Cuando más fácil es tachar que predecir

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Muchos desde principios de temporada, incluyendo un servidor, abogábamos por un sistema BCS mejor que integrase el concepto de los playoffs, pero sí uno se fija en esta demente temporada, ante la mediocridad e igualdad general, cada semana la competición se convierte en un auténtico sistema de playoffs, es más, nos encontramos inmersos exactamente desde que el pasado mes de Septiembre comenzase esta apasionante carrera. No es que quien suscribe haya vendido su alma al diablo, porque esta claro que este sistema necesita aún mejorar y seguir evolucionando, pero ésta alocada temporada es, sin duda, un claro ejemplo de que este tradicional sistema (con más de un centenar de años de longevidad) puede vivir aún exento de algo que en otras competiciones simplemente sería imprescindible o impensable su abolición.

Por ejemplo, Boston College, tras una mala racha de resultados, sobreviviría dramáticamente a su auténtica final en el infierno de Death Valley frente a Clemson, consiguiendo una plaza en otra nueva final, esta vez de conferencia. Ohio State necesitaba sencillamente ganar en Ann Arbor para merecer una plaza en Pasadena para la prestigiosa Rose Bowl (¿o aún algo más?), y no fallaría en su particular y clásica guerra frente a Michigan, pero, en cambio, Oklahoma tropezaría ante Texas Tech y su candidatura se alejaría definitivamente del BCS National Championship.

Y así llevamos desde comienzo de la presente temporada. Esta semana, el “encuentro de playoffs” más destacable será la auténtica guerra de Kansas entre los propios Jayhawks y los Tigers de Missouri, simplemente el que pierda se encontrará definitivamente fuera. Quien sobreviva accederá a la siguiente ronda, conocida “coloquialmente” como final de conferencia, previo paso a la final del campeonato nacional. Esta vez seré claro y, en mi opinión, una plaza para New Orleans será para el ganador de ese “showdown” y seguidamente, de la conferencia BigXII.

Pero antes de dar paso al clásico análisis semanal, me centraré en la figura del coach Lloyd Carr, quien tras trece temporadas dejará su alma-máter para, a la edad de 62 años, comenzar una nueva etapa alejado del emparrillado y de su agotadora responsabilidad otoñal. Seguramente, Carr, a pesar de sus logros, no será recordado como uno de los más grandes entre el firmamento. Simplemente su derrota ante Appalachian State, su incapacidad para ganar aquellos grandes partidos fuera de conferencia, las 6 derrotas en los 7 últimos encuentros ante el máximo rival Ohio State o las 5 derrotas en 6 Bowl Games incluyendo 3 Rose Bowls, pesaran un tanto sobre la conciencia “Maize & Blue”, pero su legado, a pesar de las dificultades, será recordado como uno de los más grandes en toda la historia del programa, resumido en un campeonato nacional (1997), 5 títulos de la Big10, 11 temporada situando a los “Blues” en el Top10 nacional, etc. Simplemente, ni el amado y legendario coach Bo Schembechler se acercaría a alguno de sus registros (nunca ganó un campeonato nacional).

Lloyd Carr es como supuestamente debería ser un entrenador de College; un ganador nato alejado del escándalo, con mucha clase y un amor absoluto por sus jugadores que inspiraba una lealtad incuestionable. Simplemente nos encontramos ante el verdadero head coach de un programa donde las expectativas siempre pasan por competir por el campeonato nacional y donde existe un cumplido por la excelencia.

DIXON CAYÓ LESIONADO Y LOS DUCKS “MURIERON”

Oregon simplemente comenzaría como un auténtico tornado, Dennis Dixon lideraba majestuosamente la “Spread Option Offense” con multitud de “fakes” de “hand-offs”, “reverses”, “straight-ahead runs” por parte del HB Jonathan Stewart y diferentes figuras o patrones característicos del exitoso sistema ofensivo del OC Chip Kelly, demostrando porque eran el actual número #2 BCS y se encontraba inmersos en la lucha directa por el campeonato nacional.

