuevo equipo. En todo caso lo que habrá que estar atentos es el precio que puedan poner los Bengals por el que aún es su QB. Por el que no habrá precio es por Marvin Lewis, que una de dos, o regresa como coordinador defensivo en algún equipo que quiera reconstruir su defensa o se toma un tiempo sabático.

 

Miami y Cleveland son dos incógnitas en estos momentos. Tanto Tony Sparano como Eric Mangini parecían mas o menos consolidados con lo que estaban haciendo sus equipos este año, al menos hasta mediados de noviembre, de los Browns se esperaba que mejorasen y los Dolphins estaban en la lucha por los playoffs con un plantilla reforzada a base de fichajes notables. Pero el mes y medio final de ambos equipos ha puesto en cuestión el futuro de ambos entrenadores. En Cleveland Mike Holmgren, el auténtico año y señor de los designios de la franquicia, dio una oportunidad a Eric Mangini cuando lo tenia todo en su contra, y pueda que se tenga que arrepentir esta postemporada de varias cosas, la primera haber aceptado el puesto en Cleveland cuando no ha tardado apenas un año en quedar abierto el que es su verdadero sueño, volver a la Bahia con los 49ers, pero lo segundo que se tiene que arrepentir Mike Holmgrem es de haber dado otro año mas a Mangini, los Browns de los últimos partidos no van a ninguna parte y de repente el QB Colt McCoy no parece la solución, tan solo las jóvenes promesas que tiene el equipo y elegidos vía draft son una base de esperanza.

 

Y de esperanzas es lo que ha estado viviendo toda la temporada Tony Sparano, esperanza de que los Dolphins hicieran en Miami aquello que sí eran capaces de hacer fuera, ganar partidos. Los Dolphins han cerrado la temporada 1-7 en su estadio, el peor equipo de la liga en su campo e igualan el registro de hace 3 años cuando terminaron 1-15, el año anterior a la llegada de Tony Sparano y que puso fin a la época mas negra de la franquicia. La defensa de los Dolphins dirigida por Mike Nolan es la que ha mantenido el equipo a flote, hasta que el pasado domingo se hundieron, bien ayudados por los garrafales errores de Chad Henne y dejaron que Detroit, un equipo que hasta el domingo pasado llevaba 4 años sin ganar fuera de Detroit, ganara, que ahora lleva gracias a la gentileza de los equipos de Florida dos victorias consecutivas. El problema de Tony Sparano en todo caso es el ataque, los Dolphins se fueron el año pasado de pesca y trajeron a Brandon Marshall, el WR es probable que termine la temporada con mas de 1.000 yardas pese a perderse partidos por lesiones, pero el ataque de Miami se ha mostrado muy conservador, indeciso, predecible e incapaz de dominar un partido, en un drive parecía imparable, para seguido ejecutar media docena de drives sin sentido para demostrar no ser el peor pero sí uno de los peores ataques de la liga, y la mejor demostración de ello es Chad Henne, desplazado de la titularidad en plena temporada por su malos resultados pero que acaba regresando al puesto por lesiones y por la falta de repuestos de garantías detrás del ex Wolverine. Lo que sí parece claro en Miami es que Chad Henne no va a disfrutar del status de heredero de Dan Marino, la búsqueda de El Dorado va a continuar en Miami. Lo que queda por saber es si será con otro entrenador, en todo caso la decisión estará en manos de Stephen Ross, el propietario que nunca se ha implicado en asuntos deportivos y sí se ha centrado en la parcela social, pero Ross, como millonario que se ha hecho vendiendo inmuebles tiene que saber que si no ofreces algo atractivo en el campo no se van a vender entradas y ver a Miami jugar es una tortura para los sentidos.

