Catástrofe a la vista

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En la década de los años 70 nació un género de cine conocido como “catastrófico”. Estuvo muy de moda en aquella década y la realidad es que nunca ha abandonado Hollywood, casi 40 años después el género goza de una buena salud. Aquellas películas respondían todas más o menos a un mismo guión, una catástrofe estaba a punto de ocurrir en la que podían morir cientos de personas, se enlazaban diferentas historias que se articulaba alrededor de una historia central, la catástrofe. Otra características de aquellas películas eran que siempre reunían un buen elenco de actores famosos, aunque lo cierto es que muchos de los que participan ya habían dejado atrás sus mejores días y encontraban en estas películas una salida a su falta de actividad.

La precursora del género sin duda fue Aeropuerto, basada en un best seller de Arthur Hailey, narraba las peripecias de un grupo de pasajeros en un avión que tenía graves problemas. Su éxito fue tal que se grabaron varias secuelas, en la última de ellas intervenía el desaparecido Concorde, orgullo de la industria aeroespacial europea. El impacto de Aeropuerto y sus secuelas fue tal que fue la precursora de otro género de cine, la parodia de aquellas películas con “Aterriza como puedas” y que son los padres de ese género llamado “Scary Movie” “ Date Movie”, etc…..

 

Otro clásico del género fue “El coloso en llamas”, que narra las peripecias para rescatar a un grupo de personas de un edificio de mas de 100 plantas y protagonizada por dos actores de postín como eran Paul Newman y Steve McQueen entre otros. Después llegarían otras como “La aventura del Poseidón”, donde un transatlántico en plena celebración de Año Nuevo daba la vuelta por una ola gigante. Todas estas películas se basaban como hemos dicho en la existencia de varias historias enlazadas alrededor de la catástrofe, auténtica protagonista de la película, pero su atractivo además estaba en los protagonistas, intervenían multitud de actores famosos en una misma película, algo que era poco común en aquella época, y ahora también, aunque ahora se habla de cameos. El género sigue gozando de buena salud pero ahora el protagonista absoluto son los efectos digitales, los actores han pasado a un segundo plano, da exactamente igual quién intervenga, lo importante son los efectos. Empezó Titanic, donde intervenían entonces un semi desconocido Leonardo Di Caprio y una actriz que tampoco era una revienta taquillas como Kate Winslet. El último ejemplar de este cine lo tenemos en 2012, donde el protagonismo es directamente el agua.

 

Toda esta introducción me viene en mente a que en la NFL también estamos a punto de protagonizar nuestra propia película de catástrofes, el próximo domingo a eso de las 10 y cuarto de la noche tendremos el estreno en exclusiva, cada uno lo verá donde pueda o lo echen, y no es otro que ese partido que van a protagonizar Minnesota como equipo local y Dallas como equipo visitante.

 

 

Este partido estaba marcada en el calendario de todos los aficionados antes de que la temporada echara a andar por muchísimos motivos, el primero porque se veían cara a cara dos de los equipos claros favoritos a representar a la NFC en la Superbowl con el permiso de los actuales campeones, New Orleans Saints. Era uno de esos partidos que los analistas de la TV americanas suelen decir que tiene “huge implications”, implicaciones enormes, de los que se habla toda la semana y se analiza cada enfrentamiento individual. Era uno de esos partidos que podía decidir sobre el papel qué equipo podría tener el factor cancha en los playoffs, algo clave como se pudo ver en la NFC el año pasado donde todos los partidos de playoffs los ganó el equipo que ejercía de local. También era una revancha del partido de Divisionales que ambos equipos protagonizaron la campaña pasada, Dallas tras años de frustraciones en los playoffs por fin ganaba un encuentro para luego caer de paliza en el siguiente partido. Los Boys se marcharon de Minnesota ridiculizados por Brett Favre y los suyos y por una defensa que aniquiló al potente ataque de los Boys. Por último era un partido especial porque se enfrentaban los dos equipos que celebran su 50 aniversario esta temporada, tantos los Vikings como los Boys llegaron en la misma temporada a la NFL y fueron los primeros equipos reales en expansión de la NFL, que reaccionó de esa manera al intento de la recién nacida AFL de amenazar su supremacía en el football profesional.

 

Todo apuntaba que a este partido del domingo ambos equipos tenían que llegar con un record de 4-0 ó 3-1, pero una vez que la temporada echó a andar y tras los fiascos tanto de los Boys como de los Vikes todo parecía indicar que ambos equipos llegarían con sendos records de 2-2, lo cual no estaba mal del todo. Lo que nadie podía esperar es que ambos equipos estuvieran 1-3 y con demasiadas urgencias en ambos equipos, el que pierda este domingo cavará un agujero del que será difícil salir, aunque tal y como la NFC donde dos equipos tiene 4 victorias, y uno de ellos es la inconsistente Chicago, nadie parece capaz de tomar el mando y todo es posible.