En el primer drive del partido, Arizona pararía a los Ducks en su propia yarda 39, pero no sería suficiente. En 4th down, un excelente “call” que consistía en un “fake” de carrera sobre Jonathan Stewart (28 carreras para 131 yardas), permitía a Dixon escaparse 39 yardas para TD. Oregon, además, convertiría con un nuevo “fake” su curioso intento de conversión de dos puntos. La siguiente posesión, Dennis Dixon volvía a llevar con autoridad a Oregon hasta la “goal-line” de los Wildcats, sin embargo, el WR Derrick Jones, con los clásicos problemas de “drops” de la unidad, provocaba la intercepción de Dixon en la endzone y desbarataba una oportunidad clamorosa de situar un cómodo 15-0. Seguidamente, el QB Willie Duitama (21 de 39 para 266 yardas, 2 TDs y 1 INT) conectaría en la zona de anotación con el WR “Junior” Mike Thomas (6 recepciones para 125 yardas y 2 TDs), la auténtica amenaza aérea (y ofensiva, por supuesto) de Arizona.

Dennis Dixon, a pesar de sumar recientemente su cuarta intercepción de la temporada, no se venía abajo y con su clásica sangre fría sobre el pocket volvía a liderar a Oregon hasta la redzone rival, sin embargo, en 2th down y 7 yardas, se acababa definitivamente el partido y un sueño. Dixon, en un intento por eludir el “puss-rush” local, se torcía él solo en un apoyo su rodilla izquierda previamente lastimada 11 días atrás ante Arizona State. Dixon, retorciéndose de dolor en el suelo, hacia presagiar lo peor para cualquier aficionado de la universidad. El excepcional jugador de Oakland dejaba el partido inminentemente, teniendo que aplicar una cuantiosa suma de hielo sobre su rodilla inflamada. La imagen de Dixon en la banda desencajado y llorando era realmente estremecedora, todo el mundo intentó consolarle; el HC Mike Bellotti, su propio “backup” Brady Leaf o incluso su padre, quien bajo personalmente para interesarse y ayudar a recuperar el estado emocional de su hijo, pero Dixon sabía que en ese mismo momento, el sueño de Oregon (campeonato nacional) y el suyo personal (Heisman Trophy) se esfumaban cruelmente. Finalmente, Dixon deberá pasar por quirófano para reparar el ligamento cruzado anterior (ACL) de su rodilla izquierda.

En el segundo cuarto cambió todo, con el QB Brady Leaf sobre el campo (sí hermano del “archifamoso” Ryan Leaf, quien se encontraba presente en la banda), completamente distinto en características físicas y atléticas a Dixon, el “game-plan” de los Ducks debía cambiar radicalmente teniendo que adaptarse al “zone-read” de su QB y los continuos “bubble screens & passes” necesarios para establecer un ritmo, además de la necesidad imperiosa de una amenaza potencial de “play-action” bajo el juego de carrera, con las características ahora disponibles. Leaf, intentando buscar al WR Garren Strong en un “cross-route”, ejecutaría un lanzamiento muy pobre, leído sin problemas por el CB All-American y calibre NFL Antoine Cason, quien se adelantaba a su marca consiguiendo la intercepción y retornándola para TD. Oregon, simplemente ya no era ese equipo imaginativo y explosivo, la sombra de Dennis Dixon era cada vez más alargada. Mike Thomas, de nuevo, se escaparía, eludiendo a la secundaria para anotar un TD de recepción de 46 yardas y Antonie Cason, indagaría aún más en la herida, con un TD de retorno de punt de 56 yardas. Los Wildcats, los mismos que parecieron títeres en las primeras tres posesiones de Oregon con Dennis Dixon sobre el campo, se iban al descanso con una clara ventaja de 17 puntos. Aunque tampoco hay que desacreditar el trabajo del DC Mark Stoops y el extraordinario partido del MLB Spencer Larsen, además de la continúa presión provista por el DT Yaniv Barnett.

La defensa de los Ducks sacó su orgullo en la segunda parte, mientras el gas ofensivo de Arizona se iba reduciendo paulatinamente. Leaf (22 de 46 para 163 yardas y 2 INTs), tendría una actuación bastante decente en el segundo periodo, con Oregon incluso llegando a acercarse a tan sólo 7 puntos. Pero no fue suficiente, y por quinta vez esta temporada (USC, California, South Florida y Boston College), el número 2 del ranking BCS (¿está maldito?) volvió otra vez a abdicar de su trono. Arizona, en cambio se acerca, cada vez más, a ser elegible para un Bowl Game, mientras que frente al empuje de Arizona State o USC (quienes juegan entre ellos la próxima semana), con esta derrota, Oregon, además, se complica bastante la conferencia y alcanzar el derecho a una invitación para la Rose Bowl

