Las «gilicalls» saltan a la palestra

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Llevo casi 10 años escribiendo en esta página, no sé cuando se cumplirá esa efeméride y sé que tengo que repasarlo, pero aquellos que me conocen tanto personalmente como por el foro y la página, saben que en muchas cuestiones de football tengo varias posiciones de las que no me bajo del burro ni cambio mi criterio. Una de las cuestiones que siempre he defendido es que el football es un deporte duro, donde existe el dolor, las lesiones, el sudor, la sangre y hasta las lágrimas, por eso me pone enfermo ver esos encuentros que más que partidos de football son partidas de video consola, lo que llamo el “gilifootball”,  y que tanto adora Roger Goodell. Recientemente puse dos ejemplos de ello, el primero fue el partido de wild cards entre Arizona y Green Bay, un partido donde las defensas no se presentaron a jugar salvo en la jugada que decidió el partido. El otro partido fue la última Superbowl, un ejercicio insulso, un partido frío, limpio y muy aseadito, pero para aquellos que entendemos el football como un deporte de invierno, donde juegan legionarios a temperaturas extremas nos pareció un baile de salón mas que un partido de football.

 

Soy amante del football físico y de contacto, no confundirlo con el violento, del que este fin de semana hemos tenido una ración bien servida y del que luego hablaré. Tampoco con ello estoy defendiendo una suerte de “smash’n’mouth”, pero no me gusta el football quirúrgicamente perfecto e indoloro que se practica en estadios donde no llueve, no nieva, ni hay viento y la temperatura está controlada y siempre hace 21º con una humedad controlada. Ya he afirmado mas de una vez que si Walter Camp levantara cabeza y viera en lo que han convertido el deporte que un buen día inventó, se volvería de nuevo a la tumba. Pero ya no hablo solo de él, sino que jugadores que aún siguen vivos y ahora son ilustres jubilados de este deporte, tienen que llevarse las manos a la cabeza viendo la suerte de football que algunos equipos practican actualmente. Me gustaría saber la opinión que tiene de todo esto Bud Grant, el que fuera Head Coach de los Minnesota Vikings cuando ve que los actuales Vikes juegan en un estadio cerrado en pleno invierno. Sus equipos por el contrario jugaban en el antiguo Metrodome, un trozo de barro pintado de color verde donde no les ponía ni tan siquiera calefacción en los banquillos, lo que en diciembre y enero era todo un acto de hombría.

 

Una de las reglas más absurdas que ha traído esta obsesión por el football indoloro y que fomenta el football ofensivo, o más que el football ofensivo, el football aéreo y de pase, es la llamada “pass interference”, que ha pasado de ser una de esas reglas que existía en el reglamento a ser una especie de jugada más en los playboooks de los equipos. Estoy firmemente convencido que no hay un solo playbook en la NFL que no tenga diseñada un par de jugadas específicas buscando el pass interference. La regla ya existía, pero desde que los Indianapolis Colts protestaran reiteradamente contra su interpretación hemos pasado de una situación que podía ser mala a una que es actualmente pésima. Hemos pasado de Guatemala a Guatepeor, y para mas INRI no es jugada revisable y queda al criterio puro y duro de lo que el árbitro pueda ver en unas décimas de segundo. En demasiadas ocasiones tiran el pañuelo amarillo a nada que el WR de turno haga aspavientos o el público proteste, hay veces que el pañuelo sale segundos después de la falta lo que hace más sangrante su aplicación.

 

Cuando un equipo está mas o menos desesperado, y si lo hace en su propio campo mejor aún, siempre puede apelar a la heroica, es decir, hacer un lanzamiento largo a un WR que tenga un CB cerca, buscar el contacto, más o menos intencionado, y ver si el árbitro interpreta que es pass inteference. En situaciones desesperadas vale cualquier cosa y en ese cualquier cosa entra el ver si hay suerte, el árbitro pica el anzuelo y sale aquello que de otra forma soy incapaz de lograr. Que ocurra fuera de tu campo a lo mejor es más difícil, pero si eres el equipo local, un par de aspavientos del WR de turno, un entrenador protestando y un público enfadado, basta que exista eso que se llama “duda razonable” para que el pañuelo amarillo salga volando y tenemos la jugada.