El guión está escrito y la constelación de estrellas de ambos equipos van a estar todos en el campo, en el reparto como actor estelar estará Brett Favre acompañado por prima donna Randy Moss, que se ha unido al proyecto a última hora, pero tampoco faltarán otras figuras como Adrian Peterson, Jared Allen, Antoine Winfiled, E.G. Henderson, Percy Harvin, etc…. También Dallas pondrá al reparto su propia constelación de estrellas con Tony Romo, la auténtica “starlet” del equipo tejano, acompañado de DeMarcus Ware, Brady James, Miles Austin, Jason Witten, Roy Williams, Felix Jones, etc… Y para rematar la faena se espera el impagable cameo de Jerry Jones que aún permanece callada tras la última derrota de los Cowboys.

 

Al igual que en el cine de género catastrófico todos los que veamos el próximo domingo este partido sabemos que vamos a asistir a un choque de trenes de alta velocidad donde uno descarrilará, donde van a desarrollarse varias historias paralelas todas alrededor de un mismo hecho, el partido. Sabemos que las historias paralelas las protagonizarán Brett Favre y Randy Moss por un lado, también sabemos que Adrian Peterson y el Three Headed Monster de Dallas tendrán su propia historia como la tendrá Tony Romo con sus WR, y como en toda película de catástrofes alguien tendrán que morir y perder, sin muertos ni perdedores son películas que carecen de interés, y aunque en sentido literal nada de esto ocurrirá, es decir, nadie morirá, lo que si sabemos que aquel equipo que pierda está abocado al desastre y la catástrofe.

 

 

  • La jornada del pasado domingo ha sido de largo la mejor semana que hemos podido disfrutar los aficionados. El mando de la TV echaba humo y los cambios de partido a partido eran constantes, gracias a esa 8ª maravilla de la TV que es el Game Pass pudimos disfrutar de unos finales de infarto tanto en los partidos de las siete como en los partidos de las diez, estos últimos los 3 se decidieron en los minutos finales y había que ir saltando de partido a partido para ver cada final.

  • Cuando cumplía los 30 años me dijeron que me sentarían fatal, y no pasó nada. Cuando cumplía los 40 años me lo repitieron de nuevo, y no pasó nada. Estoy lejos aún de los 50, pero esta vez sí, creo que cumplir medio siglo es algo muy serio y que no puede sentar bien a nadie, y si no que se lo pregunten a los Dallas Cowboys y Minnesota Vikings que este año cumplen ambos 50 años. No está todo perdido, pero el principal problemas de los Dallas Cowboys son precisamente eso, ser los Dallas Cowboys, tienen talento a raudales, calidad para dar y regalar, un estadio magnífico, podrían jugar la Superbowl en casa, pero nada de eso parece ser suficiente, un domingo sí y otro también los Cowboys son sus peores enemigos. El caso de los Vikes parece diferente, el equipo la temporada pasada sí estaba construido para ganar la Superbowl y estaban en el momento, esta temporada parece que ese momento ha quedado atrás y si los Vikes quieren optar a algo deberán recuperar esas sensaciones.

  • Los San Francisco 49ers son otros que tal bailan. Están 0-5, pero excepto el partido de Kansas y la segunda parte de Seattle nunca han estado fuera de un partido, y cuando lo han estado ha sido por sus propios fallos y errores, son de esos los que les impiden ganar un partido. La temporada está prácticamente perdida aunque jueguen en la NFC Worst, pero la distancia con los Cardinals es de 3 partidos y lo que sí me parece imposible es que esta división la gane algún equipo con mas de 9 victorias en su casillero. Por cierto, el domingo a la misma hora que el duelo de Dallas y Minnesota, los 49ers jugarán la Batalla de la Bahía con los Oakland Raiders.

  • Mientras que en San Francisco se lamentan de sus males no pueden decir lo mismo a unas escasas millas y al otro lado de la Bahía, en Oakland. Los Raiders aunque están 2-3 perfectamente podrían estar 3-2 e incluso 4-1, y lo más importante, no están para nada lejos de la división y está claro que los jugadores están poniendo todo de su parte para ganar los encuentros, llevaban más de 7 años sin mojar la oreja a los San Diego Chargers, a los que no solo les ganaron el partido del domingo, sino que les ganaron a pesar del excelente partido de Phillip Rivers. Los de Tom Cable mejoran cada semana y los que pronosticábamos que este equipo tenía madera para luchar por la AFC West no estábamos tan equivocados.