A BASE DE MEDICINA “WELLS & GHOLSTON”

El último partido del HC Lloyd Carr (quien finalmente ha anunciado su retirada) no serviría para romper con la racha perdedora frente a los Buckeyes (nada menos que ya cuatro años consecutivos), en una de las rivalidades más legendarias del deporte norteamericano. En juego estaba la conferencia Big10 y una invitación a Pasadena, sin embargo, Ohio State impondría su ley a ambos lados del balón, representado sobre las figuras del RB Chris “Beanie” Wells y el híbrido DE/LB Vernon Gholston. (Resultado: 14-3)

Los Buckeyes establecerían desde el principio una fórmula realmente sencilla; correr en primer down, en segundo down y en tercer down con Chris Wells (39 carreras para 222 yardas y 2 TDs) y dejar que ganara el partido, así de fácil. Mientras, su agresiva defensa penetraba el pocket de los Wolves constantemente con un Vernon Gholston (5 placajes, 3 sacks y 4 placajes para pérdida de yardas) simplemente imparable, además, los únicos momentos tranquilos de los que dispuso el QB “Senior” Chad Henne (11 de 34 para 68 yardas), sería incapaz de encontrar y conectar con receptores abiertos, aunque no se debe olvidar el paupérrimo desempeño de su cuerpo de WRs, sobre todo “Súper” (el sábado no) Mario Manningham, quien dejo caer bastantes balones inexplicablemente, colmando la paciencia de los 111.941 espectadores que abarrotaban The Big House (la segunda mejor entrada en la historia del propio estadio). Además, el guerrero RB Mike Hart (¿alguien vio su feroz bloqueo en el primer cuarto frente al FS Anderson Russell?) experimentaría su peor producción terrestre (por encima de los 17 intentos) en toda su carrera en college con un total de 44 paupérrimas yardas en 18 intentos.

La defensa de Michigan, a pesar de las más de 270 yardas terrestres permitidas (básicamente por el espectacular dúo de tackles de los Buckeyes con Kirk Barton y Alex Boone), conseguiría realizar un buen trabajo, manteniendo a los Wolverines en el partido durante los sesenta minutos del encuentro, sin embargo, fue insuficiente para evitar que Ohio State volviese a la Rose Bowl tras más de diez años (la última en 1997) y aún tenga esperanzas de campeonato nacional, siempre que pierdan los equipos que se encuentran por encima en el ranking BCS. La actual racha de cuatro victorias consecutivas de Ohio State en “The Game” empata el segundo periodo más largo e iguala una racha que a principios de los 60 alcanzaría la OSU del legendario Woody Hayes.

Cambiando de conferencia, en la ACC, Boston College sorprendería a Clemson, y se adjudicaría definitivamente en Death Valley la división Atlantic ganándose un puesto para la final de la ACC dentro de dos semanas en Jacksonville. Otra nueva remontada de los Eagles y del QB Matt Ryan (31 de 47 para 315 yardas, 1 TD y 1 INT) volvería a salvar a BC, gracias a un lanzamiento, escapando de nuevo de la presión en 3th down, para TD de 43 yardas sobre el WR Rich Gunnell (5 recepciones para 82 yardas y 1 TD) con 1:46 sobre el reloj. Los Tigers aún se acercarían a la zona de anotación de los Eagles en los últimos segundos, sin embargo, el WR Aaron Kelly (8 recepciones para 70 yardas), en un lanzamiento profundo de 45 yardas de Cullen Harper (similar situación a la anterior de Matt Ryan), dejaría caer inexplicablemente sobre sus manos un TD seguro (ahí estuvo la temporada) y el QB Cullen Harper (26 de 40 para 226 yardas y 1 INT) sufriría, finalmente un sack del CB “Sophomore” Roderick Rollins en 3th down. Aunque con 5 segundos sobre el reloj, Clemson pararía el tiempo con un TO para intentar un FG muy profundo de 54 yardas, el PK Mark Buchholz, sin embargo, fallaría un último intento de igualar el partido para llevarlo a la prórroga. Ninguno de los dos equipos desplegaría un sólido juego terrestre, sin embargo, Clemson anotaría un TD terrestre de 1 yarda con una carrera del RB James Davis y tomaría el mando en el marcador (a falta de 5 minutos) con un TD de cuatro yardas de carrera en un valiente “scramble” de Cullen Harper. (Resultado: 17-20)