 

Y ¡ojo!, que no es que me parezca injusta. Si hay pass inteference clamoroso se debe pitar, aunque eso sí, se debería hacer en ambos sentidos porque al ataque le sale barata la jugada, algo que vemos pocas veces, pero en ocasiones basta un simple contacto para hacer lo fácil, lanzar el pañuelo, y si es a favor de corriente con el equipo local. Pero siendo sangrante la interpretación que en ocasiones se hace de la regla, como he dicho mucho mas laxa desde que Bill Pollian fuera llorando a la NFL cada vez que sus WR eran sacados a mamporrazos por la secundaria de New England, peor es aún el castigo que se recibe. La siguiente jugada empieza en el lugar de la falta, lo que hace que muchas veces equipos desesperados tiren de ella. Si sale bien, de maravilla, que sale mal, se ha intentado, no se pierde nada por intentarlo en una situación límite, y como sale gratis, no pasa nada.

 

Y es que resulta del todo ilógico que una pass interferente pueda ser sancionada con decenas de yardas, en teoría toda la longitud del campo, y sin embargo el intento de volar la cabeza a un WR, una conducta antideportiva o un roughing the passer sea castigado con 15 yardas. A menudo leemos los lunes que tal jugador es un descerebrado, o como gustan decir en los USA, “goat of the week” cuando comete alguna falta absurda que acaba costando a su equipo el partido o por lo menos puntos. Esta semana Peter King califica a LeRon McClain de eso por su estúpida falta, que le costó a los Ravens 15 yardas y pasar de un 3 y corto a un 3 y largo, que acabó siendo el anteúltimo snap de los de Baltimore antes del punt, No volvieron a ver la pelota tras aquello.

 

Este fin de semana hemos podido ver como dos jugadas de pass interferente han acabado siendo vitales en el devenir de dos partidos. En Houston, los Texans estaban desesperados, perdiendo de 10 puntos a menos de 3 minutos, a punto de cosechar tu tercera derrota consecutiva, segunda en tu propio campo, con el público pitando por la exhibición de juego de los Kansas City Chiefs ante una defensa incapaz de detener a nadie. Mal pintaban las cosas, y en eso que llega el lanzamiento de turno, contacto con el atacante y pañuelo amarillo al viento, falta y la siguiente jugada empieza en ese punto, no con una penalización de por ejemplo 15 yardas. Los Texans jugaron sus cartas y lo hicieron bien. También estuvo más que bien el CB Brandon Flowers, no he visto falta en ningún momento. Pero un árbitro no pensó lo mismo y vio lo que creyó ver, y como la jugada no es revisable y responde solo al criterio de lo que se puede ver en décimas de segundos y con las pulsaciones por encima de los 100, pasa lo que pasa.

 

Desde que se volvió a implantar la revisión de jugadas hemos visto revisar cientos de jugadas, muchas absurdas,. No fue ninguna casualidad que ello ocurriera tras una Superbowl donde se dio validez a un TD de Ben Roethlisberger que nunca lo fue. Se han interpretado sobre todo recepciones, si los pies están fuera o dentro, si la pelota no toca el suelo, si el punto de terminación de la jugada, si el pico de la pelota ha tocado la raya, etc…. Hay árbitros que se toman una eternidad para decidir una cosa u otra y en ocasiones hemos visto explicaciones enciclopédicas, y otras poco razonables.

 

Sin embargo una jugada tan importante como el pass inteference no es revisable por reglamento y lo que un árbitro vea en décimas de segundas, y en ocasiones a varios metros de la jugada, es dogma de fe, y luego las repeticiones en el propio estadio demuestran que menos falta ha sido cualquier cosa lo que ha ocurrido. Y luego los aficionados a la NFL nos carcajeamos que en nuestro deporte hechos como los ocurridos en el pasado Mundial de fútbol no son posibles. Me refiero al gol que no le fue concedido a Inglaterra cuando todo el estadio, incluso los árbitros, pudieron ver en los video marcadores que la pelota no solo estaba dentro, sino que había botado por lo menos medio metro dentro. El escarnio fue tal que la FIFA, una entidad cerrada a cal y canto y anclada no en el pasado, sino en la prehistoria, tuvo que pedir perdón públicamente.

 

Pero siendo escandaloso lo de Houston lo ocurrido en Denver no le va a la zaga, aunque en esta ocasión sí hay falta, o al menos con los criterios actuales sí se puede interpretar que hay falta aunque fuera de forma incidental y seguramente sin intención por el defensor. Pero los Jets estaban en 4 y 6 en la yarda 48, necesitaban un TD para ganar y era o eso o nada, y total como intentarlo sale gratis, pues leña al mono que es de goma. Hubo contacto, en mi opinión incidental, y tenemos falta en la yarda 2, paramos el reloj, nos recuperamos, nos realineamos y resumiendo, 46 yardas de penalización y 1ª y gol en la yarda 2 para un equipo como los NY Jets que tienen a una OL que te pasa por encima y con un RB que ha recuperado el olfato de la endzone. Eso sí, volar la cabeza a tu rival a riesgo de dejarlo inválido, arrearle un estacazo al QB, una celebración excesiva, conducta antideportiva, atrapar a un jugador en carrera por la espalda con grave peligro para su salud también se castiga con apenas 15 yardas ¿Absurdo verdad?