 

Otros sitios donde puede haber movimiento en la otra post temporada es en Houston, San Diego y Jacksonville. Los últimos aún albergan alguna posibilidad de playoffs, pero son muy remotas, dependen de si son capaces de ganar a Houston y esperar a que Manning y los suyos fallen en su propio campo ante los Titans, algo que parece improbable. Los de Jack del Rio seguramente han sobrepasado las expectativas, encuadrados en la dura AFC South llegaron a liderarla, parecían que iban directos a los playoffs, pero al final han demostrado no estar a la altura, no están preparados para jugar con los tipos grandes,. Dave Garrard ha acabado siendo el viejo Dave Garrard de antaño, y sin la colaboración de Maurice Jones-Drew el futuro del equipo es cuando menos enigmático, más cuando estando jugando la posibilidad de jugar los playoffs el equipo no es capaz de llenar el estadio. En Houston los problemas están en la defensa y en un ataque que funciona a ratos, el potente ataque que ha implantado Gary Kubiak no es capaz de completar un partido redondo, lo mismo anota 30 puntos consecutivos que desaparece por completo, si a ello unes que son la peor defensa de la liga contra el ataque aéreo, los Texans se han visto casi siempre obligados a ir a remolque en los partidos, como en la clasificación, donde han estado haciendo la goma hasta que esta se ha roto, lo que queda por ver es si Gary Kubiak también ha roto sus lazos con el propietario del equipo y hace falta una nueva cara para un equipo que parece siempre estar tocando la puerta de los playoffs cada año pero se acaba quedando corto. Lo de San Diego es mas difícil de explicar, los del sur de California tienen todo el talento del mundo, pero su habitual mal inicio de temporada ha acabado siendo su tumba, todo lo confiaron a la posibilidad de remontar en diciembre como venían haciéndolo antes, pero este año se han encontrado con dos escollos, el primero que los Kansas City Chiefs no han fallado como otros años ha fallado otros equipos, y segundo, dos derrotas ante Oakland son derrotas que marcan y que han terminado por hundir a los de Norv Turner, que todos los años terminaba cuestionado y este año sin playoffs puede tener las horas contadas.

 

Y para terminar quedan los puestos que ya estaban abiertos y todos saben que están abiertos. El gran nombre es Dallas, la franquicia tejana, grande por antonomasia, el equipo con mas nombre y con mucho talento en su plantilla, con dinero para gastar a raudales con un propietario dispuesto siempre a pagar por el talento, el equipo donde no solo se exige ganar, sino que además se exigen jugar bien, es el destino que mas expectativas puede levantar en post temporada, aunque mucho de lo que ocurra pueda depender de lo que Jerry Jones esté dispuesto a ceder. Nadie duda que los Boys tienen los mimbres para tener un gran equipo tanto en ataque como en defensa, pero es un equipo donde hace falta disciplina, mano dura y que no vuelva a ocurrir lo de este año donde se pudo ver a jugadores renunciando a jugar. Jason Garrett, el antiguo protegido de Jerry Jones, ha tenido la oportunidad de enderezar el rumbo de la franquicia, por momentos parecía que el equipo reculaba, pero cuando queda un partido por jugarse lo que saben en Dallas es que su casillero de derrotas va a tener dobles dígitos y eso es lo que cuenta para Jason Garret, que es también parte del fiasco del régimen de Wade Phillips. Dallas es siempre un destino muy atractivo, pero entrenadores como Bill Cowher, Jon Gruden o Jeff Fisher quieren todo el poder, y eso es algo que veremos hasta donde está dispuesto a ceder Jerry Jones, hasta la fecha es algo que solo han conseguido Jimmy Johnson y Bill Parcells, ambos acabaron saliendo por la puerta de atrás de la franquicia.

 