LOS TIGERS HICIERON LOS DEBERES

La visita a Oxford (Mississippi) no sería nada fácil para LSU en su búsqueda por proteger su posición de privilegio en el ranking BCS. El primer TD de carrera en un “option play” del QB Matt Flynn, sería contestado rápidamente por el especialista “Sophomore” Marshay Green, en un retorno de punt, tras previamente haber perdido la posesión en la yarda 1 de LSU con un fumble del físico RB BenJarvus Green-Ellis (12 carreras para 53 yardas) forzado intencionadamente por el casco del LB Jacob Cutrera. Durante esos momentos, los siempre voluntariosos Ole Miss Rebels con el DE Derrick Harvey abanderando la defensa, presagiaban que la tarde-noche para los “Bayou Bengals” sería realmente larga, sin embargo, e inmediatamente tras anotar los Rebels, aparecería el pequeño (1.65 m.), eléctrico y velocísimo WR Trindon Holliday con un retorno de kick-off de 98 yardas para TD. Ahí se producía el primer momento clave que condicionaría el partido. Durante momentos, Ole Miss pareció noqueado tras este repentino varapalo.

Entonces, el HC Ed Orgeron, consciente de que sus Rebels necesitaban algo fresco, mandaba al QB “Senior” Seth Adams (4 de 11 para 57 yardas y 1 INT) al banco dando paso correctamente al atlético y eléctrico QB Brent Schaeffer, quien con su veloz juego amenazaba seriamente los interés Tigers, quienes, por momentos, se sentirían realmente incómodos sólo con su presencia. Con 7 puntos arriba, el propio Schaeffer (13 de 28 para 208 yardas, 1 TD y 2 INTs, además de 8 carreras para 94 yardas y 1 TD) lideraría a Ole Miss en un drive de más de siete minutos, y que además cerraba prácticamente la primera parte, hasta la redzone de LSU, sin embargo, Ed Orgeron, inexplicablemente, sacrificando la amenaza atlética, daba paso ahora a Seth Adams, quien con un lanzamiento “off-target” a la endzone se veía interceptado por el safety Craig Steltz, finalizando la primera parte. Aquí se producía el segundo y definitivo momento clave del partido, Ole Miss perdía una oportunidad única de igualar el encuentro en la primera parte, algo que sencillamente muchos hubiesen firmado antes del partido.

En el tercer cuarto, LSU no desaprovecharía su posición de privilegio, y en su primer drive anotaría un TD terrestre del RB Keiland Williams gracias al liderazgo del QB “Senior” Matt Flynn (17 de 25 para 168 yardas, además de 12 carreras para 14 yardas y 1 TD). Seguidamente, dos certeros FGs (de 43 y 48 yardas) del PK Colt David, conseguían cimentar ya una cómoda ventaja, sin embargo, aún Brent Schaeffer con una carrera de 38 yardas para TD y un pase de 33 yardas para TD sobre el WR Shay Hodge, no había dicho su última palabra y hacía sudar hasta el final a LSU, quienes con touchdowns de carrera de 2 yardas y 29 yardas de Jacob Hester (13 carreras para 65 yardas y 1 TD) y Charles Scott (3 carreras para 66 yardas y 1 TD) respectivamente, conseguían cerrar definitivamente el partido. (Resultado: 41-24)

En estos momentos, al HC Les Miles y a su staff les preocupan las más de 200 yardas de carreras permitidas (466 totales) a un ataque como el de Ole Miss que no es excesivamente explosivo, algo que es bastante preocupante teniendo en cuenta que este viernes visitan Death Valley la famosa y temida dupla de Arkansas formada por Darren McFadden y Felix Jones.