  • Por primera vez desde 1970 ningún equipo de la NFL ha llegado al 4-0, antes siquiera de los Miami Dolphins por primera y única vez lograran la temporada perfecta. Los Chiefs, único equipo invicto, cayeron en Indianapolis, pocos eran los que apostaron por que pudieran ganar, pero si no lo hicieron es porque el equipo en ataque jugó de forma muy conservadora y porque Dwayne Bowe se emperró en no coger ningún pase que le fuera lanzado por Matt Cassell. Los Chiefs tienen las costuras de un gran equipo en construcción, sobre todo en defensa, pero su ataque es muy conservador, el que se juegue de vez en vez un onside Kick o arriesgue en 4º down no es sinónimo de equipo agresivo, el resto del playcalling ofensivo de los Chiefs fue eso, muy seguro y conservador, y eso con Indianapolis no es suficiente.

  • Carson Palmer definitivamente no está para jugar al football. Ya la temporada pasada Palmer dio señales de un claro declive, se pensó que era más culpa del tipo de juego que practicaba Cincinnati muy basado en el juego terrestre y la falta de referencias ofensivas aéreas. Pero este año Palmer tiene a Chad Ocho Cinco y Terrell Owens, que aún no siendo los mismos que en el pasado, aún son jugadores aprovechables, pero ni así acierta Carson Palmer que se está haciendo adicto a las intercepciones. Los Bengals tenían el partido en el bolsillo ante Tampa, les hubiera bastado aguantar la posesión con el juego terrestre, pero sin embargo se la jugaron con pases de Carson Palmer que lanzó dos intercepciones en los dos minutos y medio finales del partido.

  • Si tenemos que hablar de intercepciones donde se dieron un auténtico baño de ellas fue en Carolina, los QB de Carolina y Chicago protagonizaron un partido de auténtica risa si no fuera porque hablamos de jugadores profesionales. Que un equipo a pesar de que su QB no llegue a las 100 yardas de pase y le intercepten hasta 4 veces gane con facilidad a su rival es señal de varias cosas, la primera que tu QB es un serio problema, pero con ser eso malo lo realmente preocupante es el estado de tu rival que aún así no puede ni ser una amenaza para ti. Carolina no solo tiene problemas con sus QB, Jimmy Clausen lo mandaron al banco tras no hacer nada, pero su reemplazo Matt Moore fue aún peor. Crudo, pero muy crudo lo tiene John Fox para terminar la temporada, total, a Carolina le va a costar lo mismo echarlo que tenerlo hasta que acabe.

  • Y hablando de QB adictos a las intercepciones toca hablar de uno de los maestros en la materia, Jack Delhomme, Sigo sin poder entender qué pudo ver Mike Holgrem en Delhomme para darle 8 millones garantizados a un jugador que es mas conocido por sus intercepciones en los últimos tiempos que por otra cosa. Los Cleveland Browns estaban jugando con Seneca Wallace de QB, pero se lesionó y regreso Delhomme, y como no, con él regresaron las intercepciones. Cuando el partido aún estaba vivo lanzó una de esas intercepciones que solo él sabe hacer.

  • Mientras que en la AFC hay hasta 3 equipos que marchan con un paso mas que sólido como son Baltimore, NY Jets y Pittsburgh no se puede decir lo mismo de la NFC donde pese a que Atlanta y Chicago ambos tienen 4 victorias en sus casilleros son muy pocos los que se creen que Chicago está realmente donde está por su calidad, tras hacer un ridículo espantoso en New York . En Carolina ganaron por incomparecencia de los Panthers, que está dando señales de ser el peor equipo de toda la NFL con permiso de los Buffalo Bills.

  • Green Bay partía como una de las favoritas pero a medida que avanza la temporada empiezo a pensar que este equipo lo teníamos todos muy sobrevalorados, sin un juego terrestre fiable y con la enfermería repleta se empiezan a acumular los problemas. Aaron Rodgers, que parecía preparado para batir records por momentos demuestra ser un clon de la versión mas alocada de Brett Favre lanzando pases sin ton ni son, Jermichael Finley, la estrella emergente de los Packers se lesiona al poco de empezar el partido, dos de los pilares defensivos como Ryan Picket y Clay Matthews también toman el camino de la enfermería, y para rematar tu kicker falla en los segundos finales un FG que te hubiera dado una victoria en uno de los campos mas difíciles de la liga.