También el puesto de Minnesota es el otro gran puesto que queda abierto en la liga, pero a diferencia de Dallas el equipo vikingo parece destinado a una reconstrucción, con una defensa veterana que se ha venido abajo este año y un ataque donde hay piezas como Adrian Peterson, Sydney Rice o Percy Harvin con muchos años por delante. Quien quiera que herede los restos que ha dejado Brad Childress va a tener que lidiar con varias cuestiones, la primera es quien va a jugar de QB la temporada que viene, ya ha sonado el nombre de Donovan McNabb como recambio temporal, aunque el nombre de McNabb suena en otros sitios como San Francisco o Miami. Otra cuestión, y esta mas importante, es reconstruir una defensa que este año ha sido una sombra de la que fue el año pasado cuando los Jared Allen, Ray Edwards y las Sister Williams aterrorizan a los ataques rivales. La secundaria es un completo agujero y los LB sin la presión de los de delante son una unidad con potencial, pero sin posibilidad de hacer algo importante. Leslie Frazier puede ser el hombre ideal, su experiencia como coordinador defensivo le puede ayudar a reconstruir la defensa y dejar en manos de algún buen coordinador las tareas ofensivas. La otra gran incógnita en Minnesota es el futuro de la franquicia en la ciudad, tras años pidiendo un nuevo estadio el hundimiento del techo del Metrodome ha sido la gota que ha colmado el vaso de la paciencia de Zigi Wilf y de la ciudad, que ahora puede amenazar con llevarse el equipo a Los Angeles si no obtiene ese nuevo campo que tanto tiempo lleva pidiendo. Aunque el problema puede ser otro, las autoridades locales querrían un estadio cerrado o en su defecto con techo retráctil, por el contrario la afición y jugadores sueñan con un estadio abierto con el fin de recuperar la magia del viejo Metropolitan.

 

Carolina es otra de las plazas abiertas hace tiempo desde el momento en que el propietario del equipo Jerry Richardson se negó a ampliar el contrato de John Fox dejando al entrenador en una encrucijada, sin un QB y con un equipo que se estaba viniendo poco a poco abajo con la pérdida de jugadores importantes. John Fox terminará su contrato y es otro de los nombres que queda en el mercado abierto, aunque sus dos últimos años en Carolina, y sobre todo su nula capacidad en buscar un QB solvente, van a pesar demasiado para los equipos interesados en contratarlo. Tampoco está nada claro quien puede entrenar en el futuro a los Panthers, el gran hombre siempre parecía ser Bill Cowher, que vive cerca de Charleston, pero el precio de su salario es muy alto y Richardson no parece estar dispuesto a pagar demasiado y quizás opte por una vía mucho mas conservadora, apostar un entrenador con proyección y mas barato, que tenga paciencia con un QB y en un par de año puede reflotar el equipo. Y por último, mucho del futuro de Carolina puede depender de lo que finalmente decida Andrew Luck, el QB de Stanford es a juicio de los scouts el mejor QB que ha salido de la NCAA en mucho tiempo aunque empieza a ser mas que real que no se declarará elegible, pero qué queréis que os diga, esta historia me suena demasiado.

 

Y para terminar queda Denver. El incierto futuro de Pat Bowlen y su delicado estado de salud hace que cualquier apuesta con el equipo sea pura especulación. Josh McDaniels parecía por momentos el nuevo niño bonito de la liga, pero su record, sus incomprensibles traspasos y finalmente sus líos extradeportivos han acabado siendo su tumba. El nombre de John Elway, una leyenda de la franquicia ha empezado a sonar por todo Colorado, aunque con el ex QB puede que le ocurra lo mismo que pasó en su día con otro colega que intentó lo mismo, Dan Marino, nombrado Vicepresidente de operaciones de Miami pero que colgó los trastos sin haber siquiera haber empezado. De momento en Denver no han sonado nombres y el actual entrenador está dando minutos y oportunidades a Tim Tebow, el ex Gator quiere demostrar a toda la liga lo equivocados que estaban cuando decían que no era un jugador apto para la NFL, y en los dos partidos que le han dado de momento no lo ha hecho nada mal aunque uno de los rivales fuera la defensa de los Texans. El problema que tiene Tim Tebow es que no es un QB al uso, su mecánica de lanzamiento sigue dejando mucho que desear ni tiene las excepcionales cualidades atléticas de Michael Vick, los coordinadores defensivos suelen aprender como neutralizarlos tras ser sorprendidos la primera vez.

 

 

  • El pero que tiene planificar una temporada como la de la NFL con tanto tiempo es que partidos que pueden parecer atractivos acaban resultando por la realidad de la nueva temporada en pachanguitas o partidos de solteros contra casados. Que esto ocurra un domingo aún tiene solución, cambias de partido y tan fresco, pero cuando ocurre con un jueves o un sábado, te encuentras con eso, con un partido como el Pittsburgh y Carolina que no pasó de ser un entrenamiento con el equipamiento puesto o ese Dallas y Arizona donde acabaron jugando los 3º QB de ambos equipos, donde un inexplicable error de un kicker muy fallón y que no me explico como aún está en el equipo acabó dando la victoria a Arizona para cabreo supino de Jerry Jones.