Mientras toda la conferencia SEC espera impaciente el momento en el que Tennessee pinche a favor de la joven Georgia, quienes, en mi opinión, poseen superior talento, los Volunteers continúan ganando, sea como fuere el resultado. El PK de los Vols Daniel Lincoln conectaría con un FG de 33 yardas a falta de 2:46 para poner por delante a Tennessee por un solo punto, tras una remontada espectacular en el último cuarto (la segunda remontada más importante en la historia del programa), aunque los Vols aún sufrirían con un intento definitivo de FG del PK de Vanderbilt Bryant Hahnfeldt de 49 yardas a falta de únicamente 33 segundos, que finalmente sería errado. Los Commodores se situarían por delante con un cómodo 24-9 gracias a los tres lanzamientos para TD del QB Mackenzi Adams (14 de 26 lanzamientos para 139 yardas y 3 TDs), quien dominaría absolutamente la primera parte, sin embargo, los Vols despertarían en el último cuarto con un parcial de 16 puntos, donde el siempre efectivo QB “Senior” Eric Ainge (29 de 43 para 245 yardas y 3 TDs) conectaría con el WR Josh Briscoe (3 recepciones para 47 yardas y 1 TD) para un TD de recepción de 7 yardas y con el “wide-out” Austin Rogers (8 recepciones para 60 yardas y 1 TD) para una anotación aérea de 5 yardas. (Resultado: 24-25)

Su máximo rival por el título de la división este, Georgia, también sufriría frente a la talentosa Kentucky del QB Andre’ Woodson, quienes serán los jueces de la temporada de los propios Volunteers en la final de Lexington la próxima semana (los Bulldogs, a partir de ahora, apoyarán con fuerza a Kentucky). UGA se sobrepondría a un déficit de 10-0 para acabar con un parcial de 24-3 a favor, gracias a los TDs de carrera de 1 yarda del RB Knowshon Moreno (22 carreras para 124 yardas y 1 TD) y Thomas Brown (22 carreras para 73 yardas y 1 TD), además del “scramble” para TD del QB “Sophomore” Matthew Stafford (12 de 22 para 99 yardas y 2 INTs). La clave se encontraría en la excepcional defensa de Georgia (sobre todo en el frente defensivo) que rescataría la situación con un total de 5 sacks, golpeando y generando presión constantemente sobre Woodson (24 de 41 para 268 yardas, 1 TD y 1 INT), consiguiendo minimizar el impacto del talentoso ataque de los Wildcats a 297 yardas totales. UK comenzaría liderando el partido gracias a una recepción de 36 yardas para TD del WR estrella Kennan Burton (3 recepciones para 63 yardas y 1 TD) y un FG de 36 yardas del PK Lonas Seiber, a partir de entonces, Kentucky sólo sería capaz de subir al marcador un FG de 44 yardas del propio Seiber. (Resultado: 13-24)

NUEVO UPSET DE UN “UNRANKED” FRENTE A UN TOP 5

El duelo de Lubbock, Texas, tendía un comienzo perfecto para los intereses de los Sooners. En la primera posesión de todo el partido, el QB Graham Harrell (47 de 72 para 420 yardas, 2 TDs y 2 INTs), bajo la “Spread Shotgun” y tras cuatro lanzamientos perfectos que totalizaban hasta ese momento el drive, se veía interceptado en primer down por el back Lendy Holmes, retornándolo 63 yardas para TD. Sin embargo, en la primera jugada desde la línea de scrimmage de Oklahoma en todo el partido, el RB Allen Patrick provocaría un fumble tras el “hand-off” del QB Sam Bradford. Bradford, líder en eficiencia de pase de toda la nación, en un intento por minimizar el turnover placando al rival que había recuperado la posesión, sufriría una conmoción cerebral, y al igual que Oregon con su QB Dennis Dixon, inmediatamente las opciones de los Sooners se disolverían.

A partir de entonces, comenzaría a engrasarse la máquina de los Red Raiders formada por el dúo entre el QB Graham Harrell y el WR sensación del año, el “Redshirt Freshman” Michael Crabtree (12 recepciones para 154 yardas y 1 TD), quien con una recepción de 60 yardas (finalizado con un TD de carrera del propio Harrell) y un TD de recepción en el corner de la endzone de 13 yardas, además de un TD de recepción del WR “Junior” Eric Morris y un total de 2 FGs del PK Alex Trlica, situaban a Texas Tech sorprendentemente 17 puntos arriba, en una primera parte absolutamente dominante. Mientras, Bradford, tras pasar prácticamente el primer cuarto en la banda siendo examinado por los técnicos, dejaba la primera parte a falta de 10 minutos aproximados, para más tarde volver al terreno de juego ya como simple “paisano”.