 

Este fin de semana he visto algunos de los golpes mas violentos en mucho tiempo. El golpe que arrea Dunta Robinson a DeSean Jackson debería ser motivo de encarcelamiento. No menos peligrosos son los que arrea James Harrison de los Pittsburgh Steelers a Joshua Cribbs y Mohamad Massoquoi de los Cleveland Browns, este último terrorífico y una total falta de respeto hacia no solo hacia este deporte, sino a un compañero de profesión, modesto encima, que seguramente no ganará ni la décima parte del sueldo de Harrison, Una cosa es lesionarse por un golpe incidental o una mala jugada del destino, otra cosa es ir a hacer daño. Afortunadamente ninguno de los golpes terminaron como el de Jack Tatum a Darryl Stingley, que le ha valido al jugador pasar a la historia como The Assasin. El tercero que repartió otro golpe espeluznante fue Brandon Meriweather al TE Todd Heap, que tuvo que abandonar el campo.

 

Aquellos que me conocen de hace tiempo saben que a estas jugadas yo las denomino “gilicalls”, un juego de palabras entre “gilipollas” y “call”. Sólo así se puede calificar lo ocurrido. En el caso de las faltas no tuvieron repercusión en el marcador, los Philadelphia Eagles ganaron su partido con comodidad a los Atlanta Falcons, la acción violenta de Harrison no era necesaria cuando los Steelers eran muy superiores a los Cleveland Browns y lo ocurrido en New England es imposible de valorar.. Sí que tuvo su peso la acción de LeRon McClain, los Ravens vieron como tenían que retrasar su posición en el campo y lo que era una jugada manejable pasó a ser una jugada incontrolable. Pero las dos interferencias sí fueron decisivas, tanto los Texans como los NY Jets pudieron anotar después llevándose lo que en ese momento parecían victorias improbables. Por eso, todo esto sólo se puede calificar así, de gilipollesco.

 

En la NCAA, no siendo una liga profesional, este tema lo han solucionado. Se penaliza con 15 yardas y primer down automático. Parece mentira que una supuesta competición “amateur” tenga mucho mejor resueltos dos de los problemas que más controversias levantan en la NFL últimamente, como son la prórroga en caso de empate en el tiempo regular y la penalización de la pass interferente. De su interpretación prefiero no entrar a decir nada, raya lo absurdo, y debería ser cuando menos revisable.

 

Si una Superbowl fue el escenario que hizo falta para que la revisión de jugadas volviera a la NFL no se me ocurre escenario mejor que una más que estúpida pass interferente en los segundos finales de una Superbowl dando la victoria al equipo beneficiado por un avance de digamos 40 yardas. Y yendo mas lejos, si la falta perjudicara a una de las vacas sagradas de Roger Goodell, por ejemplo Robert Kraft, Jerry Jones, Daniel Snyder o Jeff Lurie ¿Qué se juegan a que en verano teníamos cambio de reglas?

 

 

  • Durante la semana Brett Favre dejó caer la posibilidad de no jugar el domingo si persistían las molestias derivadas de una tendinitis en el codo de su brazo derecho, con el que lanza. No sé si muchos dudaban que el hombre de acero iba a romper su racha de 289 titularidades consecutivas, sin incluir playoffs, pero uno de ellos no era yo. He visto a Favre toda su carrera y sólo una vez su racha corrió serio peligro de truncarse, fue la vez número 165. En el partido 164 de su carrera lo tuvieron que sacar las asistencias por lo que parecía una grave lesión de rodilla. Para su fortuna la semana siguiente los Packers tuvieron su bye, y de aquello ha llovido y nevado un buen rato. Brett Favre ha superado un accidente de coche que casi lo deja inválido y sin más de 30 centímetros de intestino, una adicción a los calmantes, un esquince de tobillo que para el resto de los mortales nos deja postrado en la cama, un esquince de rodilla, dedos rotos, la muerte de su padre la víspera de un partido y el cáncer de su esposa, entre otras muchas cosas, y encima es abuelo a los 41 años. ¿Una tendinitis de codo en el partido más importante en lo que llevamos de temporada lo iba a dejar en el banco? Eso no es conocer a Brett Favre. El QB está tan solo a 10 partidos de alcanzar las 300 titularidades consecutivas, algo inaudito y salvo que Roger Goodell se lo impida no creo que hay todavía en la NFL nada ni nadie que impida a Favre llegar a esa marca. El domingo le dieron otra soberana paliza y aguantó el tipo.