  • Si los partidos planeados de antemano fueron lo que fueron, el domingo tampoco se libró de su habitual ración de partidos intranscendentes, en Miami los Dolphins volvían a hacer el ridículo en su campo y en el último cuarto firmando la peor temporada de toda la liga en su propio estadio, Detroit tras 4 años sin ganar lejos de la orillas del Lago Michigan ha encontrado un filón en Florida, la pena es que no juegue la semana que viene en Jacksonville, podría lograr ganar hasta 3 partidos fuera de su estado. Tampoco se jugaban nada en Denver donde Houston se vio atropellado por las prestaciones de Tim Tebow que destrozó a una defensa que volvió a mostrar porque es mala, o mejor dicho, muy mala.

  • En el resto de escenarios en principio sí había mucho en juego, pero a medida que los resultados fueron cayendo en los partidos de la primera tanda acabaron cambiando los partidos de la segunda tanda. Así por ejemplo la victoria de St.Louis sobre San Francisco hizo que Seattle no se jugara absolutamente nada en Tampa, pasara lo que pasara Seattle tenía garantizado jugarse el pase a los playoffs en su propio campo la semana que viene ante St. Louis. La derrota de Jacksonville también tuvo sus consecuencias, la primera que los NY Jets que ya habían jugado, y perdido, se clasificaran matemáticamente para los playoffs, pero la mas importante, quitaba toda presión a los Indianapolis Colts en Oakland, que no fallaron ante los Raiders, que cuando saltaron al campo ya se sabían eliminados tras la cómoda victoria de los Kansas City Chiefs ante una inoperante Tennessee.

  • Los playoffs se van a adelantar una semana, o al menos vamos a tener un aperitivo, aunque sea en forma de empanadillas de atún, pinchos de mortadela y vino de tetrabrick a la ronda de wildcards. Si la NCAA en su March Madness tiene un partido que se juega la víspera de empezar la primera ronda, la NFL no se queda por detrás. Aunque el domingo que viene habrá varios escenarios abiertos hay un partido donde se aplica lo de “the winner takes it all” y tiene la naturaleza de partido de playoffs, y encima con premio, el que gane volverá a jugar la semana que viene en su campo. Seattle y St. Louis juegan un partido imposible de clasificar, el que gane será el campeón de la NFC West, que puede ser mas Worst que nunca si es Seattle quien termina por pasar porque lo haría con un record de 7-9, la primera vez que pasaría a playoffs un equipo con record negativo. Pero siendo malo que Seattle pudiera pasar con un record de 7-9 lo que resulta aterrador es que se gane el derecho de recibir bien a Green Bay o bien a New Orleans, que son los equipos mas probables que pasen a la ronda de wildcards, aunque viendo las prestaciones de unos y otros mucho me temo que el partido sea el que sea no pasará de ser un entrenamiento con equipamiento. De momento Seattle tiene un problema, Matt Hasselback se retiró lesionado y tuvo que ponerse en manos se Charlie Whitehurst, aunque ello no debería alterar demasiado a St.Louis, si algo ha demostrado St. Louis es que tiene el mejor QB de toda la división, aunque este sea Sam Bradford y sea un rookie.

  • El nuevo casco “anti conmociones” ha sentado fenomenal a Aaron Rodgers, 4 pases de TD y mas de 404 yardas de pase, esta marca es record personal, en su exhibición ante los New York Giants, que tras verse sorprendidos la semana pasada por la tormenta Michael Vick este vez vieron como los Packers les pasaban por encima endosándoles mas de 500 yardas totales en ataque, algo que los Giants no sufrían desde 1980, cuando Bill Parcells ni siquiera era parte de la historia de la franquicia neoyorquina. Si la pasada semana todo el equipo era culpable de la debacle, especialmente la defensa, en esta ocasión los culpables estaban tanto en ataque como en defensa, unos por cometer 6 turnovers y los otros por dejarse meter 500 yardas, a eso se le llama jugar en equipo. Por cierto, quien no tuvo de culpa ninguna en esta ocasión fue Matt Dodge, el punter roookie esta vez sí hizo sus deberes a la perfección, incluso hizo lo que no pudo hacer la semana pasada, mandar un punt fuera.