El QB “backup” Joey Halzle (21 de 41 para 291 yardas, 2 TDs y 1 INT), sustituyendo a Bradford, y Oklahoma, sorprendentemente, dejando de lado el juego terrestre, comenzarían a bombardear en los últimos minutos del tercer cuarto (a partir del FG de 33 yardas del PK Garrett Hartle) la gran defensa (durante 52 minutos), este pasado sábado, de los Red Raiders. Ya inmersos en el último y definitivo cuarto, los Sooners anotarían TDs aéreos de 65 y 9 yardas del WR Manuel Johnson (4 recepciones para 96 yardas y 2 TDs), aunque previamente se anularía uno (completamente legal) del WR Malcolm Kelly (5 recepciones para 44 yardas). Sin embargo, Oklahoma había llegado ya demasiado tarde, y el intento de “onside-kick” sería recuperado por Texas Tech, además el fantástico y atlético RB DeMarco Murray (19 carreras para 94 yardas) se vería lesionado en el propio intento. Los Red Raiders, simplemente dejarían pasar los 28 segundos restantes.

Oklahoma, con esta derrota contestaría a todos los interrogantes formulados durante las últimas semanas, alejándose definitivamente de la posibilidad de luchar por el campeonato nacional, sin embargo, no debe fallar en la última semana frente a Oklahoma State sí realmente desea ganar la división sur y luchar por la conferencia. Una nueva derrota y victoria de Texas (quienes juegan ante Texas A&M en Kyle Field) les alejaría definitivamente de la lucha por una plaza BCS. Texas Tech, gracias al espectacular partido de Harrell en el que alcanzaría la marca de 10 encuentros con más de 400 yardas en una temporada (récord NCAA), parece que recuperan el “momentum” justo en el momento idóneo, ante un inminente Bowl Game, siendo capaces, ahora mismo, de ganar a cualquier equipo de América.

Sin embargo, quienes soportan en la cima y se mantienen perfectos (11-0) antes del examen definitivo de esta semana en el Arrowhead Stadium de Kansas frente a Missouri son los Jayhawks, y eso se pudo claramente diferenciar en el partido, ya que el ataque “tan sólo” produciría 566 yardas y nunca sería una amenaza real frente a Iowa State; Kansas tenía su cabeza en, seguramente, el partido más importante del programa en toda su historia. Ambos programas despiertan rivalidad desde el siglo XIX, sin embargo, ahora en el siglo XXI, se enfrentarán en el partido más grande e importante jamás disputado en la historia de las series. Esta semana, el QB Todd Reesing (21 de 26 lanzamientos para 253 yardas y 4 TDs) lanzaría para TDs de 17 y 16 yardas sobre el WR “Junior” Dexton Fields (11 recepciones para 109 yardas y 2 TDs) para situar un 14-0 sobre el luminoso, y más tarde, el propio Reesing conectaría con el espigado WR Marcus Henry (4 recepciones para 92 yardas y 1 TD), quien se escaparía para un TD de 51 yardas, cerrando prácticamente el partido a favor de Kansas. Los Cyclones conseguirían sus puntos particulares con una carrera de 6 yardas del RB Alexander Robinson en el segundo cuarto, y ahí se acabaría su aportación al marcador del Memorial Stadium de Lawrence, Kansas. A partir de entonces, el ultra eficiente ataque de los Jayhawks sumarían un parcial de 24-0 gracias a la recepción para TD de 18 yardas del QB “backup” Kerry Meier (9 de 9 lanzamientos para 101 yardas y 1 TD, además de 3 recepciones para 41 yardas y 1 TD), además de un lanzamiento de él mismo para TD de 4 yardas sobre el TE Derek Fine. (Resultado: 7-45)