  • Los Cowboys continúan siendo sus peores enemigos y su temporada está a un tris de acabarse antes de siquiera haber llegado al día de Acción de Gracias. Los Cowboys de nuevo dominaron las estadísticas, menos las dos de siempre, la primera la de las victorias, sólo les superan en número los San Franscisco 49ers, Carolina Panthers, Detroit Lions, Buffalo Bills y Cleveland Browns. La otra estadística es la de las penalizaciones, de nuevo casi 100 yardas en penalizaciones,. De poco sirve acumular 400 yardas en ataque si luego te disparas a tu propio pie y hay jugadores que hacen la guerra por su cuenta. Jerry Jones ve como el sueño de jugar la Superbowl en su parque de atracciones se esfuma, aunque quizás sea lo mejor a la vista de lo que cada domingo se puede ver. Una cosa es ridiculizarte ante tu audiencia, otra muy diferente hacerlo en una Superbowl en Jerry´s World.

  • Con todo, los Boys aún pueden salvar la temporada. La NFC marcha sin dueño claro y sin un rumbo claro. Llevo avisando que Chicago es un equipo que ha ganado con mucha suerte pero que no merece estar donde está en la NFC North, en cuento empiecen los duelos divisionales vamos a ver donde acaba este equipo. En la NFC East un día estás abajo, el siguiente arriba y faltan por disputarse muchos duelos divisionales. ¿Y qué decir de la NFC West o NFC South? En la AFC si parece mas claro el panorama por arriba, los NY Jets son el único equipo que ha ganado 5 encuentros, todos ellos encadenados, pero con 4 victorias hay un auténtico pelotón de equipos, alguno con algún encuentro menos que los de la gran manzana.

  • Green Bay puede que tenga que lamentar las prórrogas al final de la temporada, aunque a estas se llegaron por muy diferentes caminos, la semana pasada los Packers perdonaban la vida a los Redskins en el tiempo regular y en la prórroga los Skins les ganaron. En esta ocasión fueron los Miami Dolphins los que perdonaron a los Packers en el tiempo regular permitiéndoles anotar en un último TD en una defensa que un equipo de high school difícilmente hubiera permitido. Los Packers empiezan a notar las ausencias y necesitan recuperar a sus mejores jugadores si pretenden aún hacer algo importante esta temporada, entre tanto ya tienen a los Vikings en el cogote.

  • Los Patriots lograron forjar a principios de siglo una dinastía que consiguió 3 Superbowls en 4 temporadas. Tras lograr ese hito los Patriots intentaron pasar a la historia como el mejor equipo de todos los tiempos batiendo en el camino todos los records habidos y por haber, fracasaron y fallaron en el partido mas importante de la temporada. Los de New England pretendían llegar al mismo puerto pero en lugar de con descartes y jugadores del montón con estrellas y records, fracasado el intento ahora se pretende rescatar el espíritu de aquellos equipos y la primera muestra la tuvimos el domingo, fuera Randy Moss, llega el MVP de la última Superbowl, Deion Branch, y de nuevo vemos a aquellos viejos Pats, ese equipo al que nunca noqueas, al que siempre tienes en el espejo retrovisor y con una sola estrella en el firmamento, Tom Brady. Los Ravens parecían el mejor equipo de la AFC hasta la fecha, se pusieron por delante en el marcador, jugaron bien pero no supieron rematar y los Pats con una defensa agresiva y Tom Brady repartiendo pases empataron en el tiempo regular para ganar en la prórroga al más puro estilo de los equipos de antaño.

  • El domingo regresó Big Ben, lo cierto que era extraño verlo con aquel uniforme que para la ocasión sacaron los Steelers, pero era desde luego Big Ben, el mismo que gana partidos de forma increible, que alterna errores garrafales con grandes jugadas, en resumen, Big Ben en estado puro. Los Steelers ya estaban haciendo una gran temporada sin su colaboración, pero con él en el campo ganan profundidad en el pase, Big Ben pasó para casi tantas yardas como los anteriores QB en los 4 partidos, lanzó el mismo número de pases de TD y fue interceptado sólo una vez, menos que el resto de QB. Los Steelers van a continuar apostando por la fórmula que mejores éxitos le ha dado siempre, buena defensa y juego terrestre, pero ahora ya tienen al grandullón al mando de los aparatos, con Big Ben los Steelers puede que ganen algún partido gracias a él, aunque también es posible que los pierdan, Big Ben es así, único en su especie.