  • En Chicago todo hacía presagiar un partido de 10-7 o similar, con dos defensas como las de Chicago y NY Jets y el mal tiempo que había en Chicago, el partido invitaba a correr, no arriesgar y una batalla campal por la posición de campo, sin embargo acabó siendo un festival anotador donde el que iba a ganar podía ser el que acabar con la última posesión. Jay Cutler con su inconfundible estilo patentado de Brett Favre, el lanzamiento “por que yo lo valgo” sembró el caos en la secundaria de los de Rex Ryan, mientras que Mark Sanchez, duda hasta el último momento, también estuvo a un excelente nivel aunque su intento final de remontada quedó rotó con una intercepción. Los NY Jets luego pudieron celebrar su pase a los playoffs gracias a la victoria de los Redskins en Jacksonville, que echaron por tierra los rumores sobre que estaban dejándose llevar en el tramo final de temporada para mejorar su posición en el draft. Los chicos de Sexy Ryan, en mangas de camisa una vez mas en medio de un frio polar, estarán en playoffs, pero su defensa está muy lejos de la del año pasado.

  • Baltimore, New England y Kansas City cumplieron el expediente y se impusieron con cómodas victorias a sus rivales que salvo un ratito en Cleveland para los Ravens no fueron nunca una serie amenaza. Lo mas noticiable fue el partido de Tom Brady, que sin alcanzar las 200 yardas le bastó para batir el record de pases sin sufrir una intercepción, 309, que estaba en poder de Bernie Kosar. Tom Brady lleva 10 partidos sin ser interceptado y su equipo se ha asegurado el factor campo en los playoffs, la semana que viene juegan un partido intranscendente ante Miami, pero seguro que Bill Bellichick no deja que los de Florida pesquen ni medio atún en Foxboro.

  • La NFL presume que nunca un partido queda suspendido por inclemencias del tiempo, ya sean por calor, o por frío, y la historia nos ha dejado partidos jugados con temperaturas polares o medio de tormentas de nieve. La NFL podrá seguir presumiendo de ello pese al retraso hasta el martes del partido entre Minnesota y Philadelphia, los que han decidido suspender el partido han sido las autoridades locales no por el riesgo que pudieran suponer para los jugadores, sino el peligro que supone desplazar a mas de 60.000 personas al Lincoln Financial Stadium, y viendo las imágenes de la Costa Este americana parece justificada la decisión. El partido tiene implicaciones en los playoffs en la medida que los de Michael Vick aún optan hasta el mejor record de la conferencia nacional tras la derrota de los Atlanta Falcons en su duelo con los New Orleans Saints. Los jugadores de los Vikings entre tanto se pasan el día metidos en un hotel viendo películas a falta de otra cosa mejor que hacer, ya no es ni noticia si juega Brett Favre, lo mas probable es que ni salte al campo.

  • Los Atlanta Falcons, y Matt Ryan de paso, vieron rota su racha de partidos consecutivos en el Georgia Dome, que ya no es ese campo inexpugnable que parecía antes de empezar el partido ante los New Orleans Saints. Los Falcons aún tienen una oportunidad para garantizarse el factor campo en los playoffs si derrotan a los Carolina Panthers que ya solamente juegan para mejorar su triste record, algo que seguramente ya les dará igual tras las declaraciones de Jim Harbaugh, entrenador de Stanford, parece que el sueño de poder elegir a Andrew Luck se desvanece si como parece decide no declararse elegible para el draft.

  • La tendencia a procastrinar que tienen los San Diego Chargers finalmente les ha acabado pasando factura, acostumbrados como estaban a dejarlo todo para diciembre este año se le han adelantado, y no solo no han cumplido ellos, sino que sus rivales a diferencia de otros años, no han fallado. San Diego parecía un destino tranquilo últimamente en la NFL, pero al hecho de no clasificarse para los playoffs por primera vez desde que Phillip Rivers asumió la titularidad se unen los rumores sobre la posibilidad de que el equipo vuelva a la ciudad que le vio nacer, Los Angeles.