EL POWER-RANKING

Nueva semana en mi Power-Ranking personal donde destacan las caídas de Oklahoma (del #4 al #11) y Oregon (del #2 al #7) ante una semana definitiva (muchos cierran la temporada regular este sábado). En estas últimas semanas nos encontramos ante las rivalidades y encuentros definitivos dónde los puestos BCS comenzarán a ser poco a poco sellados, no sin la clásica polémica y quebraderos de cabeza de final de noviembre (los comisionados y coordinadores ya comienza a debatir en ampliar las plazas BCS para rellenar los Major Bowls del puesto #14 actual al #18). Un puesto por el campeonato nacional continúa pagándose realmente muy caro; Kansas (#2) y Missouri (#3) seguirán luchando en la batalla de este sábado en Arrowhead Stadium (70-30 la distribución de entradas ante una capacidad de 79,400 espectadores), en uno de los partidos más prometedores de la presente temporada, dos potencias ofensivas frente a frente en un auténtico encuentro de rivalidad donde sólo uno se mantendrá con vida. Tras la lesión de Dixon, ahora la Pac10 y una invitación a Pasadena se encuentran completamente abiertas, incluso los propios Trojans (#11) poseen tantas opciones como la propia Oregon (#7), quienes tres semanas atrás estaban completamente “enchufados”. Boston College (#14), a pesar de sus últimas derrotas, volvió a vencer en un ambiente muy complicado y ya se encuentra en la final de la conferencia ACC, sin embargo, deberá continuar ganando para no complicarse sus opciones BCS. La conferencia WAC y el propio BCS, incluso la posibilidad de título nacional de los Warriors, pasan esta semana por Honolulu en el clásico duelo de las “otras” potencias entre Hawai y Boise State. Georgia (#6), en cambio, quien es uno de los conjuntos más en forma de la nación actualmente, depende de una derrota de Tennessee (parece mentira que hasta el último día controlarán su destino) para ganar la división y complicar la vida, un poco más, a LSU en la final de la conferencia SEC. Las grandes caídas en el P-R son las de Clemson (del #14 al #20), y las de Kentucky y Michigan (ambos fuera del ranking).

1- LSU [ Record: 10-1 | BCS: #1 ]
Continúan poniendo números y ganando, pero preocupan las 200 yardas de carrera permitidas ante la inminente visita de los Hogs de D-Mac.
Próximo encuentro: Viernes contra Arkansas

2- KANSAS [ Record: 11-0 | BCS: #2 ]
Llegó el momento de la verdad para saber sí son reales. Incluso con el QB “backup” (WR por momentos), su ataque continúa asustando.
Próximo encuentro: Sábado contra Missouri

3- MISSOURI [ Record: 10-1 | BCS: #4 ]
La máquina se mantiene pletórica justo en el momento clave. Jeremy Maclin está emergiendo como una amenaza élite capaz de dominar un partido.
Próximo encuentro: Sábado en Kansas

4- WEST VIRGINIA [ Record: 10-1 | BCS: #3 ]
Siguen complicándose con continuos fumbles y turnovers. Necesitan eliminar esos errores de sus partidos en caso de que surja debate nacional.
Próximo encuentro: Sábado contra Connecticut

5- OHIO STATE [ Record: 11-1 | BCS: #5 ]
Ningún RB en la historia (ni Archie Griffin, Robert Smith o Eddie George) fue capaz de acercarse a las 222 yardas de Chris Wells ante Michigan.
Próximo encuentro: Bowl Game (Por decidir)

6- GEORGIA [ Record: 9-2 | BCS: #7 ]
Demuestran que son capaces de ganar cuando la situación es adversa, sin embargo, la división pasa por la victoria de Kentucky ante los Vols.
Próximo encuentro: Sábado en Georgia Tech

7- OREGON [ Record: 8-2 | BCS: #9 ]
Brady Leaf no es Dixon, claro, pero es un QB experimentado, sin embargo, el OC Chip Kelly debe pensar en centrar su sistema sobre Jonathan Stewart.
Próximo encuentro: Sábado en UCLA

8- ARIZONA STATE [ Record: 9-1 | BCS: #6 ]
Con la lesión de Dixon tienen la Pac10 y una invitación a Pasadena en su mano, pero necesitan ser más precisos ante unos recuperados Trojans.
Próximo encuentro: Jueves contra USC

9- FLORIDA [ Record: 8-3 | BCS: #12 ]
Tim Tebow, simplemente, es de otro planeta, pero los Gators están ya eliminados de su división, sin embargo, la posibilidad de BCS está en juego.
Próximo encuentro: Sábado contra Florida State

10- TEXAS [ Record: 9-2 | BCS: #13 ]
Tras el tropiezo de OU, los ‘Horns confían en uno nuevo esta semana, además claman venganza ante el equipo que les eliminó del título el año pasado.
Próximo encuentro: Viernes en Texas A&M

11- OKLAHOMA [ Record: 9-2 | BCS: #10 ]
La posibilidad de luchar por el campeonato nacional se evaporó, pero una nueva derrota esta semana acabaría con sus opciones en la división sur.
Próximo encuentro: Sábado contra Oklahoma State