  • San Francisco ha logrado evitar perder un set en el primer tramo de la temporada y llegará con una victoria en el buchaca para enfrentarse a los Carolina Panthers, que no saben aún lo que es ganar este año, y viendo sus prestaciones no parece que lo puedan hacer en breve, salvo que la semana de descanso les siente fenomenal. Los 49ers ganaron el duelo de la Bahía a Oakland en una muy trabajada victoria que se empezó a forjar en la segunda parte y que llegó gracias a una de las cosas más sencillas y a su vez mas difíciles, el ABC del football, si no cometes turnovers es difícil perder un partido. Los 49ers no cometieron ninguno y el resultado fue una victoria. Con esta victoria los espectadores que asistiremos a Wembley al partido de las International Series sabemos una cosa, al menos no veremos un equipo sin una solo victoria en su casillero.

  • Denver, el otro equipo que estará en Londres tuvo contra las cuerdas a los NY Jets, pero las penalizaciones y su total ausencia de juego terrestre acabaron siendo su tumba. Eso sí, los cientos de seguidores repartidos por todo el país de Tim Tebow al menos pudieron ver como éste lograba su primer TD en la NFL, y como no podía ser de otra manera corriendo. Aún existen defensores que afirman que este QB podía cambiar el puesto para siempre. Lo mismo se dijo en su día de un tal Randall Cunningham, después de Donovan McNabb y más tarde de Michael Vick. Curiosamente todos ellos alcanzaron sus mejores años cuando se dedicaron a ser QB convencionales que aprovechaban sus habilidades atléticas,. De Tim Tebow de momento solo conocemos sus habilidades atléticas, su capacidad para vender camisas y que es el yerno preferido de todas las madres americanas.

  • Houston ha logrado evitar el efecto yo-yo, tras encadenar 3 victorias consecutivas, una de ellas ante los Indianapolis Colts, todo parecía indicar que encadenarían 3 derrotas consecutivas, y si eso lo trasladamos a final de temporada tenemos lo que ya es habitual en Houston, record de 8-8 y sin playoffs. Los Kansas City Chiefs demostraron la enorme progresión en lo que lleva Todd Hailey como entrenador y por momentos dominaron por completo a los Texans con su joven defensa y un ataque que esta vez sí decidió arriesgar y no ser tan conservador como en Indianapolis. Ganaban de 10 puntos faltando 3 minutos, pero Matt Schaub dejó de ser el de las dos últimas semanas y con un Andre Johnson, que sí parece recuperado de su lesión, y una “pequeñita” ayuda arbitral, lograron dar la vuelta al marcador y poner la 4ª victoria en el casillero para seguir liderando la AFC South junto de momento a los Colts, y con el permiso de los Tennesse Titans.

  • Hay equipos a los que estar debajo del radar les sienta estupendamente, uno de ellos son los mencionados Titans que a la chita callando están 4-2 y empatados con la supuesta élite de la AFC South. Su fórmula de juego es muy sencilla, buena defensa, gran juego terrestre y no cometer errores pasando. El lunes perdieron a Vince Young, pero Steve Fisher seguramente cuente con el QB suplente mas preparado para salir en cualquier momento, Kerry Collins. El QB barruntaba su retiro no hace tanto, Fisher le pidió continuar y desde que se ha establecido en Tennessee es el compañero perfecto.

  • Peyton Manning en otro día en la oficina superaba las 300 yardas de pase y ya está a tan sólo 3 partidos de batir el record de mas partidos con 300 yardas o mas de pase, uno de los pocos records que aún le queda al venerable Dan Marino, que encima tiene que ver en su faceta de comentarista como cada año se va quedando sin record. El de yardas está seriamente en riesgo si Phillip Rivers sigue lanzando como un poseso y los Chargers no son capaces de establecer algo parecido al juego terrestre. Nadie duda que ese record, el de los partidos, también va a caer este año en poder de Peyton Manning, como casi todos los que tienen el QB, hay veces que tengo la sensación que Brett Favre continúa jugando un año y otro para intentar alejar sus marcas de las de Manning, pero salvo que las lesiones se lo impidan Peyton tiene todos los boletos para que los records empiecen a caer de su lado, eso sí, que este atento a que Brett Favre siga jugando hasta que Manning se retire.

  • Quien empieza a apuntar maneras de ser un estupendo QB es Sam Bradford. El ex Sooner, forzado a la titularidad, empieza a dejar señales de ser el mejor rookie del año, en ocasiones se le ve en el campo con una naturalidad y parsimonia propia de un veterano, eso esta jugando con una colección de WR de los llamados del montón. De momento los Rams están 3-3 en la NFC West, tampoco eso es mucho decir.