12- VIRGINIA TECH [ Record: 9-2 | BCS: #8 ]
Sofocadora sería la D frente al juego terrestre de Miami, quienes acabarían rindiéndose. La dualidad entre Sean Glennon y Tyrod Taylor funcionó.
Próximo encuentro: Sábado en Virginia

13- USC [ Record: 8-2 | BCS: #11 ]
La dominante defensa de los Trojans liderada por el DT Sedrick Ellis puede reducir a una dimensión el ataque de ASU sí consiguen destrozar la carrera.
Próximo encuentro: Jueves en Arizona State

14- BOSTON COLLEGE [ Record: 9-2 | BCS: #14 ]
Ryan, seguramente perdió su crédito para el Heisman, pero no perdería su toque heroico con una bomba de 43 yardas que les lleva a Jacksonville.
Próximo encuentro: Sábado contra Miami

15- VIRGINIA [ Record: 9-2 | BCS: #16 ]
Este sábado debería ser el momento perfecto para que el All-American Chris Long (12 sacks) dominase las trincheras ante la visita de los Hokies.
Próximo encuentro: Sábado contra Virginia Tech

Completan el Power-Ranking: 16- Illinois, 17- Hawaii, 18- Boise State, 19- Tennessee, 20- Clemson, 21- Wisconsin, 22- Connecticut, 23- Texas Tech, 24- Cincinnati y 25- South Florida

Mención especial: Auburn, BYU, Air Force, Troy y Oregon State.

EL “HEISMANÓMETRO”

1 – Tim Tebow (QB – Florida): Está compilando una de las temporadas más exitosas y prolíferas en la historia del College football. Esta semana, frente a Florida Atlantic, Tebow se ha convertido en el primer jugador de toda la historia de la división I-A en lanzar para 20 TDs (o más) y correr para otros 20 TDs en una misma temporada, además de romper el récord individual de la SEC de TDs terrestres en una temporada con 19 (simplemente impresionante, teniendo en cuenta la excelente categoría de RBs que la conferencia ha poseído durante años). Ese número es similar o superior al de un total de 83 equipos de toda la división, de los cuales 13 se encuentran entre el Top25. Seguramente no hay jugador en toda la nación que merezca más el galardón (teniendo en cuenta que el 72% de las jugadas ofensivas de Florida llevan su sello), sin embargo, es un Sophomore, y los Sophomore no ganan Heismans, además, los Gators cuentan ya con 3 derrotas en su casillero, pero siempre hay tiempo para cambiar la historia. Sus números esta semana: 25 de 34 lanzamientos para 338 yardas, 3 TDs y 1 INT, además de 11 carreras para 31 yardas y 1 TD.

2 – Chase Daniel (QB – Missouri): En el día del WR “Playmaker” Jeremy Maclin, no debemos girar nuestra vista y restar méritos al siempre sólido Daniel, a pesar de que su efectivo estilo de juego tienda a evitar los focos de atención del gran público, pero su primer lanzamiento para TD encontrando a Maclin sobre el lado izquierdo con un “release” rapidísimo, simplemente fue excepcional, aunque seguramente no exista programa en toda la nación con un grupo de WRs más talentoso (el propio Jeremy Maclin, Martin Rucker y Chase Coffman), pero, sin duda, estas próximas dos potenciales semanas (sí consiguen sobrevivir ante Kansas y avanzar a la final de la conferencia BigXII), Daniel puede convertirse en algo más que un simple invitado a la ceremonia del galardón. Sus números esta semana: 28 de 41 lanzamientos para 284 yardas y 4 TDs.

3 – Todd Reesing (QB – Kansas): El “showdown” de esta semana ante la Missouri del QB contendiente al Heisman Chase Daniel, dictaminará definitivamente la posición que merezca ocupar tanto Kansas a ámbito nacional, como el propio Reesing en el Heisman. Aunque, en mi opinión, simplemente podrá plantearse ganar la carrera como invitado de lujo a la ceremonia, básicamente por su condición de Sophomore, y ya podemos observar como, incluso la histórica temporada de Tebow se llega a cuestionar entre los votantes simplemente por su condición de “underclassmen”. Su problema en un pie izquierdo parece no afectar demasiado en el juego de pase a este sorprendente QB a quien los medios nacionales comparan con el legendario Doug Flutie en sus tiempos en Boston College. Sus números esta semana: 21 de 26 lanzamientos para 253 yardas y 4 TDs.